El realismo surgió en Europa a partir de 1850 como una reacción al romanticismo. Se caracterizó por la observación detallada de la realidad, las críticas sociales y un estilo sobrio y objetivo. Autores líricos realistas como Rosalía de Castro y Ramón de Campoamor escribieron poemas que abordaban temas religiosos, morales y políticos utilizando figuras retóricas como la metáfora y la alegoría. Este movimiento transformó la literatura al enfocarse en la realidad en lugar de lo tradicional.