La fluoroscopía es una técnica de imagen que permite obtener imágenes en tiempo real de las estructuras internas mediante el uso de un fluoroscopio. Un intensificador de imagen transforma los rayos X remanentes en luz visible e intensifica la imagen. Existen ganancias de flujo, brillo y reducción. La fluoroscopía puede ser continua o pulsada, siendo esta última menos dañina para el paciente y el equipo. Los medios de contraste resaltan estructuras anatómicas y se clasifican en iónicos y no iónicos.