CONTENIDO

PODER Y CONOCIMIENTO
CIENTÍFICO:
NUEVAS TENDENCIAS                              MAURICIO NIETO
EN HISTORIOGRAFÍA DE LA CIENCIA



TECNOGRAFÍA                                    MANUEL MEDINA
DE LA CIENCIA



HACIENDO CIENTÍFICOS E INGENIEROS
PARA PROPÓSITOS                                  JUAN LUCENA
NACIONALES EN USA:                                Y GARY LEE
DESDE LA GUERRA FRÍA HASTA LA COMPETITIVIDAD
ECONÓMICA



EL APORTE
DEL DIPLOMÁTICO SUECO
HANS JACOB GAHN (1748 -1800)
A LA FORMACIÓN                                  JOSE A. AMAYA
DE LA BIBLIOTECA DE HISTORIA NATURAL
DE JOSÉ CELESTINO MUTIS
(1732 - 1808)


LECTIO, DISPUTATIO, DICTATIO" EN EL            OLGA RESTREPO F.
NOMBRE DE LA CIENCIA: UNA
POLÉMICA EVOLUCIONISTA EN
COLOMBIA
PODER Y CONOCIMIENTO CIENTÍFICO:
   NUEVAS TENDENCIAS EN HISTORIOGRAFÍA DE LA CIENCIA.

                      Mauricio Nieto. Profesor Departamento de Historia, Universidad de los Andes.




Historia como justificación                                   entre estos. El interés filosófico en la práctica cien-

L   a gran mayoría, si no la totalidad de los trabajos
    en historia y filosofía de la ciencia publicados
antes de la segunda guerra mundial parecían tener
                                                              tífica y en los procesos y actividades que generan
                                                              conocimiento y tecnología, hasta hace muy poco se
                                                              había limitado a esfuerzos aislados, i.e., Ludwik
el propósito de legitimar y enaltecer el método y los         Fleck (1935) o Thomas Kuhn (1962). Nuestras creen-
logros de la ciencia occidental. La historia de la            cias, nuestra relación con la naturaleza, nuestras
ciencia, generalmente escrita por científicos profe-          necesidades e intereses, nuestra salud y el bienestar
sionales se había interesado en rescatar aquellos             del planeta parecen depender de los logros y fraca-
episodios o individuos que habían contribuido a               sos de la ciencia y la tecnología. Sin embargo, las
construir las teorías modernas, y más que una in-             complejas relaciones entre el conocimiento científi-
vestigación sobre la naturaleza del conocimiento y            co, la tecnología y la sociedad parecían excluirse de
su relación con la sociedad, se trataba de una reseña         la posibilidad de una comprensión crítica.
de los "errores" de nuestros antepasados y una ce-
lebración del triunfo de las teorías del presente.            Hacia una historia social del conocimiento
                                                                  Gracias a los trabajos de un grupo de historia-
    La filosofía de la ciencia que dominó las prime           dores, sociólogos y filósofos con quienes los ánimos
ras décadas del siglo XX estaba obsesionada por               de justificación y legitimación se transformaron en
encontrar criterios formales de demarcación que,              una actitud más crítica, que se proponía dilucidar
de una vez y para siempre, nos permitiera recono              el papel de la ciencia en la sociedad, pronto se hizo
cer el conocimiento científico de otro tipo de espe           evidente que las propuestas tanto del Circulo de
culaciones menos sólidas. El Positivismo Lógico, los          Viena como las del mismo Popper, y sus criterios
miembros del Circulo de Viena y pensadores de                 formales y a-históricos, eran impropiados para
enorme influencia como Karl Popper agotaron sus               describir el desarrollo del conocimiento científico.
esfuerzos por encontrar una definición formal de
conocimiento científico, la cual, sobra decir, serviría           La imagen convencional del trabajo científico,
de bandera para la racionalidad de la cultura occi            como una actividad puramente intelectual ajena a
dental. Ninguno de ellos vio la necesidad de acudir           un contexto social e independiente de intereses
a la historia para iluminar sus investigaciones sobre         ideológicos, políticos o económicos, comenzó a ser
el método científico.                                         reavaluada sistemáticamente. Algunos historiado-
                                                              res con una sólida formación en filosofía, iniciaron
    La filosofía de la ciencia ha mostrado muy poco           una tradición de investigaciones epistemológicas
interés por las prácticas en laboratorios, por los            desde una perspectiva histórica. Un buen ejemplo
instrumentos utilizados o por el quehacer diario de           de este tipo de investigadores es Alexander Koyré
los científicos y su contorno cultural. La filosofía se       (1892-1964) y sus investigaciones sobre el siglo XVII,
ha concentrado en los resultados finales del queha-           notablemente su Estudios Guiñéanos de 1939. Koyré
cer científico, particularmente en sus productos              se convertiría en un modelo intelectual para varios
conceptuales: las teorías, los hechos y la relación           investigadores que publicarían sus trabajos en los
años sesenta y setenta y que harían de la historia de                         Uno de los trabajos menos leídos pero más im-
la ciencia una controvertida y creciente disciplina.                      portantes en historia de la ciencia es el libro de
                                                                          Ludwik Fleck, Génesis and development ofa scientific
     Las innovaciones culturales de los años sesenta,                     fact. Se trata de un trabajo que se anticipa, en sus
que no podemos desligar de la guerra de Vietnam,                          conclusiones más radicales a Thomas S. Kuhn -
la cultura hippie, la revolución estudiantil y un                         quien tuvo acceso a los trabajos de Fleck desde 1949.
creciente temor en una vida dominada por la tecno-                        Exponer la riqueza analítica del trabajo de Fleck no
logía y las leyes deterministas, generaron profun-                        entra en los propósitos de esta reseña. Señalaremos,
das preguntas sobre la entonces actual autoridad de                       sin embargo, que la novedad de su argumento,
la ciencia y el poder de las instituciones con respal-                    brillantemente ilustrado con un detallado estudio
do científico. El éxito y el progreso de la ciencia se                    histórico de la sífilis y particularmente de los logros
convirtieron en temas candentes que incluían una                          clínicos de Wasserman, radica en concluir, como su
actitud desconfiada en los ideales ilustrados de ésta                     titulo lo dice, que los hechos científicos tienen una
como fuente incuestionable de poder y progreso.                           génesis, y que tienen lugar dentro de comunidades
                                                                          que manejan una serie de prácticas y conceptos que
    En el ámbito académico surgiría un grupo de                           permiten, por medio de un proceso de "colectiviza-
pensadores influyentes tales como Thomas S.                               ción", la construcción tanto de hechos como de des-
Kuhn, Impre Lakatos y Paul Feyerabend, quienes                            cubrimientos.2
entre otros, persuadieron con cierto éxito a la filo-
sofía de reconocer la urgencia de una revisión his-                            Kuhn, por su parte, y en buena medida siguien-
tórica, tanto de las teorías, instituciones científicas                    do a Ludwik Fleck, expondrá el problema de una
como de su entorno cultural.                                               forma más sistemática en su celebre libro La estruc-
                                                                           tura de las revoluciones científicas.
    De esta manera, epistemólogos, filósofos y so-
ciólogos del conocimiento se vieron notablemente                                Para Kuhn, la historia de la ciencia, lejos de
enriquecidos por una detallada inspección de la                            responder a un progreso lineal y acumulativo, está
génesis y el desarrollo de las prácticas científicas.                      marcada por discontinuidades. En su descripción
Desde entonces, como bien lo señalaría Lakatos,                            del desarrollo científico encontramos períodos es-
(parafraseando a Kant), "la filosofía de la ciencia sin                    tables en los que un conjunto de logros científicos
historia es vacía, y la historia de la ciencia sin filo-                   universalmente reconocidos proveen un modelo -
sofía es ciega".1                                                          paradigma - para tratar problemas conocidos. Difi-
                                                                           cultades acumuladas, sin embargo, sugiere Kuhn,
    Las repetidas historias de grandes descubri                            hacen que dichos paradigmas entren en crisis obli-
mientos, individuos geniales y experimentos cru                            gando a que ocurra un cambio de paradigma, una
ciales, tienden a ser reemplazadas por una descrip                         revolución científica. La más polémica y controver-
ción de los mecanismos e intereses sociales sobre los                      tida de sus contribuciones consiste en haber insi-
que se legitima el conocimiento. Comienza a ser                            nuado que dichos paradigmas o tradiciones cientí-
evidente que el historiador tradicional, acostum                           ficas, una vez separados por una revolución
brado a convertir los cánones de racionalidad con                          conceptual se tornan inconmensurables. Es decir
temporánea en criterios de juicio absolutos en las                         que sus lenguajes se hacen intraducibies, y sus con-
controversias del pasado, termina silenciando y                            ceptos y su validez tienen completo sentido única-
empobreciendo la historia. Se señala, una y otra vez,                      mente dentro de un marco teórico y social específi-
que los criterios de selección de episodios con im                         cos. El concepto de masa que encontramos en la
portancia histórica, que descansan en la supuesta                          física newtoniana, por ejemplo, tiene un contenido
legitimidad de las prácticas contemporáneas, con                           muy distinto al concepto de masa en la física de
ducen a recostrucciones anacrónicas e idealizadas                          Einstein. La idea de movimiento en la física aristo-
que opacan el verdadero carácter de la ciencia y la                        télica, a la luz de la física moderna, se hace ininteli-
tecnología.                                                                gible, al igual que la idea moderna de inercia es
                                                                           sencillamente impensable en la cosmología aristo-
                                                                           télica.


1. I. Lakatos, "La historia de la ciencia y sus reconstrucciones racionales" en: lan Hacking (Ed.) Revoluciones científicas, Fondo de Cultura
Económico, Madrid, 1981.
2. Ludwik Fleck, Génesis and development of a scientific fact, University of Chicago Press, 1979. (Edición original, Entstehung und
   Entwicklung einer wissenschaítlichen Tatsache: Enfuhrung in die Lehre von Denkstil und Dekkollective, 1935)
La noción de paradigma debe ser entendida en                        Sociología y conocimiento científico
estrecha relación con una comunidad y una tradi-                            La década de los setenta presenció el nacimien-
ción científica que se siente cómoda en una red de                      to de una nueva aproximación a la ciencia. Desde
supuestos y creencias que trascienden el campo                          entonces la Sociología del Conocimiento Científico
convencionalmente entendido como puramente                              (SCC) constituye un programa de investigación crí-
científico. La continuidad de dicha red de conceptos                    tico y en franca oposición con anteriores esfuerzos
y prácticas sobre los que tácitamente descansa el                       de la filosofía por explicar la naturaleza del conoci-
conocimiento, como han insistido algunos herede-                        miento.
ros de las ideas de Kuhn, se ramifica por fuera del
ámbito científico en un contexto cultural mucho                             A diferencia de la filosofía de la ciencia, la so-
más amplio, que incluye tradiciones cargadas de                         ciología no se interesó por analizar los productos
ideología, e intereses políticos, económicos y reli-                    terminados del conocimiento sino el proceso de su
giosos. Así, se busca explicar cómo nuestro saber y                     fabricación; más que buscar criterios formales de
nuestras convenciones sociales se refuerzan el uno                      demarcación y legitimación, la sociología del cono-
al otro en un sistema que sostiene y mantiene el                        cimiento científico se propuso explicar de manera
orden.3                                                                 causal la existencia de todo tipo de saber.6 En con-
                                                                        traposición a la sociología clásica7, estas nuevas
    Posiciones más radicales y críticas no se hacen                     investigaciones no se limitaron a hacer referencia a
esperar. Paul Feyerabend, por ejemplo, asume una                        factores sociales externos que afectan el trabajo
posición deliberadamente anarquista frente al co-                       científico, sino que por principio entendieron el
nocimiento. Para Feyerabend una teoría se hace                          conocimiento y la tecnología, en todas sus posibles
racional sólo después de que partes incoherentes de                     expresiones, como fenómenos sociales. De lo que
ella han sido utilizadas durante largo tiempo, y su                     algunos han llamado "sociología del error" pasamos
legitimidad no depende de su riqueza empírica ni                        a una sociología del conocimiento que de forma
de su coherencia lógica, sino de un proceso de                          simétrica e imparcial busca explicar todo tipo de
propaganda y aprobación institucional. No hay,                          creencias sin emitir juicios sobre su veracidad, fal-
nos repite Feyerabend, un comportamiento cientí-                        sedad, racionalidad o irracionalidad.
fico ideal, ni hay un método único para hacer cien-
cia y el modelo canónico de ciencia no es más que                            Dentro de esta tradición han aparecido nume-
una fabricación que nos ofrece cierta seguridad in-                     rosos estudios de caso que parecen tener una base
telectual.4 Sin embargo, el radical relativismo y la                    común, que a pesar de su importancia parece no
actitud aparentemente destructiva de Feyerabend                         haber sido comprendida en su totalidad, i.e., que el
parecen tener una justa causa: "... la intención del                    conocimiento científico es una construcción social.
relativismo es proteger individuos, grupos o cultu-                     Pero ¿qué se quiere decir con esto? simplemente
ras de las acciones de aquellos que creen haber                         que no hay nada extraordinario ni sagrado al res-
encontrado la verdad".5                                                 pecto, que como toda actividad social, la ciencia está
                                                                        sujeta y depende de convenciones y negociaciones,
    Las críticas a la ingenuidad del empirismo no                       de los intereses de individuos y comunidades espe-
son para nada nuevas en la historia de la filosofía,                    cíficas, y que dichas convenciones e intereses pue-
sin embargo, en este caso nos encontramos con una                       den y deben ser explicados.
serie de estudios de carácter histórico concentrados
en las ciencias naturales. Sin necesidad de enredar-                         Aunque en su mayoría comparten los plantea-
se en las profundidades del idealismo alemán, los                       mientos planteados anteriormente, dentro de la di-
trabajos en historia y sociología de las ultimas dé-                    versidad que encontramos en SCC, existen distintos
cadas, que se ocuparon de eventos concretos de la                       programas o escuelas que vale la pena mencionar.
historia de la ciencia, empezaron a revaluar siste-                     Entre las tendencias más influyentes e interesantes
máticamente los presupuestos epistemológicos de                         están los trabajos del "Programa Fuerte de Sociolo-
legitimidad y progreso del conocimiento científico.                     gía del Conocimiento Científico", o Strong Program



3. Ver por ejemplo: Thomas S. Kuhn, The structure of scientific revolutions, The University Press, Chicago, 1962; The essential tensión:
   Selected studies in scientific tradition and change, The University Press, Chicago, 1977.
4. Ver: Paul Feyerabend, Against Method, Verso, Londres, 1988; Farwelt to reason, Verso, Londres, 1988.
5. Feyerabend, Three dialogues on knowledge, Basil Blackwell, Oxford, 1991.
6. Ver: Bruno Latour, Science in action: how to foliow scientists and engineers through society, Open University Press, Milton Keynes, 1987.
7 Entre los cuales podriamos mencionar los trabajos de Emile Durkheim y Karl Mannheim.
de Edimburgo (Barry Barnes, David Bloor y Steve                         rigido de toda actividad humana se mantendrá in-
Shapin), la Escuela de París (Bruno Latour y Mi-                        completa.
chael Callon), el grupo de Bath (Harry Collins y
Steven Yearley), y el grupo norteamericano de la                             Para David Bloor y los otros miembros del
etnometodología (Harold Garfinkel y Michael                             "Strong Program", un genuino análisis del conoci-
Lynch). Por otra parte, las contribuciones de corte                     miento requiere que la distinción entre creencia y
feminista que se han ocupado de problemas de                            conocimiento, o entre creencias racionalmente jus-
género y conocimiento,8 al igual que algunos inves-                     tificadas y creencias irracionales, desaparezca por
tigadores dedicados a problemas de imperialismo                         completo. De esta manera cualquier convicción, no
y ciencia, entre otros, son aportes de enorme impor-                    importa su origen, debe ser explicada de forma
tancia dentro de la variedad de los estudios sociales                   imparcial y simétrica, es decir, sin emitir juicios de
sobre ciencia.                                                          valor y manteniendo una imparcialidad con respecto
                                                                        a su veracidad.
El Programa Fuerte
    Las publicaciones de un grupo de sociólogos                             La distinción entre creencia y conocimiento -
británicos, concentrados en Edimburgo, Barnes,                          entendiendo conocimiento como creencias justifi-
Bloor y Shapin parecen haberle dado forma a un                          cadas o verdaderas - es común en todas las culturas.
programa de investigación cuyos fundamentos, tal                        Sin embargo, diferentes culturas reconocen creen-
y como los presentaría David Bloor (1976), podría-                      cias distintas, y lo que se considera como conoci-
mos resumir en cuatro supuestos o principios me-                        miento en un contexto particular puede ser mera
todológicos. 1. Causalidad: sus estudios buscarían                      creencia en otro.
exponer las causas que permiten la existencia de
una creencia o conducen a cierto tipo de conoci-                            El conocimiento, siempre ligado a una tradición y
miento; 2. Imparcialidad: independientemente de su                      dependiente de prácticas y rituales, no puede ser
veracidad o falsedad, racionalidad o irracionalidad,                    para el historiador o sociólogo más que un sistema
éxito o fracaso, todo tipo de conocimiento se estu-                     de creencias válidas por consenso y autoridad de
diaría imparcialmente; 3. Simetría: cualquier tipo de                   manera similar en cualquier cultura. En este orden
creencia, verdadera o falsa, estaría sujeta a el mismo                  de ideas, una comunidad científica debe ser enten-
tipo de análisis y no se establecería ninguna distin-                   dida como una subcultura y debe ser estudiada
ción entre las causas de una u otra; y 4. Reflexividad:                 como un mecanismo de justificación sin ningún
este tipo de análisis se aplicaría a la sociología mis-                 privilegio epistemológico, el cual "negocia" la vali-
ma, y los trabajos del "Strong program" o cualquier                     dez de su discurso. El sociólogo o historiador del
otro tipo de estudio sociológico, deben estar sujetos                   conocimiento debe estar en capacidad de asumir la
a ser explicados por su misma metodología.9                             actitud de un explorador de culturas extrañas. Este
                                                                        distanciamiento con nuestra propia cultura, esta
Veamos un poco más en detalle las consecuencias                         suspensión de nuestra certidumbre y arrogancia,
de dichos presupuestos metodológicos. Las                               nos permite ubicarnos en un relativismo sin marco
convenciones sobre las cuales se sostienen las prác-                    de referencia único, y así dejar de pensar con nues-
ticas científicas deben entenderse por referencia a                     tras creencias y supuestos, para pensar sobre ellos.
causas concretas. Las personas sostienen o abando-
nan sus creencias cuando lo ven conveniente; es                             Antes de abandonar a los sociólogos de Edim-
decir que los fines y los intereses tienen que formar                   burgo me parece fundamental aclarar un punto que
parte de nuestro estudio o evaluación del conoci-                       suele ser motivo de malas interpretaciones con res-
miento. De manera que para entender el desarrollo                       pecto del sentido de un estudio social de la ciencia.
histórico de los cuerpos de conocimiento existentes                     Como nos lo quiere aclarar Barry Barnes, "No se
la sociología del conocimiento debe recurrir a los                      trata de desconocer los logros de la ciencia... el
fines y a los intereses que los generan. Una reflexión                  punto es mostrar que las cosas podrían haber sido
sobre la historia del conocimiento que no toma en                       diferentes, que la gente no está obligada y reprimida
cuenta el carácter profundamente intencional y di-                      en sus actos y sus creencias, ni en la razón ni en


8. Sandra Harding, Whose science whose knowledge?, Open University Press, Miiton Keynes, 1991; Donna Haraway, "Sex, mind and profit: from"
   human engeneering to sociobiology" en: Radical History Review, 20(1979): 206-237; L.J. Jordanova, "Natural facts: a historical perspective on
   science and sexuality" en: Nature, culture and gender, Cambridge, 1980; Anne Fausto-Sterling, Myths of gender: biological theories about women
   and men, Basic Books, New York, 1985.
9. David Bloor, Knowledge and social imagery, University of Chicago Press, 1976. pp.3-8.
la experiencia como tampoco en la ciencia misma.                         una celebración de los logros de la ciencia occiden-
Las acciones humanas son siempre, en cierto senti-                       tal.
do, acciones que entrañan una decisión libre. Las                             Algunas publicaciones recientes en historia de
costumbres y las convenciones son entendidas                             la ciencia, europeas y norteamericanas han sido el
como creaciones humanas, negociadas y sostenidas                         producto de investigadores conscientes de la im-
activamente bajo el control colectivo de aquellos                        portancia de una revisión crítica de la difusión de
que inicialmente las negociaron y que posteriore-                        la ciencia y la tecnología. Sin embargo, desde la
mente las sostienen."10                                                  publicación del famoso artículo de George Basalla,
                                                                         "The spread of Western science" en 1967 hasta algu-
     La historia de la ciencia que se ha apoyado en                      nos de los más recientes y reconocidos trabajos con
la nueva sociología, los trabajos del Programa Fuer-                     un interés concreto en la difusión de la ciencia
te o las publicaciones de Bruno Latour, entre mu-                        occidental, como es el caso de Lewis Pyenson, los
chos otros, han hecho visibles las relaciones entre                      historiadores del conocimiento científico han mos-
conocimiento y poder y han facilitado la aparición                       trado poco interés en problemas de apropiación,
de novedosos estudios relacionados con temas                             dominación y explotación.
como imperialismo, género y raza en la historia de
la ciencia. Ya que dichos trabajos nos pueden mos-                            Los historiadores provenientes del general-
trar nuevas herramientas para una comprensión                            mente llamado "Tercer Mundo", si acaso son leídos,
crítica de la historia de la ciencia y la tecnología en                  en su mayoría han sido entrenados en universida-
países menos industrializados, vale la pena que nos                      des europeas o norteamericanas y su reconocimien-
ocupemos en seguida de las prácticas científicas                         to y prestigio académico depende en gran medida
como formas de poder y control social.                                   de instituciones y publicaciones extranjeras. Pero el
                                                                         problema no es simplemente la falta de oportuni-
Las prácticas científicas y el Tercer Mundo                              dades para investigadores tercermundistas de pre-
     Las recientes investigaciones de un número                          sentar sus propias versiones. De hecho, muchos de
considerable de sociólogos e historiadores de la                         ellos han sido los gestores de los trabajos más apo-
ciencia, no sólo de Europa y Norteamérica sino de                        logéticos y reverenciales con respecto al carácter
muchos otros continentes, han puesto en evidencia                        intrínsecamente benefactor de la ciencia y la tecno-
el papel central que las prácticas científicas han                       logía. Aun más urgente, es una revisión de las for-
tenido en la historia política de occidente. Las dife                    mas tradicionales de describir las practicas científi-
rentes contribuciones de dichos investigadores han                       cas en general.
permitido revaluar los esquemas tradicionales so
bre el carácter de la ciencia y su papel en la historia
de los imperios occidentales y sus colonias.11 Sin                            Para aproximarnos al problema dé una forma
embargo, la discusión actual sobre ciencia e impe                        más concreta quisiera concentrarme en cuatro pun-
rialismo, a pesar de su innegable importancia, per                       tos básicos: Primero, que la filosofía de la ciencia en
manece dominada por nociones convencionales so                           su forma tradicional, la búsqueda de criterios de
bre el carácter progresivo y liberador de la ciencia                     demarcación formales y a-históricos, la demanda
occidental.                                                              por un método único para las ciencias y en general
                                                                         el carácter prescriptivo y legitimador de la filosofía
  El mundo académico, notoriamente dominado                              de la ciencia, más que iluminar el camino, lo obsta-
por investigadores de habla inglesa, parece                              culiza. Segundo, la concepción maniquea de ciencia
estar atrapado en una visión eurocentrica y mar-                         y sociedad, la tendencia a ver el conocimiento cien-
cadamente centralizada de la historia. Con la ex-                        tífico operando en un espacio autónomo, (el mundo
cepción de algunos casos aislados, los trabajos en                       tres de Karl Popper) ha impedido un genuino en-
historia del conocimiento se han concentrado en                          tendimiento de las raíces sociales del conocimiento.
los individuos y centros geográficos comúnmente                          Tercero, que los conceptos de poder y control social,
reconocidos como productores de adelantos cien-                          comúnmente restringidos a los campos de la políti-
tíficos, y no ha dejado de ser, de una forma u otra,                     ca, la milicia y las leyes, entorpece la labor del


10.Barry Barnes, Scientific Knowledge and social theory, Routledge and Kegan Paul, 1980.
11.Entre las más importantes publicaciones sobre ciencia e imperialismo, podriamos mencionar: Nathan Reingoid y Marc Rothenberg, (Eds)
  Scientific colonialism: a cross-cultural comparison, Washington: Smithsonian Institution Press, 1987; Patrick Petitjean et al., (eds) Science
  and Empire, Boston: Kluwer Academic Publishers, 1991; Antonio Lafuente et al., (Eds) Mundialización de la ciencia y cultura nacional,
  Madrid: Doce Calles, 1993; Patrick Petitjean, et al. (Eds.) Science andEmpires, Boston Studies in the philosophy of science, 1992.
historiador del conocimiento. Y finalmente que es                       confinada a sus lugares de origen, y que a pesar de todas
  tas dificultades o deficiencias de nuestra concep                       las limitaciones ya mencionadas, Basalla es, en gran medida,
  ción del quehacer científico pueden ser superadas                       responsable de haber incluido la historia de la ciencia en la
  más concretamente, algunas de las propuestas                            historia de la expansión de occidente.
  en sociología del conocimiento científico de las
  ultimas décadas nos dan la posibilidad                                      Una de las principales razones por las cuales las practicas
  desarrollar una investigación más efectiva.                             científicas no han tenido, para el historiador tradicional, un
                                                                          papel importante en los procesos de conquista y
      Veamos algunos de los problemas a los que                           dominación de otras culturas, consiste en que los modelos
  se han enfrentado los trabajos sobre la difusión                        que pretenden explicar la difusión de la ciencia occidental
  de la ciencia occidental: La publicación de George                      tienden a ser lineales y progresivos, es decir que suponen
  Basalla "The diffusion of Western science" ha sido                      una serie de fases que van no sólo de entonces a ahora, sino
  objeto de variadas críticas y el punto de partida                       del obscurantismo a la ilustración, de equivocaciones a
  de un prolongado debate entre historiadores de                          hechos, de pobreza a riqueza y de lo erróneo a lo correcto.13
  la ciencia.12 Se ha dicho que la búsqueda de un                         Como bien lo señalaría Roy Macleod, "la ciencia occidental
  único modelo para describir la difusión de la                           ha sido tradicional-mente vista como benevolente, apolítica
  ciencia es inútil debido a la complejidad del                           y neutral; y su extensión como una incuestionable contribu-
  problema y que el modelo de Basalla es                                  ción al progreso material y a la civilización"14 Nuestra tarea -
  demasiado general y abstracto para explicar casos                       como lo sugeriría Macleod- es estudiar la ciencia no en la
  particulares y sus idiosincrasias. Algunos                              historia imperial sino como historia imperial
  comentadores han señalado que las tres fases de
  Basalla pueden ofrecer un marco teórico                                     Para darle un contenido real a la ecuación Cien-
  adecuado para discutir el desarrollo científico en                      cia=Poder, nos vemos obligados a revisar concepciones
  países como los Estados Unidos, Rusia o Japón;                          tradicionales de la idea de poder, dominación e
  pero que sus propuestas se muestran inadecuadas                         imperialismo que por lo general se han limitado a formas
  cuando pretendemos explicar la historia de la                           de dominación política, militar o legal. Como lo ha
  ciencia en países no industrializados. La tercera                       señalado en repetidas ocasiones Michel Foucault, autoridad
  fase del modelo de Basalla, "Ciencia Nacional" si                       y poder son convencio-nalmente vistas como fuerzas
  es que se ha dado, no garantiza independencia                           represivas que un individuo o un grupo reducido de
  de un control foráneo sobre las prácticas                               personas, desde una posición central, ejerce sobre otros.
  científicas de un país en vías de desarrollo. El caso
  de Latinoamérica es un claro ejemplo de dichas                               Dicha tendencia a identificar el poder con el estado
  limitaciones.                                                            imperial, el gobierno o la corona ha facilitado la fabricación
                                                                           de ilusiones de libertad y autonomía cuando dicha artificial
      Pero el problema fundamental de modelos                              concepción del poder es reemplazada o negada. Viejos
  como el de Basalla está no tanto en incapacidad                          clichés que identifican la ilustración y el saber occidental
  de explicar la historia de la difusión científica                        con ideales de libertad, sobre los cuales descansa gran parte
  en su totalidad, sino en la carencia de un método                        de la historia colonial, nos encierra en una historiografía
  efectivo que nos permita ilustrar los intereses y                        reverencial y servilista.
  mecanismos que hacen de las prácticas
  científicas formas de apropiación y control,                                 La idea de verdad y conocimiento, como lo afirmaría
  tanto de la naturaleza cómo de seres humanos.                            Foucault, es siempre el resultado de múltiples formas de
                                                                           represión y restricción. El sentido y la validez del
     Sin embargo, no sería justo desconocer que                            discurso científico encuentra su
  "The spread of Western science" fue publicado en
  1967, cuando la historia de la ciencia aun estaba

12. El modelo de Basalla para explicar la difusión de la ciencia occidental consiste de tres estadios consecutivos; una primera fase caracterizada por la
  ausencia de conocimiento científico en la cual la sociedad o nación no europea es una fuente de estudio para la ciencia europea; una segunda fase de
  ciencia colonial completamente dependiente de las practicas europeas; y una tercera y ultima fase en la cual la sociedad logra establecer una ciencia
  nacional independiente.
13. David Wade Chambers, Locality and science: myths of centre and periphery", en A. La fuente et al., Mundialización de la ciencia, p.
   315.
14. Roy Macleod, "On visiting the moving metrópolis: Reflexions on the architecture of imperial science" en: Nathan Reingold y Marc Rothenberg (Eds.)
  Scientific colonialism: a cross cultural comparison, Smithsonian Institution Press, 1987.
justificación en lo que Foucault llamaría "episte-                            ción de una planta nuclear, o una fábrica de auto
mes" i.e; las condiciones en las que el pensamiento                           móviles no están simplemente interactuando con
es posible teniendo en cuenta un contexto determi-                            intereses externos. Estas practicas constituyen un
nado. Foucault insiste en mostrar cómo el conoci-                             ejercicio activo de poder y la diseminación de di
miento depende fundamentalmente de mecanis-                                   chas actividades es la diseminación de mecanismos
mos de poder e instituciones con control social. Sus                          de control.
reflexiones sobre la historia parecen traer un men-
saje de liberación : "... se trata de cortar a cuchillo                           La retórica que ha marcado una clara distinción
las raíces del pasado, de borrar las veneraciones                             entre ciencia e ideología, ciencia y religión, ciencia
tradicionales, a fin de liberar al hombre y no dejarle                        y política, ha sido parte de la cultura por siglos. Sin
otro origen que aquel en el que tuviera a bien reco-                          embargo, como ya lo habíamos señalado, la reciente
nocerse.15                                                                    discusión entre sociólogos del conocimiento cientí-
                                                                              fico ha abierto nuevas alternativas que nos ayudan
    El poder, debemos suponer, se ejerce a través                             a evadir dicha visión maniquea del conocimiento y
de prácticas sociales concretas tales como la historia                        la cultura.
natural, la taxonomía, la elaboración de mapas,
cartas estelares y de navegación, practicas médicas                           Las prácticas científicas y su importancia
o la implantación de una nueva tecnología.                                política han sido subestimadas por los
                                                                          historiadores y es claro que la periodización de la
    El poder no es un atributo exclusivo de reyes,                        historia de Latinoamérica no tiene ninguna
papas o ministros. El control y la dominación se                          relación con la historia de la ciencia en dichos
hacen visibles únicamente cuando practicas socia-                         países. Los períodos históricos convencionales
les concretas son examinadas.                                             han sido demarcados desde el punto de vista de la
                                                                          historia política europea. Para ilustrar este punto
    Imperialismo no es otra cosa que la apropiación                       veamos rápidamente el caso de Latinoamérica
y control de tierra habitada por otros. Si examina-                       donde el período indígena o precolombino finaliza
mos la función de la ciencia durante los siglos XVH                       en 1492, y el período colonial en 1810 (o
y xvín, cuando Europa vive un creciente proceso de                        cualquier fecha que los historiadores le quieran
expansión y control sobre la naturaleza y otras cul-                      dar a la independencia de las distintas naciones
turas, nos encontramos con que esa es la función                          americanas). Si por ejemplo examinamos el
explícita de la historia natural. El naturalista reco-                    concepto de "colonialismo" y tenemos en cuenta
lectando, clasificando y representando objetos na-                        elementos relacionados con el desarrollo de la
turales establece cierta relación con la naturaleza                       ciencia, al igual que factores económicos y
que se traduce en posesión y por ende en poder.                           culturales,nos veríamos obligados a extender el
                                                                          período colonial hasta el día de hoy. .
    La distinción sistemática entre los intereses del
estado -generalmente relacionados al comercio, la                             La noción tradicional de ciencia que hemos des-
religión, poder político, etc.-, y la ciencia, común-                     crito nos impide ver que las prácticas científicas
mente vista como opuesta a, o reprimida por for-                          contienen a la vez elementos progresivos y regresi-
mas de poder externas a ella, ha permitido la apa-                        vos. La identificación del saber científico con pro-
rición de algunos estudios importantes sobre                              greso, racionalidad y beneficios para la humanidad
instituciones, mecenazgo, políticas estatales e inte-                     entera ha sido universalmente reconocido por si-
reses económicos y políticos ligados a prácticas                          glos y sería necio sostener que la ciencia es siempre
científicas. Pero esta distinción entre factores inter-                   y en todo lugar un elemento intrínsecamente alie-
nos y externos en la descripción de la actividad                          nador y opresivo; pero seria igualmente tonto sos-
científica termina distorcionando el verdadero ca-                        tener que es únicamente en su abuso o mal manejo
rácter social e histórico de la ciencia, para así, una                    que ésta sirve como herramienta de control y domi-
vez más, reforzar la imagen idealizada del conoci-                        nación.
miento científico.
                                                                                  Como lo ha señalado Sandra Harding, " La
     Las practicas científicas, la clasificación de                           ciencia occidental también ha contribuido a el es-
plantas y animales, la elaboración de mapas, la                               tancamiento de "otros". En la categoría de otros
búsqueda de una cura para la malaria, la construc-                            Harding incluye la mujer, la naturaleza y los habi-
                                                                              tantes del tercer mundo.16 La implantación de la


15. Michel Foucault, Nietzhe, la genealogía, la historia, Pre-textos, 1988.
ciencia y la tecnología occidentales puede también                      sa de Newcastle (1623-1673) quien escribió sobre
contribuir al despojo de los nativos del control de                     filosofía natural; el caso de Rosalind Franklin en el
sus propios recursos, restándoles poder de forma                        "descubrimiento" de la estructura del ADN; y otros
sistemática.                                                            nombres que, naturalmente no hemos oído nunca.

