El documento describe el realismo literario como una corriente que surgió en la segunda mitad del siglo XIX en ruptura con el romanticismo. Se desarrolló en una sociedad burguesa que valoraba la observación empírica de la realidad sobre las fantasías. La novela fue el género preferido, con una narrativa basada en la descripción detallada y verosímil de ambientes y personajes contemporáneos, con el objetivo de realizar una crítica social.