La tecnología puede ayudar al medio ambiente mediante la predicción y extinción de incendios forestales a través de satélites, el reciclaje de materiales que evita sobreexplotar recursos, y el uso de energías renovables que contaminan menos que los combustibles fósiles. Sin embargo, las actividades tecnológicas e industriales también han causado daños ambientales debido al consumo excesivo de recursos no renovables como el petróleo y el carbón. Ahora es necesario adoptar medidas para prevenir estos impactos.