Genero y raza en la historia de la ciencia                                  Estos trabajos biográficos nos han permitido
    El interés del feminismo por la ciencia coincide                    entender mejor la naturaleza de la estructura de
con un momento de creciente escepticismo sobre                          poder institucional del conocimiento científico de
los beneficios que ésta y la tecnología le pueden dar                   occidente y han sido útiles para revaluar nociones
a la sociedad; pero también ocurre cuando la ciencia                    tradicionales sobre la producción de conocimiento
y la tecnología ganan más y más apoyo y poder en                        científico como el fruto de algunos individuos ais-
la educación superior y en las políticas de estado en                   lados, Aristóteles, Copernico, Galileo, Newton y
el mundo industrializado.                                               Einstein; y mostrar que por el contrario el conoci-
                                                                        miento es el resultado de una actividad colectiva.
    Pienso que sus tesis -menos conocidas entre
nosotros- no solo han enriquecido los estudios so-                          Sin desconocer la pertinencia de dichos trabajos,
ciales sobre ciencia, sino que presentan una alterna-                   encuentro mucho más interesante y efectivo otro tipo
tiva crítica a SCC, y que pueden ser de particular                      de análisis en los cuales el interés ya no es rescatar la
importancia para nuestro trabajo en países conven-                      labor de algunas mujeres o narrar sus luchas por
cionalmente vistos como periféricos. La posición                        ingresar a universidades, sociedades o instituciones
feminista frente a la ciencia está necesariamente                       científicas, sino examinar el contenido mismo del saber
relacionada con problemas de clase, raza e imperia-                     científico, ocupándose de la mujer no como
lismo cultural. Sus reflexiones han generado impor-                     productora sino como objeto del conocimiento para
tantes conclusiones sobre la naturaleza de las prác-                    mostrar que el contenido del conocimiento -y no solo
ticas científicas, que nos permiten, una vez más,                       sus instituciones- han tenido un carácter
revisar la idea tradicional del conocimiento cientí-                    androcéntrico.
fico como neutro, universal, apolítico, progresivo y
liberador.                                                                  Cómo punto de partida vale la pena recordar que
                                                                        la ciencia occidental, tradicionalmente presentada
    El feminismo académico es un esfuerzo por                           como racional y objetiva, en oposición a lo afectivo,
identificar, entender, criticar y cambiar los medios                    emocional y pasional tiende a reconocerse con lo
que han permitido la fabricación y justificación de                     masculino. La naturaleza, por su parte, misteriosa y
nuestras concepciones de lo femenino y lo masculi-                      pasiva tiende a ser identificada con lo femenino.
no, y así mostrar que las nociones de género en                         Cómo literalmente lo han expresado filósofos de
nuestra cultura son construcciones sociales que fo-                     enorme influencia como Francis Bacon, el papel de la
mentan y apoyan una condición universalizada de                         ciencia es conquistar, dominar, controlar y penetrar
desigualdad.                                                            los secretos de la naturaleza. Creo que suficiente se ha
                                                                        escrito sobre metáforas andro-céntricas que definen el
    Son varios los motivos por los cuales el feminis-                   papel de la ciencia en Occidente, y preferiría
mo se ha interesado por la ciencia: la actividad                        concentrarme en estudios de caso más concretos que
científica ha sido, y en gran medida sigue siendo,                      revelan a la ciencia como un agente de poder y
patrimonio de hombres que pertenecen a grupos                           dominación.
sociales y raciales específicos. Algunas escritoras se
han interesado en rescatar figuras femeninas que no                         Un buen numero de reveladores trabajos han
han tenido un debido reconocimiento en la historia                      hecho evidente como la medicina, la fisiología, la
de la ciencia occidental. Podríamos mencionar los                       genética y la antropología han presentado como
trabajos de Margaret Alie y su Historia de la mujer en                  natural y han contribuido a preservar una estructura
la ciencia desde la antigüedad haste el siglo xix. Alie nos             social jerarquizada.
habla de mujeres como Hildegard of Bingen (1089-
1179) y sus trabajos en Historia natural y medicina;                        Desde Aristóteles las ciencias naturales han te nido
Lady Anne Conway (1631-1679) quien produjo una                          mucho que decir sobre la naturaleza de femenino y
cosmología vitalista, Margaret Cavendish, Duque-                        lo masculino y sobre la función biológi-



16. Sandra Harding, Whose science? Whose knowledge? Milton Keynes: Open University Press, 1980, p.
ca y social de la mujer en nuestra cultura. Hasta el                  y análisis estadístico, desde comienzos de siglo con
siglo XVIII, las teorías de la reproducción habían                    los famosos trabajos de Cyril Burt, hasta algunas
otorgado a los espermatozoides un papel activo y                      publicaciones recientes han llegado a conclusiones
dominante mientras que el óvulo cumplía una fun-                      similares. Stephen Jay Gould en su brillante trabajo
ción receptora y pasiva. El estudio embriológico de                   The mismeasure of man, nos muestra como los dife-
la diferenciación sexual también se ha caracterizado                  rentes esfuerzos por medir científicamente las capa-
por describir la formación del feto masculino como                    cidades humanas son inseparables de los intereses
un proceso activo, mientras que el feto femenino                      sociales de quienes desarrollaron dichos trabajos.
parece haberse detenido en su proceso de gesta-                       Esto no quiere decir que estemos hablando de casos
ción.17                                                               de fraude o incompetencia científica. Con la excep-
                                                                      ción del caso de Burt se trata del cuidadoso trabajo
    Con el surgimiento de la teoría de selección                      de talentosos y honestos hombres de ciencia.
natural y el Darwinismo social, el auge de la euge-
nesia a comienzos de siglo, la craniometria, el estu-                     Otro de los temas que ha motivado una revisión
dio de la herencia, la obstetricia y la invención del                 feminista de la historia de la medicina ha sido la
concepto de coeficiente intelectual y los diferentes                  tendencia por parte de la comunidad médica a de-
métodos para medir nuestras capacidades físicas e                     finir lo femenino en función de su sistema repro-
intelectuales, la comunidad científica ha presenta-                   ductivo, lo cual ha facilitado una explicación natu-
do en repetidas ocasiones evidencia "contundente"                     ral del rol de la mujer como ama de casa, niñera y
para reafirmar diferencias biológicas que tienden a                   en general como una fábrica de bebes. Como conse-
favorecer la idea de que el hombre blanco está                        cuencia, algunas teorías sobre los efectos de la
naturalmente mejor dotado para asumir el lideraz-                     menstruación y la menopausia y sus connotaciones
go en la sociedad occidental.                                         patológicas han contribuido, una vez más, a vigori-
                                                                      zar una imagen de la mujer como esclava física y
     No podemos olvidar que muchas de esas teo-                       emocional de su sistema reproductivo.
rías, que hoy nos pueden parecer inadecuadas, han
afectado a miles de millones de personas a quienes                        La deconstrucción de estos discursos científi-
sistemáticamente se les ha excluido o se han margi-                   cos, que lamentable no podemos discutir aquí de
nado ellas mismas de programas educativos y ofi-                      forma detallada, forman parte de programas de
cios que parecerían ser más idóneos para mentes y                     investigación con puntos de vista epistemológicos
cuerpos masculinos, oficios que por lo general están                  diferentes que quisiera mencionar brevemente.
relacionados con el poder político y económico.
                                                                          En contraposición con las propuestas de SCC
    La eugenesia y su obsesión por medir y jerar-                     a los que me refería al comienzo, El Programa
quizar las capacidades humanas, encontraría nu-                       Fuerte, La Escuela de París, etc., el feminismo
merosos hombres de ciencia dedicados a proveer                        tiene un determinado propósito de emancipación
argumentos anatómicos, evolutivos, genéticos y fi-                    que le obliga a asumir una posición claramente
siológicos para legitimar un orden social determi-                    distinta. Ya no se trata únicamente de desmitificar
nado. La craniometria y los elaborados estudios de                    la universalidad y la neutralidad de la racionalidad
George Morton, Louis Agazzi al igual que las me-                      científica, sino de crear y fundamentar una visión
diciones del peso de cerebros desarrolladas por                       diferente y defendible de la sociedad y de la
Paul Broca, entre otros, popularizarían la idea de                    naturaleza. El relativismo radical no es suficiente
que no sólo el volumen del cráneo era directamente                    ni útil para un movimiento de emancipación
proporcional a la capacidad intelectual, sino que el                  femenina. La pregunta es entonces cómo es
hombre blanco presentaba cráneos de mayor tama-                       posible no sólo restarle credibilidad sino utilizar
ño que los de indígenas, mongoles, negros y por                       como un medio de liberación un tipo de
supuesto que el cráneo femenino en todas sus razas                    conocimiento que parece estar tan estrechamente
era significantemente más pequeño.18                                  enmarcado y determinado por proyectos
                                                                      occidentales, burgueses y masculinos.
    La invención del concepto de coeficiente inte-
lectual y de sofisticados métodos para su medición                       Podríamos mencionar tres frentes principales:
                                                                      Una primera alternativa que he querido llamar Fe-


 17.Ver, Anne Fausto-Sterling, Myths of gender: Biological theories about women and men, Basic Books, New York, 1985, pp.77-85.
 18.Uno de los comentarios más divertidos de Broca es que el cerebro de mayor peso jamás examinado, 1,565 gr. curiosamente le pertenecía a
   una mujer que había asesinado a su marido.
minismno Ilustrado, la cual tiene como fin corregir                        del conocimiento no pretendería ningún tipo de
los errores de algunos científicos, mostrar su                             objetividad formal y absoluta. Sin embargo,
incompetencia y ofrecer una visión de la                                   argumenta Harding, pensar desde el punto de vista
naturaleza y de la mujer más rigurosa y                                    de la mujer, de un habitante del Tercer Mundo o de
genuinamente objetiva. Se trata entonces de un                             un miembro de un grupo racial relegado, nos
grupo de mujeres dedicadas a la ciencia que busca                          permitiría hacer extraños el significado y sentido
criterios médicos y científicos que nos permitan                           que parecen familiares y naturales. Esta es, para
tener una visión menos viciada, de por ejemplo,                            Sandra Harding, una posición epistemológica
los efectos de la testosterona en el carácter y                            privilegiada que nos permitiría ver con más
habilidades de hombres y mujeres, o de los efectos                         claridad las deficiencias de una cultura que fracasa
"patológicos" de la menstruación y la menopausia,                          en su intento de ser igualitaria y democrática.
que le permita a las mujeres recobrar el control
sobre sus cuerpos y sus vidas.                                                  "Imaginar una ciencia feminista - admite Har-
                                                                           ding - sería como pedirle a un campesino medieval
    Una segunda posición, en apariencia más radi                           imaginar la teoría de la genética". Admite que
cal y que he podríamos denominar Feminismo Pos                             nuestras imágenes están aun incompletas y sin
tmoderno, encuentra demasiado respetuosa e inge                            embargo se atreve a soñar y darnos algunas pistas
nua la visión anterior de la ciencia y de los ideales                      de como podría ser esta nueva ciencia: "No sería
de la Ilustración. Su tarea se concentraría en                             elitista ni totalitaria y por lo tanto tendría que ser
contextualizar histórica y culturalmente la                                accesible, física e intelectualmente, a todos los
actividad científica para revelar su carácter político                     interesados. Tendría la capacidad de reconocer que
e ideológico.                                                              cada "verdad" nueva es parcial y culturalmente
                                                                           determinada.        Reconociendo      que     personas
    Sin embargo, al igual que SCC, sus trabajos                            diferentes tienen experiencias y formas de ver
parecerían estar metodológicamente impedidos                               distintas; por lo tanto perspectivas, valores e
para defender con aspiraciones de objetividad los                          intereses diferentes. La ciencia feminista buscaría
intereses de un grupo social específico.                                   diversidad cultural entre sus participantes de
                                                                           manera que a través de aproximaciones diferentes
    Finalmente, encontramos una tercera posición                           se puedan entender facetas de las realidades que se
que podríamos entender como un proyecto de                                 pretenden explicar. Esa diversidad ayudaría a
construir Una Teoría del conocimiento feminista y                          asegurar la sensibilidad de la comunidad científica
que han sido defendida por escritoras como Sandra                          a las diferentes consecuencias de su trabajo y por
Harding y Donna Haraway. Ellas siguen viendo en                            lo tanto incrementaría su responsabilidad sobre los
la actividad científica, tal y como la entendemos                          fines y productos de sus investigaciones."20
hoy, al igual que las propuestas de SCC,
limitaciones para producir y legitimar un                                      Después de haber escuchado esa utopía femi-
conocimiento genuinamente revolucionario.                                  nista, independientemente de si la compartimos o
                                                                           no, si pensamos que es realizable o no, nos enfren-
    Sin desconocer la importancia de las                                   tamos con un grupo de mujeres que por décadas
posiciones anteriores, Harding y Haraway, entre                            han luchado por incorporar sus puntos de vista
otras, creen que es posible y necesaria la                                 dentro de la tradición científica occidental y que se
construcción de una epistemología feminista y la                           han visto obligadas a revisar hasta sus más profun-
legitimación de lo que Haraway llama un                                    das raices la naturaleza del conocimiento
"conocimiento localizado".19                                               científico, i.e., mostrar su determinación cultural y
                                                                           sus raices políticas.
    Los resultados del trabajo científico producen
información únicamente en la medida en que dicha                           Conclusión
información tiene significado. Se trata entonces de                            La historia y en particular el mundo moderno
hacer explícito ese significado, de asumir el                              nos exige asumir una posición ambivalente frente a
carácter social del conocimiento, y de hacer de esa                        la ciencia y la tecnología, nos obliga a reconocer
determinación cultural un mecanismo de                                     que éstas llevan consigo elementos tanto
justificación. Nuestras creencias, universalmente                          progresivos como regresivos y que si bien su
aceptadas o no, tienen su origen en formas                                 institucionaliza-ción puede incrementar el poder y
específicas de ver el mundo. Una teoría feminista                          el control de


19. Donna Haraway, "Situated Knowledges: The science question in feminism and the priviledge of partial perspective", en: Feminist Studies 14,
  no.3, 1988. pp. 575-599.
20. Sandra Harding, Whose science whose knowledge? Thinking from women's Uves, Open University Press, 1991, p.300.
ciertas naciones o grupos sociales, también puede         economía o el conocimiento. Cualquier otra alter-
contribuir a despojar a otros del control que tienen      nativa, cualquier otro camino, a la luz de dicha
sobre sus vidas.                                          "historia túnel" parece utópica, retrógrada o irreali-
                                                          zable. Y es precisamente por eso que una visión
    La historia de la ciencia y la historia en general,   renovada y crítica del pasado es tan urgente,
en demasiadas ocasiones ha sido un poderoso ins-          porque nos permite desvelar los intereses que
trumento para quienes se interesan en legitimar el        legitiman las verdades de hoy. Aún más
presente. Es común encontrar reconstrucciones del         interesante porque nos hace posible entender el
pasado que se nos presentan como una cadena de            pasado y el presente como encrucijadas que nos
hechos que inexorablemente conducen a la ciencia          permiten reconocer y considerar opciones
y tecnología modernas. Se nos describe una ruta de        diferentes. El punto es mostrar que nuestra
sucesivos logros tecnológicos y científicos que cons-     historia pudo ser otra y que no hay razón que nos
tituyen el ascenso del hombre y de paso se legitima       impida pensar que las cosas pueden ser
una idea de progreso que se suele identificar con la      diferentes. No         hay    fuerzas históricas
superioridad económica de las naciones industria-         inquebrantables. Uno de nuestros retos es entonces
lizadas. Todo lo que conduce a repetir los procesos       explorar nuevas formas de aproximarse al concepto
de industrialización que hemos visto crecer -y por        de poder que esté más deacuerdo con las
qué no- infestar otras naciones se define como avan-      practicas por medio de las cuales algunas
zado, sin que se nos permita concebir otras formas        personas son controladas por otras y así crear un
validas para la configuración de la sociedad, la          espacio crítico que nos permita elegir libremente.
El viejo sueño de viajar a la luna, lo realizó por primera vez en el cine George Méliés, en 1902,
con la película Le Voyage dans la Lune. (Fotografía en Enciclopedia Salvat del Cine, 1979)
TECNOGRAFIA DE LA CIENCIA

                                 Manuel Medina Universidad de Barcelona / Invescit




El término "tecnociencia" para designar el com-       formas a lo largo de toda la tradición científica.
plejo de la ciencia y la tecnología contemporá-       Su configuración actual es el resultado de una
neas tiene una carga conceptual especial (Riera,      evolución que hay que reconstruir históricamente
1994). No sólo indica que con el paso de la           si se quiere comprender y evaluar efectivamente
ciencia académica a la ciencia gubernamental e        la tecnociencia característica de nuestra tiempo.
industrial, sobre todo en el siglo XX, ciencia y
tecnología han llegado a ser prácticamente            CIENCIA Y TÉCNICAS ANTIGUAS
inseparables en la realidad. También señala una            El modo originario del conocimiento es el saber
Nueva Imagen de la ciencia y la tecnología que        operativo, es decir, el saber cómo proceder. Enten-
los actuales Estudios de Ciencia y Tecnología         diendo como procedimientos o esquemas operativos,
han ido elaborando frente a las concepciones          podemos decir que la forma fundamental del
tradicionales (Medina, 1994). Una de las ideas        conocimiento es el dominio de técnicas. Ya en el
características es que la ciencia no se puede         Paleolítico, el hombre inventa y perfecciona una
reducir a los científicos ni la tecnología a los      técnica que puede ejercer con sus propios órganos y le
tecnó-logos, sino que ambas forman parten de un       permite despegar del ámbito técnico puramente animal:
complejo entramado junto con otros dominios           el lenguaje. El lenguaje es decisivo para la transmisión
sociales, económicos, políticos y culturales. Es lo   humana de los conocimientos operativos, pues
que se conoce como Ciencia, Tecnología y              posibilita la representación simbólica del saber y la
Sociedad.                                             sistematización de operaciones. Pero, quizás, el logro
                                                      más importante del hombre prehistórico sea la
    Las complejas interacciones conocidas como        emergencia de la propia técnica. Es decir, una técnica
Ciencia, Tecnología y Sociedad forman una             característicamente humana, consistente en el diseño y
unidad de hecho inseparable y un complejo             el uso consciente de técnicas dirigidas a realizar
entramado que sólo pueden abordarse en el             determinadas tareas. La técnica de elaborar técnicas,
marco de estudios interdisciplinares. Por razón       que constituye la base de la cultura humana.
de su misma complejidad, se puede destacar,                Una nueva forma de representación simbólica se
analíticamente, algún sub-conjunto de dichas          hace posible con la invención de la escritura en el seno
interacciones en particular como centro de            de las grandes culturas orientales antiguas. La escritura
gravedad para un tipo de estudios determinado.        encabeza una revolución en el dominio de las técnicas
Así la sociología de la ciencia se centra             simbólicas, en la que juegan un importante papel las
especialmente en el entramado de ciencia y            culturas de la antigua Mesopotamia. En la Edad de
sociedad. De manera análoga, el presente trabajo      Bronce las técnicas materiales, es decir, las técnicas
quiere contribuir a una nueva modalidad dentro        duras relacionadas con la fabricación y modelación de
de los estudios de ciencia y tecnología centrada      objetos, el empleo de artefactos materiales y la
especialmente en el entramado de ciencia y            obtención y transforma--
tecnología, que podemos llamar tecnografía de la
ciencia. Se podría pensar que el actual entramado
de ciencia y tecnología, que constituye el núcleo
de lo que se llama tecnociencia, es exclusivo de
nuestra época, pero lo cierto es que ha existido
con diferentes
ción de sustancias experimentan grandes avances,           planteamiento y la resolución operativa de
gracias a la especialización artesanal en las grandes      problemas que se formulan en términos concretos de
concentraciones urbanas. Pero tanto o más remar-           situaciones y objetos de la práctica corriente. No
cable, es el desarrollo de nuevas técnicas organizativas   aparecen enunciados asertorios ni principios
que se ponen de manifiesto en la aparición de              generales, como tampoco se plantea la necesidad de
populosas ciudades, de los grandes ejércitos de tra-       probar los sistemas de reglas y procedimientos. Más
bajadores y guerreros y de los vastos imperios,            bien, se da por supuesto que funcionan y su
gobernados por un monarca de forma autoritaria y           comprobación consistiría, en todo caso, en la
centralizada.                                              aplicación de los mismos.

Con las nuevas formas de organización social, política     Con los primeros filósofos aparece una nueva forma
y económica surge un nuevo tipo de especialista, los       de representar lingüísticamente el saber operativo: la
funcionarios o sacerdotes al servicio real, encargados     presentación teórica. En la filosofía jonia se pueden
de dominar la creciente complejidad de la producción,      detectar claramente prototeorizaciones de técnicas
la administración y el gobierno. Para este fin, los        de transformación, ópticas, mecánicas y neumáticas,
nuevos funcionarios revolucionan las técnicas blandas      así como de organización social. Estos primeros pasos
o procedimientos predominantemente operativos, que         de la techne a la theoria son, sin duda, más importantes
pueden ejercerse con los solos órganos y facultades        que el tan mistificado paso "del mito al logos".
propios y en los que se opera fundamentalmente con
artefactos simbólicos. Las nuevas técnicas simbólicas      Donde no cabe duda que nos encontramos ante una
están destinadas al registro y control de datos, a la      nueva formulación del saber, es ante los primeros
medición y cálculo, y, en general, al procesamiento y      enunciados teóricos de la geometría griega, atribuidos
anticipación de la información.                            a Tales de Mileto:

En este nuevo dominio de saber operativo alcanzan              —El círculo queda dividido en dos partes iguales por
un sorprendente desarrollo las técnicas me-trológicas          cada uno de sus diámetros.
básicas. En el cómputo de objetos, que se remonta al
Paleolítico, se introduce la numeración convencional           —Ángulos opuestos por el vértice son iguales.
y la notación posicional, así como tablas y algoritmos
de cálculo. Se desarrollan la geometría o medida de            —Los ángulos de la base de un triángulo isóceles son
longitud, área y volumen, la hilometría o medida de            iguales.
masa, tanto geométrica (por volumen), como
mecánica (con la ayuda de balanzas) y la cronometría           —Las diagonales de un rectángulo son iguales y se
astronómica (mediante calendarios y relojes de sol) y          cortan mutuamente por la mitad.
mecánica (con el empleo de relojes de agua).
                                                               —Los ángulos periféricos inscritos en un
En el dominio de las técnicas duras, ejercidas por la          semicírculo son rectos.
clases dominadas de los artesanos, no se dan
representaciones ni sistematizaciones simbólicas de        Las reglas y procedimientos de configuración,
las mismas, debido al monopolio funcionarial de las        medida y cálculo de la geometría operativa se han
técnicas blandas. El aprendizaje y la transmisión son      transformado en enunciados asertorios generales, in-
directos e intuitivos, y se realizan a través de la        dependientes de situaciones determinadas y apa-
participación operativa y de la comunicación per-          rentemente desprovistos de toda finalidad, que
sonal. En el marco de las técnicas blandas, en cambio,     describen propiedades y relaciones de objetos abs-
surge una nueva forma de representar sistemá-              tractos ajenos a la práctica.
ticamente y de transmitir el saber operativo. Su
formulación simbólica consiste en enunciados ope-          Esta nueva forma de presentar la geometría tiene,
rativos, instrucciones y algoritmos dirigidos a realizar   desde sus mismos orígenes, otra caracterísfi-ca: la
una determinada tarea.                                     idea de probar los enunciados. Según la tradición,
                                                           Tales se planteó ya la prueba de los enunciados
El saber geométrico, p. ej., se fija y transmite           geométricos. En estos primeros estadios de la
mediante tratados consistentes en el                       geometría teórica, los procedimientos de prueba
                                                           tienen un claro carácter operativo, emparentado con
                                                           las técnicas de configuración geométrica. Así, p. ej.,
                                                           mediante la superposición de dos figuras que
                                                           coinciden se prueba que éstas son iguales.
El modo de prueba característicamente teórico, la       de homogeneidad.
prueba de enunciados a partir de otros enunciados
aparace ya en Hipócrates de Quíos, autor de un tratado      Las realizaciones técnicas satisfacen, según su
de geometría teórica con el título de Elementos. A la     finalidad, las especificaciones o exigencias de
idea y la forma de probar enunciados a partir de otros    homogeneidad de un modo más o menos
enunciados contribuyen, de forma muy importante, los      aproximado. En la geometría teórica, las técnicas de
propulsores de otra modalidad de la incipiente            configuración homogénea, medida y cálculo se
tradición teórica, la teorización filosófica. Los         transforman en enunciados asertorios generales
filósofos eleáticos dan un giro monológico a las          acerca de relaciones y propiedades de figuras
técnicas dialógicas de discusión con las que se           geométricas. Estas representan conceptualmente una
resolvían los conflictos en las asambleas y los           realización, técnicamente inalcanzable, que satisface
juicios públicos de la democracia griega. El discurso     las exigencias de homogeneidad de un modo
se presenta como una sucesión de enunciados teóricos      absoluto e inmejorable .
o argumentación, que demuestra la verdad de la
proposición sostenida. En consecuencia, ésta ha de ser      La conceptualización teórica es la base de un
aceptada por cualquier oponente. En las                   discurso en el que se supone la existencia de objetos
argumentaciones eleáticas cristalizan ya las reglas y     que poseen idealmente las propiedades objeto de
los principios de la lógica clásica (como el tercio       realización técnica. El saber geométrico se presenta
excluso), así como una forma de probar enunciados         como teoría de las formas homogéneas
eminentemente teórica: la prueba indirecta o por          fundamentales, conceptualizadas teóricamente en las
reducción al absurdo, que jugará un importante papel      definiciones y en los axiomas. La deducción de
en la geometría teórica.                                  teoremas equivale a sacar las consecuencias de la
                                                          realización ideal de los principios de homogeneidad,
  La geometría griega se perfila cada vez más como        en forma de propiedades y relaciones de objetos
una teoría, es decir, como un sistema de enunciados       teóricos. Tales teoremas constituyen la versión
estructurados según determinadas relaciones lógicas y     teórica de los algoritmos de la geometría operativa,
(con excepción de ciertos enunciados primeros o           como puede mostrarse, p. ej. en el caso del teorema
postulados) susceptibles de ser probados mediante         47 del libro I de los Elementos, el llamado "teorema
inferencias a partir de los postulados o de los           de Pitágoras" (Medina, 1985). En su versión teórica,
enunciados que, a su vez, han sido probados               los procedimientos de medición y cálculo se derivan
anteriormente. Las teorizaciones de la geometría          lógicamente de las técnicas de configuración.
servirán de modelo a Platón y Aristóteles para
elaborar su concepción y filosofía de la ciencia como       La teorización de la geometría fue fundamental
conocimiento teórico.                                     para la teorización de las demás ciencias clásicas. A
                                                          partir de ella se extiende la teorización científica a
  La teorización científica alcanza su primera cumbre     otros dominios técnicos, como la óptica y la
y paradigma general con los Elementos de Euclides.        mecánica. Las ciencias clásicas son el resultado de
Este sistematiza en su obra los conocimientos teóricos    una teorización derivada, en cuanto que su
de la geometría antigua, presentándolos en forma de       conceptualización se realiza en términos teóricos
una rigurosa teoría axiomática. La presentación           geométricos. Así se establece en la ciencia el
teórica de la geometría, sin embargo, tiende a encubrir   primado de la metodología geométrica, de la que se
el contenido operativo que los términos y enunciados      derivan los conceptos científicos basados en la
teóricos, aparentemente ajenos a la acción,               medida del espacio.
conceptualizan y sistematizan.
                                                            La óptica y la mecánica estática clásicas proceden
 La antigua geometría operativa de las culturas           de la teorización de las correspondientes técnicas
orientales desarrolló sofisticados procedimientos de      duras, dedicadas a la construcción y uso de
configuración medición y cálculo para la                  artefactos, tales como espejos, balanzas, palancas
determinación de distancias, superficies y volúmenes.     etc. Para el funcionamiento de tales artefactos no
Su dominio está constituido por realizaciones técnicas    sólo son relevantes las propiedades formales, sino
modeladas o configuradas homogéneamente, tales            también las propiedades materiales de los mismos.
como objetos, construcciones y delimitaciones             La capacidad de realizar formas homogéneas fue
espaciales. Las formas homogéneas son técnicamente        básica tanto para la antigua técnica óptica, como
reproducibles en objetos al disponer de técnicas de       para la mecánica En la fabricación de espejos, la
configuración que conducen siempre a los mismos           realización de superficies planas fue de terminante
resultados. El procedimiento en cuestión realiza en los
objetos configurados determinadas especificaciones
de la fidelidad de la imagen y para la precisión de       sultados son analizados numéricamente con vistas
las antiguas balanzas lo fue la construcción de brazos    a procedimientos operativos, que se plasman en
rectos exactamente simétricos.                            forma de tablas o reglas de proporcionalidad. Tales
                                                          procedimientos operativos mecánicos son el resul-
    Las propiedades materiales representan la rea-        tado de hacer extensivos los antiguos métodos ba-
lización de exigencias adicionales de homogenei-          bilónicos del ámbito de los cuerpos celestes incon-
dad, dadas determinadas propiedades inherentes            trolables, al de los artefactos construibles.
al material. Las realizaciones técnicas satisfacen, en
mayor o menor grado, las exigencias de homoge-            CIENCIA MODERNA Y TECNOLOGÍA
neidad formal y material características de un de-             El proceso de teorización de la mecánica diná-
terminado artefacto. Sin embargo, la imperfección         mica, en especial de la balística ingenieril del Rena-
de las realizaciones técnicas antiguas no impidió         cimiento, será uno de los desencadenantes de la
que tanto la óptica como la mecánica clásica alcan-       ciencia moderna.Con los artistas-ingenieros rena-
zaran resultados precisos. Pues éstas, en último          centistas, que se han ido, poco a poco, segregando
término, tratan de realizaciones ideales.                 socialmente de la clase artesanal y han asimilado la
                                                          ciencia y la técnica antiguas, la tradición técnica
    A partir del supuesto teórico de la satisfacción      ingenieril vuelve a alcanzar un alto grado de desa-
ideal de las propiedades formales y materiales, se        rrollo.
derivan en la sistematización teórica teoremas que
enuncian la realización óptima de la función corres-          La mecánica de las máquinas de tiro habia ex-
pondiente. En la teoría, las propiedades operativas       perimentado en la Edad Media importantes avan-
de los instrumentos se derivan de sus propiedades         ces con la introducción del trabuco o catapulta de
formales y materiales, o sea, la función óptima de la     contrapeso y del cañón. Dada la importancia política
construcción ideal (Medina, 1985.).                       de este dominio técnico, la artillería artesanal da
                                                          paso a la ingeniería militar. A diferencia de la inge-
     La fecundidad tecnológica de la ciencia antigua      niería clásica, centrada en la construcción de poten-
radica, precisamente, en la sistematización teórica       tes artefactos, la balística ingenieril renacentista se
de la relación entre las dos vertientes técnicas de la    interesa especialmente por cuestiones relativas al
construcción y del uso. El tratamiento teórico per-       uso, o sea, problemas de tiro.
mite derivar, asimismo, del supuesto de una fun-
ción óptima para determinadas especificaciones,               Aunque se logra una sistematización operativa,
exigencias relativas a la realización ideal. Éstas pue-   mediante correlaciones entre ángulos de tiro y al-
den traducirse, via diseño, en normas para el pro-        cance de los disparos, los resultados de los diversos
ceso técnico de la construcción. Los ingenieros ale-      intentos de conceptualización teórica, en términos
jandrinos, a caballo de la técnica y de la teoría,        de dinámica aristotélica, conducen a resultados
deben sus mejores logros a la capacidad de reope-         poco satisfactorios.
rativizar los desarrollos teóricos, con la que nace la
tecnología (Medina, 1985.).                                    Los problemas de balística movieron a Galileo
                                                          a ocuparse de la caída de los graves. El problema
    El alcance de la teorización científica clásica es,   teórico de la trayectoria de los proyectiles de artille
sin embargo, limitado. En el ámbito de la técnica         ría que daría resuelto en su tratado Sobre dos nuevas
mecánica, se reduce a la mecánica estática de sólidos     ciencias, de las que la primera representa una teori
y líquidos. Técnicas como la balística, la neumática o    zación, al modo arquimédico, de la mecánica está
la automática —integrantes de una mecánica                tica relativa a la resistencia de sólidos. La segunda
dinámica— permanecen sin conceptualización                culmina con la teorización de la técnica balística, al
científica. No obstante, en el caso de la balística o     demostrar como teoremas las reglas de tiro de los
técnica de las máquinas de tiro, los ingenieros ale-      artilleros.
jandrinos dan el paso que conduce de la mecánica
artesanal a los procedimientos operativos metódi-             La ciencia moderna es, pues, el resultado del
cos, numéricos y parateóricos propios de la técnica       reencuentro renacentista entre la antigua tradi-
ingenieril.                                               ción teórica científica y la tradición operativa in-
                                                          manente en la mecánica ingenieril. Ambas tradi-
     El ensayo mecánico dirigido al perfecciona-          ciones confluyen en los ingenieros-académicos
miento de un artefacto concreto se transforma en un       como Galileo, conocedores entusiastas, por un
método experimental con variaciones y pruebas             lado, de la ciencia antigua y de los tratamientos
sistemáticas cuantitativamente controladas. Los re-       teóricos medievales de cuestiones mecánicas, y po-
seedores, por otro, de amplios conocimientos e in-         Newton en un programa de expansión teórica, de
tereses técnicos.                                          cuya realización en los diversos dominios se encar-
                                                           gan filósofos y científicos. La interpretación natura-
    El método experimental, latente en los proce           lista de la mecánica desemboca, en último término,
dimientos operativos artesanales y aplicado siste          en la visión tecnomecánica de la naturaleza, del
máticamente por los ingenieros ya en la época              cosmos, del hombre y de la sociedad. La cosmovi-
antigua, es objeto de reflexión y sistematización          sión moderna no sólo consolida la posición de las
explícita. El diseño y la construcción de dispositi        técnicas ingenieriles y hace justicia a su relevancia
vos experimentales, las modificaciones y pruebas           política, sino que además promueve y legitima la
sistemáticas bajo control métrico y la repre               transferencia de los procedimientos experimentales
sentación matemática se constituyen, junto con la          de la invención y el control mecánico a todos los
teorización científica, en el procedimiento funda          ámbitos de la investigación y de la vida ordinaria.
mental de la investigación.
                                                              Asimismo se propaga el programa baconiano
    En contraposición a la ciencia clásica, no son         dirigido a modelar uniformemente la práctica cien-
técnicas blandas, como la geometría, sino técnicas         tífica conforme al modo de intervención experi-
mecánicas las desencadenantes del proceso de teo-          mental. La investigación debe dar lugar sólo a teo-
rización que dará lugar a la "nueva ciencia". El           rías que reporten capacidades de controlar
carácter y desarrollo de la misma estarán marcados         procesos al modo mecánico. A diferencia de la cien-
por el modelo de la mecánica, al igual que las cien-       cia predominantemente teorizante en la antigüe-
cias antiguas fueron configuradas por la teorización       dad, cuyo objeto de teorización son resultados de
paradigmática de la geometría.                             técnicas precientíficas (la de la ciencia antigua), la
                                                           ciencia moderna se apropia el procedimiento expe-
     La importancia de Galileo para el desarrollo de la    rimental de la construcción mecánica. De esta for-
ciencia moderna no reside sólo en haber llevado a          ma, la investigación científica se hace con un campo
cabo el proceso de teorización de la mecánica              de producción tecnológica propia, que cultiva con
balística, sino también en sus planteamientos pro-         relativa autonomía. Ello no impide que continúen
gramáticos. Galileo combate decididamente la se-           siendo objeto de teorización científica y desarrollo
paración teórica entre el dominio de la técnica me-        tecnológico resultados técnicos ingenieriles, como
cánica y el de la naturaleza, y aboga por la               se pone de manifiesto en el caso de la máquina de
equiparación de mecánica teórica y la física o teoría de   vapor, las técnicas energéticas y las teorías termo-
la naturaleza. Con ello quiere legitimar la trans-         dinámicas. En química, la práctica científica trans-
ferencia de los procedimientos de la producción            forma, mediante el tratamiento experimental siste-
mecánica, o sea, del método experimental a todos           mático, procedimientos tradicionales, para luego
los ámbitos de la ciencia.                                 sistematizar los resultados en el marco de teorías
                                                           científicas.
    Contrariamente a la doctrina aristotélica, la
ciencia de la naturaleza deviene definitivamente           TECNOCIENCÍA
una ciencia que teoriza los resultados de la experi-           Con la ciencia moderna la experimentación sis-
mentación mecánica. Los artefactos mecánicos no            temática unida a la conceptualización y sistemati-
serán ya contra natura ni constituirán un engaño de la     zación teóricas y al tratamiento metrológico y ma-
naturaleza con astucia (maquinación) en provecho           temático revolucionan progresivamente los demás
propio, como quería Aristóteles, sino que, por el          dominios técnicos. Con Boyle y su bomba de vacío
contrario, los dispositivos mecánicos pondrán de           los laboratorios científicos se establecen como ins-
manifiesto los principios naturales.                       tancia suprema para decidir disputas sobre cuestio-
                                                           nes de hechos. Los fenómenos producidos y contro-
    Los alegatos teóricos de Galileo en favor de una       lados mediante instrumentos de construcción
transferencia generalizada de los procedimientos           mecánica en el curso de experimentos reproduci-
experimentales mecánicos, preparan el camino               bles y accesibles a todo el mundo, constituyen los
para la extrapolación —iniciada ya en su obra— de la       hechos científicos. Los hechos construidos por la
teoría de la mecánica a los demás dominios. La             práctica técnica científica representan los fenóme-
nueva mecánica teórica se extrapola en la teoriza-         nos genuinos de la naturaleza moderna, claramente
ción de técnicas dirigidas a la anticipación de pro-       contrapuesta y separada de la sociedad, al igual que
cesos naturales, como la astronomía, para culminar en      el conocimiento científico lo está de la política (Sha-
la síntesis newtoniana de la mecánica terrestre y la       pin/Schaffer, 1985; Latour, 1990). La ciencia moder-
astronómica. El éxito convierte a la teoría de             na se configura como la conjunción de la produc-
ción tecnológica de laboratorio y el tratamiento teó-         Así, el análisis y sistematización teórica de las
rico de sus sistemas tecnológicos.                       propiedades físicas de los materiales en términos de
                                                         átomos, partículas elementales y estructuras atómicas
     El desarrollo de su propio campo de producción      se entrelaza con la física atómica experimental en lo
tecnológica por parte de la ciencia moderna              que son las tecnologías nucleares, de la misma forma
(Bohme/Daele /Krohn, 1978) y la interacción entre        que, en química, las teorización de las propiedades
dicha producción y su tratamiento teórico en el seno     químicas en términos de estructuras moleculares es
de la investigación científica dará lugar en el siglo    inseparable y está al servicio de tecnologías de síntesis
XIX a una revolución tecnocientífica. Una nueva          química. Las disciplinas de la física y de la química
física surge a partir de las innovaciones tecnológicas   contemporánea no son fundamentalmente otra cosa
científicas en el dominio de la transformación y         que nuevas tecnologías, es decir, tecnociencias
síntesis de substancias y en el de la producción de      (Gleich, 1991.). Desde principios de siglo la
efectos y procesos energéticos. Con la                   metodología y las teorías físico-químicas se van
tecnocientificación de dichos dominios se                transfiriendo al campo de la investigación biológica,
institucionalizan como disciplinas científicas la        donde se quiere encontrar, detrás de la diversidad de
química sintética y la nueva física centrada en la       los logros y capacidades operativas de la nueva
termodinámica, la electricidad, el magnetismo y,         biología tecnocientífica, los últimos componentes que
posteriormente, en los efectos radiactivos. Ambas        -al igual que los átomos en la física- puedan
constituyen originariamente la tecnociencia. Con ella    presentarse teóricamente como los responsables de las
se instaura una nueva ciencia de la naturaleza en la     propiedades orgánicas (Brush, 1988). De esta forma
que las interacciones físico-químicas desplazan a las    se llegan a "descubrir" los genes y las estructuras
mecánicas de su posición de preeminencia y las           genéticas y se desarrolla la biología molecular, con la
elaboraciones teóricas están al servicio de los          consiguiente avalancha de las nuevas biotecnologías y
resultados tecnológicos.                                 la ingeniería genética.

