El documento argumenta que el alto desempleo en España es un problema estructural y no se debe a las reformas laborales recientes. El desempleo ha sido crónicamente alto en España durante décadas y se debe principalmente al modelo productivo basado en la construcción que colapsó. Para resolver el problema del desempleo se necesitan políticas a largo plazo para mejorar la educación, la productividad y la competitividad de la economía española.