Este protocolo de bioseguridad establece medidas para prevenir el contagio de COVID-19 en la Universidad Autónoma Latinoamericana. Identifica la población en riesgo, requiere el uso obligatorio de tapabocas y toma de temperatura para ingresar, y promueve el distanciamiento físico, lavado de manos, y desinfección de superficies durante la permanencia en las instalaciones. El objetivo es proteger la salud de la comunidad universitaria.