    A partir dé la revolución tecnodentífica, las            Como dice el famoso físico von Weizsacker, una
nuevas tecnologías de transformación y síntesis          ley natural "es, cada vez más, una descripción de la
química, nuclear y genética desplazan el predominio      posibilidad y del resultado de experimentos —una...
mecánico. Al igual que en el caso originario de la       ley     de    nuestra     habilidad   para    producir
mecánica, a medida de que los distintos dominios de      fenómenos"(von         Weizsacker,     1971).     Las
la acción humana y sus entornos van siendo               regularidades investigadas de forma experimental y
conformados por las nuevas tecnologías, éstas pasan      controladas      cuantitativamente,   se   provocan,
a ocupar el puesto de "técnicas de control de la         mantienen y reproducen-: tecnológicamente y cada
naturaleza" dominantes. La cosmovisión científica se     procedimiento e instruí mentó de medida es, en
modifica correspondientemente y se pasa de la            definitiva, un producto: tecnológico.
concepción mecánica de la naturaleza a su interpre-
tación en términos de la química, la termodinámica y         Sin embargo, en la presentación teórica, el con-;
la nueva física.                                         tenido operativo de la investigación y de los resul-
                                                         tados científicos acostumbra a quedar camuflado
  La investigación tecnocientífica se ocupa, cada vez    como "observación" y "aplicaciones" de la ciencia. El
más, de procesos provocados y controlados en los         know hmu se presenta teóricamente como "saber
laboratorios por el mismo investigador como efectos      que". Por otra parte, las elaboraciones teóricas más:
reproducibles de construcciones que, a su vez, son       abstractas de los diversos resultados de la
resultados tecnológicos de producción científica,        investigación se extrapolan para interpretar procesos
tales como generadores eléctricos y radioactivos,        naturales, cósmicos o sociales al margen de cualquier
aceleradores de partículas, láseres o recombinados de    control experimental del investigador. La capad-dad
ADN. Procedimientos tecnológicos y tratamiento           de dominio tecnológico se sublima, en último
teórico están estrechamente entrelazados en la           extremo, como explicación teórica de la naturaleza y
investigación y el desarrollo tecnocientíficos de        del cosmos.
laboratorio, que se basan, característicamente, en la
construcción experimental, en la descomposición y            Las extrapolaciones teóricas recurren, como
aislamiento de elementos y en la manipulación,           justificación, a las leyes científicas, que el investiga-
reemplazo y recombinación, con el fin de reproducir      dor, presuntamente, descubre en su búsqueda de la
a voluntad y controlar completamente los procesos        verdad. Estas, constatadas en las disposiciones ex-
deseados mediante la eliminación de perturbadores        perimentales, rigen para cualquier otro dominio sin
en las disposiciones experimentales (Gleich, 1991).
limitaciones temporales .El discurso legalista en la                      tamente sus tecnologías o sea, el saber operativo, las
ciencia es el resultado y, a su vez, el origen de                         capacidades y los artefactos tecnológicos desarro-
trascendentales mistificaciones, a las que han su-                        llados y teorizados en la investigación científica. La
cumbido grandes científicos, como el propio Eins-                         clave del éxito tecnológico de la ciencia reside en que
tein:                                                                     las teorías científicas teorizan, precisamente, técnicas
                                                                          exitosas. La verdad de la representación teórica
     ''Pero ¿cuál puede ser el interés de llegar a                        corresponde a la efectividad operativa.
conocer una porción de la naturaleza tan pequeña
en forma exhaustiva, mientras se deja de lado, con                            El desarrollo tecnocientífico de la investigación
cautela y timidez, todo lo que implique mayor su-                         tiende a expandirse a todos los ámbitos de producción
tileza y complejidad? ¿El producto de tales esfuerzos                     de saber. La producción tecnológica resultante lleva el
modestos puede recibir la orgullosa denominación de                       sello de la asimilación tecnocientífica, pues en el
teoría del universo? Creo que esta denominación                           proceso de tecnoáentificación no sólo se transfieren los
está justificada, porque las leyes generales sobre las                    modos de producción tecnológica sino que el
que se basa la estructura de la física teórica se                         dominio asimüado es, a su vez, objeto de teorización
definen como válidas para toda clase de fenómenos                         en el marco tecnocientífico. Es decir, junto con la
naturales. Mediante esas leyes sería posible llegar a la                  transferencia tecnológica de los procedimientos e
descripción -o sea, la teoría- de todo proceso natural                    instrumentos de producción tecnocientífica se da una
incluyendo la vida a través de la pura deducción, si                      extrapolación teórica o teorización del dominio
ese proceso de deducción no estuviera más allá de                         asimilado en el marco teórico de la tecnociencia
la capacidad del intelecto humano. [...] La tarea                         dominante. Los nuevos procedimientos tecnológicos
fundamental del físico consiste en llegar hasta esas                      llevan consigo nuevos tratamientos teóricos y juntos
leyes elementales y universales que permiten                              dan lugar a nuevas tecnologías, como es el caso de la
construir el cosmos mediante pura deducción."                             biología molecular y la ingeniería genética (ver
(Einstein, A., 1977).                                                     apartado siguiente).

    A la mistificación legalista de la tecnociencia                           Extrapolaciones teóricas ocurren asimismo entre
subyace, entre otras cosas, la concepción estándar                        campos diversos dentro de un mismo dominio, dando
tradicional, que la concibe fundamentalmente                              origen a superteorías científicas que integran y articulan
como teorías. En los actuales Estudios de Ciencia y                       teorizaciones de nivel inferior. Una determinada
Tecnología la ciencia se muestra, por el contrario,                       superteoría puede llegar a ser prepotente y constituir un
como una práctica, la práctica del entramado de la                        proceso de expansión teórica, como en el caso de la
producción tecnológica y teórica. Pues, mientras                          mecánica newtoniana. Dicha expansión teórica escolta,
que la ciencia antigua es predominantemente teóri                         de forma más o menos manifiesta, procesos de
ca y se centra en la teorización de desarrollos técni                     transferencias metodológicas y tecnológicas.
cos precientíficos de tipo artesanal, la ciencia mo
derna desarrolla una producción propia de tec                                 En este contexto juegan un papel determinadas
nologías, que, junto con los resultados de la técnica                     superteorías que sirven para justificar la asimilación
paracientífica de los ingenieros, será el objeto de la                    en cuestión y lograr una aceptación social de la nueva
teorización científica. La ciencia se constituye, así                     producción tecnológica frente a posibles resistencias.
pues, en el modo teórico del desarrollo del saber                         Dichas teorías extrapolan, por lo general, superteorías
tecnológico.                                                              científicas de dominios controlables en los laboratorios
                                                                          a ámbitos fuera de cualquier control experimental,
     La interacción entre teorización y producción                        tales como los procesos cósmicos o el desarrollo y la
tecnológica en el seno de la investigación tecnocien-                     organización social. Aparentemente se intenta
tífica, da lugar a las nuevas tecnologías, es decir,                      trasmitir una cosmovisión del origen y desarrollo del
tecnologías desarrolladas o perfeccionadas con la                         mundo, la naturaleza, la sociedad humana y la cultura
ayuda de procedimientos teóricos. La relevancia                           en la que la aplicación de las nuevas tecnologías
operativa de la ciencia no reside en sus productos                        encaja como el auténtico progreso1. Este tipo de
teóricos, sino en su producción tecnológica. De la                        construcciones teóricas, más que un carácter
ciencia no se aplican sus teorías, como quieren hacer                     propiamente científico, constituyen
creer algunos filósofos de la ciencia, sino direc-
1. Este es el caso de la sociobiologla con relación a la biotecnología o de la llamada cosmología científica con relación, entre
otras, a las tecnologías desarrolladas por la física de partículas.
extrapolaciones y superteorías filosóficas, dado                                    la cultura de origen europeo y, a través de su
que no representan ni articulan contenidos                                          exportación transcultural, la homogeneización de
tecnológicos, ni tampoco se derivan de ellas                                        las diversidades culturales a escala planetaria. La
tecnologías específicas, a no ser técnicas retóricas                                configuración tecnocientífica de los más diversos
destinadas a cambiar la conciencia social2,                                         ámbitos de la práctica ordinaria da paso a entornos
                                                                                    asimismo cada vez más tecnocientificados, es
  Sin embargo, al basarse en la supuesta validez                                    decir, configurados como entramados cada vez
universal de determinadas teorías científicas, que                                  más predecibles y controlables. Pues las
presuntamente autorizaría cualquier extrapolación                                   innovaciones tecnocientíficas sólo pueden
teórica o transferencia tecnológica, las                                            implementarse, es decir, los procedimientos de
legitimaciones superteóricas del desarrollo y de la                                 intervención tecnocientífica sólo pueden ser
aplicación de nuevas tecnologías están invirtiendo                                  efectivos, si se transfieren a los distintos entornos
exactamente los términos. El desarrollo teórico va,                                 particulares las condiciones de laboratorio
básicamente, al remolque de la producción                                           originarias que forman parte de y garantizan su
tecnológica científica y paracientífica. La                                         funcionamiento (Latour, 1983). De esta forma, se
innovación tecnológica es el contexto del cambio                                    eliminan        perturbaciones        potencialmente
científico teórico. Ahora bien, si las teorías                                      incontrolables y se pueden reproducir y controlar
científicas resultan de la teorización de                                           al modo tecnocientífico los procesos en cuestión.
realizaciones tecnológicas entonces difícilmente                                    La tecnocientificación global de la cultura es
pueden constituirse en la legitimación de estas                                     precisamente el origen de nuestra cultura del
últimas. Por el contrario, la justificación de la                                   riesgo (Beck, 1986).
actividad teórica dependerá, en todo caso, de las
tecnologías a cuya producción contribuye en el                                         La producción tecnocientífica junto con las
marco de la investigación científica3.                                              extrapolaciones teóricas han ido trastocando las
                                                                                    concepciones y formas originarias del saber
TECNOCIENTIFICACION:                                                                operativo. Estas correspondían a distintos
EL DOMINIO TECNOCIENTIFICO DE LA                                                    dominios técnicos, delimitados por sus respectivas
BIOLOGÍA                                                                            características. Así, p. ej., el ámbito de las
                                                                                    técnicas materiales se caracterizaba por el control
Como ya se ha indicado, en el siglo XX, las                                         determinante de efectos y procesos, cuya
innovaciones tecnocientíficas dan paso a las que                                    producción y reproducibilidad se lograba
se han venido en llamar nuevas tecnologías. Su                                      mediante la fabricación de dispositivos y
relación con el desencadenamiento de los riesgos                                    artefactos. Las biotécnicas, en cambio, se
característicos de nuestra época es, hoy en día,                                    caracterizaban desde su origen por ser, más bien,
bastante obvia en la mayoría de los casos. De una                                   técnicas anticipativas que tendían a respetar la
forma bastante inmediata se puede constatar que                                     autonomía de los procesos en cuestión, pero en las
los riesgos más extremos y las consecuencias más                                    que se daba una cierta intervención o ayuda,
irreversibles se derivan de tecnologías tales como                                  dirigida a acondicionar adecuadamente y
la química sintética, la tecnología nuclear, las                                    encaminar hacia resultados óptimos. En el
tecnologías genéticas o las informáticas. Sin                                       extremo opuesto al dominio de la mecánica, se
embargo, el proceso global de la génesis de dichos                                  encontraban las técnicas puramente anticipativas
problemas y riesgos no es perceptible de una                                        como astronomía y metereología, que se ocupan
manera tan inmediata, sino que requiere un                                          dominios no controlables operativamente y en los
análisis y una reconstrucción histórica amplios                                     que el saber consiste en adaptar convenientemente
que van más allá de las simples micro-                                              la propia acción.
explicaciones y evaluaciones técnicas estándar. ,
                                                                                      Sin    duda,     uno    de     los    casos   de
  El proceso en cuestión radica en la difusión                                      tecnocientificación más representativos se
generalizada de los sistemas tecnológicos                                           encuentra en el dominio biotécnico de la
producidos en los laboratorios de investigación                                     agricultura, la ganadería y la medicina
tecnocientífica. Dicha transferencia tecnológica                                    tradicionales. Desde su origen prehistórico, estas
está operando la progresiva tecnocientificación de                                  se han caracterizado por ser técnicas de

2. De una forma muy esquemática y resumida se podría decir que las tecnologías dominantes dan lugar a las teorías y superteorías dominantes, y de
   todas ellas se derivan las cosmologías dominantes que, a su vez, sirven para legitimar el desarrollo y la aplicación de las nuevas tecnologías en
   cuestión.
3. Toda práctica técnica tiene determinadas consecuencias y condicionamientos, y su aplicación afecta necesidades, formas de vida y propósitos. Qué
   tecnologías, en particular, resultan de la producción científica o paracientífica y qué saber operativo es objeto de tratamiento científico, tiene que ver
   con los propósitos y decisiones de determinados colectivos sociales, así como con el grado de poder de que disponen para orientar la Investigación.
intervención blanda, es decir, basadas en procedi                         lógico de los procedimientos de transformación y
 mientos predominantemente anticipativos que res                           síntesisdebiosustanciasydelosprocesosagrícolas.
 petaban, en buena medida, la espontaneidad y la
 autonomía originarias de los procesos en cuestión,                             Ya en el siglo XX, se desencadena el tratamiento
 pero en los que se daba una cierta intervención o                         tecnocientífico con la transferencia masiva de prác-
 ayuda, dirigida a acondicionarlos adecuadamente.                          ticas e instrumental de laboratorio del campo de la
 El desarrollo actual, por el contrario, se basa prefe                     física y química al de la investigación biológica.
 rentemente en tecnologías duras, es decir, de inter                       Dicha transferencia está promovida por notables
 vención y control tecnocientífico, en las que priman                      físicos y químicos, como Erwin Schódinger y Linus
 procedimientos y productos desarrollados en los                           Pauling, que se pasan a la biología con armas y
 laboratorios de química sintética y de ingeniería                         bagajes para defender la teorización y tratamiento
 genética y que tienden a anular la autonomía y                            de los procesos biológicos en términos moleculares.
 espontaneidad originarias de los procesos interve                         La articulación y sistematización físico-química (es
 nidos. Así, la tecnocientificación de la agricultura,                     decir, tecnocientífica) de la investigación biológica
 la ganadería y la producción alimentaria en general                       desembocan en los desarrollos teóricos de la biolo-
 ha seguido un proceso acelerado que va desde la                           gía molecular y en la ingeniería genética. Esta re-
 primera utilización de abonos químicos y pesticidas                       presenta la culminación del proceso de biotecno-
 hasta el empleo de hormonas sintéticas y substan                          cientificación con el desarrollo de las tecnologías
 cias químicas de todo tipo, y los más recientes pro                       del ADN recombinante, destinadas a provocar y
 cedimientos biotecnológicos y genéticos para la re                        controlar procesos biológicos y a generar nuevos
 producción, selección y creación de especies. Al                          organismos mediante el reemplazo y recombina-
 mismo ritmo se han seguido también sus efectos                            ción de elementos genéticos. Dichas tecnologías
 para el deterioro ambiental y los graves riesgos para                     nada tienen que ver con la mejora de especies vege-
 la salud humana y la supervivencia de determina                           tales y animales por los métodos de selección tradi-
 das especies.                                                             cionales, sino que se trata claramente de innovacio-
                                                                           nes tecnocientíficas4.
      La tecnocientificación rigurosa del dominio
 biotécnico es un proceso relativamente reciente                               Las nuevas tecnologías no han dejado práctica-
 que aún está en marcha y que constituye el último                         mente ningún ámbito del bioentorno tradicional, es
 capítulo de la historia de la biología científica. El                     decir, de lo que convencionalmente se considera la
 primer tratamiento científico de las biotécnicas                          naturaleza, fuera del alcance de la intervención tec-
 originarias fue de carácter teórico, consistiendo                         nocientífica. No sólo se compite en los invisibles
 fundamentalmente en su conceptualización y sis-                           juegos olímpicos de los premios Nobel investigan-
 tematización taxonómica y teórica, que se inician                         do y desarrollando nuevas tecnologías para la ma-
 ya en la época de la ciencia antigua con obras                            nipulación, producción y reproducción de especies
 como el Corpus Hippocraticum o los tratados                               animales y vegetales, sino que las prácticas tradicio-
 aristotélicos sobre los animales. A partir del siglo                      nales más comunes de la agricultura, la cría y el
 XVII, la biología teórica se fué constituyendo                            cuidado de animales están desapareciendo para dar
 como un sofisticado sistema conceptual y clasifi-                         paso a un entorno de laboratorio industrial. Incluso
 catorio, que dió paso a las grandes teorías de la                         el paisaje, arruinado como consecuencia directa e
 evolución del siglo XIX. En la segunda mitad de                           indirecta de la producción tecnocientífica, se quiere
 este mismo siglo aparece de forma clara el trata-                         renaturalizar sometiéndolo a una ecogestión que
 miento científico moderno de las biotécnicas en el                        haga uso de las formas más avanzadas de interven-
 campo de las procedimientos de transformación                             ción tecnocientífica (Böhme, 1990). La misma natu-
 mediante microorganismos, con el desarrollo de                            raleza humana, es decir, el cuerpo humano y sus
 la microbiología, cuyas tecnologías iban dirigidas                        procesos de reproducción, es un objetivo prioritario
 al control de procesos de fermentación o de carác-                        para la expansión tecnocientífica que va desde el
 ter infeccioso (Latour, 1988). Asimismo es esta                           transplante de órganos, el control y la realización
 época surge la química orgánica y, posteriormen-                          tecnológica de procesos orgánicos (marcapasos,
 te, la bioquímica en relación con el control tecno-                       diálisis, corazones mecánicos...) hasta la manipula-



4. La innovación tecnocientífica no es exclusiva de las tecnologías genéticas, sino que ha marcado el conjunto de las nuevas biotecnologías, como en
   el caso de las tecnologías microbiológicas o las tecnologías germinales. Las tecnologías microbiológicas operan mediante el aislamiento y
   selección de microorganismos para manipular determinados procesos y para la producción industrial de determinadas sustancias. Las tecnologías
   de tratamiento germinal tienen que ver con procesos de fecundación extracorporal, fusión celular o clonación (Sanmartín, 1987).
ción operativa y hormonal del sexo y las interven-                              Ahora bien, con la expansión del proceso de
ciones genéticas. Pero, sobre todo, es en la procrea-                      tecnocientificación los sistemas tecnocientíficos se
ción humana donde la intervención tecnocientífica                          hacen cada vez más complejos y se interrelacionan
es más significativa. En la actualidad los investiga-                      formando redes que abarcan la totalidad del entor-
dores, los profesionales y la industria médica la                          no vital. Este entramado deviene asimismo cada
están encauzando hacia un proceso tecnocientífico                          vez más complejo y propenso a que fallos relativa-
con objetivos funcionales (supuestamente eugené-                           mente pequeños desemboquen en grandes catás-
sicos), provocado, guiado y controlado mediante                            trofes. Como se ha hecho evidente en el caso de
tecnologías de diagnóstico, fecundación, interven-                         sistemas tecnológicos de la energía nuclear, la quí-
ción genética etc (Sanmartín, 1987).                                       mica sintética o la ingeniería genética
                                                                           (especialmente problemáticos por no ser
En general, la tendencia apunta claramente hacia la                        compatibles con fallos menores sin riesgo de
tecnocientificación total que parece guiada por el                         consecuencioas irreversibles) con la mayor
imperativo tecnocientífico de que hay que extender                         capacidad      de      intervención     y     control
las formas de intervención tecnocientífica a todos los                     tecnocientífico crece también la potencialidad del
dominios que puedan ser objeto de ella. La clave y el                      riesgo. La misma gestión tecnocientífica de los ries-
desencadenante de la tecnocientificación global de la                      gos conduce a una espiral de riesgo. Pues implica
cultura ha sido la tecnocientificación originaria de                       un incremento del control de los sistemas tecnoló-
la cultura científica, que, como matriz de la                              gicos sólo alcanzable mediante una mayor tecno-
tecnociencia, ha impulsado el imperativo tecnológi-                        cientificación del entorno que, a su vez, es el origen
co y ha hecho posible su implementación operativa                          de nuevos riesgos potenciales, por lo general de
y su legitimación teórica. La historia de la tecno-                        mayor alcance y con consecuencias más
cientificación progresiva de la cultura científica es                      extremas. Por otra parte, la gestión de los
la historia de las nuevas tecnologías que se han                           eventuales riesgos derivados de una producción
constituido en el paradigma actual del conocimien-                         tecnocientífica desenfrenada supone un expansión
to, la investigación y la intervención científicas. Pro-                   de la evaluación de impactos y de riesgos
piamente habría que hablar, más bien, de historia                          prácticamente irrealizable6.
de las tecnociencias, pues tecnologías tales como la
nuclear, la de síntesis química o la genética forman                           Cuando el mínimo descontrol corre el riesgo de
un entramado inseparable con disciplinas como la                           convertirse en una catástrofe, es explicable que se
física nuclear, la física atómica o la biología molecu-                    acabe identificando la gestión y solución racional
lar.                                                                       con un control tecnocientífico aún más absoluto. Sin
                                                                           embargo, la tecnocientificación total completamem
LA CONSTRUCCIÓN DE RIESGOS                                                 te exenta de fallos no ha llegado a realizarse ni es
     El primado del modelo de investigación e inter-                       prácticamente realizable a gran escala, ni siquiera
vención tecnocientífica conduce a la transformación                        en los sistemas tecnológicos considerados más
generalizada de los sistemas técnicos en sistemas tec-                     avanzados, como la química sintética o la tecnolo-
nocientíficos. Pues, siguiendo la lógica del imperativo                    gía nuclear (Gleich, 1991.). Mucho menos hay que
tecnocientífico y de la equiparación de seguridad con                      esperar que llegue a ser realidad en el complejo
control, la mismas gestión y estabilización de los                         entramado de los dominios sociales, a pesar de las
eventuales problemas y riesgos se plantean en térmi-                       insistentes profecías de un mundo feliz y las visio-
nos de un perfeccionamiento de los sistemas técnicos                       nes futuristas de un entorno vital transformado en
mediante su diseño tecnocientífico5. Es decir, al defi-                    una perfecta megamáquina biológica y social, gra-
nir la gestión racional en función de la optimización                      cias al diseño y la construcción tecnocientífica total
del control, la tendencia a la tecnocientificación total                   de la naturaleza y la sociedad (Sanmartín, 1987). El
del entorno se hace compulsiva. De esta forma, la                          fracaso ecológico y social del modelo tecnocientífi-
política del modelo tecnocientífico tiende, por su pro-                    co estriba en la imposibilidad de una realización
pia dinámica, a la transformación y organización de                        absoluta del imperativo tecnocientífico. Pero, aparte
la sociedad y de la naturaleza en sistemas tecnotien-                      de los riesgos específicos, el proceso compulsivo de
tíficos, es decir, en entramados completamente prede-                      la tecnocientificación conlleva un riesgo cultural
deciles y controlables.                                                    |global de aún mayor trascendencia, el de la unidi-
                                                                           mensionalidad tecnocientífica. La tecnocientifica-
                                                                           ción de un dominio, es decir, su transformación en


5. El diseño tecnocientífico, p. ej. el niño probeta, se presenta como la vía del progreso hacia una perfección de la sociedad y del bioentorno
que ha de permitir la solución de problemas que ni la evolución natural ni la historia social han sido capaces de resolver.
6. Como es evidente, p. ej., en el caso concreto de la química sintética (Gleich, 1991).
un sistema tecnocientífico, genera eventualmente                 estrechamente relacionada con las concepciones
incompatibilidades con otros dominios técnicos no                tradicionales de la ciencia y de la tecnología y rep-
tecnocientíficados que conforman conjuntamente                   resenta la consecuencia última de una serie de diso-
un entorno determinado. Por una parte, el desarro                ciaciones y compartimentaciones disciplinarias que
llo de los dominios tradicionales se hace imposible              configuran tanto la investigación, la organización y
en un entramado cada vez más tecnocientif icado y,               la formación académica y profesional, como la edu-
por otra, éstos resultan disfuncionales para los sis             cación en general. Todas ellas reproducen, de un
temas tecnocientíficos y tienden a ser absorbidos                modo u otro, la disociación conceptual y teórica
por el imperativo de la tecnocientificación. Cada                fundamental entre las elaboraciones teóricas y las
sistema técnico corresponde a formas de interven                 realizaciones tecnológicas, los contenidos descrip-
ción y de interacción determinadas. Los sistemas de              tivos y los procesos evaluativos y normativos, la
intervención blanda se hacen inviables en un medio               actividad de los científicos y el entramado social y
intensamente tecnocientificado con formas de in                  político, la investigación científica "objetiva" y la
tervención e interacción basadas en el control abso              configuración tecnológica del entorno.
luto. El imperativo de la tecnocientificación total
desemboca en la homogeneización tecnocientífica,                     Según las concepciones tradicionales de la cien
con la desaparición no sólo de especies biológicas               cia y de la tecnología que sirven de base y legitima
sino también de especies culturales basadas en so                ción para la política científica y tecnológica y para
fisticados sistemas técnicos blandos.                            las formas dominantes de educación e investiga
                                                                 ción, la auténtica investigación científica y sus re
CONCLUSIONES Y EVALUACIÓN                                        sultados se caracterizan por su presunta neutrali
    A través de la progresiva transferencia de los               dad e independencia respecto a la organización
procedimientos tecnocientíficos a todos los ámbitos              social y a las circunstancias y metas políticas dadas.
de la investigación y de la intervención científica, el          Conforme a esta interpretación estándar, la ciencia
modelo tecnocientífico de intervención se ha constitui-          se ocupa de contenidos descriptivos y teóricos, cla
do en la base de la gestión y de la solución "racio-             ramente distintos y disociados de cualquier tipo de
nal" de problemas. Así, en la evaluación de tecno-               objetivos e intencionalidades normativas o evalúa-
logías se ha intentado aplicar este modelo a la                  tivas. A pesar del predominio de estas concepcio
gestión de los impactos y riesgos del propio desa-               nes, los Estudios de Ciencia y Tecnología han logra
rrollo tecnocientífico (Medina, 1992). Las concep-               do poner claramente en evidencia la distorsionada
ciones estándar de la ciencia y la tecnología no sólo            imagen tradicional y sus ficticias disociaciones. La
han servido para intentar justificar dicho desarrollo            Nueva Imagen de la ciencia y la tecnología se basa en
como un proceso autónomo e imparable conforme                    la interpretación del desarrollo científico y de la
a las tesis del determinismo tecnológico, sino tam-              innovación tecnológica como procesos constructi
bién para legitimar el modelo de intervención y                  vos dentro del estrecho entramado de la ciencia, la
gestión tecnocientífica como paradigma de la efi-                tecnología, la naturaleza y la sociedad.
ciencia y de la acción racional. A su vez, la imple-
mentación del modelo como realidad política ha                        Los resultados de dichos estudios sobre el cam-
estabilizado las concepciones de la ciencia y la tec-            bio científico y la innovación tecnológica tienen
nología involucradas como representaciones ade-                  importantes implicaciones para la reorientación de
cuadas del mundo real7.                                          la formación y organización académicas y de la
                                                                 educación en general. Para la gestión factible de los
    Sin embargo, la crisis del modelo estándar de                problemas derivados de los desarrollos científicos
evaluación de tecnologías (Medina, 1992) ha puesto               y tecnológicos se impone asimismo un replantea-
de manifiesto la gran disociación existente entre la             miento de la evaluación de tecnologías y de la polí-
configuración real del cambio científico y de la in-             tica científica que tenga en cuenta dichos resulta-
novación tecnológica y la política oficial de evalua-            dos. La evolución de la investigación científica y de
ción y gestión de los mismos. Dicha disociación está             la innovación tecnológica no pueden disociarse de


7. En el intento de legitimar el proceso de tecnocientificación se llega incluso a echar mano de la teoría de la evolución para
  caracterizar el desarrollo tecnoclentífico como un proceso evolutivo, en el que las nuevas tecnologías representan una
  tecnoevolución, o sea, una nueva fase evolutiva que continúa y culmina la fase previa de la bioevoluclón. La evolución
  tecnocientífica se convierte en un proceso autónomo e imparable conforme a las tesis del determinismo tecnocientífico. Sin
  embargo, la legitimación teórica naturalista del proceso de tecnocientificación confirma, paradójicamente, el carácter
  constructivo de la naturaleza. Si, como implícitamente se presupone, todo lo producido tecnocientíficamente forma parte de
  la naturaleza (a esta afirmación se la puede llamar el principio de tecnonaturalización), entonces la naturaleza es
  tecnológicamente reproducible. Es decir, la naturaleza es una construcción social e histórica del hombre (Böhme, 1990).
la política ni de la evaluación o de la educación,          constructivas ha de basarse en la práctica común (prediciplinar
porque de hecho forman parte de un complejo en-             y precientífica) dentro del complejo mundo de la vida ordinaria,
tramado que exige un tratamiento global e interdis-         de forma que puedan servir, consecuentemente, de base
ciplinario. Precisamente los Estudios de Ciencia y          conjunta tanto para los estudios descriptivos y normativos de
Tecnología pueden jugar un papel importante de              la ciencia y la tecnología como para la deliberación y la gestión
integración entre el mundo "científico" de la inves-        pública.
tigación y la educación y el mundo "político" de la
gestión, la evaluación y la regulación prácticas

     Pero para poder configurar en la realidad una
evaluación de tecnologías y una política científica
de acuerdo con los actuales estudios sobre la ciencia
y la tecnología, se ha de superar primero la gran
disociación existente entre los contenidos y la prác
tica de los curricula científicos y tecnológicos, por un
lado, y las cuestiones planteadas por la evaluación
y la gestión de la ciencia y la tecnología, por otro.
Partiendo de la cuestión acerca de cómo debería
organizarse la producción y la enseñanza del cono
cimiento, se ha de plantear la configuración práctica
de modelos interdisciplinares de investigación y
educación capaces de incidir en un desarrollo compa
tible de la innovación tecnológica. Frente a la políti
ca competitivista que promueve la innovación tec
nológica indiscriminada y la posterior gestión
tecnocrática de los efectos negativos, y en contrapo
sición a las formas de investigación y educación en
ciencia y tecnología progresivamente comparti-
mentadas y especializadas (de modo que quedan
por completo disociadas de las cuestiones relativas
a la evaluación y gestión del desarrollo científico y
tecnológico) los modelos interdisciplinares han de
tener como un objetivo primordial la innovación
tecnológica compatible, o sea, su compatibilidad
tanto ambiental como social, económica y democrá
tica.

    La integración del análisis constructivo de com-
patibilidades, incompatibilidades y riesgos en los
estudios y los curricula de ciencia y tecnología cons-
tituye el puente capaz de establecer el nexo de la
investigación empírica y teórica con la evaluación,
afirmando la relevancia política de dichos estudios.
La conceptualización constructiva de compatibili-
dades o incompatibilidades requiere, sin embargo,
un marco teórico común que abarque el entramado
global en el que la ciencia y la tecnología se entrelazan
sin costuras con la totalidad de los demás dominios de
la práctica. La tarea primera de una teoría
constructiva de la ciencia y la tecnología consiste, pre-
cisamente, en elaborar las distinciones conceptuales
y teóricas fundamentales que permitan integrar
interdisciplinariamente los estudios científico-tec-
nológicos, históricos y sociales junto con la evalua-
ción y la política de la ciencia y la tecnología. El
carácter interdisciplinar de dichas distinciones
Medina, M. 1985. De la techne a la tecnología.          Ciencia-Tecnología-Sociedad y evaluación de tecnologías.
 Valencia: Tirant lo Blanc.                             Barcelona: Anthropos.

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 Sanmartín, J./Medina, M. (eds.) Estudios sobre
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Medina, M. 1993. "Estudios de ciencia y tecnología      prometen. Barcelona: Anthropos.
 para la evaluación de tecnologías y la política
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 Superando fronteras. Estudios europeos de
2002, una odisea del espacio, película realizada por Stanley Kubrick en 1967, basada en la obra del escritor
        ingles Arthur C. Clarke. (Fotografía en Enciclopedia Salvat del Cine, 1979)
HACIENDO CIENTÍFICOS E
         INGENIEROS PARA PROPÓSITOS
             NACIONALES EN USA:
          desde la guerra fría hasta la competitividad económica

                   Juan Lucena y Gary Lee, Downey Center for the Study of Science in Society Virginia Polytechnic
                                           Institute and, State University




Introducción                                                que la lógica militar de la Guerra Fría, pues convier-
                                                            te cada acción individual en una defensa económica

L   a "construcción" de personas se ha convertido
    en una problemática de identidad nacional, es-
pecialmente la construcción de científicos e ingenie-
                                                            de la nación. La educación del ingeniero tiene par-
                                                            ticular importancia en el desarrollo de estos eventos
                                                            ya que los ingenieros figuran como participantes
ros.Con "construcción" de científicos e ingenieros          claves en prácticamente cada nueva imagen de glo-
nos referimos aquí a las actividades relacionadas en        balización. Solamente hay que imaginarse cual-
la producción de conocimiento, producción de tec-           quiera de los utopías tecnológicas de futuristas ac-
nologías y producción de identidades, que se lleva          tuales, algunos de los cuales gozan de gran
a cabo en las instituciones de educación científica y       influencia en las visiones políticas y económicas del
tecnológica. De especial atención son las mas re-           presente, para darse cuenta de la importancia, mu-
cientes identidades de los ingenieros que están             chas veces implícita, que tiene la formación del
emergiendo en el nuevo contexto de globalización            ingeniero. Es debido a esta importancia, presente y
y que han alcanzado gran importancia nacional en            futura, del ingeniero por lo que consideramos im-
varios frentes.                                             portante contribuir aquí, desde la perspectiva de los
                                                            estudios sociales de la ciencia y tecnología, a diag-
    Uno de estos frentes es la redefinición del con-        nosticar una pequeña parte del presente y partici-
flicto internacional, hasta hace poco entendido en          par críticamente en su surgimiento.
un idioma político y militar, en términos económi-
cos. Bajo esta redefinición se esta tratando de trans-          En este trabajo trazamos históricamente el de-
formar lo que entendemos por nación/estado en un            sarrollo de la educación superior en ciencias e inge-
espacio dentro del cual intereses individuales com-         niería en los Estados Unidos de Norteamérica des-
piten como si fueran un solo agente económico, con          de los años 50 hasta el presente, situando la
esperanzas de que estas acciones individuales ma-           educación científica y tecnológica como problema-
ximizen el interés colectivo de la nación. La fuerza        tica histórica nacional. Esta educación ha servido
de este compromiso patriótico a este nuevo llamado          como vehículo para llevar a cabo las diferentes
a las armas, ahora entendidas en términos económi-          agendas nacionalistas estadounidenses que han
cos, ha sido encapsulado en el slogan:                      surgido desde comienzos de la Guerra Fría,
competitividad económica.
                                                                De especial importancia para nosotros es la dé-
    Nosotros queremos llamar la atención y criticar         cada de los 80 cuando la Guerra Fría entro en su
los peligros de esta celebración a la competitividad        última década y la competitividad económica emer-
económica para que sea entendida como el nuevo              gió como la nueva guía de la política nacional e
vehículo a través del cual los Estados Unidos realiza       internacional. Fue en este contexto que la educación
sus propósitos nacionalistas en el contexto presente        en ingeniería surgió un primer plano como el lugar
de economía global. Esta lógica nacionalista, bajo la       donde se prepara la mano de obra flexible y tecno-
retórica de competitividad, va mucho mas allá en el         lógicamente especializada necesaria para colocar a
disciplinar de nuestras personas y vidas cotidianas
los EE.UU. en primer lugar en el mercado global             como arma de guerra: la educación (U.S.
tecnológico. En este trabajo también analizamos las         Congress 19575, énfasis en el original).
metáforas que surgieron en este nuevo contexto de
economía global y las consecuencias políticas para          Estos llamados no pretendían propiamente ase-
los diversos grupos humanos que bajo pretensiones       gurar la educación liberal de jóvenes de clases pri-
nacionalistas fueron formados para rescatar a los       vilegiadas, por el contrario, eran llamados a estable-
EE.UU. en la nueva carrera de la competitividad         cer y mantener las bases científicas y tecnológicas
económica.                                              necesarias para una supremacía militar.

      Utilizamos a la National Science Foundation           En ese entonces era relativamente fácil evocar
como nuestro principal ejemplo institucional a tra      temores sobre la supervivencia nacional y su de
vés del cual se han materializado las diferentes        pendencia de la política educativa en ciencia y tec
agendas nacionalistas en el campo de la educación       nología. El jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aé
superior en ciencia e ingeniería. Por ejemplo, en la    rea, por ejemplo, presentó una preocupante imagen
década de los 60, la NSF sirvió como vehículo para      ante el Congreso en 1956:"Estamos perdiendo la
desarrollar la gestión educativa científica que res     guerra. La estamos perdiendo porque hemos perdi
pondía a la amenaza del comunismo soviético. En         do la carrera contra Jos comunistas en la producción
la década de los 80 y hasta el presente, la NSF está    de más y mejores científicos e ingenieros" (O'Don-
jugado un papel fundamental en el desarrollo de la      nell 1956). Consideremos la imagen visual de esta
gestión educativa en ciencia e ingeniería para llevar   amenaza publicada en 1955 en un reporte de la NSF
a cabo la agenda política y económica de la compe       sobre profesionales en la Unión Soviética.
titividad económica.
                                                            Esta imagen criticaba la preocupación nortea-
La educación científica y tecnológica                   mericana por la educación liberal, supuestamente
durante la Guerra Fría                                  dirigida a producir ciudadanos cultos y bien infor-
    En los años previos al lanzamiento del satélite     mados la compara con la importancia que se le da
Sputnik (Octubre 5,1957), la educación en ingenie-      en la Unión Soviética a la preparación técnica y a su
ría estaba a la par con otras formas de educación       nuevo compromiso con el intercambio entre expe-
científica y tecnológica como componentes integra-      riencias educacionales y experiencias laborales. Nó-
les de la lucha contra el comunismo. Estos tipos de     tese como en el sistema norteamericano el proceso
educación eran considerados como partes funda-          es unidireccional a través de los años con énfasis en
mentales de la defensa nacional estadounidense. El      la educación primaria y secundaria. El mensaje: una
presidente Eisenhower, por ejemplo, consideraba         minoría pasa a la educación superior mientras que
que las instituciones educativas eran mas importan-     la mayoría se pierde en trayectorias desconocidas.
tes que las armas nucleares para la guerra fría. A      Por otro lado, el sistema soviético incluye varias
comienzos de 1957, Eisenhower dijo:                     rutas de entrenamiento técnico para aquellos estu-
                                                        diantes que se desvían de la ruta tradicional, ade-
    Nuestras instituciones educativas son puntos        más de tener un gran enfoque técnico en educación
    estratégicos de nuestra defensa nacional. Estas     e investigación en niveles superiores. Si los EE.UU.
    instituciones son mas importantes que nuestra       pretendían sobrevivir a la amenaza soviética, ten-
    artillería, mas necesarias que nuestros radares     dría que cambiar su sistema educativo prob-
    y mas poderosas que la energía del átomo.           ablemente concentrándose en el movimiento de
    (Eisenhower 1957).                                  estudiantes entre educación y empleo, (ver NSF
                                                        1961).
    Al mismo tiempo, un informe especial del Con-
greso norteamericano situaba a la educación dentro          Después de 195, el Sputnik cambió las preo-
del campo de batalla:                                   cupaciones norteamericanas ya que fue interpre-
                                                        tado como un logro en el campo científico y no en
    La guerra que el comunismo internacional            el campo de la ingeniería. El interés nacionalista
    esta librando contra nosotros ha sido llamada       en educación durante la década de los sesenta se
    la "guerra de las aulas". Es una guerra que         redujo exclusivamente a la ciencia y a la produc-
    actualmente no está siendo peleada con armas        ción de científicos para investigación básica y
    espectaculares como los misiles teledirigidos,      aplicada. Los avances científicos se convirtieron
    sino que está empleando un instrumento de           en la necesidad nacional más inmediata en lugar
    nuestra civilización que ha sido aprovechado        de los desarrollos tecnológicos. Estos últimos se
    y convertido para usarse                            daban por hecho como un resultado lógico de la
investigación científica básica. El director de la NSF                 El ejemplo principal de este compromiso con la
ratificó en 1965:                                                 educación científica para alcanzar superioridad mi-
                                                                  litar fue la aprobación de la ley de educación para
    "La investigación científica básica es el                     defensa nacional (National Defense Education Act
    fundamento sobre el cual reposa todo                          of 1958). El impacto de esta legislación en la educa-
    desarrollo tecnológico...La principal                         ción en ingeniería seria casi nulo1.
    responsabilidad de la National Science
    Foundation en el campo de R&D es                              La década de los 70:
    investigación y educación en ciencia                          énfasis en ciencia aplicada
    básica."(Haworth en U.S. Congress 1965:5)                          En la década de los 70 se mantuvo el énfasis en
                                                                  la ciencia, pero al mismo tiempo se presentó una
    Los ingenieros y la ingeniería desaparecieron                 preocupación por la distribución interna de los re-
del debate público, reemplazados por una creciente                cursos nacionales. La defensa de la nación frente a
atención en ciencia aplicada. Por ejemplo, la NSF                 la amenaza externa del comunismo no era suficien-
aceptó el consejo de Edward Teller de no colocar el               te. El alcance de los problemas considerados como
énfasis en la educación en ingeniería ya que esto                 legítimos para ser resueltos por medio de la ciencia
seria un desacierto:                                              aplicada fue expandido para incluir áreas domésti-
                                                                  cas no-militares, como energía, transporte, polu-
    " La educación del ingeniero está mejorando                   ción. Esto se logró, por ejemplo, a través de progra-
    por si sola...Mientras que un incremento en el                mas como la Investigación Aplicada a Necesidades
    número de ingenieros graduados puede traer                    Nacionales (Research Applied to National Needs
    beneficios, dicho incremento no satisface las                 (RANN)) de la NSF. Dicho programa rompía con el
    necesidades especificas de la ciencia aplicada...             mandato original de la NSF al organizarse al alrede-
    En mi opinión la ingeniería no debe ser                       dor de problemas domésticos en lugar de estar
    considerada como un eslabón débil en nuestro                  organizado en disciplinas científicas. La disminu-
    esfuerzo científico y tecnológico...Por lo tanto              ción en el presupuesto de la NSF para la educación
    debemos poner el mayor énfasis posible en la                  en ciencias básicas y el aumento al presupuesto de
    educación superior en ciencia aplicada" (Teller               la investigación aplicada durante los años 70, como
    en NAS 1965:259).                                             se puede ver en la estructura organizacional de la
                                                                  NSF en 1975, refleja este mayor énfasis en investiga-
    Con miras a extender este compromiso con la                   ción aplicada que en educación científica.
ciencia hasta los niveles de educación primaria y
secundaria, el Departamento de Salud, Educación                   La década de los 80: de la justicia social a la
y Bienestar Social inició una gran campaña pro-                   competitividad económica 2
mocional llamada "ciencia como estilo de vida".                        A comienzos de los 80 la retórica de competiti-
En esta campaña nunca se mencionó a la ingenie-                   vidad económica comenzó a desplazar a la retórica
ría. Este compromiso con la educación e investi-                  de justicia social de la agenda nacional. Al mismo
gación científica se tradujo en incrementos muy                   tiempo, la ingeniería y la educación del ingeniero
significativos en el presupuesto para programas                   comenzaron a obtener un gran significado nacional
federales durante los sesenta. Por ejemplo, el pre-               y, por lo tanto, atención del gobierno federal. Por
supuesto de la NSF pasó de $13 millones de dóla-                  ejemplo, en 1979 la NSF expandió por primera vez
res en 1958 a $40 millones en 1959. Para 1968, este               su división educativa para incluir la educación del
presupuesto ya alcanzaría los $500 millones. Du-                  ingeniero, y convirtió la división en ciencias de
rante la década de los sesenta, el presupuesto de                 ingeniería en uno de los siete directorios que la
la NSF se multiplicaría mas de 40 veces (Mazuzan                  conforman. Estos cambios organizacionales fueron
1988).                                                            justificados como nuevas vías para estimular el cre-
                                                                  cimiento económico y la competitividad (Mazuzan
                                                                  1988: 28).


