Langlois y Seignobos fueron dos historiadores franceses del siglo XIX que promovieron el método crítico positivista en la historia. Publicaron un manual en 1898 que estableció las reglas para construir la historia como una ciencia basada en documentos y hechos verificables, en contraposición a métodos no racionales. El manual tuvo como objetivo enseñar a los estudiantes cómo analizar críticamente los documentos para reconstruir los hechos históricos de manera indirecta.