La Reforma Protestante dividió el occidente católico en dos grupos, causando décadas de guerras entre católicos y protestantes. Tuvo tanto ventajas como desventajas, trayendo derechos humanos pero también sufrimiento. Iniciada por Martín Lutero en Alemania en el siglo XVI, la Reforma Protestante buscó quitar barreras entre lo sagrado y secular y dar acceso a la Biblia para el pueblo, aunque también dividió la cristiandad.