1.De los 10 títulos de la NDEA tan solo el II (Préstamos a estudiantes en instituciones de educación superior) y el IV (Becas de
  Defensa Nacional) proveían fondos a estudiantes de ingeniería. Sin embargo, el porcentaje de fondos que iban a parar a la
  educación en ingeniería era minima, comparado con los de educación en ciencias. Por ejemplo, durante el año fiscal de 1959-
  63 tan sólo el 10% de los fondos para becas se destinaron a la ingeniería, mientras que los de ciencias naturales y físicas, el
  32% (véase, U.S. Department of Health, Education ans Welfare, 1964).
2.El concepto de justicia social se refiere a que los recursos y oportunidades de la nación deben ser distribuidos de manera
  justa entre sus ciudadanos. El de competitividad económica se refiere a que los recursos humanos, materiales y culturales
  deben ser creados y/o cambiados de dirección ("encauzados" como se dice en el pipeline) para mejorar y, en últimas,
  asegurar el liderazgo económico de los EEUU en el mercado global.
En 1983, el famoso citado informe" Una nación          nismo de estado en la educación superior, sino como
bajo riesgo: imperativos para una reforma educa-           barreras a la competitividad económica (ver Fleming et al,
cional" (A Nation at Risk: The Imperative for Educatio-    1978). George Keyworth, director de la oficina de ciencia y
nal Reform ) fue el primero en conectar explícita-         tecnología de la Casa Blanca durante la primera
mente la educación con la competitividad                   administración Reagan, puso este punto muy en claro
económica. A diferencia de los programas para una          durante su intervención en una conferencia cuyo tema era
gran sociedad de los años 60 basados en ideas de           la Movilización de Ingeniería e Ingenieros para
justicia distributiva y equidad, este informe refleja      propósitos nacionales (National Engineering Action
la ideología de mercado libre en el campo económi-         Conference, April 7, 1982). Defendiendo la decisión de la
co y conservatismo en el campo social que domina-          administración Reagan de eliminar los programas
ría el discurso político de los años 80. Es en este tono   educativos de la NSF para 1983, Keyworth dijo:
ideológico como este informe define 'progreso so-
cial' en términos de iniciativas individuales 'de             La presente administración cortó el apoyo financiero a
mente y espíritu' que a través de competir indivi-            aquellos programas en educación científica y
dualmente rescatarían a una 'nación en riesgo' de             tecnológica, como los de la NSF, porque estaban
perder el liderazgo en el mercado global tecnológi-           fundados sobre preceptos de los años sesenta. Aquella
co. El reto ya no consistía en la amenaza del comu-           era una época de rápida expansión económica en la cual
nismo. El nuevo reto era el de estimular las iniciati-        la nación se concentró en la distribución de beneficios y
vas individuales de estudiantes en todos los niveles          en ampliar la participación. Pero en los años ochenta la
para que participaran en la nueva carrera naciona-            economía esta         decayendo por lo cual debemos
lista de competitividad económica.                            concentrarnos en el crecimiento económico (citado en
                                                              U.S. Congress 1982b)
    Es muy claro como para 1983 la competitividad
económica llego a ser una prioridad nacional que               Para reaparecer en la política educativa de ciencia y
continúa dominando el discurso político en los             tecnología, los grupos con baja representación en estos
EE.UU. hasta el día de hoy. Una clara ilustración de       campos (es decir aquellos que se diferenciaban de los
este punto es la recomendación del Foro de Corpo-          hombres blancos de clase media) tuvieron que esperar
raciones y Educación Superior (Business-Higher             hasta la mitad de la década cuando ciertos instrumentos
Education Forum) en un reporte titulado "El reto           de persuasión visual, tales como la metáfora visual del
competitivo para América: necesidad para una res-          'pipeline' que analizaré mas adelante, los destacara como
puesta nacional" (America's Competitive Challenge:         grupos estadísticamente relevantes para la competitividad
The Needfor a National Response, 1983):                    económica.

'Este foro hace solamente una recomendación                La era Reagan
general: como nación, debemos llegar al consenso de            La reinterpretación nacionalista de la competitividad
que la competitividad industrial es crucial para           económica como una lucha y un riesgo nacional fue súbita
nuestro bienestar social y económico. Dicho                y dramática, personificada y representada en la elección de
consenso requerirá de un cambio en las actitudes del       Reagan. Reconcep-tualizando el "nacionalismo" en
público acerca de las prioridades nacionales, así          términos económicos y la economía en términos
como de un cambio en las percepciones acerca de la         nacionalistas legitimó y abrió posibilidades para niveles de
naturaleza de nuestros males económicos" (p. 2).           cooperación, nunca antes vistos, entre la industria, la
                                                           universidad y el gobierno. Durante los años 60 y 70, dichas
    Con la retórica de la competitividad ganando           colaboraciones hubieran recibido protesta pública ya que
amplia aceptación, los programas en educación              hubiesen     significado    visiones     apo-calípticas  del
científica fundados en premisas de justicia social de      establecimiento militar-industrial. En 1 los 80, los riesgos
los años 60 se convirtieron en blancos de ataque de        aparentes de esta coalición entre gobierno, industria y
la administración Reagan. Estos programas desde            universidad fueron percibidos como mínimos en
luego incluyeron programas educativos bajo la ley          comparación al riesgo de una muerte lenta pero segura de
de oportunidad equitativa en ciencia y tecnología          una nación que no puede competir. La preocupación de los
de 1980 (Science and Technology Equal Opportu-             70 por la distribución de los recursos económicos existentes
nity Act of 1980) que era un legado de los esfuerzos
por justicia social y representación equitativa de
mujeres y minorías raciales en todas las áreas de la
vida norteamericana. Estos programas comenzaron
a ser percibidos, no únicamente como intervencio-
fue opacada por el esfuerzo de encontrar nuevas                     establecer donde se encontraba localizada esta pe-
formas de generar nuevos recursos. Este ímpetu,                     ricia o destreza, como se originó, y como reprodu-
desde luego, incluyó la creación de recursos huma-                  cirla. Esta problemática fue analizada en un estudio
nos.3                                                               de 5 años sobre la educación y la utilización del
                                                                    ingeniero (Education and Utilization of the Engineer)
    Este nuevo posicionamiento del desarrollo tec-                  en los EE.UU.. Dentro de los nueve volúmenes que
nológico y la productividad económica en el centro                  produjo dicho estudio, se creó un modelo visual de
de la agenda nacional dio a los ingenieros una                      la educación del ingeniero que asemeja un diagra-
excelente oportunidad para convertirse en los líde-                 ma de tuberías, basado en las ecuaciones de balance
res del nuevo campo de batalla. En 1985, por ejem-                  de flujo de energía y masa utilizadas en los cálculos
plo, el presidente Reagan hizo un llamado a la                      de ingeniería5. Siguiendo los flujos entrantes prove-
Academia Nacional de Ingeniería (National Aca-                      nientes de las escuelas secundarias, por la izquier-
demy of Engineering) para                                           da, hasta los flujos salientes por muerte, incapaci-
                                                                    dad, migración, etc., por la derecha, este modelo
    "...organizar la habilidad técnica de los                       conecta educación y empleo en movimientos infras-
    ingenieros en nuestra nación en una campaña                     tructurales a través de conecciones y circuitos de
    que garantice el liderazgo americano en                         realimentación. Esta reaparición de los métodos de
    ciencia, tecnología e ingeniería en el siglo                    ingeniería para tratar de resolver problemas socio-
    XXI...Este esfuerzo es fundamental para                         económicos (fenómeno conocido como 'social engi-
    alcanzar la meta de ayudar a las compañías y                    neering') nos presenta una oportunidad fascinante
    trabajadores americanos a modernizarse y                        para analizar críticamente las tendencias tecnocrá-
    competir." (NAE, 1986:3)                                        ticas (mas no democráticas) de los gobiernos neoli-
                                                                    berales. Este análisis esta siendo adelantado en mi
    Respondiendo a este llamado y al continuo des-                  disertación de doctorado.
censo de la posición competitiva de los EE.UU. en
el mercado global, la Academia Nacional de Inge-                         Esta imagen de tuberías obtuvo gran perma
niería emitió la "Agenda tecnológica para respon-                   nencia ya que el seguimiento de ingenieros a través
der al reto competitivo" (Technology Agenda to Meet                 de esta permitió re-imaginar la educación y utiliza
the Competitive Challenge) que consiste en seis pun-                ción del ingeniero en términos económicos de ofer
tos básicos, uno de los cuales es el fortalecimiento                ta y demanda, dándole más legitimidad a la ideolo
de la educación en ingeniería. Esta agenda se refiere               gía de mercado libre en la gestión educativa. Este
a la educación del ingeniero como determinante                      modelo es el que ha llegado a conocerse mas co
fundamental de la calidad de la contribución que la                 múnmente como el 'pipeline' de ciencia e ingenie
ingeniería pueda hacer al liderazgo tecnológico, la                 ría.
competitividad industrial y la seguridad nacional
de los EE.UU. (NAE 1986:16)4                                            Dentro de la industria estadounidense, volver-
                                                                    se más competitivo usualmente ha significado ser
    La Academia de Ingeniería comenzó a cumplir                     capaz de responder flexiblemente a mercados cam-
con su compromiso patriótico de mejorar la produc-                  biantes (Martin 1994). La principal estrategia ha
tividad nacional asegurando primero que todo que                    sido remoldear las estructuras corporativas alrede-
la habilidad existente de los ingenieros pudiera                    dor de los procesos técnicos de producción, logran-
proveer un liderazgo efectivo. El primer paso era                   do así que las formas administrativas cambien con



3. Respondiendo a esta nueva preocupación por los recursos humanos, el Comitéde ciencia y tecnología de la Cámara de
   Representantes de los EEUU sancionó en la ley Engineering and Science Manpower de 1982 (H.R. 5254) cuyo "propósito
   (consistía en) (sic) en establecer una política nacional que asegurará una oferta adecuada de científicos e ingenieros que
   podrá enfrentar las necesidades de nuestro país en el futuro. "La administración del presidente Reagan se opuso a esta
   legislación, pues vió en ella un intento de centralizar la planificación de recursos de científicos e ingenieros y de la educación
   bajo la dirección del gobierno federal. Por el otro lado, el Congreso de mayoría demócrata defendía una mayor
   participación del gobierno en la planificación y regulación de los 'recursos' de los científicos e ingenieros, desafiando así los
   conceptos de libre mercado de la administración Reagan. El problema clave que había que resolver con esta legislación era si
   el gobierno federal debería regular en el futuro la oferta y la demanda de científicos e ingenieros. Pero a pesar de las
   discusiones retóricas entre los apologetas del libre mercado y de los del intervencionismo estatal había un consenso general
   en que la competitividad económica era la cuestión nacional más importante.
4. Posteriormente la comunidad que tiene que ver con la educación en ingeniería adoptó la retórica de la competitividad
   económica. Por ejemplo, el grupo dedicado a supervisar la calidad de la educación en ingeniería de la Sociedad Americana de
   Educación en Ingeniería (ASEE) afirmó en 1986 que "la educación en ingeniería puede ayudar a fortalecer la competitividad de
   los EEUU en la medida en que se hace hincapié en todo el proceso de desarrollo y elaboración de productos de alta calidad y
   bajo costo" (ASEE 1986:1.)
las formas de producción. Esta acumulación flexi-           "Estas predicciones usualmente se equivocan
ble de capital en una nación que lucha por sobrevi-         porque muchos otros factores afectan el
vir en el mercado global requiere entonces de inge-         resultado...Otra necesidad para obtener
nieros flexibles y en gran cantidad.                        predicciones mas precisas en todos los niveles
                                                            del 'pipeline' de ciencia e ingeniería es la
    Uno de los resultados de esta demanda de inge           obtención de datos divididos por sexo y
nieros flexibles han sido planes para rehacer o re-         raza."(Vetter en U.S. Congress 1985b:526,533)
moldear ingenieros. Así lo dijo el director ejecutivo
de la oficina de personal científico y tecnológico de        El punto fundamental aquí es el llamado a la
la Academia Nacional de Ciencias:                        creación de categorías estadísticas basadas en sexo
                                                         y raza. Estas categorías servirían mas tarde para
    "Debemos comenzar a pensar ahora en lo que           alimentar el 'pipeline'de ciencia y tecnología.
    queremos ver dentro de 10 a 15 años en lo que
    refiere a la producción de científicos e                 Para 1987, la NSF no solamente había adoptado
    ingenieros en el 'pipeline' ...Estos deben ser       la metáfora visual del 'pipeline' sino que la trans
    recursos humanos lo suficientemente flexibles        formó en una imagen lineal. La clasificación, por
    en términos de entrenamiento para que                sexo y raza, de personas estadísticamente relevan
    puedan ser remoldeados rápidamente en caso           tes y la observación del movimiento de estas a
    de que sus habilidades no correspondan con           través del 'pipeline' fijó la atención de la gestión
    lo que se necesite en ese entonces (Fetcher en       educativa en la 'fuga' de personas hacia afuera del
    U.S. Congress 1985:43,64-5)                          'pipeline'. El mayor problema de dicha gestión se
                                                         convirtió en como detener estas fugas. El director
  Así mismo, la National Science Foundation res-         de la NSF ilustró este punto cuando dirigiéndose
pondió con mas de $200 millones de dólares asig-         al Congreso estadounidense dijo:
nados a programas para la investigación e innova-
ción de la educación en ingeniería. Estos programas          Si queremos suministrar a nuestras industrias
tienen como fin transformar el curriculum de inge-           y gobierno con el potencial humano que
niería para producir ingenieros mas flexibles. El            necesitamos en el futuro...necesitamos
programa bandera de esta iniciativa se llama Coa-            concentrarnos en aquellos grupos que hoy
liciones en Educación de Ingeniería (Engineering             tienen baja representación en las áreas de
Education Coalitions) bajo el cual se han patrocina-         ingeniería: las mujeres y las minorías. Esto es
do ocho coaliciones cada una por $30 millones de             algo en lo cual la Fundación se ha venido
dólares (cada una por 5 años y renovables por 5              concentrando y en lo cual tendrá que
años más) para que grupos de colaboración entre              concentrarse mucho mas en el futuro. (Bloch
universidades e industria transformen el curricu-            1987:9)
lum de ingeniería.
                                                              La retención de mujeres y minorías raciales
    Un segundo resultado de este llamado a la crea-      dentro del 'pipeline' se convirtió en algo crucial
ción de científicos e ingenieros flexibles ha sido la    para la competitividad norteamericana. Así lo ex-
creación de las categorías "mujeres" y "minorías"        preso la junta directiva de la National Science Foun-
como personas estadísticamente relevantes en la          dation:
educación científica y tecnológica. La directora eje-         Desde la perspectiva de la competitividad
cutiva de la comisión encargada de mantener el               económica (como desde otras perspectivas)
inventario de la mano de obra científica estadouni-          los programas y esfuerzos administrativos de
dense, señalando las limitaciones en el lenguaje de          la NSF diseñados para atraer a las mujeres, las
oferta y demanda en la contabilidad de recursos              minorías, y los grupos económicamente y
humarlos, dijo:                                              socialmente poco privilegiados merecen
                                                             atención y deben continuarse(NSB 1988).
" Cual es la oferta de científicos e ingenieros en los
 EE.UU.? Esta pregunta, aparentemente fácil y                Lo interesante aquí es como grupos
 formulada con mucha frecuencia por los                  estadísticos que ya existían en los años 60, pero
 especialistas en estadísticas laborales, no es tan      construidos en ese entonces bajo premisas de
 simple como parece y su respuesta es                    equidad      y    justicia   distributiva,   eran
 complemente incierta..." (Verter 1985a:27)              'deconstruidos' y reconstruidos ahora bajo las
                                                         premisas de la competitividad económica. Esta
Luego añadiría:                                          reconstrucción ha tenido ventajas, des-
ventajas y ciertamente una gran ironía. Una desven-           Con nuestro análisis de la construcción de inge-
taja es que tiende a eliminar las distinciones dentro     nieros esperamos poder ayudar a los ingenieros a
del mismo sexo y la misma raza. Por ejemplo, desde        entender y evaluar críticamente su posición dentro
el punto de vista estadístico, cada mujer blanca          de la agenda nacionalista de competitividad econó-
representa a todas las mujeres, cada hombre negro         mica, con esperanzas de que comiencen a formular
representa a toda la raza negra, y cada mujer negra       otras agendas globales, mas importantes que la
pertenece a los dos grupos. Las diferencias indivi-       competitividad económica, y desarrollen así nue-
duales dentro de los grupos estadísticos desapare-        vos conceptos de responsabilidad que se extiendan
cen con el fin de dar relevancia al concepto de           mas allá de lo que ahora se considera como el espa-
'grupo' económicamente relevante.                         cio técnico. El peligro de nuestra tarea es que sim-
                                                          plemente termine ayudando a construir ingenieros
     La principal ventaja y más grande ironía de esta     mas flexibles y así alimente esfuerzos recientes para
reificación de personas estadísticas es que ha dado       mejorar la competividad estadounidense.
poder político a las organizaciones que representan
a dichas personas. Los programas basados en el            BIBLIOGRAFÍA
'pipeline' dirigieron atención pública y dineros fe-
derales hacia las experiencias y problemas educati-       Business-Higher Education Forum. 1983.
vos de las "mujeres" y las "minorías". Las organiza-       America's Cotnpetitive Challenge: The Need for
ciones no-gubernamentales que representan los              a National Response. Washington, D.C.
intereses de las minorías en educación superior
tecnológica tales como el consejo nacional de mino-       DeWitt, Nicholas. 1955. Soviet Professional
rías en ingeniería (National Advisory Council on           Manpower. Washington, D.C: NSF
Minorities in Engineering, NACME) O la Asociación
Nacional de Administradores de Programas de Mi-           DeWitt, Nicholas. 1961. Educational and
norías en Ingeniería (National Association of Mino-        Professional Employment in the USSR.
rity Engineering Programs Administrators, NAME-            Washington, D.C: NSF
PA) encontraron nuevos accesos al poder político en
la gestión educativa. Por ejemplo, esta última aso-       Fleming, John E. et al. 1978. The Case for
ciación le dio a su convención anual en 1994 el titulo     Affirmative Action for Blacks in Higher
"Socios en el 'pipeline': produciendo minorías en          Education. Washington, D.C: Howard
ingeniería". Este título les aseguró el acceso a varios    University.
senadores del congreso estadounidense y por lo
tanto a la ponencia de legislaciones futuras para         Mazuzan, George. 1988. NSF:A Brief History.
aumentar la representación de las minorías en inge-        Washington, D.C: NSF
niería.
                                                          National Academy of Engineering. 1986. A
Conclusiones                                               Technology Agenda to Meet the Cotnpetitive
    Nosotros sostenemos que la actual educación            Challenge. Washington, D.C: ÑAS Press.
del ingeniero suprime responsabilidades funda-
mentales a nivel global y local en lo que concierne       National Academy of Sciences. 1965. Basic
a todo aquello que no está dentro un marco de              Research and National Goals. A Report to the
problemas llamados 'técnicos'. La demarcación de           Committee on Science and Astronautics, U.S.
lo técnico y lo socio-cultural, y por lo tanto la de-      House of Representatives.(marzo)
marcación de donde se tiene o no se tiene respon-
sabilidades como ingeniero, obedece hoy en día a          National Research Council. 1985. Engineering
conceptos de tecnología y a su relación con la pro-        Education and Practice in the United States.
ductividad económica que han surgido dentro del            Washington, D.C: NAS Press.
contexto de competitividad económica. Dentro de
este contexto, las responsabilidades del ingeniero        National Research Council. 1986. Engineering
se limitan, además de la eficiente solución de pro-        Infrastructure Diagramming and Modeling.
blemas técnicos, a un comportamiento ético bajo la         Washington, D.C: NAS Press
responsabilidad de un superior. Este comporta-
miento hoy en día se justifica como una contribu-         National Science Board. 1988. The Role of the
ción a la competitividad nacional, enmascarando            National Science Foundation in Economic
así propósitos nacionalistas.                              Competitiveness. Washington, D.C: NSF.
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 Washington, D.C.: US. GPO.                           U.S. Senate, Committe on Government
                                                       Operations. 1977.Nomination: Richard C.
U.S. Congress. 1982b. H.R. 5254. Engineering and       Atkinson. Washington, D.C.: U.S. Government
 Science Manpower Act of 1982. Hearings before         Printing Office
 the Subcommittee on Science, Research and
 Technology of the Committee on Science and           Vetter, Betty M. 1985. The Technological Market
 Technology, U.S.House of Representatives.             Place: Supply and Demand for Scientists and
 Washington, D.C.: U.S. GPO.                           Engineers. (Mayo) Washington, D.C.: Scientific
                                                       Manpower Commission.
Tommy Kirk, gracias a un corto circuito en su
 extraño casco, puede leer la mente. Escena de la
película Zafarrancho en la Universidad, realizada
   en 1963 por Robert Stevenson. (Fotografía en
        Enciclopedia Salvat del Cine, 1979)
En El profesor chiflado, realizada por Jerry Lewis en 1963, un brebaje trasforma a un tonto
    científico en brillante y apuesto seductor. (Fotografía en Enciclopedia Salvat del Cine)
EL APORTE DEL DIPLOMÁTICO
     SUECO HANS JACOB GAHN (1748-1800)
   A LA FORMACIÓN DE LA BIBLIOTECA
     DE HISTORIA NATURAL DE JOSÉ
         CELESTINO MUTIS (1732-1808)
       José Antonio Amaya1, Universidad Nacional de Colombia, Svenska Institutet: Naturhistoriska
     Ríksmuseet, Centre de Recherche Interuniversitaire sur l'Amérique espagnole coloniale (París III)

  • RESUMEN.-

    Se trata de profundizar en el estudio del papel que desempeñó la ciencia sueca en la
    implantación de la historia natural en el virreinato de la Nueva Granada durante la
    segunda mitad del siglo xviii. Con tal fin se describe y analiza en esta ocasión la contribu-
    ción de H. J. Gahn y de otros naturalistas suecos (Linneo padre e hijo, P. J. Bergius, etc.) a
    la formación de la Sección de Historia Natural de la Biblioteca de J. C. Mutis, director de
    la Real Expedición Botánica del Nuevo Reyno de Granada (1783-1816). Tal biblioteca se
    halla integrada al patrimonio nacional colombiano desde 1822. Se demuestra que Gahn
    llegó a convertirse en el principal consejero y asesor de aquella Expedición en materia de
    provisión de libros, desde 1783 hasta 1790 por lo menos. Se describen las circunstancias
    en que este protagonismo operó, las razones que lo explican, su alcance, limitaciones y
    expectativas. También se lo pone en paralelo con el papel de Madrid adonde Mutis gozaba
    de protección política más no de apoyo científico. Al final del trabajo se incluyen dos
    apéndices. En el Apéndice A se editan tres cartas inéditas de Gahn a Mutis. En el Apéndice
    B se levanta un Catálogo de libros procurados por los suecos. Este catálogo se halla
    acompañado de comentarios relativos al conocimiento por Mutis de la edición, pedido del
    libro, proveedor, localización del ejemplar original o de algunas de sus copias, etc.



L   as relaciones científicas entre el virreinato de la
    Nueva Granada y el reino de Suecia durante la
segunda mitad del siglo xvm han sido objeto de apor-
                                                              Cabe destacar que las relaciones de Mutis con
                                                          H. J. Gahn han sido hasta ahora, probablemente,
                                                          uno de los aspectos menos estudiados de este tópi-
tes historiográficos por parte de Sir James Edward        co, a pesar de hallarse publicada, desde 1975, una
Smith (1759-1822), Miguel Cohneiro (1816-1901), Fe-       buena parte de la correspondencia intercambiada
derico Apolinar Gredilla Gauna (1859-1919) y Guiller-     entre Gahn y Mutis (ver Apéndice A). En este terre-
mo Hernández de Alba Lesmes (1906-1988). Los tra-         no las relaciones entre Mutis y Linneo han venido
bajos básicos de síntesis en este tema se deben a         acaparado prácticamente toda la atención. Sin em-
Hermann Schumacher (1839-1890), Stig Ryden y Len-         bargo, tal y conforme nos proponemos demostrarlo
nart Andersson. En nuestra reciente tesis doctoral        en este trabajo, Gahn desempeñó el papel clave en
tuvimos la satisfacción de presentar a la comunidad       la formación de la biblioteca de historia natural de
científica contribuciones de uno y otro género2.          Mutis (ver Apéndice B), en su género proba-
blemente la más nutrida colección de América es-           actitud de aparente indiferencia se irá revelando
pañola en el siglo xvin. Además, el epistolario            como un verdadero obstáculo a toda posibilidad de
Gahn-Mutis es, sin ninguna duda, el más volumi-            colaboración entre el Jardín del Prado y la Expedi-
noso de cuantos Mutis cultivó con los naturalistas         ción en Nueva Granada, al menos hasta la caída de
suecos entre 1760 y 1790. Este protagonismo del            Gómez Ortega en 1801.
cónsul Gahn, cuya biografía espera la comunidad
científica, constituye uno de los momentos más                 En la medida en que todo se oponía a la relación
memorables de las relaciones entre nuestros dos            entre Mutis y Gómez Ortega, nadie podía conside-
países.                                                    rar con fundamento un desplazamiento de Mutis al
                                                           Prado de Madrid con el fin de dirigir desde allí la
Creación de la Expedición Botánica                         edición y publicación de su Flora de Bogotá. Además,
del Nuevo Reyno de Granada                                 el principal protector de Mutis, Caballero y Góngora,
    En marzo de 1783, cediendo a las instancias del        se hallaba afectado en la Nueva Granada y no en la
arzobispo-virrey Antonio Caballero y Góngora               metrópoli. Así, Mutis hubo de decidirse a publicar
(1723-1796), Mutis resuelve presentar a la Corona          en Santafé de Bogotá su historia natural, en
su proyecto de expedición en Nueva Granada.                particular su Flora. Una empresa de tamaña enver-
«Pone a los pies» del trono el conjunto de las colec-      gadura no había sido acometida en el Nuevo Mun-
ciones de historia natural que a título personal ha-       do a lo largo de su historia, puesto que hoy como a
bía venido formando desde el año de 1760 cuando            finales del siglo xvm, la edición de una flora exige
se produce su llegada a este Nuevo Reyno. Por              hábiles botánicos, ricos herbarios de comparación
primera vez presenta su obra como a punto de ser           y, como es natural, una muy nutrida biblioteca, para
«consumidor», ofrece todas las garantías de una            no hablar de impresores y grabadores, medios to-
«pronta publicación» y solicita para el efecto el con-     dos éstos de los que Mutis carecía en Santafé.
curso de Casimiro Gómez Ortega (1741-1818), di-
rector del Real Jardín Botánico del Prado de Madrid        Estado de la Botánica neogranadina en 1783
(1771-1801), institución de tutela de la Expedición            Los trabajos botánicos adelantados por Mutis
Mutis a lo largo de su historia (1783-1816). Aseguró       entre 1760 y 1783 revelaban una curiosidad insacia-
entonces Mutis que su «abundante librería no poco          ble y una rara habilidad en las artes de colectar,
socorrida con los autores clásicos de historia natu-       describir y dibujar. En todo este tiempo Mutis había
ral» lo dispensaba de pedir a la Corona los auxilios       tenido éxito formando algunos colaboradores entre
de esta especie, "a excepción de algunos pocos"3.          quienes pueden citarse a Jaime Navarro, José Anto-
Pese a ello, al aprobar el proyecto de Mutis, en           nio Escallón, Policarpo Fernández (m. en 1781), sin
noviembre Io de 1783, la Corona se comprometió a           olvidar al pintor criollo Pablo Antonio García del
proveer de libros e instrumentos a su Primer Botá-         Campo (1744-1814), este último premonición de la
nico y Astrónomo4.                                         célebre escuela de dibujo de la Expedición. Sería
                                                           exagerado pensar, empero, que Mutis logra formar
     Las conveniencias obligaron a Mutis a referirse       una escuela botánica, ni aún un puñado de botáni-
a Gómez Ortega, aunque la tensión entre los dos            cos profesionales, si se exceptúa, quizá, a Juan Eloy
hombres no había hecho sino exacerbarse a raíz de          Valenzuela y Mantilla (1756-1834), promovido a la
la creación de la Expedición Mutis. En efecto, la          subdirección de la Expedición Mutis desde 1783
institución de esta empresa había significado, nada        hasta 1784. Los «herbarios» de comparación fueron
menos, que la disolución de la Expedición a Santafé        sencillamente inexistentes en Santafé a lo largo del
que Gómez Ortega había puesto en 1778 bajo la              lapso que nos ocupa y por lo que toca al período que
dirección de su protegido Sebastián José López             abarca la Expedición Botánica, se conocen algunas
Ruiz (1741-1832). Esta expedición, apéndice de la          colecciones ofrecidas a Mutis por algunos de los
del Perú y Chile (1777-1788)5, no produjo resultado        discípulos de Linneo. La única información que nos
alguno conocido hoy por hoy en la preparación de           ha llegado en este sentido concierne a Pehr Jonas
una «Hora de Santafé», uno de sus objetivos funda-         Bergius (1730-1790) y Gustav von Paykull (1757-
cionales. También debe puntualizarse que Mutis le          1826) quienes enviaron en 1784 sendas colecciones
fue impuesto a Gómez Ortega por la autoridad               de plantas de Laponia y de insectos suecos estos
política del jefe de éste, el ministro de Indias José de   últimos en número de 1408.
Gálvez (1720-1786), quien a su vez fue instado por
su pariente y protegido, el arzobispo-virrey Caba-             Sobre todo para 1783, en vísperas de ser creada
llero y Góngora6. Por su parte, el director del Prado      la Expedición, Mutis no ha logrado formar una
de Madrid dictaminó «dejar el arbitrio» de Mutis           colección de libros de botánica sino de dimensiones
«todo lo concerniente a su empresa»7. Semejante            muy reducidas. En los anaqueles de su biblioteca,
«muy copiosa y tal vez nunca vista en América»           imperial o virreinal no invocase el carácter oficial
como él mismo la describía ya en 17789, se conser-       de esta colección, depositada en la propia capital
van, hacia 1783, nueve títulos de Linneo adquiridos      del virreinato, para ordenar ponerla al servicio del
por el propio Mutis o con los que Linneo y algunos       director de la nueva y definitiva Real Expedición
de los discípulos de éste lo habían honrado. Ade-        Botánica.
más de otras siete obras, en su mayor parte del siglo
xvn, que aparecen citadas en los Apuntamientos dia-      El desafío de editar
rios de Mutis, dos de las cuales relativas a la flora    en Santafé la Flora de Bogotá
americana10. Es verdad que en 1773 el gaditano                Para la realización de sus itinerarios las expedi-
había intentado aprovechar el viaje de estudios de       ciones del siglo xvm a América solían aprovisionarse
«botánica [y, sobre todo,] de mineralogía»11 de su       de libros de base, suficientes para preparar las
discípulo neogranadino Clemente Ruiz Pavón a             colecciones objeto de estudio al retorno a Europa.
Suecia para proveerse de libros. Con tal fin prepara     La Expedición Mutis, por el contrario, debiendo
un pedido que dirige al naturalista y magnate sueco      comenzar por preparar la edición de una flora de
residenciado en Gotemburgo Cías Alstrómer (1736-         corte linneano, se ve obligada a formar una biblio-
1794), antiguo discípulo de Linneo, quien promete        teca de gabinete que, como acabamos de verlo, no
«procurar los libros» para su amigo y corresponsal.      existe en el Nuevo Reyno. De esta manera, de la
Nada demuestra empero que el barón haya cumpli-          noche a la mañana, Mutis se halla confrontado a la
do su palabra12. Por otra parte no deben olvidarse       necesidad de crear una biblioteca especializada. En
las estrecheces que Mutis padece en El Sapo entre        la propia España metropolitana, y con mayor razón
1777 y 1782 como consecuencia del fracaso de sus         en una de sus colonias, semejante cometido plantea
empresas mineras, en un momento en que las rela-         una dificultad colosal. Las obras de historia natural,
ciones de la Nueva Granada con su metrópoli su-          en particular las de botánica, suelen publicarse en
fren múltiples interrupciones con motivo de la in-       Suecia, Alemania, Inglaterra, Holanda y Francia. En
ternacionalización de la guerra de Independencia         la Península el comercio de este tipo es practica-
americana (1775-1782).                                   mente inexistente y los escasos importadores allí
                                                         instalados se hallan sometidos a una legislación
    Para 1779 nadie en la Nueva Granada, ni siquie-      restrictiva por parte de la Inquisición y de los servi-
ra el propio Mutis, se encuentra en mejor situación      cios aduaneros. Todo lo cual opone obstáculos for-
ni en posesión de mejores medios para adelantar          midables, aumenta el costo del libro y dilata de
una investigación botánica que López Ruiz. En no-        modo muy considerable los plazos de entrega. No
viembre de 1778 el panameño es nombrado botáni-          debe olvidarse, además, que en aquel entonces los
co del rey, colector del Real Jardín de Migas-Calien-    libros de botánica y de zoología a más de raros
tes (trasladado desde 1781 al Prado de Madrid) y         solían ser costosos, quizá los más costosos del mer-
encargado de preparar una Flora de Santafé según         cado, en razón de sus grabados e iluminaciones.
las normas prescritas por Linneo. Carlos ni dota a           Para responder a semejantes exigencias Mutis
este subdito con un equipo integrado por una prensa      tiene, claro está, la posibilidad de recurrir al Real
portátil para la preparación de muestras de her-         Jardín del Prado de Madrid, es decir a Gómez Or-
bario, barómetros, termómetros, lupas, papel para        tega. Este último, en su condición de director del
dibujo y papel para montar los herbarios. La biblio-     Prado, de organizador de la Expedición al Perú y
teca botánica de Mutis por nosotros identificada es      Chile (1777-1788) y también del apéndice de ésta, la
pálida al lado de aquella que la Corona, por inter-      Expedición a Santafé de López Ruiz (1778-1783),
medio de Gómez Ortega, importa parcialmente de           cuenta con una no despreciable experiencia en el
París para López Ruiz. Esta, cuyo catálogo tuvimos       aprovisionamiento de libros14. Puede incluso pen-
ocasión de localizar en Sevilla y en Santafé de Bo-      sarse que para no poner al descubierto sus limita-
gotá, contaba con un total de 70 títulos, 46 relativos   ciones en materia de información y para no entrar
a la flora americana y el resto sobre sistemática,       a depender en un aspecto de tanta importancia
botánica en general y literatura de viajes. Linneo       estratégica como es la bibliografía, Mutis opta por
estaba representado con nueve de sus títulos1^. No       descartar esta posibilidad y determina constituir su
obstante, la tensión entre Mutis y López Ruiz nos        propia biblioteca, de su propio peculio, de la forma
inclina a dudar que el primero hubiese consultado        más rápida posible y en lo esencial por vías priva-
esta magnífica colección antes de 1783. La biblioteca    das.
de López Ruiz contiene, sobradamente, los títulos
reseñados por Mutis en su primer pedido a Europa,           No obstante, justo en 1783, la muerte de su
pedido que analizamos más adelante. En tales con-        hermano, el R. P. Julián Isaac Mutis y Bosio (n. en
diciones resulta paradójico que la administración
1748), priva a Mutis de su contacto de confianza con    su primera carta para éste, fecha febrero 10 de 1774,
su Cádiz natal. En efecto, Julián Isaac, último pro-    se declara:
pietario de la librería familiar adquirida por el
abuelo Damián Bosio en 1706, había venido operan-           «admirado de ver el nombre de [Linneo], mi
do como intermediario de Mutis en el manejo de las          anciano maestro y amigo, conocido y querido
correspondencias de éste con el extranjero15. En            en un cielo tan lexano [el de la Nueva
estas condiciones Mutis se dirige al comerciante            Granada], no hé podido refrenar mi deseo de
Juan Jiménez instalado en Santafé de Bogotá, quien          conocer por mi mismo El Defensor que baxo de
a su vez lo pone en contacto con uno de sus provee-         la misma línea (sic) há logrado el Systema [de
dores en Cádiz, Fernando Gómez (m. en 1785).                clasificación] del Philosopho del Norte20».

