Los rayos X son una forma de radiación electromagnética que puede atravesar materiales opacos y ser utilizada para visualizar el interior del cuerpo. Fueron descubiertos en 1895 y desde entonces se han convertido en una herramienta médica esencial, utilizándose para tomar radiografías y detectar fracturas óseas y enfermedades. También se usan en otros campos como la ingeniería y la ciencia de materiales.