El documento aborda la importancia de convertirse en un alfabeto digital a través del aprendizaje autodidacta del software, destacando que la dependencia limitará el progreso personal. Sugiere que los conocimientos esenciales en tecnologías de la información y la comunicación (TIC) incluyen la interpretación de interfaces y la programación de actividades. También se menciona que la nueva cultura se basa en procesos más que en contenido, citando a Castells (2009).