     Es a partir del 31 de octubre de 1783, después          La favorable actitud de Gahn hacia Mutis, que
de haber encontrado solución al problema plantea-       éste aprovechará sólo a partir de 1783, podría en-
do por el giro de dineros de Santafé de Bogotá a        tenderse a partir de varias razones. En primer lugar,
Cádiz, que Mutis puede retomar su corresponden-         Gahn obedece las instrucciones de la Corona sueca
cia con Hans Jacob Gahn, cónsul de Suecia en Cádiz,     que ha ordenado a sus agentes diplomáticos cola-
amigo seguro y eficaz, con la esperanza de que éste     borar con el trabajo de los discípulos y correspon-
le ayude a encontrar las obras completas de Linneo      sales de Linneo en el extranjero y garantizar el
y de una manera más general bibliografía de histo-      encaminamiento de toda suerte de colecciones hasta
ria natural. Su carta de la fecha marca un cambio       el gabinete de Linneo en la Universidad de Up-
importante en el carácter de las relaciones que Mu-     sala. Además, las relaciones de Gahn con los Linneo
tis ha venido cultivando con los suecos. Elevado en     son estrechas. Su padre, Hans Jacob Gahn (1719-
1783 a la dignidad de Primer Botánico y Astrónomo       1782), ha sido amigo de juventud de Linneo y el
del Rey español y encargado de una publicación,         propio cónsul, como acabamos de verlo, ha sido
Mutis no puede seguir desempeñándose en el papel        discípulo del Maestro de Upsala, del mismo modo
de colector, tal y como lo había venido haciendo con    que sus hermanos Hans Gottlieb (1745-1818) y Hen-
Linneo desde 1761 hasta la muerte de éste en 1778.      rik (1747-1816). Por otra parte, Gahn ha sido amigo
Por otra parte no debe olvidarse que la Corona ha       de infancia de Carl von Linneo hijo (1741-1783). A
sido explícita prohibiendo, desde 1777, el envío de     pesar de sus obligaciones diplomáticas, su afición
material botánico al extranjero16.                      por la botánica permanece intacta,

El Papel de Gahn                                           «(...) aunque otros cuidados y ocupaciones me
    Desde el origen de las relaciones de Mutis con         han después de parte hecho neg[li]gir (sic) a
los suecos en 1760, toda la correspondencia inter-         Flora, siempre me ha quedado el mismo cariño
cambiada transita por el Consulado de Suecia en            por Ella, q[u]e, suele unir sus amantes»21.
Cádiz17 y no, como sería de esperarse, a través de
una instancia oficial española. Hasta 1775, año de la       Sin olvidar que para entonces Gahn dispone de
muerte del padre de José Celestino, Don Julián          tiempo en la medida en que es soltero -contrae
Mutis Almeyda, el gaditano dirige sus comunica-         matrimonio con gaditana en 1786, a la edad de 38
ciones al consulado utilizando los buenos servicios     años.
de su progenitor18 y, con posterioridad al falleci-
miento de éste, los de su hermano Julián, muerto            No más recibir Gahn la mencionada carta de
como sabemos en 1783. Por otra parte, en 1773, al       octubre 31 de 1783, toca a su puerta el comisionista
enviar a su discípulo Clemente Ruiz Pavón a estu-       F. Gómez para entregarle una lista de libros que
diar a Suecia metalurgia y docimasia, Mutis apro-       Mutis desea adquirir. Componen tal lista 34 títulos,
vecha la ocasión para enviarle a Linneo una colec-      19 de los cuales de Linneo, cuatro de viajeros sue-
ción de historia natural, distinguiendo a su            cos22, 11 relativos a la flora americana, además de
protegido con cartas de presentación para el consu-     las «obras completas» de Nicolai Joseph Jacquin
lado sueco en Cádiz.                                    (1727-1817) y de Louis Feuillée (1660-1732)23. Con
                                                        toda probabilidad, es esta la primera vez en su vida
    Desde el año de 1772 Gahn ha sido nombrado          que Mutis prepara un pedido tan importante de
vicecónsul y algún tiempo después cónsul interi-        libros de botánica, aunque debe observarse que los
no de Suecia en Cádizl9. Así, al recibir a Ruiz         libros solicitados en tal pedido han sido publicados
Pavón, el diplomático descubre la colección para        en primera edición a lo largo de la década de los
Linneo y conoce la existencia de Mutis. Es Gahn         sesenta. Después de 23 años de exilio de Europa, es
quien toma la iniciativa de escribirle a Mutis y en
apenas lógico que Mutis no se halle al corriente de          Lo que no obsta para que Mutis le manifieste a
la actualidad botánica comentada en periódicos del       su superior jerárquico su deseo de recibir informa-
estilo de los parisinos Journal Encyclopédique o del     ción de Madrid de lo "mucho publicado y no sabido
Mercure de France. Por otra parte, tal lista pone al     en éste último rincón del mundo"27. Gómez Ortega,
descubierto lo precario de la biblioteca que Mutis       empero, siempre se rehusa a responder al ruego de
detiene entonces. Es verdad que desde el origen de       Mutis y de esta manera Gahn se ve promovido al
sus relaciones con los suecos, Mutis expresa su          papel no oficial de consejero y asesor de la Real
deseo de adquirir las obras de Linneo, prácticamen-      Expedición Botánica del Nuevo Reyno de Granada
te inencontrables en España, aún para el hijo de         en materia bibliográfica, aunque en este sentido el
librero que era Mutis. Este deseo permanece cons-        cónsul le manifiesta a Mutis con toda franqueza:
tante aunque nunca satisfecho a lo largo de su
relación epistolar con los suecos entre 1761 y 1778          «Aquí en Cádiz se hará vuesamerced el cargo
—no debe olvidarse en este sentido la subsiguiente       que ni hay un alma que entienda algo de [literatura
interrupción de correo con Suecia durante un lus-        botánica], ni un librero que tenga un sólo libro de
tro. Por lo que toca a los relatos de viaje de los       éstos; ni un curiosos que tenga un buen jornal lite-
naturalistas suecos, éstos se hallan escritos en aquel   rario, o que sepa lo menos de lo que pasa en el
idioma que Mutis domina en sus rudimentos24.             mundo literario»28.
                                                                                            ■   :   .   .   ■   >   ■   ■   ■   /   .   ■   .   '   ■   ■   ■




    Para satisfacer éste y los pedidos subsiguientes         Dicho sea de paso, el cónsul Gahn y sus allega-
de Mutis, Gahn constituye una verdadera red euro-        dos no ignoran lo precario de las simpatías existen-
pea de corresponsales, pues "aquí [en Cádiz] no se       tes entre Mutis y Gómez Ortega2^. Con la intención
ha hallado un sólo libro de los que Vm. pide o           de responder de la misma manera a esta nueva
pudiere serle agradable -ni un planisferio tampoco-      tarea de consejero, Gahn solicita una vez más la
que todo ha sido menester pedirlo de fuera"25. Es        ayuda de sus hermanos, en particular la de Gottlieb,
apenas natural que se dirija en primer lugar a Suecia    encargado de preparar una lista de libros de mine-
y en particular a dos de sus ilustres hermanos,          ralogía que Hans Jacob solicita comercialmente
Gottlieb, mineralogista, y Henrik, botánico. En lo       para Mutis. Hacia 1786, Gahn deja traslucir un aso-
que concierne a los libros susceptibles de encontrar-    mo de renuencia a seguir seleccionando bibliog-
se en Madrid, se pone en contacto con Daniel Schei-      rafía para Mutis, actitud que se explica por la con-
denburg (n. ca. 1726-1791), capellán de la Legación      vicción del cónsul de que Mutis dispone ya para
Sueca y amigo de Mutis durante la estadía de éste        entonces del material bibliográfico suficiente para
en Madrid2^ entre 1757 y 1760. Nótese que es Gahn        comenzar a trabajar seriamente:
quien se pone en contacto con Scheidenburg. Para
aquellos títulos que no puede procurarse por estas            «Con la carta acompaño también unas notas
dos vías, Gahn se dirige a los libreros franceses        que mandan de libros de venta, para que Vm. esco-
establecidos en Cádiz, Claude Bertrand Bellier y         ja; pues aunque Vm. se haya servido conferirlo a mi
Jean Ravet. Son ellos quienes reciben el mayor nú-       arbitrio de pedir lo que me pareciere, haciéndome
mero de pedidos, sea porque los transmiten a Fran-       el cargo de vuesamerced sabe mejor lo verdadera-
cia, sea porque los piden a Inglaterra, a Alemania,      mente bueno, y con lo que va viendo tiene Vm. lo
a Holanda o incluso a Dinamarca.                         preciso, no se pierde tanto tiempo en dexar a su
                                                         propria elección de Vm. lo mas que quiera adquirir,
    De conformidad con sus ya mencionadas ideas          en algún modo por superabundancia y mera curio-
expedicionarias, Mutis le reitera a Gómez Ortega,        sidad. Así haga Vm. cuenta de pedir quanto desea,
en 1784, su determinación de comprar por cuenta          pero que sin esso será muy raro el libro que le
propia las obras de botánica necesarias para sus         vaya»:30
investigaciones.

    «Procederé con moderación en lo que pida a su            Es de creer que la red de corresponsales consti-
    Majestad, destinando anualmente algo de mis          tuida por Gahn hubiera producido mayores resul-
    sueldos al mismo fin. Por este motivo sólo           tados si el Io de julio de 1784 no se hubiera restable-
    pedí a su Majestad los libros e instrumentos         cido en España el control aduanero más estricto
    más necesarios y más selectos que me faltan          sobre todos los libros importados31. Durante los
    de física y astronomía, pensionándome en             meses subsiguientes las autoridades despliegan un
    comprar los de historia natural que son mas          celo olvidado desde hacía mucho tiempo, perqui-
    costosos».                                           riendo las listas de libros importados. Semejante
                                                         reactivación de los controles aduaneros había sido
                                                         provocada por un artículo desobligante para Espa-
ña publicado en la Enciclopedia de Panckouke,             le ofrecen tribunas de publicación, en particular las
que circulaba en la Península y había sido                Actas de las Academias de Estocolmo y Upsala -
traducida al español merced al concepto favorable         Kongl. Svenska Vetenskaps Academiens Nya Handlin-
del censor C. Gómez Ortega.                               gar y Acta Societatis Regiae Scientiarum Upsaliensis.
                                                          Gahn mismo estimula a Mutis invitándolo a que
    Así, para cada título, era indispensable obtener      prepare una memoria que le permita convertirse en
el derecho de circulación en España, antes de que         miembro de estas compañías. Incluso el cónsul se
fuera enviado al librero. El problema se planteaba        toma el cuidado de traducirle a Mutis algunas de
exclusivamente para los títulos desconocidos, no          ellas con el fin de que éste pueda inspirarse y darle
inscritos todavía en la lista de los autorizados. En el   forma a sus trabajos. Mutis, sin embargo, no respon-
caso de una importación de varios ejemplares, dos         derá a la espera impaciente de los suecos que anhe-
eran retirados y enviados a Madrid para la censura,       lan mantener la supremacía de su país en el campo
uno para el Consejo es decir para el conde Pedro          de la botánica sistemática, por la época en que el
Rodríguez de Campomanes, el otro para el censor.          gabinete de Linneo acaba de salir de aquel país al
Una vez practicada la revisión el libro era declarado     ser vendido a J. E. Smith en octubre de 1784.
«corriente». Sólo a partir de este momento el librero
podía disponer de su bien. Todo ello en aumento           El papel de Madrid
considerable de plazos y costos32.                          A pesar de todos sus esfuerzos, Gahn no puede
                                                          en todos los casos acelerar los trámites aduaneros
    Aquí está la explicación de por qué algunos de        de los libros destinados a Mutis. Así, en 1785, fati
los libros importados para Mutis permanecieron            gado de esperar algunas obras, Mutis se resuelve a
bloqueados durante largos meses en Cádiz, ante lo         utilizar los servicios de la Corona española. Es por
cual era poco lo que Gahn podía hacer33. Todo esto        intermedio de Caballero y Góngora que Mutis soli
hace pensar que los títulos pedidos para Mutis no         cita se le provea de algunos títulos36. Nótese que no
se hallaban inscritos todavía en la lista de los «co-     se dirige a su institución de tutela, el Real Jardín de
rrientes». En consecuencia, tales libros debieron ser     Madrid. Sin aportar ninguna asistencia científica a
revisados por la censura en Madrid y parece lógico        la Expedición, el Prado pierde en gran medida su
que para tal efecto Campomanes eligiera a un cen-         autoridad sobre este centro y de esta manera no se
sor en el Jardín del Prado. En este sentido todavía       halla en las mejores condiciones para exigirle resul
falta analizar qué pedidos de libros destinados a         tados científicos a Mutis. La correspondencia de
Bertrand y Bellier y a Ravet fueron detenidos en la       éste con su institución de tutela durante el tiempo
aduana y seguirles el circuito de censura que les fue     de la dirección de Gómez Ortega se reduce a dos
aplicado.                                                 cartas fechadas en 1784. Por el contrario, las relacio
                                                          nes epistolares de Mutis con Gahn se prolongan por
    En fin, los pedidos toman otro aspecto y Gahn         lo menos durante 16 años (1774-179037) generando
debió sorprenderse al leer que Mutis deseaba ad-          una correspondencia integrada por unas 36-37 car
quirir "lo más magnífico"34 del mercado del libro de      tas3».
historia natural, es decir obras de aparato, ilumina-
das a mano, en tamaño folio y gran folio. A pesar             Como he señalado antes, me falta estudiar un
de ello, el cónsul siempre le reservará a Mutis una       conjunto de documentos que he localizado en el
actitud llena de disponibilidad.                          Archivo de Indias de Sevilla, en los que aparecen
                                                          detalladas las gestiones adelantadas por la Corona
    Al tiempo que desempeña estas funciones,              española, a través de sus embajadas en París, Roma
Gahn multiplica la red de científicos suecos corres-      y Londres, entre 1785 y 1792, para proveer de libros
ponsales de Mutis después de la desaparición pre-         a Mutis. En este sentido puedo asegurar desde ya,
matura de Linneo hijo, en noviembre 1o de 178335,         a partir del Catálogo preliminar de los libros de historia
fecha que coincide con la de la creación oficial de la    natural ofrecidos y/o procurados por los suecos a Mutis
Expedición Botánica de Nueva Granada. Es Gahn             que figura en el Apéndice B de este trabajo, que el
quien le presenta a Mutis a Carl Peter Thunberg           aporte sueco es, sin ninguna duda, más importante
(1743-1828), sucesor de Linneo hijo en la Universi-       que el aporte oficial español. Es necesario puntua-
dad de Upsala, y a Andreas Sparrmann (1748-1820);         lizar, sin embargo, que Mutis no concentró en las
por otra parte, retoma el contacto con Bergius quien      autoridades españolas sus requerimientos de libros
a su vez incita a Paykull a corresponder con Mutis.       de botánica. Independiente de estas consideracio-
Todos estos naturalistas tratan a Mutis de igual a        nes, me parece que el Catálogo de la Biblioteca de
igual y al tiempo que le proponen acoger sus colec-       Historia Natural de Mutis, en cuya elaboración me
ciones, como lo había hecho Linneo en su momento,         hallo empeñado en este momento, contribuirá a
precisar mejor todavía el aporte sueco a la           Rey pierde aún más su autoridad directa sobre la
formación de esta sección de la Biblioteca de         Expedición Mutis. España puede mirar con ojos de
Mutis.                                                reserva la correspondencia de Mutis con los suecos,
                                                      pero no puede, razonablemente, tomar la
Conclusiones                                          determinación de impedirla, puesto que tolera y
    Este estudio pone una vez más en evidencia        necesita los buenos resultados que ella genera sobre
la deuda que Mutis contrajo con la comunidad          su Real Expedición Botánica. De esta manera se vé
sueca de naturalistas, en particular con el           reforzado el carácter eminentemente político que
diplomático H. J. Gahn, por la ayuda que éstos        informa la creación de esta expedición. Si se ha
le brindaron en la formación de su biblioteca de      vuelto habitual considerar a la Expedición Botánica
historia natural, inmediatamente después de su        como la primera infraestructura científica colom-
nombramiento a la cabeza de la Expedición de          biana, sería erróneo pensar que esta institución re-
Nueva Granada.                                        produce lo que existía entonces en España en mate-
                                                      ria de información bibliográfica de historia natural.
    Por lo demás, el propio Mutis reconoció           Aquella estructura es en gran medida el fruto com-
esta deuda en su carta a Gahn del 22 de marzo de      binado de los esfuerzos económicos de Mutis y de
1790, la última conocida de la correspondencia        la amabilidad del cónsul Gahn, quien esperaba ob-
de Mutis con los suecos:                              tener en compensación para Suecia colecciones de
                                                      historia natural procedentes de territorios hasta en-
   «(...) y sólo a vuesamerced es a quien debo la     tonces prohibidos.
   suntuosa Biblioteca Botánica que poseo»39.
                                                          Otra conclusión que puede sacarse del presente
    Puede afirmarse que esta sección profesional      estudio se relaciona con la atención que Colombia
de la biblioteca de Mutis, instrumento de             debe reservar a la conservación de la Biblioteca
importancia estratégica para llevar a buen            Mutis y de una manera más general a su patrimo-
término sus trabajos de naturalista, no fue           nio. Sabido es que esta colección fue convertida en
constituida, hablando en rigor, por el propio         patrimonio nacional en 1822 cuando fue transferida
Mutis. De la misma manera que Mutis conoció la        a la Biblioteca Nacional de Colombia por decreto
notoriedad gracias a las publicaciones de los         del General Francisco de Paula Santander (1792-
Linneo, el prestigio que le ha conferido su           1840). Las pérdidas que ha sufrido esta colección
biblioteca de historia natural es debido en buena     deben alertarnos y animarnos a promover el retor-
medida a la amistosa disponibilidad de Gahn.          no de toda obra a ella perteneciente que en la actua-
Indudablemente, la Corona española contribuyó         lidad se halle fuera de la misma.
a satisfacer este frenesí de Mutis por
aprovisionarse de libros, pero su papel fue de             Por otra parte y con miras a continuar el estudio
menor envergadura en este sentido. Mutis,             de la Sección de Historia Natural de esta biblioteca,
siempre reservado en sus relaciones con el Real       me parece necesario preparar una nueva edición
Jardín Botánico del Prado de Madrid, nunca se         crítica de la correspondencia intercambiada entre
decidió a formularle pedidos. Prefiere dirigirse a    Gahn y Mutis que conserva en la actualidad el
sus protectores Caballero y Gón-gora y Gálvez,        Archivo General de la Nación en Santafé de Bogotá.
requiriendo de esta manera a la autoridad
política que le había posibilitado su promoción           Con el fin de brindar una idea justa acerca del
dentro de la comunidad científica. Por esta vía,      resultado de los esfuerzos de Gahn, he optado por
empero, le era poco menos que imposible solicitar     elaborar en el Apéndice B de este trabajo un catálo-
con toda confianza, como procedía con Gahn,           go en el que se incluyen los aportes de los suecos a
«envíeme todo lo mejor y más reciente».               la biblioteca cuyo estudio nos ocupa. Tales aportes
Convirtiéndose en consejero y proveedor de            han debido ser en realidad de mucha mayor enver-
Mutis, Gahn desempeñó, hasta cierto punto, el         gadura que los aquí se describen. Aún así, he pre-
papel oficialmente asignado a Gómez Ortega. Este      ferido reseñar únicamente aquellas obras para las
por su parte ignoró por completo a Mutis, en          que me fue posible demostrar con una alta prob-
primer lugar abandonando en sus manos la              abilidad y casi con certeza el hecho de que Mutis las
organización de la Expedición, enseguida              recibió efectivamente de los suecos. No obstante,
rehusándose a comunicarle la información sobre        los resultados de la presente investigación no han
la actualidad en literatura botánica. En estas        sido cruzados ni comparados sistemáticamente con
condiciones es lícito preguntarse hasta qué punto     el contenido del catálogo manuscrito titulado «ím-
es exacto continuar presentando al primer             bentario de la Librería de la Casa que fue la Botánica al
profesor del Prado en el papel de organizador de
«todas» las expediciones botánicas españolas a
América en el siglo xvm. De igual modo, sin
aportar ninguna asistencia científica, elJardín del
cargo del Dr. Mutis» (Santafé de Bogotá, 16 de           regalos, un 10% corresponde a obras ex-dono aucto-
octubre de 1816)40. Debo declarar sin embargo            ris. Por lo que toca a Gahn, éste procuró a Mutis
que me hallo en esta tarea desde el año de 1981 y        nada menos que un total de 39 obras diferentes.
que espero culminarla con el patrocinio de la            Pero Gahn no se limitó en sus envíos a obras de
Universidad Nacional de Colombia y del Instituto         historia natural, puesto que también remitió algu-
Sueco, con motivo de la preparación del                  nas pocas obras pertenecientes a otras disciplinas,
Catálogo General de la Biblioteca de Historia            la química por ejemplo.
Natural de Mutis.do justo presentar las obras
aportadas por Gahn al lado de aquellas otras                 Esta investigación también nos ha permitido
debidas a los restantes naturalistas suecos              poner el dedo en el asunto de las pérdidas habidas
corresponsales de Mutis. Tales obras, en su              en la Colección Mutis. Comparando sistemática-
inmensa mayoría de botánica, han sido                    mente nuestra lista de 49 títulos con el contenido de
identificadas con su correspondiente registro            los ficheros móviles de la Biblioteca Nacional de
bibliográfico abreviado, como es usual en                Colombia puede asegurarse que un 20% de aque-
botánica. Este registro bibliográfico pudo ser           llos ha desaparecido. Si se consideran todos los
elaborado a partir de las referencias consignadas        volúmenes perdidos resulta que este porcentaje es
en la correspondencia de Mutis con los suecos, v.        mucho más elevado. En este sentido las Actas de la
gr. en las tres cartas inéditas de Gahn a Mutis que      Real Academia de Ciencias de Suecia (ver Apéndice B,
se incluyen en el Apéndice A de este trabajo, y          entrada n° 8) constituyen un ejemplo característico,
en otros manuscritos de diversa índole. Cada             dado que esta publicación periódica ha sufrido pér-
registro de nuestro repertorio incluye de modo           didas que sobrepasan el 50%. En la medida en que
sistemático y en la medida de lo posible la              se ignora si un inventario fue levantado en 1822 con
referencia del ejemplar perteneciente a Mutis            motivo de la nacionalización de la Biblioteca de
que se conserva hoy por hoy en la Biblioteca             Mutis, no es posible determinar de modo inequívoco
Nacional de Colombia en Santafé de Bogotá. En            en qué época y dónde tuvieron lugar tales pérdidas.
los casos en que ello ha sido imposible, se han          Aunque mucho de ello se ha logrado en este
localizado copias que se conservan efectivamente         trabajo gracias a la consulta de los Catálogos de las
en diversas bibliotecas europeas.                        obras en latín, italiano, portugués, alemán, sueco, griego,
                                                         holandés, catalán, dinamarqués y ruso existentes en la
    Nuestro catálogo cuenta con 50 entradas              Biblioteca Nacional publicados en Bogotá en 1856 y
que corresponden a 49 títulos diferentes. Esta           en 1857. Estos catálogos nos han permitido descu-
cifra representa aproximadamente un 20% del              brir que una cantidad no despreciable de las pérdi-
total de lo que fue en realidad la Sección de            das tuvieron lugar con posterioridad a la nacionali-
Historia Natural de la Biblioteca Mutis que, según       zación, especialmente de aquellas obras recibidas
nuestros cálculos, llegó a contener unos 250             en varios ejemplares. En este sentido nos limitare-
volúmenes. En este sentido vale la pena tener en         mos a señalar que la mayor parte de la obra de
cuenta que la correspondencia de Mutis con los           Jacquin no se conserva hoy en día sino en un solo
suecos se interrumpió definitivamente en 1790,           ejemplar. A partir de ahora son indudables las pér-
es decir unos 18 años antes de la muerte del             didas que ha sufrido está biblioteca. También he-
gaditano. Se lograron identificar técnicamente           mos logrado documentar por ejemplo que el Syste-
48 de las 49 referencias localizadas y espero            ma vegetabiliumde la 13a edición (Apéndice B,
lograr hacer lo propio muy pronto con la                 entrada 46), regalo de Linneo hijo a Mutis que per-
entrada n° 7 del Apéndice B. Si se contabilizan          tenece hoy en día al Estado colombiano, se encuentra
las obras remitidas en varios ejemplares y que           actualmente en una biblioteca privada. Sin em-
fueron destinadas a los colaboradores de Mutis           bargo, la donación de dos libros que pertenecieron
(¿acaso también a la venta?), resulta que los            otrora a la Biblioteca Mutis (entradas 45 y 48) per-
suecos procuraron a Mutis al menos un total de           mite augurar un interés creciente por la restaura-
73-75 obras -obsérvese que el Supplementum               ción y conservación de aquel patrimonio inestima-
plantarum que figura entre las entradas 11 y 12          ble.
del Apéndice B fue remitido en doble y quizá en
4 ejemplares. Por otra parte, la consulta del
Catálogo permite observar que un 36% del
conjunto de los libros le fue ofrecido a Mutis por los
suecos en calidad de regalo. De estos
APÉNDICE A
           CORRESPONDENCIA INÉDITA DEL CÓNSUL H. J. GAHN A MUTIS41

                                                    1
                                        Cádiz, 8 de marzo de 1785

      Original en la Biblioteca del Instituto de Francia (París), Correspondencia Botánica de Joseph
                                 Decaisne, manuscrito 2444, pieza a.



    Mi Estimado Amigo,                                      desde luego no puede si no recaer en provecho de
                                                            laSciencia.
    Con f[ec]ha 14 enero escriví a Vmd. [=vuestra
merced] por el Correo gen[era]l. Aora parece que                Por mi parte estimaré igual[men]te que no dexe
sale por fin la Perla, y aprovecho de la occasión para      Vmd. de enriquecer las Actas déla Academia de
escrivir ésta y remitir adjunto lo siguiente:               Stockholm con algfuna]s memorias interessantes
                                                            quando hayga occasión, para que lusqa el mérito
    - Flor. Comp. por le frangue .                          del nuevo socio que me pareció de haverles procu-
    - Tom. 5 & 6 déla flora hisp. de queer " recién         rado.
publicada. Si Vmd. no la tiene.
    - Flora Yaponica de Tunberg - que me acaban                 Lo que siento es que ni aún en esta occasión
de remitir de Suecia.                                       puedo remitir a Vmd. las obras mayores botánicas
    - differentes cartas y Paquetes que acaban de           que Vmd. ha pedido. La última carta al librero de
llegar de la misma.                                         su correspondiente en París, que recibió aora 3 co-
                                                            rreos, dice que tenía casi todo ya juntado y promto
     Entre estas hallará Vmd. una con el Diploma de         p[ar]a. remitir y sólo aguardaba 2 libros de Amster-
miembro déla Academia de Stockholm [Estocol-                dam, para mandarlo todo junto. Con esto espero
mo]45, que yo he abierto p[ar]a. ver si el Sello suffría.   que no tardará y que con próxima occasión los
Bergius y Thunberg mandan alg[una]s plantas. Y              tendrá Vmd. Y mientras, conocerá Vmd. que no es
un joven de nacimiento y mérito llamado Paykull,            por falta de diligencia mía que esta comissión hayga
le escrive a Vmd. igualmente por conocimiento de            ido tan retardada.
Bergius. Es gran conocedor y colector de Insectos y
le manda a Vmd. una colección apreciable de Insec-              Me hallo en el día bien occupado de modo que
tos Suecos, pero mi hermano4*' no se ha atrevido de         no tengo tiempo. Ni tampoco ocurre assunto espe-
mandar el caxón con esta misma occasión, pues el            cial para ser más largo.
navio no ha salido de Stockholm sino de otro puerto
a 100 leguas de distancia que huviera debido ir por             Acaba de llegar a ésta Mons[ieu]r Dombey que
tierra y era de temer se hubiessen descompuesto. Y          ha estado en el Perú con la expedición botánica47.
assí d[ic]ho caxón queda en poder de mi hermano             Es un francés bien instruido y de mérito. Trahe un
asta occasión directa de navio.                             sin fin de cosas curiosas y nuevas. Todavía no he
                                                            tenido tiempo de trattarle.
    Todos estos correspondientes espero mere-
cerán su atención y amistad de Vmd. por sor                     Mando el caxoncito adonde ésta va incluida,
hombres de mérito y amigos míos. Y sé que                   como la otra vez, baxo el nombre de Ex[celentí-
agradecerán infinito qualquiera memoria y Car-              si]mo. S[eñ|or. arzobispo48, por las dificultades del
ta de Vmd., y que semejante correspondencia                 Embarque y s[an]to officio [de la Inquisición] aquí.
Y con esto amigo, me repito a su obediencia de           Francia los siguientes dos que igual[men]te se man-
Vmd., encomendándome a su amistad y siendo                  dan: - Mineralogía para (sic) Monnet49, bastante
como siempre                                                bien escrita, pero talvez menos seguro en algunas
                                                            cosas. Este autor es capaz y aplicado, pero algo
    Su aff[ectísi]mo. serv[ido]r y amigo H.                 particular y caprichoso en sus ideas. Sirve un
                                                            empleo decente entre los mineros de Francia.
   J. Gahn.
Aora mismo me llegan délos libros pedidos de


                                                        2
                                         Cádiz, 14 de abril de 1786
          Fragmento del original que se conserva en la Biblioteca del Instituto de Francia (París),
               Correspondencia Botánica de Joseph Decaisne, manuscrito 2444, pieza b.




    Sr dn Jph Celestino Mutis S[an]ta Fé y                               servido de consulta lo que podrá servir de indicio de
                                                                         los libros anteriores que puedan servir a Vmd.
    Mariquita. Estimad[ísi]mo. amigo y
                                                                             Ocho días ha que recibí la siempre gratíssima de
    Señor,                                                               Vmd. del 3 Xre [=diciembre], celebrando su buena salud
                                                                         responderé brevemente:
     Como los navios han retardado su salida, escri-vo ésta
con el correo marítimo p[ar]a que Vmd. no falte de noticia                    Tocante la quina: Su precio acá es tan differente
de aquí y de sus encargos. Me [ilegibles para mí dos                     según su calidad que hoi de día por eg[emplo]. se
palabras, por mancha en el original] de los Buques                       puede comprar de 5 hasta 12 y 15 R[eales de] p[la]ta la
destinados para Cartagena [ilegible una palabra]gado p[o]r               libra. En partida de porción de caxas tal cual viene del
contratta de salir el 25, y assí [ilegible una palabra] que por          Sur52, siempre mesclada peor y mejor en una misma
él tendrá Vmd. noticias mías más frescas que ésta, y con el              caxa, se vende aora 5 a 6 R[eales] de p[la]ta y nunca
mismo los libros que tengo aquí. Por fin después de un                   suele pasar de 7, pero si hubiere alguna havería o a la
medio pleyto y mil passos se pudo encontrar el caxón en                  llegada de los navios habiendo abundancias, suelen
la aduana aora 4 días hace y se están enquadernando los                  hallarse partidas a 4 Rfeales de] p[la]ta, y ésta luego
libros que lo requieren y procuraré estén listos lo quanto               después se mezcla y revuelve con otra y se hace
antes. Los de Caris no hay forma que los saque déla aduana               surtidos para los reynos estran-geros. En aquellos
todavía por aquella contienda que le dixe a Vmd. entre el                reynos varían igualmente los precios muchíssimo,
Consejo y el S[an]to Tribunal [de la Inquisición]50, y assí pier-        según la abundancia y siempre es menester creer que
do la esperanza que los tenga Vmd. en esta occa-sión; los                los droguistas y Boticarios ganan quando menos 50 por
míos los he conseguido por especialíssimo favor del                      cien en ello, y los últimos muchas veces quatro y cinco
Ynquisidor. Entre ellos sabe Vmd. que tendrá Aublet51. Es                veces su dinero, como ellos acostumbran.
obra bastante bien cuidada. Y me temo que hallará Vmd.
un gran número de plantas de Vmd. nuevas. Y es mucha                         A la salida de aquí no se paga derechos ningunos
lástima no anticipasse Vmd. años ha una noticia                          pero a la entrada de América, no sé. Me voy a informar
alómenos substancial de sus descubrimientos, antes que                   y lo notaré aquí al margen# (#.no paga derechos de
este francés robasse el honor de primer descubridor. En                  entrada de América). En quanto a la calidad, sabe
este libro hay una lista de los autores que le han                       Vmd. que antiguamente se estimaba como la mejor la
                                                                         delgada, larga, de un color algo oscuro, que se rompía
                                                                         sin astillarse -y a medida que
los pedazos eran chicos, gordos y desiguales en la       pero la colección de yerbas era grande y abundante
superficie se miraba como menos buena- y sobre           y bien cuidada. Y la de piedras y otras curiosidades
todo se creía enteramente inútil y malísima una          bastante apreciables. El tal Dombey me pareció
muy encarnada, gorda, rasposa en su superficie, de       medianamente instruido -algo a la francesa, fiado
que venía algunas veces cortas partidas mescladas        en su talento- pero como ha viajado en país
con la otra y hai egemplo de haverse arrojado como       abundan-tíssimo en novedades, y lo creo mas
sin valor. Esta misma es la que aora priva desde 4 o     advertido que los compañeros españoles que
5 años, que han empezado a experiementar su ex-          trató55, desde luego tendrá cosas curiosas que
celencia en Olanda y Ynglaterra y reynos del norte       publicar. Y por la coincidencia que puede haver,
y se paga aora dos veces mas que la otra. Si ésta es     me parece este motivo nuevo para que Vmd.
la misma que la que Vmd. dice hallarse en abundan-       apresure sus noticias, alome-nos aquel anuncio
cia en essos reynos será utilíssimo que se recoja y      previo de sus descubrimientos que yo comparo a
embarque. Lo que me inclina a creerlo es que desde       aquella toma de possessión que suelen hacer en
algún tiempo han hallado quina excelente en el           nombre de sus soberanos los que descubren
Orinoco, que se manda clandestinamente a las islas       tierras incógnitas, hasta que después haya
vecinas francesas e inglesas, y tiene mucha acepta-      occasión de cultivar y poblarlas.
ción. No me parece bien que se piense en cultivar
este ramo en esse reyno por cuenta de R[ea]l hacien-         Mucho me lisonjeará que cultive Vmd. la co-
da porque todo negocio por cuenta del Rey y Estan-       rrespondencia con mis paysanos. Todos están bue-
co, se hace mal, cae en abusos y perjudica al comer-     nos por allá. El B[aró]n. Alstrómer es el que ha
cio. Mejor sería que Vmd. o el S[eñ]or Arzobispo         tenido el disgusto que su casa de comercio, la más
Virrey animasse a particulares a seguir esta especu-     famosa que havía en Suecia, ha fallido y aunque él
lación mandándolo aquí a vender por su cuenta. No        por su mujer queda bien, no dexa de ser un gran
faltará quien acepte y dirija bien semejante negocia-    disgusto que añadido a su poca salud, hace su vida
ción y yo mismo me of resco a hacerlo como el embío      poco agradable.
se haga a nombre de un español, como mi amigo
Magarola o cualquier otro. Y lo venderé aquí o lo           Mucho deseo ver el Thé de Bogotá56 que Vmd.
mandaré fuere donde más convenga, y lo manejaré          me anuncia, y sería un hallasgo para toda Europa.
con el mayor zelo y utilidad. [Folio n° 2, perdido]      Como de Suecia hacemos el comercio de China,
                                                         somos conocedores y sabemos decir con certeza lo
    ... importante viaje literario, sea por concurren-   que se puede esperar de este descubrimiento.
cia de émulos en Madrid, sea por mudanzas en el
Ministerio, &a [etcétera]. Pues todo se puede temer.         Tendré cuidado de remitir los libros preciosos
En lugar de quedarnos en essa, se llevarán sin duda      en caxones de hoja de lata. A los que no tienen
a efecto las disposiciones ya dadas. Y entonces mas      láminas no será menester este gasto.
vale efectuar aquella expedición de una vez y venir
después a Europa a publicar todo y hacer cosecha             Anticipo ésta con el correo marítimo. Espero
de los bien merecidos aplausos y premios.                que al principio del mes que viene saldrá alguna
                                                         Embarcación que pueda llevar los encargos. Mi
    Dombey partió aquí por medio su collección           mayor gusto será que todo llegue bien y halle a
con España, y vino un discípulo de Ortega53 de           Vmd. buen[o] y satisfecho de lo que hacemos en su
Madrid p[ar]a entregarse de la parte de aquí p[ar]a      servicio, al qual me ofresco siempre con la más fina
el R[ea]l Gabinete. Parece que esto havía sido el        voluntad.
convenio hecho con Francia en caso de desgracia,
aunque Dombey decia que no y se daba por muy                Agradezco infinito el regalo del cacao, que Ma-
maltratado, pues pretendía que la mayor parte de         garola promete despachar para que probemos la
la colección se havía hecho por su propio dinero y       producción de esse clima.
no a costa del Rey de Francia. Sea como fuere,
parece justa semejante repartición y ha sido tanto            Soi siempre de Vmd. con verdadero afecto, su
mas a propósito quanto lo que se salvó en la primera     aff [ectísim]0 seg[ur]° serv[ido]r,
desgracia del S[a]n Pedro se ha perdido aora con la
total funesta pérdida de aquel navio54. Dombey               HJ.Gahn.
parece que en Lima hizo de médico y de jugador
con que ganó dinero y tal vez perdió tiempo p[ar]a.
escrupulizar las subtíüdades de Flora. Creo que no
trahía Láminas de provecho, alómenos lo negaba,
Cádiz, 13 de enero de 1788

                         Original en la Biblioteca del Instituto de Francia (París), Correspondencia Botánica de Joseph
                                                              Decaisne, manuscrito 2465.


