El ratoncito de campo vivía felizmente en el hueco de un árbol seco en el campo, con sillones de nueces y una cama de pétalos. Un día, su primo el ratón de ciudad lo visitó y criticó su sopa, luego lo invitó a su casa en la ciudad. El ratoncito de campo se sintió abrumado por el ruido y la suciedad de la ciudad. Aunque la casa del ratón de ciudad era lujosa, apareció un gato y los ratones huyeron, siendo golpeados por una mujer. El ratoncito