Este documento resume un artículo de opinión sobre la reciente reforma a las leyes de telecomunicaciones en México. El autor argumenta que la reforma fue negociada en privado por un pequeño grupo de especialistas, legisladores y funcionarios del gobierno sin incluir a los concesionarios afectados. Aunque el gobierno dice que la reforma democratizará los medios al quitarle al ejecutivo el poder de otorgar concesiones, el autor sugiere que en realidad concentra más poder en una nueva agencia autónoma controlada por el gobierno