El documento describe la desigual distribución de la riqueza mundial entre el Norte y el Sur. El Norte (países desarrollados como EE.UU. y la UE) controla la mayor parte de la riqueza y la economía global, mientras que el Sur (países subdesarrollados) tiene altos niveles de pobreza y depende de los recursos del Norte. Esta división se debe a la historia colonial y a mecanismos continuos como el intercambio desigual, la deuda externa y el dominio de las multinacionales del Norte