El documento detalla un protocolo para la mediación en línea, enfatizando la importancia de las competencias tecnológicas de mediadores y partes involucradas. Se discuten aspectos críticos como la confidencialidad, la transparencia y la viabilidad técnica del proceso en entornos virtuales. Además, se establecen guías sobre la utilización de herramientas digitales y procedimientos estructurados para garantizar la eficacia del servicio de mediación electrónica.