El documento aborda los sacramentos de curación, enfatizando la importancia de la reconciliación y la unción de los enfermos como medios para restaurar la vida espiritual debilitada por el pecado. Explica cómo la unción de los enfermos, instituida por Cristo, proporciona gracia especial a aquellos en estado de enfermedad o cerca de la muerte, y destaca la relevancia de la eucaristía como sacramento central donde Jesús está verdaderamente presente. Además, detalla las condiciones necesarias para recibir la sagrada comunión y los frutos que esta otorga a los fieles.