La teoría especial de la relatividad establece dos postulados fundamentales: 1) las leyes de la física son las mismas en todos los sistemas de referencia inerciales y 2) la velocidad de la luz es constante en todos los sistemas de referencia. Como consecuencia, se produce la dilatación del tiempo y la contracción del espacio para observadores en movimiento, y la masa y energía de un cuerpo aumentan con su velocidad, dando lugar al famoso principio de equivalencia entre masa y energía E=mc2.