Los pueblos originarios que habitaron América antes de la llegada de los europeos se adaptaron a las condiciones de cada región y desarrollaron diversas formas de subsistencia. Se clasifican según su ubicación geográfica, incluyendo pueblos del norte como los chinchorros, changos y aimaras; pueblos del centro y sur como los mapuches; y pueblos del sur como los chonos, tehuelches y yaganes. Cada uno se caracterizó por actividades productivas particulares y una cultura única