El documento aborda los desafíos que enfrenta la educación en América Latina ante la globalización, centrándose en gobernabilidad, equidad, competitividad e identidad cultural. Se destaca la importancia de una educación de calidad que fomente la inclusión social, la capacidad de análisis y el desarrollo de competencias necesarias para el futuro laboral. Además, se proponen estrategias de enseñanza que integran investigación y uso de tecnologías para mejorar la formación docente y la experiencia educativa.