El documento describe el puente de Millau, el puente más alto del mundo, que cruza el valle del río Tarn en el sur de Francia. Mide 2,460 metros de largo y 245 metros sobre el suelo. Su construcción costó casi 300 millones de euros y fue diseñado por el arquitecto británico Sir Norman Foster. El puente fue construido por un equipo de 500 personas en menos de tres años para aliviar los problemas de tráfico en la ciudad de Millau.