Este protocolo establece las pautas para limpiar y desinfectar establecimientos educacionales antes del regreso a clases presenciales. Señala que los sostenedores son responsables de la limpieza y deben desinfectar todas las superficies utilizando una solución de hipoclorito de sodio al 0.1% o una solución de alcohol etílico al 70%. También deben priorizar la limpieza de superficies de alto contacto y crear una rutina de limpieza de objetos frecuentemente tocados.