      S[eñ]or D[o]n. Josef Celestino Mutis en Mariqui-                  Reyno, según Vmd. se havía ofrecido a ver si podían
ta.                                                                 seguir con utilidad semejante comercio y qué libros
                                                                    podrían ser los apetecidos. Como carecen de respuesta,
      MUÍ Señor mío y mi estimado amigo,                            piden los favores de Vmd. con ella y procure se haga la
                                                                    venta mal o bien con la brevedad possible, para ver el
    En el mes de agosto o 7bre [septiembre] que no                  efecto y si tiene cuenta continuar.
tengo notado, le escriví a Vmd. dos palabras desde la
Corte dándole tan sólo cuenta de mi salud y de la                       La última grata de Vmd. que he recibido es la de 3
causa que me impedía de seguir mexor la corres-                     de julio 1786. Y a no ser por Lasquetti se me asegura de
pondencia y cuidar por mí mismo de sus encargos de                  su bien estar de Vmd. y que D[o]n Fran[cis]co Cortázar
V[uestra] m[erced]d57. Todavía me detuvieron por                    que truxo aquí el Bote de Thé de Bogotá hubiesse
bastante tiempo poco agradables negocios en Madrid,                 confirmado esta buena noticia, me tendría este largo
de modo que hay muy pocos días que me hallo de                      silencio con gran cuidado. Espero ahora que su causa
vuelta y con algún descanso en ésta58 y aún ahora,                  sólo han sido las muchas ocupaciones y varios encargos
después de tan largas ausencias y con el miserable                  que se han puesto a su cuidado, o que tal vez se haya
estado de Comercio y pérdidas que he sufrido, tan                   perdido alguna carta, lo que sentiría más por verme
rodeado de cuidados que Vmd. ha de disimular si                     privado de su siempre grato e instructivo contenido.
encuentra defecto o omisión en lo que escrivo.
                                                                         De Suecia se muestran muy impacientes65 de no haber
    Adjunto hallará Vmd. nota y factura de los libros               tenido memoria o noticia alguna de Vmd. en estos años; y
que he hallado aquí a mi regreso y han podido ir en esta            si quiere Vmd. conservar aquella amistad, y el nombre
ocasión. He encargado los de Pluke-net59, Wermishelk60              q[u]e se ha merecido entre todos aquellos literatos, sería
& Casimirus Modicus61. Tengo el disgusto que los 6                  bueno no les dexasse tanto tiempo en olvido. Una corta
exemplares de Elem. botan62, no han llegado de                      Carta, una observación cualesquiera, una planta seca de
Madrid estando en camino. Todas las fatalidades se                  que tiene Vmd. tan grande abundancia, todo para ellos es
han apurado con Oederi Hora63. La primera se perdió.                de gran aprecio y me parece ha de costar a Vmd.
La de París se volvió a vender con pérdida bastante, y              poquíssimo travajo. Como causa y Corredor de este trato
la 2da. encargada a Dinamarca no se ha hallado, de                  literario, me intereso en su Continuación, y me causa
modo que la ha pagado Vmd. vez y media sin tenerla.                 sentimiento verlo totalmente decaído.
Escribo a un amigo en Berlín a ver si se halla por allá,
pues en Dinamarca y Suecia lo dan por impos-sible.                      Voy a hablar a Vmd. tres palabras de las tres cosas
                                                                    q[u]e parece tiene Vmd. más a pecho: La Quina, El Thé
     Cuando se comparan los precios de ambos libreros               y la Platina. Sea por su influxo y instrucciones y trabajos
y aún encargando en derechura, se ve qué poca                       de Vmd., sea por la importancia de ellas, lo cierto es que
diferencia en total, puesto que lo que se ahorra en un              el difunto Marq[ue]z de Sonora66 estaba en sus últimos
libro se pierde en otro y como muchos son libros ya                 días tan embebido de las ideas de grande importancia de
viejos o que se han de buscar de encuentro, ni hay precios          ellas, que casi no hablaba de otra cosa y fundaba en su
fixos, ni caben reconvenciones. Y assí sólo lo que se               direc-
puede apetecer es tal qual exactitud.
    Encontrará Vmd. inclusa la Cuenta de mi casa, la
que acava de satisfacer Lasquetti. Ygualmente me han
pedido los Libreros dirija a Vmd. la adjunta copia de la
facturita de los libros que mandaron por su cuenta en
mayo de 178664, con súplica que Vmd. se sirviesse
entregarla para venta a algún librero en esse
ción grandísismas esperanzas de utilidad para el rey. No         al doble del oro, ya lo distribuía su imaginación por todo
puedo decir de fixo las ideas del presente Ministerio, pero      el orbe como deseaba, veía en este descubrimiento la
creo que estén mucho más tibios y que las ideas son bien         restauración de España; mandó mover el río
diferentes. Voy a decir algo de cada uno.                        Magdalena de su sitio para pescar la platina que hay
                                                                 en su seno y levantar este hallazgo más arriba de todas
    El Thé, lo solía beber todas las tardes con el Mar[que]z     las preciosidades de las Yndias, cosa igualmente
de Sonora. El suyo me parecía de mejor gusto que el que          imposible y iva a decir ridicula, oponiéndose a todas
había trahído Cortázar, de que se me ha entregado el Bote        las combinaciones políticas y comerciales del orbe: el
ayer, después de haber estado detenido por estos                 color, lo nada agradable de este metal, su cantidad y
majaderos de la Aduana por no haber venido registrado.           varias calidades suyas, que en medio de sus ventajas le
Como buen sueco tengo algún conocimiento de los Thées de         ponen más abaxo del oro y de la plata. Mientras se dio
China. El de Bogotá y sobre todo el que tenía Sonora se          a trabajar el artífice, que para ello se llamó a Madrid,
parecía algo al Thé oriental que llaman de Peco [Pekoe] o        varias cosas para un altar y para el Rey, de la
flores que es un Thé negro que tiene un aromático más            cantidad que por su casualiad habían cogido de
subido que el (sic) demás y se estima bastante siendo en sí      Dombey. Y no sé a punto fixo hasta dónde se halla
de buena clase; pero no estante la similitud que se pueda        adelantada la cosa, pero me persuado que el ministerio
nunca confundir ni es fácil que competa o se prefiera a otro     presente, mirándolo con interés pero con juicio, le dará
por ser el gusto de este bastante más tirante a lo que           sin extravagancia el valor que se merece y que pueda
generalmente llamamos olor de botica; además, se sabe lo         llegar a ser una cosa muy útil con el tiempo. Permita
que es la costumbre y preocupación. No se puede negar            Vmd. que le diga que, según mi entender, no debe ser
que tenemos en Europa cien yerbas aromáticas cuyo olor           este metal privativo de una sola provincia del Chocó,
es más fragante que el del Thé, al qual es menester              sino bastante común en toda la América meridional y
acostumbrarse para hallarle algún agrado y, no obstante,         en ciertas partes del Perú; abundantíssimo sobre las
no se ha podido nunca sobstituir alguna yerba indígena           mismas costas del mar Pacífico &ca. y me parece lo
nuestra a la que con tanto costo se trahe de la extremidad       comprueban las cantidades que vienen a menudo de
del Globo. Esta distancia hace sin duda mucha parte de su        Lima, como la traxo Dombey y otros.
aprecio; añada Vmd. a esto los intereses políticos y el cuida-
do que tendrán Francia y Ynglaterra de oponerse a                    La Quina. Ya sabe Vmd. que tiempo ha se ha
qualquiera cosa que pudiera añadir nuevo cúmulo a las            reconocido por muy eficaz cierta quina gruessa de un
riquezas españolas y verrá Vmd. que es imposible                 color encarnado o roxo mui subido, que de todo tiempo
lisongearse de introducir esta moda. El difunto Marq[ue]z        ha venido del Perú, ya mezclada en las mismas caxas
decía que pensaba empezar con regalar caxas de nuevo             con la más delgada y menos subida de color, ya en
Thé a todos los soberanos de Europa. Pero le hice ver que        caxas separadas en las mismas partidas. Como aquí se
éste era el seguro méthodo de desacreditarlo, porque             daban por señas de la Quina más selecta el ser
aunque lo hallarían excelente, se guardarían mui bien de         delgada, rollada, cenicienta por fuera y fina por dentro
darlo a entender a sus respectivos Reynos. Enfin, Amigo          &ca. Esta de pedazos gordos se tenía por mui mala y
mío, tenga Vmd. por cierto que no se logrará nunca               como defecto en las caxas y partidas en donde se
establecerse este nuevo ramo de Comercio p[ar]a que sea          hallaba mezclada y aún hay ejemplar que por
de alguna importancia.                                           invencible se ha arrojado a la mar aquí en Cádiz; sea
La Platina. El Mar[que]z se había alucinado en igual forma       por casualidad o por falta de mejor, parece que
en lo tocante a la Platina. Desde que Elhuyar67 y todos los      habiéndola     usado     separado     en     Ynglaterra
Chimicos de Europa han sabido fundir y trabajar la Platina       reconocieron allí primero su virtud y se ha propagado
pura sin mezcla de fierro, oro y Plata o otro metal que          la moda o opinión o conocimiento en las demás partes
siempre trahe con sigo cuando nos llega de América, se ha        de Europa. De esta Quina es la que
visto la suma excelencia de este metal, su finura, ductilidad,
que compete con el oro y su indestructibilidad, para decirlo
assí, en que sobrepuja al oro en quanto a que no se conoce
todavía menstruo que lo ataque por la vía húmeda; por cuya
caussa será útilísimo para mil usos en la vida humana:
utensilios, mercerías, servicio de mesa y sobretodo para
vasos en las operaciones chímicas; llevando la cosa a este
punto está mui bien y era el objeto para hacer un bonito
ramo de comercio, dexando a las mismas calidades del
metal y su utilidad de fixar su precio. Pero el Marq[ue]z
de Sonora, fácil a impresionarse y llevar a exceso sus ideas
y ávido de recursos para la descalabrada hacienda, oyendo
las alabanzas del nuevo metal, creyó hallar en él un nuevo
Potosí. Pretendía poner su precio
mandé a Vmd. muestra y aunque parece decaído algo de su              descuidos o mala fé. Por fortuna, parece que el
demasiado crédito y subido precio, no obstante se paga todavía       rey ha repugnado esta idea y declarado
más que la otra quando se halla algunas caxas de ella. Hemos         resueltamente que quiere dexar este comercio
creído que era la corteza de los mismos troncos del mismo            libre, en beneficio del género humano y no hay
árbol, cuyas ramas daba la delgada o alguna especie diferente        mexor administrador ni más activo y zeloso que
que crecía mezclada con la otra. Sobre esta clase nueva o mejor      la industria particular de cada uno para buscar
conocida ha venido últimamente otra de todo diferente que ha         la mejor calidad.
tomado el vuelo sobre todas las demás. La ha trahído un año ha
un oficial de Marina llamado Rubi Celi por Buenos Ayres del              El Rey ha comprado estos últimos años
interior de la Provincia de la Paz, o por aquel lado, cortada en     grandes cantidades de la mejor quina que ha
país de indios bravos, según él dice. Es enteramente amarilla la     venido, para hacer repartir en todo el Reyno que
corteza, sin blanco o gris alguno por fuera y es evidentemente       de 3 o 4 años de esta parte haya azotado de una
diferente especie o tal vez género. Rubi Celi pretende que es la     epidemia de tercianas casi en todas sus
verdadera de que los americanos se sirven por preferencia            provincias. Esto no dexa de contribuir a
cogiendo y mascando tal qual se halla sin beneficio alguno,          mantener los precios subidos, de modo que
tragando sólo la saliva y escupiendo la corteza después y q[u]e      ninguna buena se halla aquí a menos de 12 o 16
tomada assí, fresca, no hay exemplar que no cure; siendo aquel       R[eales] de p[la]te y los precios en el extrangero
país, alrededor del origen de los grandes ríos que van al de         corresponden a éste. Hablo de ventas de
Amazonas, muy propenso a tercianas. Lo cierto es que los             comercio en partida de caxas, porque hablando
experimentos que se han hecho aquí con él han surtido                de precios de botica en todas partes del mundo
admirable efecto y el rey acaba de comprar toda la partida que       es mucho más crecido, inconveniente que nunca
traxo Rubi Celis al exorbitante precio de 3 p[eseta]s la libra.      puede remediarse supuesto que ésta, como las
Todavía oy estoy buscando una muestrecita para mandar a              demás medicinas para el uso de cada
Vmd. con ésta y no sé si se la lograré. He registrado con            particular, siempre o las más veces es menester
bastante atención las dos partidas que han venido de Cartagena       pase por manos del boticario, que se sabe las
para el Rey, según me parece, por disposición de Vmd. La chica       ganancias que cuentan y quan difícil es
de 130 caxas está algo haveriada, pero la grande de 500 caxas        impedirlo. Siento y pienso que ha sido en
se halla mui buena. Su aspecto se asimila al de la gorda del         desfavor de su proyecto que Vmd. no me
Perú; pero no tanto que parezca la misma especie y en cuanto al      huviese mandado desde mucho tiempo hace
gusto y olor, no le llega por ningún término; ésta de Vmd. los       muestras y descripciones de su quina, que tal
tiene sumamente floxos y aunque ella por sí tuvieze la misma         vez hubiera podido servir a acreditarla si era
virtud es imposible hacerlo creer a nadie de los que aquí se         buena o a desengañar a Vmd. si huviera sido
precian de conocedores, por lo diferente que es de la antes          preciso, antes de adelantar demasiado el
conocida. Dicen que se están haciendo experiencias, pero no he       proyecto.
podido saber sus resultados todavía y si he de juzgar también
por lo que indica el aspecto, gusto y olor tengo dificultad de            Objeto que miro como el más importante es
creer que sea muy activa. No tiene más amargo la del tronco que      que Vmd. pueda emplear su talento y actividad es
la de las ramas, ambas son al paladar bastante sonsas. Qué sé yo,    el de las minas de azogue que ha descubierto.
pues, si consiste en la misma naturaleza del árbol y que es          Toda Europa está ya o convencida o arrastrada
diferente especie menos activa o si depende tal vez del terreno en   a las ideas de Born68. Con lo qual el azogue se
que crece o clima en esse Reyno o si es en la curación (secación),   mira como el único medio de sacar la plata y en
empaque o viaje de mar [que] ha perdido de su virtud. Y es           vista ha doblado de precio en Hungría que es la
menester creer esto último, una vez que Vmd. la ha examinado         que más da en Europa de este metal. El Rey
scientíficamente y aún hecho experiencias en essa. Lo cierto es      tiene una contrata hecha de 12/m qqs anuales a
que difícilmente se adoptará aquí por buena. Si supiere de las       precio bastante moderado con el Emperador. Pero
experiencias que se vayan haciendo no dexaré de noticiarle a         esta contrata expira en tres años. La mina de
Vmd. Sea el que fuere el éxito, permítame Vmd., como buen            Almadén no da lo que antes, sea por falta de
comerciante, de declararme contra el estanco y créame Vmd. que       govierno o porque se halla extinua-da la beta. De
este método en ningún ramo es bueno y que los falsos                 todas las Américas Claman por más
principios del Govierno español en esta parte, en diferentes
ramos, es en gran parte la causa de la decadencia del Reyno y
de la industria. Crea Vmd. que más abusos y falsificaciones y
descuidos funestos se introducerán por los administradores y
sus subalternos, que por los particulares que trabajan por su
cuenta y tienen en su pérdida de caudales el castigo de sus
de este metal. En fin, de quantos servicios se podía hacer al Rey       P. D. Me han dicho en este Hospital70, que
y el que más apreciaría el Ministerio será el descubrimiento de     las experiencias que han hecho con la quina de
una buena mina de azogue, con que si tiene Vmd. buenas              Cartagena no han sido satisfactorias; las más de
esperanzas en esta parte, crea Vmd. que es el objeto más            las muestras que se les dieron de varias caxas y de
importante a que pudiera Vmd. dedicar su atención y para lo qual    diferentes classes de la partida de las 500 no han
le deseo a Vmd. el más próspero éxito. Havrá dos años que           hecho efecto alguno. Y una que era algo más
pedí el libro de Born,69 aún antes de su publicación y todavía no   activa y amarga ha parecido producir males de
ha llegado. Le he vuelto a encargar.                                estómago. Este parece es el informe que el
No tengo tiempo para ser más largo ni tocar otras materias.         Protomédico ha mandado ya a la Corte.
Dios le dé a Vmd. buena salud y felicidad. Procure Vmd. de
acabar sus obras de Historia Natural. Y que se haga Vmd. en             Con esta carta remito al S[eñ]or Lasquetti
todo el mundo literario la fama que merece. No olvide Vmd. a        dos muestrecitas de quina. La una de la Roxa
mis paysanos y a mí cuénteme Vmd. siempre por su más afecto y       gruessa del Perú. La otra de la amarilla de Rubi
seguro servidor y amigo que desea complacerle y servirle.           Celis.
APÉNDICE B
       CATALOGO PRELIMINAR DE LOS LIBROS DE HISTORIA NATURAL
         OFRECIDOS Y/O PROCURADOS POR LOS SUECOS A MUTIS
                                                 Siglas

BNC- Biblioteca Nacional de Colombia (Santafé de Bogotá).

BNC-RC- Biblioteca Nacional de Colombia, Sección de Libros Raros y Curiosos.

BNC, F.- Mutis.- Biblioteca Nacional de Colombia, Sección de Libros Raros y Curiosos, Fondo
Mutis71

CL.- Catálogo de las obras en latín, existentes en la Biblioteca Nacional [de Colombia]. Formado i publicado
del orden del Poder Ejecutivo [por Leopoldo ARIAS VARGAS (1832-1884) y Manuel María
MEDINA].- Cuarta Serie (Bogotá: Imprenta del Estado, 1856), [1]-[H8] págs.

CS.- Catálogo de las obras en italiano, portugués, alemán, sueco, griego, holandés, catalán, dinamarqués y
ruso existentes en la Biblioteca Nacional. Formado y publicado de orden del Poder Ejecutivo [por L.
ARIAS VARGAS y M. M. MEDINA].- Quinta Serie (Bogotá: Imprenta del Estado, 1857), 42 págs.

EL.- [Catálogo de la] Exposición del Libro[,] Biblioteca Nacional [de Colombia, Bogotá,] 26 de julio a
26 de agosto de 1942 (Bogotá: Prensas de la Biblioteca Nacional, 1942), 48 págs.

KVAB.- Kungl. Vetenskapsakademiens Bibliotek (Biblioteca de la Real Academia de Ciencias,
Estocolmo) que custodia hoy en día la Stockholms Universitetsbibliotek (Biblioteca de la Universidad
de Estocolmo).

S.- Biblioteca del Naturhistoriska Riksmuseet, Sektionenfór Fanerogambotanik (Museo Sueco de Histo-
ria Natural, Departamento de Fanerogamia, Estocolmo).

TL.- Taxonomic Literature. A selective guide to botanical publications and collections with dates,
commentaries and types, [preparado por Frans A. STAFLEU y Richard S. COWAN], segunda
edición, vols. i-vii, Utrecht.

WL.- A Catalogue of the works of Linnaeus (and publications more immediately relating thereto)
preserved in he libraries of the British Museum (Bloomsbury) and the British Museum (Natural
History) South Kensington [preparado por B. H. SOULSBY], second edition, London, 1933, 314
págs., 4756 entradas.

NOTA.- La BNC-RC conserva en su caja de seguridad reunidos en un único volumen, todos y cada
uno de los catálogos preparados desde 1855 por L. ARIAS VARGAS y M. M. MEDINA. En la pág.
117 del CL incluido en este volumen, figura una nota de puño y letra de José María Quijano Otero
(1836-1883) que reza así: «He recibido las obras que constan en este Catálogo, con las diferencias
que ofrecen en las setenta y ocho notas marginales que he puesto». Esta nota puede datarse hacia
1867 cuando Quijano Otero asumió la dirección de la Biblioteca, cargo que ejerció hasta 1873. Sobra
decir que estos Catálogos nos han sido de gran utilidad para determinar las pérdidas que ha sufrido
la Biblioteca de Mutis en el aspecto que nos ocupa en esta ocasión.
Interpretación de las entradas de este Catálogo


                                               Ejemplo: A:

                      Pehr Joñas Bergius (1730-1790)


                      C : Carl von LINNE (1707-1778).-

B : Hora Laponica    D : 4.- Caroli Linnaei... Flora Lapponica (Amstelaedami [Amsterdam]: apud
de Linné.            Salo-monem Schouten, 1737).

                      E: Vivamente interesado en esta obra, Mutis la pide a H. J. Gahn, el 24 de junio
                      de 1783, por intermedio de Don Juan Jiménez, comerciante en Santafé de
                      Bogotá. Es P. J. Bergius quien al año siguiente envía a Mutis, por intermedio
                      de Gahn, un ejemplar que había pertenecido al difunto Linneo ("Exemplar
                      Authoris"), con anotaciones de puño y letra de éste. El ejemplar venía comple-
                      mentado con una colección de plantas de Laponia que no ha podido ser
                      localizada en nuestros días. En 18 de febrero de 1785, Mutis comunica al virrey
                      Caballero y Góngora "haver recibido úlyimamente (...) la Flora Lapponica de
                      Linné que ya no se hallaba". BNC, F. Mutis 581.94897 L455f.


    A : Oferente y/o procurador de la obra.

    B : Referencia de la obra, tal y conforme aparece en diversos manuscritos e impresos de finales
    del siglo xviii, en particular en la correspondencia de H. J. Gahn a Mutis.

    C : Autor/ editor de la obra con sus respectivas cronologías.

    D : Registro bibliográfico de la obra precedido de su número de identificación en el presente
    Catálogo. El título de la misma se cita de manera sucinta y suficiente para efectos de su
    identificación, como es usual en la bibliografía botánica.

    E : Referencia del ejemplar original en la BNC-RC y en especial en el F. Mutis. En los casos en
    que no ha sido posible brindar esta información, se ofrecen datos acerca de la localización de la
    obra en otras bibliotecas. Este ítem también incluye frecuentes notas sobre el envío y la recepción
    de los libros, las notas y las marcas que éstos portan, la referencia a los mismos en varios
    catálogos, etc.
Barón Cías Alstrómer (1736-1794)

                                 Carl Von LINNE filius (1741-1783).-
                                 1.- Supplementum plantarum... (Brunsvigae: Impensis orphanotrophei, 1781) BNC,
                                 F. Mutis 581.9 L45su 13a ed. 1781. Las plantas de Mutis incluidas en
                                 esta publicación se hallan señaladas con una marca en lápiz rojo (¿de
                                 puño y letra de Mutis?). Además, el libro porta la siguiente dedicatoria
                                 de puño y letra de Alstrómer: «Aureum hunc Libellum/D[omi]no Mu-
                                 tis/ Med. Doct. Botánico Amico!/ D. D. D./ Claudius Alstroemer,/
                                 Liber Baro,/ Svecus».


                                      Pehr Joñas Bergius (1730-1790)

                                 Pehr Joñas Bergius (1730-1790).-
«materia médica»72.              2.- BERGIUS Peter Joñas... Materia medica... (Stockholm: Petrus Hesselberg, 1778).
                                 Segunda edición 1782
                                 Las dos ediciones citadas se conservan en KVAB y S.

                                 Pehr Joñas Bergius (1730-1790).-
«mi propio opúsculo sobre las    3.- BERGIUS, Peter Joñas Descrptionis plantarum ex Capite Bonnae Spei... (Stockholm:
plantas del Cabo»73.             Laur. Salvius, 1767).
                                 El 18 de febrero de 1785 Mutis informa al virrey Caballero y Góngora
                                 haber «recibido últimamente» la «obrita» «del celebre Bergius, Profesor
                                 de historia nat[ura]l en Stokolmo»"74. KVAB, S.

                                 Carl von LINNE (1707-1778).-
                                 4.- Caroli Linnaei... Flora Lapponica (Amstelaedami [Amsterdam]: apud Salomonem
«Flora Laponica de Linné»75.     Schouten, 1737).
                                 Vivamente interesado en esta obra, Mutis la pide a H.J. Gahn, el 24 de
                                 junio de 1783, por intermedio de Don Juan Jiménez, comerciante de
                                 Santafé de Bogotá. Es P. J. Bergius quien al año siguiente envía a Mutis,
                                 por intermedio de Gahn, un ejemplar que había pertenecido al difunto
                                 Linneo («Exemplar Authoris»), con anotaciones de puño y letra de éste.
                                 El ejemplar venía complementado con una colección de plantas de
                                 Laponia que no ha podido ser localizada en nuestros días. En 18 de
                                 febrero de 1785, Mutis comunica al virrey Caballero y Góngora «haver
                                 recibido últimamente (...) la Flora Lapponica de Linné que ya no se
                                 hallaba»7*-.
                                 BNC, F. Mutis 581.94897 L455f.

                                      Cónsul Hans Jacob Gahn (1748-1800)
                                 Torbern Olof BERGMAN (1735-1784).-
«Bergman (...), los dos prime-   5.- Toberni Bergman... Opuncula physica et chimica... vol i (Holmiae [Estocolmo] Up-
ros tomos de su opúsculo»77.     saliae [Upsala] & Aboae: in officinis Librariis Magni Swederi, Regg, Acadd, Bibliop.,
                                 1779) y vol ii (Uppsaliae, Litteris Direct. Johan Edman, 1780).
                                 BNC, F. Mutis 541.2 B37o 1779 (sic). Vols. 1-2. BNC-RC 541.2 B37o.

«Fundamenta agrostograp-         Henric GAHN (1747-1816).-
hia»78.                          6.- Fundamenta agrostographiae... (Uppsala: Johan Edman, [1767]).
                                 Como director de tesis, Linneo desempeñó un papel muy importante en
                                 la preparación de esta obra que también apareció publicada en Caroli
                                 Linnaei...Amoenitates Academicae... (Holmiae [Estocolmo] et Lipsiae
                                 [Leipzig: apud Godofredum Kiesewetter, 1749 [-17691]), 7 vols., vol 7.
La BNC, F. Mutis L45a, conserva de esa publicación únicamente los
                                  volúmenes i-iii, v y vi.
«La de materia médica es de un
tío[deH.J.Gahn]»79 .              7—(¿?)

«Acta de la academia de           8.- Svenska Vetenskaps Academiens Handlingar Kongl. Svenska Vetenskaps Acade-
Stockhlm desde su principio       miens Nya Handlingar (Actas de la Academia de Ciencias de Suecia. Nuevas Actas
[07.1739] hasta el año de 1779    de la Real Academia de Ciencias de Suecia) (Estocolmo).-La BNC, F. Mutis 505
inclusive, y el segundo cuader-   R31k, conserva las siguientes entregas trimestrales de esta publicación,
no de 1785 (creo haber remiti-    algunos de cuyos números se conservan sin filar: 1739 (oct.-dic.)81 -
do antes completo todo desde      1740 (en.-dic, un volumen encuadernado) - - 1741 (en.-dic, un volumen
1780)»8°.                         empastado) - -1742 (en.-dic, un volumen empastado) -1743 (en.-mar.;
                                  abr.-jun.;oct.-dic.) -1744 (en.-dic, en un volumen empastado) - 1745 (en.-
                                  mar.; jul.-sept.; oct.-dic.) - 1746 (en.-mar.; abr.-jun.; jul.-sept.; oct.-dic.) -
                                  1748 (jul.-sept.; oct.-dic.) - 1749 (en.-mar.; abr.-jun.; jul.-sept.; oct.-dic.)
                                  - 1750 (en.-mar.; abr.-jun.; jul.-sept.; oct.-dic.) -1751 (en.-mar.; abr.-jun.;
                                  oct.-dic.) -1753 (en.-mar.) -1754 (abr.-jun.; jul.-sept.; oct.-dic.) -1755 (en.-
                                  mar.; abr.-jun.; oct.-dic.) - 1756 (en.-mar.; jul.-sept.) - 1757 (en.-mar.) -
                                  1758 (en.-mar.; jul-sept.; oct.-dic.) - 1759 (jul.-sept.; oct.-dic.) -1760 (en.-
                                  mar.; abr.-jun.; jul.-sept.) -1762 (oct.-dic.)
                                  - 1763 (jul.-sept.; oct.-dic.) - 1764 (abr.-jun.; oct.-dic.) - 1766 (jul.-sept.;
                                  oct.-dic) -1768 (en.-mar; abr.-jun.; jul.-sept.) -1769 (jul.-sept.) - número
                                  correspondiente al índice de los años 1755 a 1769 inclusive - 1770(abr.-
                                  jun.; jul.-sept.) -1771 (en.-mar.; abr.-jun.; oct.-dic.) -1772 (en.-mar.) -1773
                                  (jul.-sept.; oct.-dic) -1775 (en.-mar.; jul.-sept.) -1776 (en.-mar.; abr.-jun.)
                                  - 1777 (jul.-sept.) -1778 (jul.-sept.) - 1779 (en.-mar.; jul.-sept.; oct.-dic.) -
                                  número correspondiente al índice de los años 1770 a 1779 inclusive -1780
                                  (en.-dic, un volumen encuadernado) -1783 (jul.-sept.) -1784 (abr.-jun.,
                                  número mutilado) -1785 (abr.-jun.).
                                  Además del material descrito correspondiente a los envíos de Gahn que
                                  nos ocupan, la BNC, F. Mutis conserva de esta publicación las entregas
                                  siguientes: 1785 (oct.-dic.) - 1786 (en.-mar.; abr.-jun.; oct.-dic.) - 1787
                                  (abr.-jun.; jul.-sept.) -1788 (abr.-jun.) 1789 -(abr.-jun.; jul.-sept.; oct.-dic.)
                                  -1790 (abr.-jun.). La KVAB conserva la colección completa de esta
                                  revista.

                                  9.- Acta Literaria Svecicae Upsaliae publicata. Vol. primum continens annos 1720-1724
«Acta Acad, Upsaliensis»82.
                                  (Upsaliae & Stockholmiae: prostat apud Johannem Henricum Russworm...). BNC-RC
                                  839.78 A271 Vol. I. Ex-libris_de «Magnus Oxelgren», perteneciente con
                                  toda probabilidad a la Biblioteca de Mutis.

                                  Carl vonLINNE (1707-1778).-
                                  10.- Car. a Linné Mantissa plantarum [2] (Holmiae [Estocolmo]: Impensis direct Lau-
«Mantissa Linnei, altera. Cua-
                                  ren. Salvii, 1771).
tro ejemplares»83.
                                  La BNC concerva un ejemplar de esta obra, F. Mutis 581.9 L45m 1771.
                                  Sin embargo en el CL aparece reseñado, pág. 68: «LINNAEI Carolus,
                                  Mantissa plantarum. (Duplicado), 1771,1 vol., estante 166, obras n° 22
                                  y 23», lo que sugiere la pérdida (¿extravío?) de por lo menos un ejemplar.

                                  Carl vonLINNE (1707-1778),-
                                  11.- Caroli á Linné equitis Systema vegetabilium... Editio decima quarta praecedente
«Systema Linnei Veget. Edi-
                                  longe auctior et correctior curante Jo. Andrea Murray [1740-1791]... (Gottingae: Typis
ción XIV, hecha por Murray»84
                                  et impensis Jo. Christ. Dieterich, 1784).
                                  Hoy por hoy la BNC no concerva ningún ejemplar de esta obra, aunque
                                  en el CL aparece reseñado, pág. 68, el título correspondiente: «LINNAEI
Carolus, Systema Vegetabilium, 1784,2 vols., estante 166, obra n° 35", lo
                                  que sugiere la pérdida (¿extravío?) de estas copias. KVAB, S, WL
                                  (entrada 583).

                                  Carl von LINNE filius (1741-1783).-
«Suplementun Linnei filii. 2      1 .-Suplementum plantarum... (Brunsvigae: Impensis Orphanotrophei, 1781). Desde
ejemplares»85.                    noviembre de 1777 Linneo hijo informa a Mutis su intención de
                                  preparar un suplemento cuya publicación anuncia para el año siguiente.
                                  Invita y logra la participación de Mutis en esta edición86. Se sabe que en
                                  noviembre de 1784 Gahn remite a Mutis dos (¿o cuatro?) ejemplares,
                                  ninguno de los cuales conserva hoy por hoy la BNC. Sin embargo en el
                                  CL aparece reseñado, pág. 68: «LINNAEI Carolus, Supplementum plan-
                                  tarum syotemates [sic]. (Duplicado), 1781, 1 vol., estante 166, obra
                                  n°34)», lo que demuestra la pérdida de por lo menos un ejemplar, pues
                                  el otro correspondería al n° 1 del presente repertorio. J.M. Quijano Otero,
                                  no señala el vacío en el CL, lo que nos hace suponer que la sustracción
                                  (¿extravío?) debió producirse con posterioridad a 1867 (véase resolución
                                  de la sigla CL). KVAB, S, WL (entrada 501a [1781]).

                                  Carl von LINNE (1707-1778).-
                                  12.- Caroli Linnaei... Fauna Svecica... Editio altera (Stockholmiae: Sumtu & Literis Di-
«Linnei Fauna Suecica»87.         rect. Laurentii Salvii, 1761).
                                  BNC, F, Mutis 591.948 L45f 1761.

                                  Carl von LINNE (1707-1778).-
                                  13.- Carl Linnaei... Skánska Resa, pá hóga ófwerhetens befallning fórrátad ár 1749.
«Linnei iter Scanicum»88.         Med ron och anmárkningar uti oeconomien, naturalier, antiquiteter, seder, lefnads-satt,
                                  &c. (Stockholm: pá Lars Salvii Kostnad, 1751). Segunda edición: Stockholm, 1751.
                                  La BNC no conserva en la actualidad ningún ejemplar de esta obra rarísima cuya re-
                                  seña figura, inequivocadamente, en el CS, pág. 38: «LINNEI Carolus, Zkanska resa,
                                                                  s
                                  1751,1 vol., estante 212, obra n 9». WL (entradas 209 y 210).

                                  Carl von LINNE (1707-1778).-
                                  14.- Carl Linnaei Ólándska och Gothlándsk Resa... (Stockholm och Upsala: hos Gott-
                                  fred Kiesewetter, 1745).
                                  BNC, F. Mutis 500.9486 L455o.
«Linnei iter Olandia & Gotlan-
dia»89.                           Carl von LINNE filius (1741 -1783).-
                                  15.- Carolo Linnaei fil... Decas prima [secunda] tlantarum rariorum horti upsaliensis
                                  (Stockholmiae: sumtu & literis Direct. Laurentii Salvii, 1762 y 1763).
                                  BNC, F. Mutis 581.948 L455d 1762. Único ejemplar que conserva esta
«Linnei filii Decades, con do-    biblioteca, con palnchas en blanco y negro, atribuido a «Linneo Carlos
bles figuras, para completar el   de 1707-1778».
ejemplar que se ha mandado
antes, y parece estaba defec-     Carl Peter THUNBERG (1743-1828).-
tuoso»90.                         16.- Dissertatio botánico-medica de Aloe... (Upsaliae: apud Joh. Edman..., [1785]). En
                                  TL, entrada 14.347, se señala el Io de junio de 1785 como la decha de
                                  lanzamiento de este opúsculo, casi siete meses después que Gahn envia-
«3 Dissertaciones Académicas      ra a Mutis un ejemplar del mismo, el 4 de noviembre de 1784. KVAB,S.
de Erica Aloe & Medicina afri-
canorum de Thunberg»91.
Carl PeterTHUNBERG (1743-1828).-
                                   17.- D.D. [Docente Deo] dissertatio botánica de Erica...([Upsala]: apud Joh. Ed-
                                   man,...[1785]).
                                   En TL entrada 14.349 se señala el 16 de junio de 1785 como la fecha de
                                   lanzamiento de este opúsculo, casi siete meses después que Gahn enria-
                                   ra a Mutis un ejemplar del mismo el 4 de noviembre de 1784. KVAB, S.

                                   Carl Pehr THUNBERG (1743-1828).-
                                   18.- Dissertatio medica de medicina africanorum (Upsaliae: apud Joh. Edman,
                                   [1785]).
                                   En TL, entrada 14.348, se señala el 4 de junio de 1785 como la fecha de
                                   lanzamiento de este opúsculo, siete mese después que Gahn enviara a
                                   Mutis un ejemplar del mismo, el 4 de noviembre de 1784.
                                   S.

                                   NOTA.- Aparentemente la BNC no conserva en la actualidad ningún
                                   ejemplar de estos opúsculos, aunque en el CL aparece la reseña, pág. 117:
                                   «TUMBERG Carolus, dissertatio botánica, 1784,1 vol., estante 213, obra
                                   n°29», lo que sugiere la pérdida (¿extravío?) de por lo menos este
                                   volumen.

                                   Anders Johan RETZIUS (1742-1821).-
                                   19.- Andreae Johannis Retzii... Observationes botanicae... (Lipsiae [Leipzig]: apud
«Retzii Fasiculi Observ. Bo-       Siegfríed Lebrecht Crusium, 1779 [-1791]).
tan.»92.                           BNC, F. Mutis 580 R37o77.

                                   20.- Acta Medicorum Svedcorum, seu sylloge observan, et Casuum Rariorum in va-riis
«Acta Medicotum Suecicor»93.       Medie, prtibus, praesertim in Historia Naturali, praxi medica et chirugia, t. i (Upsaliae,
                                   Holmiae & Aboae: Impensis M. Swederi..., 1783) BNC, F. Mutis 500.9485 A271.

                                   Axel Federico CRONSTEDT (1722-1765).-
                                   21.- Mineralgeschichte über das Westmanlondelische und Dalekarlische Ersgebirge
                                   (Nuremberg: Belag der Grattenaveroschen Buchlanblung, 1781).
«Cronshot,                         BNC, F. Mutis 549 C76m35 1781.
Mineraleschichte über das
Westmanlandishe Dalkarlis-         Jan (Johannes) le Franc van BERKHEY (1729-1812).-
che Ertzgebirge»94.                22.- Expositio characteristica structurae florun qui dicuntur Compositi (Lieden: Petrus
                                   vanderEyk, 1761).
«Flor. Comp. por le frangue»95.    BNC, F. Mutis 581.4 B374e.

