Los picunches eran un pueblo indígena que habitó el centro-sur de Chile. Vivían en grupos de unas 300 personas y se organizaban en casas de 30 individuos cada una, lideradas por el padre y luego el hijo mayor. Su economía se basaba en la agricultura, cultivando maíz, porotos y otras plantas. Creían en la vida después de la muerte y enterraban a sus muertos marcando las tumbas con piedras.