Edith Ozuna argumenta que es necesario que los seres humanos aprendan a relacionarse de manera más civilizada con la naturaleza y los animales, así como lo hicieron para relacionarse entre sí. Explica que los recursos naturales son bienes valiosos provistos por la naturaleza y clasifica los recursos en renovables y no renovables. Finalmente, enfatiza la importancia de conservar los recursos naturales para garantizar su disponibilidad a futuro y evitar crisis.