En 100 días, el gobierno de Rajoy ha hecho retroceder a España al siglo pasado. En lugar de sacar a España de la crisis y crear empleo como prometió, ha llevado al país a la recesión, ha aumentado el paro en 630.000 personas y ha subido los impuestos, afectando principalmente a las clases medias. Además, ha recortado derechos de los trabajadores con su reforma laboral y ha reducido inversiones en ciencia e innovación, sanidad y energías renovables.