                                   Joseph QUER Y MARTÍNEZ (1695-1764).-
                                                                                                                         S
                                   23.- Flora española... (Madris: Joachin Ibarra..., 1762-1784), 6 vols. Los volúmenes 5
                                      5
                                   y 6 fueron editados por Casimiro Gómez Ortega (1741-1818), Madrid, 1784. BNC, F.
«Tom. 5 & 6 de la flora hisp. de   Mutis 581.946 Q83f.
queer»96.
                                   Carl PeterTHUNBERG (1743-1828).-
                                   24.- Caroli Petri Thunberg... Flora Japónica (Lipsiae [Leipzig]: in bibliopolio J. G. Mü-
                                   lleriano, 1784).
«Flora Yaponica de Thun-           BNC F. Mutis 581.952 T485f.
berg»97.
                                   Antonio Grimaldo MONNET (1731-1817).-
                                   25.- Nouveau systéme de minéralogie... (París: Bouillon, Société Tipographique,
                                   1779).
«Mineralogía para (sic) Mon-       BNC, F. Mutis 549 M655n.
net»98.
Barón Nikolaus Joseph von JACQUIN (1727-1817).-
«Flora Austríaca»99.           26.- Florae austriacae... (Viennae Austriae: Typis Leopoldi Joannis Kaliwoda..., 1773-
                               1778), 5vols.
                               La BNC concerva en la actualidad una sola copia de este título (F. Mutis
                               581.9436 J12f56), aunque tenemos la certeza que Mutis lo había adquiri-
                               do en doble, tal y como aparece ratificado en el CL, pág. 67: «JACQUIN,
                               N. Josephus, flora austríaca. (Duplicado), 1773,5 vols., estante 165, n° de
                               la obra 18», lo que sugiere la pérdida (¿extravío?) de una de las copias
                               adquiridas por Mutis.

                               Barón Nikolaus Joseph von JACQUIN (1727-1817).-
«hortus                        27.- Hortus botanicus vindobonensis... (Vindobonae [Viena]: typis Leopoldi Joannis
Vindobonensis»100.             Kaliwoda..., 1770-1776), 3 vols.
                               La BNC conserva en la actualidad una sola copia de este título (F. Mutis
                               581.08 512h67), aunque tenemos la certeza que la biblioteca de Mutis lo
                               había adquirido en doble, tal y como aparece ratificado en el CL, pág.
                               67: «JACQUIN, N. Josephus, hostus botanicus vindobonensis. [Duplica-
                               do], 1770, vols, estante 165, obra n°19)», lo que sugiere la pérdida
                               (¿extravío?) de una de las copias adquiridas por Mutis.

«Me parece que con lo que      La BNC conserva hoy por hoy las obras del Barón Nikolaus Joseph von JACQUIN
mandé antes, y tengo aquí      (1727-1817) que se reseñan a continuación y que corresponden aparentemente al
aora, no debe faltar a Vdm.                                     2
                               envío citado del cónsul Gann™ . Una descripción exhaustiva de la obra botánica de
[Mutis] ninguna de las obras   Jacquin figura en TL, vol. ¡i, págs. 407-413.
de Jacquin»101.
                               28.- Nicolai Josephi Jacquin Enumeratio stirpium plerarumque quae sponte crescunt in
                               agro vindobonensi... (Vindobonae [Viena]: impensis Joannis Pauli Kraus, 1762). La
                               BNC concerva en la actualidad una sola copia de este título (F. Mutis
                               581.9436 J126e), aunque tenemos la certeza que Mutis lo adquirió doble,
                               tal y como aparece ratificado en el CL, pág. 67: «JACQUIN, N. Josephus,
                               enumeratio stirpium vindobonensis. (Duplicado), 1762,1 vol., estante
                               165, obra n° 17)», lo que sugiere la pérdida (¿extravío?) de una de las
                               copias adquiridas por Mutis.

                               29.- Nicolai Josephi Jacquin Selectarum stirpium americanarum historia... (Vindobo-
                               nae [Viena]: ex oficina Krausiana, 1763).
                               La BNC conserva en la actualidad una sola copia, en blanco y negro, de
                               este título (F. Mutis 581.9729 J12s), aunque tenrmos la certeza que Mutis
                               lo había adquirido en doble, tal y como aparece ratificado en el CL, pág.
                               67: «JACQUIN, N. Josephus, selectarum stirpium americanarum histo-
                               ria. (Duplicado), 1763,1 vol., estante 165, obra n°26)», lo que sugiere la
                               pérdida (¿extravío?) de una de las copias adquiridas por Mutis.

                               30.- Nicolai Josephi Jacquin Observationum botanicarum... (Vindobonae [Viena]: ex
                               officina Krausiana, 1764-1771), 4 parís.
                               La BNC no conserva en la actualidad ningún ejemplar de esta obra cuya
                               reseña figura empero en el CL, pág. 167: «JACQUIN N. Josephus,
                               observatiorum (sic) botanicarum, 1764,1 vol., estante 165, obra n° 24».
                               J. M. Quijano Otero, al momento de recibir el inventario de la BNC
                               (¿1867?), corrige de su puño y letra el CL señalando acertadamente que
                               la obra consta de un total de 4 vols. La obra fue expuesta al público en
                               1942, según lo demuéstrala consulta del catálogo de la EL, entrada 96.
                               KVAB, S.

                               31.- Nicolai Josephi Jacquin Miscellanea austriaca... (Vindobonae [Viena]: ex oficina
                               Krausiana, 1778-1781), 2 vols.
La BNC conserva dos copias integrales de esta obra (F. Mutis 574
                          J12m47).

                          32.- Nicolai Josephi Jacquin Selectarum stirpium americanarum historia... ([Viena],
                          1780-1781]).
                          BNC, F, Mutis 580.9 J12s35 1780 (sic).

                          33.- Nicolai Josephi Jacquin Icones plantarum rariorum (Vindobonae [Viena]: pros-
                          tant apud Christianum Fridericum Wappler; Londini apud B. White et filium; Lugduni
                          Batavorum apud S. et J. Luchtmans, Argentorati apud A. Kónig, bibliopolas, 1781-
                          1793), 3vols.
                          La BNC, F. Mutis 581.9436 J12Í56, posee únicamente los volúmenes I y
                          II de esta obra.
                          KVAB.

                          La BNC conserva hoy por hoy las obras de Pierre Joseph BUCHOZ (1731-1807) que
«todo lo de Buchoz»103.   se reseñan a continuación todas éstas presumiblemente pertenecientes otrora a la
                          Biblioteca de Mutis. Una descripción exhaustiva de la obra botánica de BUCHOZ fi-
                          gura en TL, vol. i, págs, 392-396.

                          34.- Traite historique des plantes qui croissent dans la Lorraine... (Nancy, Paris 1762-
                          1770), 10 vote.
                          La BNC, F. Mutis 582 B82t71, conserva los tomos 3 al 10 (2) de esta obra.

                          35.- Tournefortius lotharingiae... (Paris: Durand; Nancy; Babin, s.f. [1764]).
                          BNC, F. Mutis 581.94438 B826t.

                          36.- Dictionaire raisonné universel des plantes, arbres et arbustes de France... (Paris:
                          J.P. Costard, 1770-1774), 4 vols. BNC, F. Mutis 581.944 B82d 1770 (sic).

                          37.- Manuel medical et usuel des plantes... (Paris: Humblot, Hérissant fils, 1770), 2
                          vols.
                          BNC, F. Mutis 581.6 B82m35 1770.

                          38.- Histoire universelle du régne vegetal... (Paris, 1773-1778), 12 vols.
                          La BNC, F. Mutis 582 B82h47, conserva en doble los ejemplares de los
                          volúmenes v-viii de las planchas.
                          KVAB.

                          En la BNC-RC y F. Mutis se conservan las siguientes obras de Botánica registradas
«tres de Burmanno»104.    bajo el patronímico BURMAN:

                          Laurens BURMAN (1773-1793).-
                          39.- Nicolai Laurentü Burmanni Flora Indica... (Leyden: Apud Cornelius Haak, Amster-
                          dam: Apud Johannes Schreuder, 1768).
                          BNC, F. Mutis 581.950 B87Í56.

                          Johannes BURMAN (editor) (1707-1779).-
                          40.- Giorgii Everhardi di Rumphii... Herbarium Amboinense... aura et studio Joannis
                          Burmanni... Pars prima-quarta (Amstelaedami: apud Meinardum Vytwerf, 1750).
                          BNC, F. Mutis 581.9913 R85h371750.

                          Johannes BURMAN (editor) (1707-1779).-
                          41.- Plantarum americanarum fasdculus primus [-dedmus], continens plantas, quas
                          olim Carolus Plumierius [Charies PLUMIER (1646-1704)]... atque in insulis Antillis
ipse depinxit. Has primum in lucem adidit, concinnis descriptionibus, & observationi-
                                  bus, aeneisque tabulis ¡llustrativ Jahannes Burmannus,... sumptibus auctoris, pros-
                                  tant Amstelaedami in Horto medico, atque apud vidaum & filium S. Shouten, & Lugd.
                                  Batav. [Leyden] apud Gerard Potvliet & Theodor. Haak [1755-1760]. BNC-RC
                                  581.9729 P585p Fase. 1-10.

                                  Jean Baptiste Chistophe Fusée AUBLET (1720-1778).-42.- La BNC conserva la
«Aublet»lO5.                      única obra que escribió Aublet: Histoire des plantes de la Guiane frangoise...
                                  (Londres, Paris: Pierre-Frangois Didot jeune, 1775), 4 vols. BNC, F. Mutis
                                  581.9882 A81h. Algunas de las plantas de este ejemplar se hallan
                                  señaladas con lápiz rojo y muchas de las láminas rederminadas en lápiz
                                  [¿de puño y letra de José Jerónimo Triana (1828-1890)?].


                                       Carl von Linné (1707-1778)

                                  Carl vonLINNE (1707-1778).-
«Sistema de 67»106.               43.- Caroli a Linné... Systema naturae... Tomus l[-lll]. Editio, duodécima reformata...
                                  (Holmiae (Estocolmo]: Impensis Laurentii Salvii, 1766 [-1768]). Linneo informa a
                                  Mutis acerca de esta edición en varias de sus cartas al gaditano: Ia) del
                                  3.02.1761 (carta hoy por hoy no localizada): anuncia la edición107; 2a)
                                  de [1765]: comunica la entrada en prensa108; 3a) del 16.01.1767:
                                  informa la salida de prensa del primer tomo y lamenta no haber podido
                                  incluir en éste una colección que Mutis le ha enviado, pues ésta ha llegado
                                  demasiado tarde109; 4a) del 10.04.1769: ofrece a Mutis una copia de la obra
                                  consagrada a los animales, las plantas y los minerales110. Mutis por su
                                  parte solicita la obra al autor en 15.05.1770 m y la recibe de éste por
                                  intermedio del virrey Manuel de Guirior en 1773. BNC, F. Mutis 500.9
                                  L45s97 1768 v[ol]. 3.

                                  Carl vonLINNE (1707-1778).-
«Especies de plantas de 62»112.   44.- Caroli Linnaei... Species plantarum... Tomus l.[ll]... Editio secunda aucta... (Hol-
                                  miae [Estocolmo]: Impensis Direct. Laurentii Salvii, 1762).
                                  Linneo alerta a Mutis acerca de la aparición de esta edición en carta de
                                  febrero 3 de 1761113. Años más tarde le ofrece a Mutis una copia de la
                                  misma que conduce a Santafé de Bogotá el virrey Guirior en 1773.
                                  BNC, F. Mutis 582 L45s63 1762-1763.

                                  Carl vonLINNE (1707-1778).-
                      114         45.- Caroli Linnaei... Fauna Svedca... Editio altera (Stockholmiae: Sumtu & Literis Di-
«Fauna Suética de 61» .
                                  rect Laurenti Salvii, 1761).
                                  Es el propio Linneo quien comunica a Mutis la primicia de la publicación
                                  de la Fauna, el 3 de febrero de 1761, pocos días después del lanzamiento
                                  de la obra115. Y le remite en obsequi al gaditano una copia que conduce
                                  a Nueva Granada el virrey Guirior en 1773.
                                  BNC, F. Mutis 591.948 L45f 1761. Este ejemplar retornó felizmente a la
                                  Biblioteca Nacional en 1945; porta la dedicatoria siguiente: «A la bene-
                                  mérita/ Biblioteca Nacional en/ Bogotá, dedico este incuna-/ ble del
                                  siglo xvm (sic) que de-/ berá figurar con el n° 118 bis/ en el catálogo de
                                  la Exposi-/ ción del libro 1942116./ Bajo la dirección del ilustre Dr.
                                  E[nrique]. Uribe White./ Las generaciones del futuro/ sabrán de las
                                  inquietudes literarias y científicas de nuestra bien querida/ patria en el
                                  año de gracia de 1945./Med. 20. xn. 1945».
Carl von Linné hijo (1741-1783)

                                Carl vonLINNE (1707-1778).-
                                46.- Caroli a Linné... Systema vegetabilium... Editio decima tercia accesionibus et
                                emendationibus novissimis manu per illustris auctoris acripsis adornata a Jahan An-
                                dreas Murray (Gottingae [Gotinga] el Gothae [Gota]: typis et impensis Jo. Christ. Die-
                                trich, 1774).
                                Desde el 6 de abril de 1776 H. J. Gahn había alertado a Mutis acerca de
                                la aparición de esta nueva edición del Systema Vegetabilium117. Don
                                G. Hernández de Alba conservaba este ejemplar, obsequio de
                                Linneo hijo a Mutis (¿hacia 1777-1778?), hermoseado con la dedicatoria
                                siguiente, que pone en evidencia al oferente: «Summu Naturae Scruta-
                                tori/ In America/ Jos: Coel. Mutis/ Amico exsimio/ Obtulis/ Autoris
                                filius»118. KVAB, S, WL (entrada 573).


                                    Fredrik Logie119

                                Carl vonLINNE (1707-1778).-
«Philosophia Botánica»120       47.- Caroli von Linnaei... Philosophia botánica (Stockholmiae: apud Godofr. Kiesewet-
                                ter, 1751).
                                De los 14 ejemplares de la Philosophia que aparecen reseñados en el
                                «Imbentario de la Libreria de la Casa que fue la Botánica al Cargo del
                                Dr. Mutis» (ver nota 40), la BNC conserva uno solo, el más entrañable
                                sin duda, F. Mutis 582.01 L45p44 1751. Se trata de un ex-libris que porta
                                la inscripción manuscrita en la portada «F. K. Logie».

                                Pehr LÓFLING (1729-1756).-
«It [er Hispanicum] de L6-      48.- Petri Loefling... Iter hispanicum (Stockholm: Lars Salvii, Kostaad, 1758). BNC, F.
fling»121.                      Mutis 581.946 L6.3L Esta copia porta, al verso de la página de guarda
                                inicial, la inscripción siguiente: «El autor de esta obra Pedro/
                                Loefling, era un queridísimo/ discípulo de Linneo. Fue enviado/ por él
                                a estudiar la Flora Ame-/ -ricana; visitó varios países/ de las colonias
                                españolas, y en/ un viaje al Orinoco, cogió/ una fiebre aguda y falle-/ -
                                ció en Cumaná a una edad enteramente juvenil./ Es muy raro este libro.
                                Lo/ adquirimos en abril de 1912». Sigue una firma con rúbrica que
                                intentó ser borrrada (F. M. ¿Guardado?) por lo que resulta ilegible para
                                nosotros]. Debe puntualizarse que Lófling fue enviado a América en
                                misión oficial por la Corona española y colectó principalmente en Vene-
                                zuela.
                                Si el ejemplar de la BNC es el mismo que Logie ofreció a Mutis en 1760,
                                la inscripción transcrita sugiere que el libro abandonó por un tiempo la
                                Biblioteca de Mutis adonde ahora se conserva.

                                Carl vonLINNE (1707-1778).-
«y los dos nuevos tomos [sic]   49.- Caroli Linnaei... Systema naturae... Tomus l[ll]. Editio decima reformata... (Hol-
del Systema Naturae»122.        miae [Estocolmo]: Impensis direct. Laurentii Salvii, 1758 [-1759]).
                                Edición original: 1758-1759,2 vols.:
                                vol. 1 (Animalia): págs. [i-iv], [l]-823. La BNC conserva la parte final de
                                este primer volumen. Empastado en cuero, éste comprende desde la
                                página 641 hasta la página 823 (F. Mutis 500.9 L45s 1789 [¡sic!] pte 3a).
                                En el lomo se lee la marca «TOM:III», que sugiere que el volumen I del
                                Systema, que en la edición original figura como un tomo único, fue
                                desencuadernado y empastado en tres tomos.
vol. 2 (Vegetabilia): págs. [i-iv], 825-1384. La BNC conserva dos partes
de este segundo volumen, empastadas en cuero y que comprenden, la
primera de ellas, desde la página 825 hasta la página 1088 (F. Mutis 500.9
L45s 10a ed. v[ol]. 2 [sic]). En el lomo se lee «Vol. I. [sic]», marca que no
corresponde con el obtenido del tomo. Este fue exhibido al público en
Bogotá en el año de 1942 (cf. EL, 117).
La otra parte (F, Mutis 500.9 L45s 1789 [sic] pte 4a. [sic]) comprende
desde la página 1095 hasta la página final de este segundo volumen, es
decir la página 1384. Nótese el vacío entre estas dos últimas partes, que
se extiende desde la página 1088 hasta la página 1094.
La cubierta inicial de cada uno de los tres tomos porta la marca «F. L.
K.», grabada en fondo dorado y que corresponde a las iniciales del
oferente de la obra.
Copias completas en KVAB, S y WL (págs. 10-11).
Índice de Autores

AUBLET, Jean Baptiste Christophe Fusée, 63

BERGIUS, Pehr Joñas, 57

BERGMAN, Torbern Olof, 57

BERKHEY, Jan Oohannes) le Franc van, 60

BUCHOZ, Pierre Joseph, 62

BURMAN, Johannes, 62

BURMAN, Laurens, 62

CRONSTEDT, Axel Federico, 60

GAHN,Henric,57

JACQUIN, Barón Nikolaus Joseph von, 30,31

LINNE, Carl von, 56,57,58,59,63,64

LINNE, Carl von, filius, 57,59

LÓFLING,Pehr,64

MONNET, Antonio Grimaldo, 60

PLUMIER, Charles, 62

QUER Y MARTÍNEZ, Joseph, 60

RETZIUS, Anders Johan, 60

THUNBERG, Carl Pehr, 60

THUNBERG, Carl Peter, 59,60
Índice de títulos

Acta Literaria Svecicae Upsaliae publícate, 58
Acta Medicorum Svecicorum, 60
Amoenitates Academicae(Linne), 57
Dissertatio botánica de Erica (C. P. THUNBERG), 59
Decas prima [secunda] plantarum rariorum horti upsaliensis (LINNE filius), 59
Descriptionis plantarum ex Capite Bonnae Spei fP. J. BERGIUS), 57
Dictionnaire raisonné universel des plantes, arbres et arbustes de France (P. J. BUCHOZ), 62
Dissertatio botánico-medica de Aloe (C. P. THUNBERG), 59
Dissertatio medica de medicina africanorum (C. P. THUNBERG), 60
Enumeratio stirpium plerarumque, quae sponte crescunt in agro vindobonensi (N. J. von JACQUIN), 61
Expositio characteristica structurae florum qui dicuntur Compositi (J. le Franc van BERKHEY), 60
Fauna Svecica (LINNE), 59, 63
Flora española 0- QUER Y MARTÍNEZ), 60
Flora Indica (L. BURMAN), 62
Flora Japónica (C. P. THUNBERG), 60
Flora Lapponica (LINNE), 56, 57
Florae austriacae (N. J. von JACQUIN), 61
Fundamenta agrostographiae (H. GAHN), 57
Herbarium Amboinense (G. E. de RUMPHIO), 62
Histoire des plantes de la Guiarte francoise (J. B. C. F. AUBLET), 63
Histoire universelle du régne vegetal (P. J. BUCHOZ), 62
Hortus botanicus vindobonensis (N. J. von JACQUIN), 61
Icones plantarum rariorum (N. J. von [ACQUIN), 62
Iter hispanicum (P. LÓFLING), 64
Mantissa plantarum [2] (LINNE), 58
Manuel medical et usuel des plantes (P. J. BUCHOZ), 62
Materia medica (de H. J. GAHN), 58
Materia medica (P. J. BERGIUS), 57
Mineralgeschichte über das Westmanlondelische und Dalekarlische Ersgebirge (A. F. CRONSTEDT), 60
Miscellanea austríaca (N. J. von JACQUIN), 61
Nouveau systéme de minéralogie (A. G. MONNET), 60
Observationes botanicae (A. J. RETZIUS), 60
Observationum botanicarum (N. J. von JACQUIN), 61
Olándska och Gothlándska Resa (LINNE), 59
Opuscula physica et chimica (T. O. BERGMAN), 57
Philosophia botánica (LINNE), 63
Plantarum americanarum fasciculus primus [-decimus] (Ch. PLUMIER), 62
Selectarum stirpium americanarum historia (N. J. von JACQUIN), 61
Skánska Resa (LINNE), 59
Species plantarum 2da. ed. (LINNE), 63
Supplementum plantarum (LINNE filius), 57, 59
Svenska Vetenskaps Academiens Handlingar _ Kongl. Svenska Vetenskaps Academiens Nya Handlingar
 (Actas de la Academia de Ciencias de Suecia _ Nuevas Actas de la Real Academia de Ciencias de Suecia),
 58
Systema narurae (LINNE), 62
 Systema narurae, 10a ed. refórmate (LINNE), 64
 Systema vegetabilium 13a ed. (LINNE), 63
 Systema vegetabilium, 14d ed. (LINNE, editor A. MURRAY), 58
 Tournefortius lotharingiae (P. J. BUCHOZ), 61
 Traite historique des plantes qui croissent dans la Lorraine (P. J. BUCHOZ), 62
NOTAS
1 Profesor, Departamento de Historis. Universidad Nacional de Colombia, Santafé de Bogotá; Investigador Invitado. Svenska lnstitutet:Naturihistoriska
   Riksmuseet. miembro del Centre de Recherche Interunversitaire sur l'Aménque espagnole colomale (París IIIJDeseo expresar mí más vivo
   reconocimiento a Monsieur Michel Lille por su valiosa colaboración en la preparación de este trabajo. También debo agradecer la hospitalidad que
   durante el 48a Congreso Internacional de Americanistas me brindó en Estocolmo el Nodo Suecta de la Red Caldas de Colciencias, en particular su
   presidente, el doctor Jorge Rincón y Señora, y sus asociados, los doctores César Segura y Javier Sánchez. Una versión de este trabajo fue leida en el
   Coloquio: Estudios sobre ciencia, tecnología y sulfura: nuevas perspectivas, resultados recientes (Santafé de Bogotá, Hemeroteca Nacional,
   diciembre de 1994) y publicadaen los Ocassional pepera del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Estocolmo , marzo de 1995
2. Cf. SMITH, James Edward (editor y traductor).- A selection oí the corresponóance ol Unnaeus and other naturalists from the original manuscripts
   (Londres: Longman, Hurst, Rees. Ame and Brown..,, 1821), 2 vols. (parte de la correspondencia entre Linneo y Mutis se halla publicada en el . págs.
   510 a 550); COLMEIRO. Miguel.- -Bosquejo histórico y estadístico del Jardín Botánico de Madrid- , en Anales de la Sociedad Española de Historia
   Natural (Madrid), t. iv (1875), pág. 241 a 345; GREDILLA GAUNA, Federico Apolinar.- Biografía de José Celestino Mutis (Madnd: Fortanet, 1911);
   HERNÁNDEZ DE ALBA LESMES. Guillermo (editor).- Archiva Epistolar del Sabio Naturalista Don José Celestino Mutis.. (Bogotá: Instituto
   Colombiano de Cultura Hispánica, 1968-1975), 4 vols.; SCHUMACHER, Hermann A.- -Linnés Beziehungewn zu Neu Granada-, en Abhandlungen
   des NaturwissenschaWichen Vereins zu Bremen, t. vi (1880), págs. 559-576 (de este articulo disponemos de una traducción francesa preparada a ruego
   nuestro porMadame JeanineLANG, «Les realtions de Linné avec la Nouvelle-Grenade-, París, 1986, 61 págs,);RYDEN, Stig.- «José Celestino Mutis
   och Hans FOrbinder med Línnéoch Hans Krets». en Svenska LinnéSallskapets Arssknft(Upsala), vol. xxxv (1952), págs. 31 a 38 (conservamos de este
   artículo una versión española preliminar preparada por el autor: -José Celestino Mutis y sus relaciones con Línné y su círculo». 9 págs.):
   ANDERSSON. Lennart- -La realción personal y científica entre Linneo y Mutis-, conferencia pronunciada en el Real Jardín Botánico de Madrid el
   2 de octubre de 1988, copia mecanográfíca, 14 págs., que debemos a la gentileza de su autor; AMAYA. José Antonio- Mutis, Apotre de Linné en
   Nouvelle-Grenade. Histoire de la Botanique en Nouvelle-Grenade (1760-1783) (tesis doctoral en Historia de las Ciencias dirigida por Monsieur Guy
   Chaussinand-Nogaret. París; Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales, abril 10 de 1992).
3.Tal proyecto se halla consignado en la comunicación de Mutis a Caballero y Góngora fechada en Santafé de Bogotá el 27 de marzo de 1783. en
   GREDILLA. F.- Opus cit.. págs. 166 a 175.
4. Cf. el artículo 3S de la cédula aprobatoria de la Expedición neogranadina cuyo original se conserva en el Archivo General de la Nación (Santafé de
   Bogotá), Miscelánea, t. 126, fols. 305-308. Cf. el artículo 3S de la cédula aprobatoria de la Expedición neogranadina cuyo original se conserva en el
   Archivo General de la Nación (Santafé de Bogotá), Miscelánea. 1.126. fols. 305-308.
5. La real cédula inédita aprobatoria de esta Expedición se halla transcrita y comentada en AMAYA, J. A.- Opus cit.. págs. 726-731.
6.Cf. AMAYA, José Antonio- -Mutis et l'histoire naturelle espagnole (1975-1783)- próximo a aparecer en las Actas del Pnmer Coloquio Franco-Colom-
   biano de Ciencias Sociales, -ENLACES-, celebrado en París en mayo de 1994.
7. Borrador de una caria de Mutis a E. Valenzuela. Santafé de Bogotá. 31 de diciembre de 1783. en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (ed.).- Opus dt., 1.1.
   pág. 150.
8. Cf. AMAYA. J. A.- Op. dt, pág. 354.
9. Carta de Mutis a Cari Linneo hijo, ¡Sapo. 10 de septiembre de 1778], en SMITH, J E- Op dt.. vol. i¡, pág. 539. La fecha de esta carta figura en el
   Diario de Observaciones de José Celestino Mutis (1760-1790). transcripción, prólogo y notas por G. HERNÁNDEZ DE ALBA, 2 tomos (Bogotá: Instituto
   Colombiano de Cultura Hispánica, segunda impresión, 1983). tomo 1, pág. 361.

10. La probable biblioteca botánica en posesión de Mutis al momento de ser creada su Expedición (1783) ha sido identificada en AMAYA. J. A.- Mutis,
  Apotre de Linné,.., págs. 232 a 238.
11. Carta de Mutis a Linneo, 6 de junio de 1773, en J. E. Smith.- Op. cit., vol. ii. pág. 523.
12. Carta de Alstrómer a Ruiz Pavón. Gotemburgo. 14 de mayo de 1774, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (ed.).- Archivo Epistolar del Sabio Naturalista
  Don José Celestino Mutis.... t. iii, pág. 298.
13. Este catálogo se halla editado en AMAYA, José Antonio.- Op. dt..., págs. 731 a 735.
14. La lista de libros de López Ruiz citada en la nota se halla firmada por Gómez Ortega.
15. Carta de Mutis a J. Jiménez, La Mesa, 24 de junio de 1783, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (ed.).- Op. dt, t. i, pág. 123.
16. En la Instrucción a que deberán arreglarse los sujetos destinados por S. M para pasar a la América Mendional... (1776), artículo 18. puede leerse:
  «[...] pero hay algunas otras advertencias muy importantes que hacer a nuestros botánicos [:] que con ningún motivo[,] ni pretexto, por sí. ni por otra
  alguna persona, se mexcle ninguno de ellos directa, ni indirectamente en asumptos de Comercio, en envia- a Europa [...] objetos de la Botánica e
  Historia Natural, de los cuales tampoco podrán hacer envío alguno a la Europa que no sea directamente al Secretario del Despacho de Indias para
  el Gavmete de Historia Natural, y Real Jardín Botánico, ni traficarías en la América [...]>. Esta Instrucción se halla publicada en JARAMILLO-ARANGO,
  Jaime (editor).- Reladón Histónca del viaje, que hizo a los Reynos del Perú y Chile el botánico D. Hipólito Ruiz en el año de 1777 hasta el año de
  1788, en cuya época regreso a Madnd. segunda edición (Madrid, 1952). pág. 400.
17.En 1760 cuando Mutis marcha a América se desempeñaba como cónsul de Suecia en Cádiz Jacob Beilman quien permanece en éste cargo hasta 1772
  cuando le sucede H. J. Gahn (comunicación personal de Herr Berndt FREDRIKSSON del Ministerio de Relaciones Exteriores de S i Estocolmo,
  28 de febrero de 1990).
18. Cf. la carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 10 de febrero de 1774. Original en Archivo General déla Nación, Archivo Anexo. Sección Historia (en adelante
  AGN, An., Hist). t(omo). 28. f(olk>). 748.
19. Comunicación personal de Herr Berndt FREDRIKSSON del Ministerio de Relaciones Extenores de Suecia, Estocolmo, 28 de febrero de 1990, Cf. la
  carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 10 de febrero de 1774. Original en Archivo General de la Nación, Archivo Anexo, Sección Historia (en adelante AGN,
  An., Hist.). t(omo). 28, f(olio). 748.
20. Original en AGN, An., Hist., t. 28, f. 747 y 747v.
21. Carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 10 de febrero de 1774. Original en AGN, An., Hist., t. 28, f. 748 v.
22. Pehr Kalm (1715-1779). Pehr Osbeck (1723-1805), Fredrik Hasselqvist (1722-1752) y Toren.
23. Tal lista de libros se halla transcrita en HERNÁNDEZ DE ALBA. G. (ed.).- Op. dt, 1.1, págs. 124-125.
24. Es el propio cónsul Gahn quien, en 1784, trata de disuadir a Mutis de aprender la lengua sueca: «Ya se hará vuesamerced el cargo, que me loson|ea
  como sueco, de saber la idea de vuesamerced de estudiar nuestro idioma. Pero, debo, en conciencia desaconsejar a vuesamerced la empresa. Es
  una lengua bien difícil, en realidad de poca utilidad, y se agrega de que como ninguna otra nación pretende aprenderla, no haya libros, gramática y
lexicón para facilitarlo» (carta de [Cádiz, después del 31 de marzo de 1784], en HERNÁNDEZ DE ALBA, G., Op, cit, t. MI pág. 309), Todo
  parece indicar que Mutis perseveró en su propósito de aprender el sueco, pues en enero de 1786 le confesaba a P.J. Bergiusser «un hombre de
  nacionalidad española, aunque en el efecto no menos sueco y semiconocedor de su idioma» (carta fechada en Mariquita, en HERNÁNDEZ DE
  ALBA, G., Op. cit., t. i, pág. 291). No es improbable que el gaditano se aproximara al sueco a través del francés, como lo sugiere la lectura del
  Catálogo de su Biblioteca en el que figuran, al lado de una considerable cantidad de diccionarios y gramáticas de lenguas antiguas y modernas,
  europeas y no europeas, una Gramática francesa sueca» (folio 20) y un «Diccion[ari]o Francés Sueco» (folio 23), cf. Imbentario de la Librería
  de la Casa que fue la Botánica al Cargo del Dr. Mutis, Santafé de Bogotá, 16 de octubre de 1816, Archivo General de Indias (Sevilla).
  Audiencia de Santafé. legajo 557.

25. Carta de Gahn a Mutis. Cádiz, 29 de octubre de 1784. Original en AGN, An. Hist., t. 28. f, 722.
26.Cf. la carta de Mutis a Caballero y Góngora fechada en Mariquita el 18 de febrero de 1785, en HERNÁNDEZ DE ALBA. G. (ed.).- Op. cit..
  t, i. pág 233. El editor de esta compilación confunde el nombre del capellán Daniel SCHEtDENBURG con el det místico sueco Emmanuel
  SWEDENBORG (1688-1772). Gahn confirma que Mutis conocía a Scheidenburg de vieja data, en su carta a Mutis, ca. de julio de 1784. en
  HERNÁNDEZ DE ALBA, G, (ed.).- Op. cit., t. iii, pág. 309.
27. Borrador de una carta de Mutis a Gómez Ortega, Santafé de Bogotá, 31 de marzo de 1784, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (ed.).- Op. cit., t. i.
  pág. 185.
28. Gahn en carta a Mutis de Cádiz, ca. de julio de 1784, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (ed.). Op cit., t. ¡ii, pág. 308.
29. En este sentido basta citar un pasaje de una carta de Anders COUHITTE, dependiente de la casa de comercio de Gahn, quien con un pedido de
  libros le expide a Mutis una carta, fecha 6 de julio de 1786, en la que le dice: «Lo que yo deseo es q.e vmd. llegue a acabar de publicar sus obras y
  descubrimientos y desde luego será mejor, si vmd logra disponerlo de modo que vaya directamente al Ympresor y Gravador, que si vmd. lo manda a
  la Corte en disposición que [GómezjOrtega o qualquiera otro lo arregle después y lo publique, porque todos tienen sus fines, y no suele ser raro entre
  professores. que uno se quiera atraher el mérito y Gloria del trabajo y descubrimientos del otro» (original en AGN. An. Hist., t. 28, f. 771 y
  771v).
30. Carta de Gahn a Mutis. Cádiz, 15 de marzo de 1786. Original en AGN, An., Hist., t. 28, f. 791.
31. Cf. la Real Orden del 21 de junio de 1784 publicada por Cédula del Consejo de fecha 1a de julio de 1784 y la Ley 31, titulo xvi, libro viií déla
  Novísima Recopilación, en DOMERGUE, Lucienne.- CensureetLumiéres dans l'Espagne de Charles ///(París: Ediciones del CNRS, 1982), pág.
  108, nota 24.
32. Cf. RUMEAU DE ARMAS, A.- Hlstona de la censura gubernativa en España (Madrid, 1940) y DOMERGUE, L- Op. cit., págs. 103 y 104.
33. Detalles sobre las dificultades que hubo de encarar Gahn con la censura, en relación con los libros para Mutis, se hallan consignados en sus cartas
  a Mutis del 15 de noviembre de 1785, 15 de marzo de 1786 y 19 de mayo de 1786 (AGN, An., Hist,, t. 28, fols. 769, 790v, 762v) y también en la del
  14 de abril de 1786 que figura transcrita en la página 48 de este trabajo.
34. Cf. carta de Gahn a Mutis, San Ildefonso, 29 de agosto de 1787. Original en AGN, An., Hist.. t, 28, f. 786.34.
35. Carta de Anders Retzius á Antoine-Laurent de Jussieu, Lund, 14 de diciembre de 1783. Original en el Muséum national d'histoire naturelle de
  París, Laboratorio de Fanerogamia. Correspondance des Jussieu.
36. Las gestiones de la Corona española enderezadas a satisfacer la solicitud de Mutis serán objeto de un estudio que nos proponemos preparar con
  documentos hallados en el Archivo General de Indias (Sevilla).
37. Huelga señalar que Gahn permanece a la cabeza del consulado de su país en Cádiz hasta su muerte acaecida el 4 de noviembre de 1800
  (comunicación epistolar de Herr B. FREDRIKSSON del Ministerio sueco de Relaciones Exteriores, Estocolmo. 28 de febrero de 1990).
38. En su carta a Mutis del 29 de agosto de 1787, H. J. Gahn menciona «dos o tres cartas» de Mutis recibidas en Cádiz (cf. AGN. An., Hist,, t. 28. f.
  782), comunicaciones que hasta la fecha no hemos podido localizar. Del total de las 20 cartas que Gahn remite, F. A. Gredilla publica una en 1911
  (Op. cit., págs. 266-267): G. Hernández de Alba, 14 en 1975 (Op. cit. t. iii, pág. 296 a 332). En esta edición, tomo cit.. págs. 304-305, Hernández de
  Alba transcribe un fragmento de una carta que él supone de Gahn a Mutis. Este fragmento contiene una solicitud de plantas para Giovanni Marsili
  (1727-1794), profesor de botánica del Jardín de Padua, ruego que contrasta con el carácter de la correspondencia del cónsul de Suecia a Mutis, lo
  que nos hace pensar que tal fragmento no puede ser atribuido a Gahn. El presente trabajo incluye tres cartas inéditas de Gahn a Mutis: restan por
  descubrir al menos dos cartas. Para una descripción en detalle del conjunto de la correspondencia de Mutis con Suecia, cf. J. A. AMAYA, Op. cit.,
  cuadro ns 5. Por su parte. Mutis dirige a Gahn un total de 16 a 17 cartas, de las cuales sólo cinco han sido publicadas, dos por Gredilla en 1911 (Op.
  cit., págs. 189-191 y 274-275) y tres por Hernández de Alba en 1968 (Op. cit., t. i, págs. 61, 86, 93, 135 y t. ii, págs. 26-28). Estas cartas de Mutis
  representan hoy por hoy uno de los vacíos mas notorios en ¡a historiografía consagrada al estudio de las relaciones entre Colombia y Suecia, Huelga
  decir que ninguna carta de Mutis figura en la correspondencia del cónsul Gahn que conservan el Ministerio de Relaciones Exteriores de Estocolmo
  (comunicación personal de Herr B. FREDRIKSSON, fecha 28 de febrero de 1990) y la Biblioteca Real de Suecia (comunicación personal de la
  conservadora Fru Eva DILLMAN fecha 12 de junio de 1987).
39. En HERNÁNDEZ DE ALBA. G. (ed.).- Op. cit, t. ii, pág. 26.
40. Original en Archivo General de Indias (Sevilla), Audiencia de Santafé, legajo n! 557. Como puede verse, este primer inventario es tardío en relación
  con la fecha en que Mutis comenzó a constituir su biblioteca en Nueva Granada (1760). Según las informaciones de que dispongo, hasta la fecha no
  se ha descubierto el inventario de los bienes de Mutis elaborado con motivo de su muerte en 1808. En estas mortuorias solía ser de rigor la descripción
  exhaustiva de las bibliotecas de los difuntos.
41. En el verano de 1985 Madame Catherine DESCHAMPS-LANG tuvo la gentileza de alertarnos acerca de la existencia, en la Biblioteca del
  Instituto
  de Francia en París, de un conjunto de cartas del epistolario de Mutis, entre las cuales las tres del cónsul Gahn que aquí se editan por primera vez.
  La correspondencia de Gahn a Mutis perteneció originalmente al archivo de este último, hoy por hoy en el Real Jardín Botánico de Madrid. Sin embargo,
  la mayor parte de las cartas de Gahn a Mutis se encuentra en la actualidad en el Archivo Histórico de la Nación en Santafé de Bogotá (Archivo Anexo,
  Sección Historia, tomo 28), en una colección de «Autógrafos de D. José Celestino Mutis» (folios 720 a 791), incluida en un legajo junto con los
  uüuumemüs más alsifniiés (v. gr. papeles oé lá LJIreccidn y Superintendencia G>aí. de Hacienda de Cundinamarca, 1820: Documentos de autoridades
  españolas, 1822; Archivo Secreto de Relaciones Exteriores, etc.). En esta colección figuran, además de los autógrafos de Gahn, otros documentos
  y cartas, por ejemplo la correspondencia de Pedro Antonio de Cossío a Mutis. Se nos ocurre que alguien debió sustraer estos manuscritos del archivo
  de Mutis antes de que éste fuera transferido manu militaría Madrid en el año de 1816, aunque no debe descartarse la posibilidad de un «retorno» de
  Madrid a Santafé. Se tiene la impresión que estos documentos fueron cosidos en algún momento y con posterioridad separados, sufriendo entonces
  mutilación en sus márgenes con algún desmedro en la lectura. La numeración aplicada en eí Archivo no repara en el orden lógico ni cronológico
  de
  las cartas que se hallan en gran desorden. En relación con las misivas de Gahn pertenecientes a la colección de autógrafos de botánicos célebres
  de Joseph Decaisne en el Instituto de Francia, ignoramos si éstas llegaron allí procedentes de Madrid o directamente de Santafé de Bogotá. Para la
transcripción de las cartas de Gahn se ha respetado la ortografía original; aunque, con miras a facilitar la lectura, se han modernizado los acentos y los signos de
   puntuación.
42. Cf. Apéndice S, entrada no 23.
43. Cf. Idem, entrada no 24.
44. Cf. Idem, entrada no 25.
45. Conforme a nuestras informaciones, no ha podido ser lozalizado el titulo de corresponsal conferido a Mutis por la Academia de Ciencias de Estocolmo.
46. ¿Hans Gottlieb o Henrik?
47. Joseph Dombey (1742-1794), naturalista francés agregado a la Expedición española al Perú y Chile que se prolongó desde 1777 hasta 1788. Dombey
  desembarcó en Cádiz procedente del Perú el 22 de febrero de 1785 dando asi por concluido su periplo americano, años antes que sus compañeros
  españoles José Antonio Pavón y Jimémez (1754-1840) e Hipólito Ruiz López (1754-1816).
48. En efecto, Gahn había dirigido a Mutis los libros anunciados en la carta del 29 de octubre de 1784 por intermedio del virrey Caballero y Góngora, cf.
  AGN. An., Hist.. t. 28. f. 723.
49. Cf. Apéndice B, entrada no 26.
50. En carta de fecha 15 de marzo de 1786 Gahn comunica a Mutis: 'Dos meses cumplidos ha que llegó aquí un embio de libros de los pedidos en París
  por mi librero [¿Monsieur Juan Ravet?]. pero por un conflicto de jurisdicción que se ha suscitado entre el Consejo de Castilla y la Inquisisción sobre
  el derecho de permitir el despacho de entrada de libros en España, ni éstos ni ningunos se han podido despachar en mucho tiempo y no será estraño
  que se estén perdiendo en la aduana...-. AGN. An.. Hist., t. 28. f. 790v.
51. Cf. Apéndice B. entrada n8 43.
52.Quizá del Perú y en particular de la localidad de Loja.
53. Se trata de Juan de Cuéllar. protegido de Gómez Ortega. Este ultimo sujeto se identificaba con frecuencia como "Ortega" con el fin de evidenciar
  su relación con su tío materno Joseph Hortega, subdirector del Real Jardín Botánico de Migas-Calientes desde 1755 hasta su muerte acaecida en
  1761.
54. El 2 de febrero de 1786 naufragó frente a las costas de Cádiz el San Pedro de Alcántara, barco que transportaba las colecciones preparadas durante
  los últimos cinco años por J. A. Pavón y Jimemez e H. Ruiz López, expedicionarios españoles en Perú.
55. Come se sabe, J. A. Pavón y Jimémez e H. Ruiz López.

