El documento describe un proceso de intervención local-comunitaria para abordar contradicciones en el desarrollo urbano-rural, que incluye etapas de diagnóstico participativo, planificación estratégica, implementación de acciones, evaluación y sostenibilidad. Se enfatiza la importancia de la participación de la comunidad en la identificación de problemas y en la toma de decisiones para mejorar la calidad de vida. Además, se abordan desafíos como disparidades económicas y sociales, degradación ambiental y la necesidad de políticas efectivas que promuevan el desarrollo sostenible y la equidad.