Este documento presenta 5 reglas para la interpretación bíblica:
1) Tomar las palabras en su sentido usual y considerar el contexto histórico.
2) Considerar el contexto lingüístico que rodea las palabras.
3) Analizar el contexto más amplio antes y después del pasaje.
4) Considerar el propósito del libro bíblico.
5) Comparar pasajes paralelos que tratan temas similares.