El artículo denuncia la situación de violencia que viven los habitantes de Mocuare y la comunidad indígena Jiw en el Guaviare a causa del conflicto armado. Los militares se negaron a mover un buque anclado cerca del centro de salud de Mocuare, poniendo en riesgo a los niños. También hay más de 150 desplazados Jiw y treinta y cuatro afectados por minas. La población sufre por las bombas y el hambre y pide el fin de la violencia.