Este documento discute los desafíos que el mundo moderno presenta para los cristianos y ofrece consejos sobre cómo vivir victoriosamente en el presente a través de una vida de fe y comunión con Dios. Identifica retos como la influencia de la tecnología, las relaciones familiares y laborales, y advierte sobre formas inadecuadas de vivir como en ociosidad o avaricia. Recomienda confiar en Dios, exhortarse mutuamente y reconocer que las aflicciones son pasajeras.