La Constitución de 1833 estableció un período de gobiernos conservadores entre 1831 y 1861 y rigió hasta 1925. Definió un régimen presidencialista y de gobierno representativo con sufragio censitario. Dividió los poderes del Estado entre ejecutivo, legislativo y judicial. Otorgó garantías constitucionales como igualdad ante la ley e inviolabilidad de la propiedad. Fue reformada en diversas oportunidades para ampliar derechos y modificar aspectos como la reelección presidencial.