El servicio comunitario es una actividad voluntaria clave en la formación de sociedades cohesivas y solidarias, que permite a los individuos contribuir al bienestar colectivo mientras desarrollan competencias cívicas y sociales. A lo largo de la historia, ha evolucionado desde una práctica esporádica a una obligación institucionalizada en diversas naciones, mostrando su impacto positivo en la educación y la responsabilidad social. A pesar de los avances, todavía hay oportunidades para mejorar y expandir estas prácticas, con un enfoque en el crecimiento personal y el fortalecimiento de la comunidad.