El documento describe cómo la liturgia renovada de la Cuaresma se centra en una espiritualidad positiva de conversión y esperanza en lugar de enfatizar solo el pecado. Se enfatiza convertirse y creer en el Evangelio, lo que implica un paso hacia una nueva vida de perdón, sanación y libertad a través de Cristo resucitado. La Cuaresma es un tiempo para prepararse espiritualmente para participar en la Pascua de Jesús a través de la oración, la caridad y la promoción de la justicia.