El documento resume las guías de 2005 y 2010 de la AHA para RCP y ACE. Las guías de 2005 enfatizaron la importancia de compresiones torácicas de alta calidad. Estudios posteriores mostraron que la calidad de las compresiones aún puede mejorar y que la supervivencia varía entre servicios médicos. Las guías de 2010 continúan enfatizando la necesidad de RCP de alta calidad, incluyendo una frecuencia de compresión de al menos 100 por minuto y una profundidad de al menos 5 cm en adultos.