El documento contiene artículos sobre las obligaciones de la policía y los jueces en las investigaciones penales. La policía debe recibir denuncias, realizar detenciones autorizadas y actuar bajo el mando del Ministerio Público. Los jueces deben resolver los asuntos con diligencia, respetar los derechos de las partes e imponer orden en las audiencias. El Ministerio Público puede ordenar medidas de protección para las víctimas y el juez puede disponer providencias precautorias como el embargo de bienes.