El documento habla sobre cómo la sociedad y los padres afectan la inocencia de los niños al obligarlos a aceptar normas y comportarse de ciertas maneras para ser aceptados. Con el tiempo, esto hace que las personas se alejen de su verdadera identidad debido a los dogmas y prejuicios religiosos y sociales que los controlan y confunden. El documento sugiere que adoptar una actitud de "me vale madres" puede ayudar a romper con estas ataduras y permitir que las personas sean quienes realmente son.