El documento compara la religión y las marcas, identificando diez pilares comunes que generan conexión y lealtad, como el sentido de pertenencia y la simbología. Se discute cómo ambas, religiones y marcas, utilizan rituales, historias y senso atractivo para cultivar relaciones emocionales con sus seguidores. Además, se destaca la importancia del misterio y la exclusividad en la fidelización de consumidores y creyentes.