56. El 'Te de Bogotá' se prepara con las hoias de Alstoma theaiformis, planta que crece en las tierras frías de las inmediaciones de la sabana de Bogotá
  donde se la conoce con el nombre vernáculo de "Palo Blanco", cf. José Antonio AMA YA, "Dos documentos inéditos sobre el "Té de Bogotá" de Don
  José Celestino Mutis" (Madrid, manuscrito. 1989, 17 págs.).
57. Se refiere a la carta fechada en San Ildefonso el 29 de agosto de 1787 Ongmal en AGN, An., Hist., t. 28. fols. 782. 783. 783v y 781.
58. Esta mansión de Gahn en Madrid, prevista para «quince o veinte días-, se prolongó desde septiembre de 1786 al menos hasta finales de 1787 e
  incluso principios de 1788, cf. carta citada en la nota anterior, f. 782.
59. La BNC. F. Mutis conserva la segunda reimpresión de la obra de Leonard PLUKENET (Leonardi Plukenetíi) (1642-1706). Phytographia (London.
  secundó excusum , ediderunt T. Davies, 1769).
60. Los Genera plantarum Jakob Johann WERNISCHECK (1743-1804), (Viena, Joannis Thomae de Trattners, 1764), se conservan en la BNC, F. Mutis
  589.1 W37g 1764.
61. Referencia mordaz a C. GÓMEZ ORTEGA. De este autor la BNC conserva dos obras: Tablas botánicas... (Madnd: Imprenta Real, 1783). F. Mutis
  581.9 G65t y Curso elemental de botánica.. (Madrid: Imprenta Real. 1785), F. Mutis 581.07 G65c V. I, Vale la pena señalar que ninguno de los dos
  se halla dedicado a Mutis.
62. Se trata de los Elementa botantcae de George Christian OEDER (1728-1791) (Hafniae [K|obenhavn]: typis fratrum Philibert. Prostat apud víduam
  Franc. Christ Mumme, 1764-1766) uno de cuyos eiemplares se conserva en la BNC, F. Mutis 581.984 O333e.
63.Se refiere la la [Flora Dánica] Icones plantarum sponte nascentium m regnis Daniae et Norvegiae... de G. C. OEDER, aparecida en Copenague, [1761-] 1764-
   1883.17 vols. La BNC conserva el voiumen 3;de esta obra que apareció en 1770 (F. Mutis 581.948 0333 e 1770).
64. Se refiere a la factura inédita de Monsieur Juan Ravet. librero en la gaditana Calle de San Francisco. Casa ns 69. fecha 15 de septiembre de 1785.
  remitida a Mutis por A. Couhitte, con su carta del 30 de mayo de 1786, cf. AGN, An., Hist., t. 28, f. 745. El estudio de este documento y de otras
  facturas inéditas en francés que hemos localizado en París y en Santafé de Bogotá precisarán todavía mejor el papel desempeñado por Gahn en la
  formación de la Biblioteca de Historia Natural de Mutis.
65. En las Academias de Ciencias de Estocolmo y Upsala.
66. José de Gálvez.
67. Fausto D'Elhuyar (1755-1833).
68. Barón Ignacio de Born (1742-1791).
69. La BNC-RC no conserva ninguna obra de I. de Born.
70. El Hospital de la Marina de Cádiz.
71. Deseo agradecer a Doña Mana Dolores RIVERA DE DÍAZ, Jefe de la Sección de Libros Raros y Curiosos de la Biblioteca Nacional, la acogida que
  me ha brindado en esta nueva exploración del Fondo Mutis.
72. Cf. carta de P. J. Bergius a Mutis, Estocolmo, 10 de marzo de 1778, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (ed.).- Op. cit., t. lii. pág. 78.
73. Cf. carta de Bergius a Mutis, Estocolmo. 12 de septiembre de 1784. en AMA YA, J. A.- Mufis. Apotre de Linné.... pág. 701.
74. "Noticias estractadas de la correspondencia familiar del Dr. Dn. J[ose]ph Celestino Mutis [...] relativas asus travaios botánicos p[ar)a. la historia
  Natural de[l Nuevo Reyno de Granada]' Se trata del resumen de una serie de cartas de Mutis a Caballero y Góngora preparado por su secretario de
  cámara, Diego de UGALDE (original en el Real Jardín Botánico de Madrid. Archivo Mutis. Caja 29).
75. Cf. documento citado en la nota 74.
76. Cf. nota 74.
77. Cf. carta de Gahn a Mutis, [ca. de julio de 1784], en HERNÁNDEZ DE ALBA. G., Op. cit. pág. 309.
78. Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 29 de octubre de 1784, AGN. An., Hist., t. 28, f. 722v.
79. Idem
80 Cf. carta de Gahn a Mutis. Cádiz. 29 de octubre de 1784, AGN. An., Hist.. t. 28. f. 723v.
81.Esta entrega se halla empastada con un fragmento del borrador de una carta de puño y letra de Mutis al virrey José de Ezpeleta, de fecha 25 de
   mayo de 1790. El original de esta carta se conserva en el Archivo General de Indias (Sevilla), Audiencia de Santafé, legajo 667.
82.Cf. nota 80.
83.Cf. nota 80
84.Cf. nota 80.
85.Cf. nota 80.
86.Cf. carta de Linneo hijo a Mutis, Upsala, 6 de noviembre de 1777, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G.- Op. cit, t. iv, pág, 28.
87.Cf. nota 80
88.Cf. nota 80.
89.Cf. nota 80.
90.Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 29 de octubre de 1784, AGN, An., Hist.. t. 28. f. 723.
91.Cf. nota 90.

92. Cf. nota 90.
93. Cf. nota 80.
94. Cf. nota 90.
95. Cf. carta de H. J. Gahn a Mutis, Cádiz, 8 de marzo de 1785, en la pág. 47 de este trabajo.
96. Cf. nota 95.
97. Cf. nota 95.
98. Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 8 de marzo de 1785, en la pág,47 de este trabajo.
99. El 18 de octubre de 1785 informa al virrey Caballero y Góngora que -He recibido carta del cónsul [Gahn] y la buena noticia de haber llegado a ese
  puerto [Cartagena de Indias] un caxón con libros con las mejores estampas iluminadas que ha publicado el célebre Jacquin en su Flora Austríaca y
  Hostus Vindobonensis- (cf. nota 74 ).

100. Cf. nota 99.
101. Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz. 15 de marzo de 1786, AGN, An., Hist., t. 28, f. 785.
102. - Además, la BNC, F. Mutis 574 J12c65 1786 [sic] conserva de JACQUIN su Collectanea ad botanicam, chemian, ethistoriam naturalem spectantla,
  cum figuris... (Vindobonae [Viena]: ex officína Wappleriana, 1786-1796). De esta obra publicada en cinco volúmenes, la mencionada institución
  custodia dos copias de los volúmenes i a ¡ii, formalmente publicados en 1786, 1788 y 1788, pero que en realidad fueron lanzados al público en 1787,
  1789 y 1791 respectivamente (cf. TI, entrada 3253).
103. Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 15 de marzo de 1786, AGN, An., Hist., t. 28, f. 791.
104. ídem. Nótese que Gahn parece creer que Johannes BURMAN y Laurens BURMAN son uno y el mismo autor.
105. Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 14 de abril de 1786, en la página 48 de este trabajo.
106. Ver nota 9.
107. Cf. HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (editor).- Diario de Observaciones de José Celestino Mutis..., 21. (Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Hispánica,
  segunda impresión, 1983), 1.1, pág. 92.
108. Cf. HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (editor).- Archivo Epistolar del Sabio Naturalista Don José Celestino Mutis..., t. iv, pág. 23
109. Cf. AMAYA, J. A.- Mutis, Apotre de Llnné..., pág. 692.
110. Cf. AMAYA, J. A- Op. cit, pág. 695.
111. Cf. carta de Mutis a Linneo, Santafé de Bogotá, 15 de mayo de 1770, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (editor).- Op. ctt.,. i, pág. 52.
112. Ver nota 9.
113. Ver nota 107.
114. Ver nota 9.
115. Ver nota 107.
116.EI catálogo de la EL no presenta ningún lirbro reseñado con el número 118 bis.
117. Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 6 de abril de 1776. Original en AGN, An., Hist., t. 28, f. 761.
118. Cf. HERNÁNDEZ DE ALBA, G., Op. cit, t. i, pág. 80.
119. Fredrik Logíe (n. en 1739): hijo del cónsul de Suecia en Algeria (1756-1758), discípulo de Linneo en Upsala por la misma época. Inscrito en la
  Facultad de Medicina en 1758, terminó siendo oficial del ejército. Después de su permanencia en Upsala volvió a Algeria y fue en el curso de este
  viaje que conoció a Mutis en Cádiz en 1760. También viajó a Italia e Inglaterra en 1766. Trabajó en la Compañía de las Indias Orientales en 1768.
  Además de estas informaciones, poco es lo que se sabe de su vida (cf. FRÍES, Thomas Magnus [editor].- Bref och Skrífvelser af och till Cari von Linné.
  FOrsta afdelningen Del III, Med UnderstM af Svenska Staten, Ufgifna af Upsala Uníversitet, Stockholm, Aktíebolaget Ljus, serie I, I-8, 1907-1922,
  continuada por J. M. HULTH, serie 2.1. 1916 y serie 2. 2.1943, serie I. vol. 5. pág. 86, nota 7.
120. C. Alströmer comunica a Linneo en carta fechada en Cádiz el 6 de septiembre de 1760 que -Mutis] se habla servido de la Philosophia Botánica y
  aunque no habla logrado conseguir un ejemplar para su propio uso. lo estaba buscando para el viaje botánico [a la Nueva Granada] que va a emprender.
  Dado que el Señor Logíe estaba por suerte para enton»es en Cádiz, lo convencí para que le dejara al Señor Mutis su Philosophia Botánica, el Itfer
  HispanicumJ de Löfling y los dos nuevos tomos del Systema Naturae. Fue éste el regalo más precioso de cuantos se le hubieran podido hacer-, carta
  publicada por FRÍES. Th. M. (editor).- Op. cit., serie I, vol. 3, pág. 33. Mutis por su parte, encarta a Linneo hijo del 10 de septiembre de 1778, confirma
  estos gestos aseverando «haber recibido el Systema, el Iter Hispanícum y la Philosophia Botánica de la generosidad de «mis amigos AlstrOmer y
  Logie-,» cf. G. HERNÁNDEZ DE ALBA. G., Op. cit, 1.1, pág. 80. El editor de esta correspondencia transcribe erradamente «logré» en vez de LOGIE.
121. Ver nota 120.
122. Ver nota 120.
Varios sabios, debido a una devastadora y prolongada guerra mundial, tienen que organizar una nueva
        sociedad tecnificada en la película La vida futura (1936), de William Cameron Menzies.
                           (Fotografía en Enciclopedia del Cine Salvat, 1979)
'LECTIO, DISPUTATIO, DICTATIO' EN
        EL NOMBRE DE LA CIENCIA:
                         UNA POLÉMICA EVOLUCIONISTA EN COLOMBIA
                                       Olga Restrepo Forero* y Diego Becerra Ardua**




      D     urante las tres décadas finales del siglo
            diecinueve, la teoría de la evolución, la
      obra de Darwin y otros autores considerados
                                                                                 campos que aún no controlan, o monopolizar la
                                                                                 competencia profesional o cuando protegen su
                                                                                 autonomía frente a otras profesiones o actividades
      darwinistas, llegaron a ser conocidas en                                   (Gieryn, 1983: 792) .En estas situaciones, por lo demás,
      Colombia y fueron objeto de encendidos debates                             las formas retóricas que ordinariamente se emplean
      entre sus partidarios y antagonistas.En el                                 para estructurar un texto se llevan a su máxima
      presente artículo sólo vamos a exponer                                     dimensión, en el esfuerzo por captar al público al que
      sumariamente nuestros hallazgos relacionados                               se dirigen y obtener así alguna forma de control sobre
      con la introducción del darwinismo en Co-                                  la autoridad y las recompensas simbólicas y
      lombia y las múltiples discusiones de estos años                           materiales .Haremos un análisis de esta retórica de la
      (Restrepo y Becerra, 1995), con el fin de                                  ciencia y las formas características que asumió en las
      centrarnos en el análisis detallado de una sola                            polémicas del darwinismo en Colombia, a partir del
      polémica y descubrir, en ésta, el mundo en que                             examen del debate entre Emilio Cuervo Márquez y
      se inscribe y algunas características de la                                Santiago Calvo.
      situación de la ciencia en el país que revela la
      lectura de los textos que dos estudiantes                                  El darwinismo en Colombia
      universitarios se cruzaron al comenzar la última                               Una década después de la primera comunicación
      década del siglo.                                                          de Darwin y Wallace sobre la teoría de la evolución
      Las polémicas científicas o que se hacen en el                             por selección natural en la Sociedad Lin-neana, ya se
      nombre de la ciencia son un punto de análisis estra-                       habían introducido temas que muestran algún
      tégico para examinar las representaciones que                              conocimiento de la cuestión en varios programas de
      los autores y su público se forman de la ciencia,                          la Escuela de Ciencias Naturales1 de la recién creada
      sus métodos, sus ideales de conocimiento, sus                              Universidad Nacional2 .Durante los siguientes tres
      reglas     establecidas   para    dirimirlas.Tales                         lustros el tema pasará a ser debatido en los cursos de
      controversias en ocasiones activan los procesos                            historia, geografía, filosofía, moral, biología, psicología
      de demarcación de la ciencia, cuando los                                   y sociología3 .Ya en la década
      científicos pretenden extender su autoridad sobre

* Profesora Asociada Departamento de Socologfa. Universidad Nacional de Colombia. ** Profesor Departamento de Tecnología.
Universidad Pedagógica Nacional.
1. Véanse, por ejemplo, los siguientes: Escuela de Ciencias Naturales. Programa de Botánica. Anales de la Universidad Nacional de los Estados
   Unidos de Colombia (en adelante: AUNEUC) 1(3): 291-295, nov, 1868; Programa de Zoología. Por Fidel Pombo. AUNEUC 1(3): 296-300; nov,
   1868; Programa de la clase de Jeolojía y Paleóntologa. José María González Benito. AUNEUC, 5(34/35): 512-521; oct.-nov., 1871.
   Posteriormente se hará aún más explícita esta orientación, por ejemplo en los "Programas de las Facultades de Ciencias Naturales y Medicina". Se
   dan a conocer en los Anales de Instrucción Pública en la República de Colombia (en adelante: AIPRC), nombre que toma la publicación
   que difunde información sobre la universidad y otras instituciones públicas de enseñanza entre 1887 y 1892:13(75/76): 239-251; oct., 1888.
2. Ley del 22 de septiembre de 1867 y decreto orgánico del 13 de enero de 1868, AUNEUC, 1(1): 7-9; 17-59; sep., 1868.
3. De éstos sólo hemos hallado dos: "Programa del curso de Historia universal. Primer año" y "Programa de la clase de filosofía". Anales de la
   Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia, (en adelante, AIPEUC) 5(30): 483-487,491-495, jun., 1883.
final del siglo, las escuelas y universidades contro-                             Las controversias en torno al darwinismo y al
ladas por autoridades clericales también discutirán el                            positivismo enfrentan a diferentes actores de esa capa
darwinismo y la filosofía positivista o el evolucionismo                          intelectual que son los profesores universita-
de Spencer .Ellos ni sus rivales tenían razones para                              rios.Buena parte de ellos son a la vez funcionarios
separar la filosofía social o sociología, de las teorías                          públicos en las altas posiciones de la burocracia
de las ciencias naturales4.                                                       estatal10, una burocracia organizada de manera que el
                                                                                  partido en el gobierno controla todo y la oposición
Conocemos los programas de algunos cursos donde                                   pierde el acceso a los cargos públicos.La defensa de las
se discutieron las teorías evolucionistas; varios                                 ideas filosóficas y científicas que, según se asume,
escritos de profesores que ardientemente se                                       tienen consecuencias políticas implica la defensa de
pronunciaron a favor o en contra5; transcripciones de                             su espacio en la universidad, del acceso a la burocracia
conferencias públicas6 y sesiones solemnes que se                                 y de la reproducción del propio grupo en el poder
llevaron a cabo en el salón de grados de la Uni-                                  .Esta depende en buena medida de la capacidad de
versidad Nacional7 y testimonios de alumnos que                                   socializar en los valores a las nuevas generaciones; los
años después recordaban con nostalgia sus días                                    más jóvenes a través de la escuela primaria, los mayores
como estudiantes8. Todas estas fuentes nos muestran                               en las aulas universi-tarias.No es extraño por ello, que
una sociedad pequeña, aunque llena de tensiones: el                               los estudiantes universitarios y los maestros de las
discurso se polariza, muy particularmente en el punto                             escuelas formen buena parte del público que se
sensible de la educación9, y hace constantes alusiones                            disputan los pole-mistas.Para acceder más
a la situación política, al conflicto que enfrenta a las                          ampliamente a unos y otros, se emplearon las páginas
autoridades         eclesiásticas       y       sectores                          de las revistas universitarias y de instrucción pública y
ultraconservadores con los radicales que, como ha-                                la Escuela Normal, que se distribuía en los centros
cían sus homólogos en otros países de América                                     educativos del país.11
Latina (Hale, 1991), pretendían secularizar la sociedad
colombiana y universalizar la escuela primaria laica                              Los estudiantes universitarios son una capa privilegiada
(Loy, 1969) .Este era, sin duda, uno de los temas                                 en la sociedad colombiana del siglo diecinueve: ellos y
centrales de la época .No podía ser menos entre una                               sus maestros saben perfectamente que son la
élite intelectual poco diferenciada de la élite política,                         generación de recambio para tomar el control de la
que cualquiera fuera su situación económica                                       vida    políticaParticipan      activamente    en    los
consideraba un honor dictar clases en la universi-                                enfrentarnientos de los partidos, al punto de abandonar
dad y legitimaba su propia situación dominante                                    las aulas y marchar como milicianos, a favor o en
como una consecuencia necesaria de su acceso al                                   contra del gobierno, en las varias guerras
mundo de la alta cultura.


4. Al parecer no andaban muy desenfocados, si se toma en cuenta el papel que Darwin jugó en la formación del después llamado Darwinismo Social,
   como se ve en los trabajos de Rogers, 1972 y Moore, 1986. (Agradecemos a Mauricio Nielo sugerirnos este último)
5. Ignacio V. Espinosa, profesor del Externado, universidad fundada por los liberales en 1890, se proclamó seguidor de Spencer y Darwin en tres
   libros que publicó: Filosofía Experimental. Extracto de las doctrinas filosóficas de Herbert Spencer, El positivismo, y Bases positivas del
   liberalismo. Entre los opositores: "El darwinismo y las misiones" de Miguel Antonio Caro apareció primero, en dos entregas, en El Repertorio
   Colombiano (Bogotá), 11(6): 464-491,1886; 13(7): 5-35,1887; poco después, una vez tomado el control de la instrucción pública, se reimprimió
   en AIPRC 11(60): 47-90, jul., 1887; Caro, 1962: 1049-1107. Marco Fidel Suárez publicó muchos artículos, entre ellos los titulados: "Filosofía
   antifilosófica", "El positivismo" y "El progreso", en: Suárez, 1958.
6. "Conferencia sobre filosofía", dictada por el profesor de historia universal y filosofía, Ernst Róthlisberger, AIPEUC 8(44): 91-106, ag., 1884 y Diario
   Oficial (Bogotá), Sept., 17 de 1884.
7. Discursos como los de Enrique Cortés, profesor de moral, AUNEUC 6(48): 562-591, día, 1872; el de geografía, José Ignacio Escobar, AUNEUC
   9(75/76): 180-200; Carlos E. Sáenz, de filosofía y Salvador Camacho Roldán, de sociología, "Sesión Solemne del 19 de diciembre de 1880".
   AIPEUC, 1(4):232-253; dlc, 1880.
8. Véanse, por ejemplo, las memorias de Palacio, 1984; Rodríguez Pifteres, 1985; Mora, 1972 y García Ortíz, 1966.
9. Como ejemplo, el caso del profesor suizo Ernst RSthiisberger, traído por el presidente Rafael Núñez a Colombia en 1882. Sin que aquél hubiera
   dictado la primera conferencia, los radicales atacan esta contratación que suponen va dirigida contra la reforma educativa impulsada por ellos
   desde 1870; el conservador Miguel Antonio Caro lo defiende: "por informes que juzgamos exactos", dice, el profesor es "espiritualista", no es
   "grande inquisidor en las logias masónicas" y "estudia y medita las obras de grandes pensadores". La situación cambia totalmente después que
   Rothlisberger inicia sus cursos en la universidad y dicta sus conferencias públicas, donde se muestra partidario del darwinismo: los radicales lo
   consideran uno de los suyos, Marco Fidel Suárez lo ataca duramente y Caro se queja de que se le pagaran "cosa de $ 400 mensuales, amén de
   viáticos, por chapurrar mal tejidas teorías". Las citas en Caro, 1962:630,1430.

10. Sobre la relación de los discursos, los foros en que se pronuncian, los públicos y la posición social de los actores en las polémicas darvinistas
  en Colombia, Restrepo y Becerra, 1995a.
11. También en El Agricultor, la publicación de la Sociedad de Agricultores de Colombia y la Revista científica e industrial, se tradujeron artículos
  científicos sobre botánica, zoología, química, geología, agricultura e higiene y se dieron a conocer extractos de obras de autores evolucionistas.
civiles que enfrentaron a diversos sectores de los                             zación de los radicales y pareció dar el triunfo a sus
 partidos liberal y conservador12, en una muestra,                              antagonistas.
 según se evaluaba en la época, de la generosidad y
 el patriotismo de los jóvenes, que los recomendaba                                 Entre los médicos, que estaban en proceso de
 y les proyectaba hacia el futuro entre sus copartida-                          diferenciarse y consolidar una organización propia,
 rios13.Prueba de la importancia social que tenían los                          raramente el darwinismo se constituyó en tema de
 estudiantes son los actos de clausura del año lectivo,                         presentación y debate.Donde esto ocurrió, sin con-
 ocasión en que se daban cita en el salón de grados                             secuencias desde el punto de vista de lograr ser
 de la Universidad Nacional el presidente y los se-                             introducido en los procesos de diferenciación o de
 cretarios de estado, los miembros de las cámaras                               consolidar un espacio profesional o de obtener el
 legislativas, las más altas autoridades del poder                              monopolio sobre otros grupos, fue en la Sociedad de
 judicial, el cuerpo diplomático y lo más selecto de                            Medicina y Ciencias Naturales en el año de
 la sociedad capitalina.14                                                      188816.Pero como hemos señalado en otra parte, los
                                                                                médicos tenían sus propios héroes para movilizar a su
     Fuera del mundo universitario y aparentemente                              favor, como eran Claude Bernard y Louis Pas-teur.A
 al margen de la lucha por el control de sus espacios,                          ellos recurrieron para asegurarse el monopolio del
 el darwirnismo se difunde a más amplia escala en                               control sobre las campañas de higiene y salud pública
 la prensa de los dos partidos15. Como también                                  y para integrarse como comunidad profesional y como
 había ocurrido en Inglaterra (Caudill, 1994), los                              gremio (Restrepo y Becerra, 1995: 553).
 mismos autores se ocupaban de cubrir diversos
 medios que se dirigían a públicos heterogéneos, en                                 Otras líneas de demarcación, por ejemplo con los
 una campaña publicitaria por ampliar su radio de                               ingenieros o mecánicos, no se definieron en estos años
 acción y extender el número de simpatizantes de                                ni alrededor de estos temas, como sí ocurrió en
 sus ideas.                                                                     Inglaterra (Gieryn, 1983) .Los ingenieros eran aún una
                                                                                profesión naciente en Colombia que, por el contrario,
      En la discusión del darwinismo tanto detracto-                            buscó asimilar el estatus del científico, como también
 res como entusiastas presentaron visiones rivales                              hicieron los médicos, y que por entonces echaron mano de
 de la ciencia que procuraban trazar la línea de de-                            lo que consideraban los logros más acabados de las
 marcación entre ciencia y religión de manera que                               ciencias positivas, para legitimar su posición
 cada grupo continuara controlando el campo de                                  profesionaLPara estos grupos las polémicas que los
 acción que tradicionalmente le había perteneci-                                desgarraran internamente, o pusieran en discusión
 do.En estas controversias se discutió la legitimidad                           versiones contrapuestas o iniciaran controversias en
 de nuevas disciplinas científicas como la sociología,                          torno a la ciencia, estaban fuera de lugar.
 la antropología y la psicología.Si éstas se diferencia-
 ban se reduciría el campo de problemas tradicional-                            La polémica: instrucciones de lectura
 mente bajo el control de la filosofía, que a su vez se                             A mediados de 1891, el Colegio Mayor de Nuestra
 agitaba desde tiempo atrás por liberarse de la tutela                          Señora del Rosario, que años atrás formaba a los
 de la metafísica.Este juego enfrentó a un buen nú-                             radicales y editaba una biblioteca filosófica con tra-
 mero de abogados contra humanistas conservado-                                 ducciones de obras de Bentham y de autores evolu-
 res, aliados con el sector intelectual de la Iglesia. La                       cionistas, convoca a los alumnos de la clase de
 situación política entre el año de 1886, cuando se                             Filosofía y Metafísica a un concurso que pone "á
 inició la llamada Regeneración hasta bien entrado
 el presente siglo, echó atrás el proceso de seculari-



12. Tomaron parte activamente en la "guerra religiosa" de 1876, que se luchó a nombre de las reformas educativas radicales; y en las de 1885,1895 y
  la más larga de todas, la de los Mil Días, 1899-1902; véanse: Tirado Mejía, 1976; Caballero, 1980.
13. El propio rector de la Universidad Nacional se refería a la participación de los estudiantes en la guerra de 1876 como "un noble arranque de
  abnegación i patriotismo". Gonzalo A. Tavera. "Informe del Rector de la Universidad Nacional". AUNEUC 11(84): 317-358; dic, 1877; cita: 320.
14. Descripciones de la concurrencia y ceremonial de estos actos se pueden leer en cualesquiera de los discursos de fin de año citados atrás; en el
  mismo sentido, la descripción de Róthlisberger, 1963:146.
15. Entre los liberales, El Diario de Cundinamarca, La Crónica, El Girondino, El Autonomista; en El Conservador, El Repertorio Colombiano y El
  Tradicionista escribían los antagonistas. En estos periódicos las polémicas eran subidas de tono, comunes los calificativos injuriosos, el
  sarcasmo, las tergiversaciones; las preocupaciones políticas e ideológicas que animaban a los autores se presentaban de forma explícita.
16. El 25 de febrero el médico Juan de Dios Carrasquilla presentó una disertación titulada "Del influjo de las ciencias naturales en la civilización y el
  progreso", aplaudida con "inusitado entusiasmo" por el público asistente, aunque desaprobada por algunos médicos. Se publicó en la Revista
  Médica, órgano de comunicación de esta Academia, (Bogotá), Serie XII, No. 124, marz., 21,1888. pp. 16- 39. El Acta de la Sesión, pp. 12-16
prueba el talento, los conocimientos y laboriosidad"                             censura, la pacatería y el ambiente enclaustrado de la
de los estudiantes que quieran escribir "una tesis                               sociedad bogotana que había ahogado a su amigo (1935)
sobre el sistema evolucionista, comparado con la                                 .A la Academia Colombiana de Historia remitió un
doctrina monogénica de la Sagrada Escritura"                                     manuscrito con la "serena exposición de mis ideas
(Cuervo, 1891: 3).                                                               sobre puntos de orden científico o filosófico", que
                                                                                 anunciaba como "controvertibles" y ciertamente lo
    El profesor es Monseñor Rafael María Carras-                                 eran, como que aún en Colombia no se había
quilla, quien había participado en la campaña que                                cancelado el debate alrededor de la teoría de la
condujo a restituir las constituciones del colegio                               evolución y de la teoría de la relatividad, temas ambos
como centro de educación superior dedicado a pro-                                que el autor presentaba favorablemente en su estudio
pagar las doctrinas de Santo Tomás, y quien poste-                               (1938) .La biografía tiene sus trampas cuando se
riormente, como rector del colegio, alentará a sus                               quiere dar unidad a la vida de un individuo y se
mejores discípulos a escribir tesis doctorales que                               pretende encontrar en sus años tempranos la
muestren las inconsistencias y la precariedad de las                             preformación de lo que será el adulto.En las
filosofías positivistas17.Los interesados disponen                               dicotomías en que se debate el género entre lo
sólo de dos meses para preparar el trabajo y presen-                             individual y lo colectivo, hemos heredado una "fi-
tarlo ante el jurado constituido por los profesores                              losofía moral práctica" que asocia la verdad con lo
de Física Experimental, Lorenzo Lleras y el de lógi-                             primero y el error con lo segundo (Shapin, 1993: 344-
ca, Gabriel Rosas.El tema habría sido objeto de dis-                             5); y esto vale tanto cuando se hace la biografía de los
cusión en las aulas, si se presume que en este corto                             considerados grandes hombres, como el análisis
tiempo los aspirantes llegarán a elaborar un escrito                             colectivo de la medianía de un determinado ambiente
digno de ser publicado, puesto que en esto consiste                              culturaLEn la carrera de Cuervo hay un elemento de
el premio.                                                                       este contexto que acaso sea posible identificar: cierta
                                                                                 tendencia al diletantismo, como se reconoce en el
    Ignoramos cuántos envían sus textos.El acta del                              hombre que escribe sobre la relatividad, los quanta, la
jurado sólo habla de "diversas composiciones", sin                               evolución y que se pasea sin rubor por los temas
dejar de advertir, como se hace protocolariamente                                centrales de la física, la química, la biología, la geología,
en estos casos, que son "apreciables todas por algún                             la antropología y la sociología; pero también en el
aspecto" .Cierto es que los evaluadores conceden el                              estudiante de jurisprudencia, a quien se invita a
premio a la obra marcada con el siguiente lema: Et                               escribir un ensayo sobre teoría de la evolución.La
creavit Deus hominem ad imaginem suam: ad imaginem                               formación del diletante y la predilección social por este
Dei creavit illutn, masculum et foeminam creavit eos                             tipo de intelectual se ve sancionada socialmente en
.Cuando en presencia del Ministro de Instrucción                                 ambos casos de manera positiva: la Academia de
Pública y los profesores y alumnos del colegio se                                Historia publica el texto escrito por uno de sus
abre el sobre con el nombre del autor, éste resulta ser                          miembros, el ya consagrado Cuervo, y el Colegio del
el alumno Emilio Cuervo Márquez, recién ingresado                                Rosario premia al alumno al imprimir doscientos
a la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas de la                               cincuenta ejemplares de su obra.
Universidad Nacional, y quien no se ha destacado
como un estudiante aplicado: ha perdido varios                                       El jurado calificador señala que se trata de un
cursos y en otros, como el de física que dicta el                                "trabajo de muy largo aliento [que] supone estudio
profesor Lleras, escasamente ha logrado aprobar.18                               concienzudo de muchos y diversos autores de ambas
                                                                                 escuelas" .Por lo demás, se afirma, "está escrita con
     Este joven de dieciocho años, sobrino del filólo-                           método estricto: primero la teoría evolucionista,
go Rufino José Cuervo, llegó a ser un escritor muy                               honrada y lealmente expuesta, con los argumentos que
leído en el país, aunque prontamente olvidado; no                                la abonan; en seguida la refutación en el mismo
obstante, introdujo la novela urbana, como una                                   orden en que se había expuesto el sistema" .Y, claro
nueva dimensión de la literatura colombiana (Gu-                                 está, una obra que no desarrollara esta segunda parte no
tiérrez Girardot, 1980: 483-485). Como su tío vivió                              tendría la más mínima opción de alcanzar el premio.Ya
en París, y desde allí envió periódicamente sus                                  conocemos las orientaciones del padre Carrasquilla
escritosA mediados de los años treinta, publicó una                              que, dicho sea de paso, ex-
biografía de José Asunción Silva, donde criticaba la


17. Por ejemplo, Ramírez, 1898 y Vergara, 1897.
18. Los registros de calificaciones de los estudiantes del Colegio del Rosario y de la Universidad Nacional, entre los cuales están los de Cuervo, en:
  AIPRP, 16(91): 117,121,132,144, feb., 1890; AIPRP, 20(115): 165,166, feb., 1892; AIPRP, 21(125): 472, 474, 477, 478, dic, 1892.
pondrá extensamente, en sus Lecciones de Metafísica y                              408-409) .Su hermano, el médico Federico Calvo, se
Etica, sus ideas contra la teoría de la evolución por                              enfrenta en una agria polémica con Miguel Antonio Caro,
selección natural y el positivismo spenceriano                                     a propósito de un comentario que éste hace en relación
(Carrasquilla, 1956-1961).E1 profesor Gabriel Rosas,                               con las inquietudes científicas de Santiago Calvo y su
había traducido la Metafísica y ética del padre Vallet,                            interés por la frenología.20
uno de los radicales opositores del darwinis-mo.
                                                                                       Abajo del título de su obra, Calvo se presenta como
    En cuanto al estilo, se dice que "es correcto, sobrio                          "Alumno de la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas
y didáctico"; se lamenta que haya caído en la "tentación                           de     la     Universidad     Nacional      de     Colom-
irresistible (...) de introducir algunos apostrofes y                              bia".Anacrónicamente se podría pensar que esta
declamaciones", aunque "felizmente en corta dosis"                                 anotación resta autoridad al escrito.Se diría que esta es
.El jurado no ha escatimado elo-gios.El concepto                                   una de aquellas "instrucciones preliminares" que llevaría
introduce el texto de Cuervo y le confiere autoridad, de                           a no tomárselo en serio (Woolgar, 1981 y 1991).Pero
la misma forma que la anotación que se hace en la                                  sabemos que un estudiante universitario en la Bogotá de
carátula, inmediatamente después del título: "Obra                                 fin de siglo es un miembro de la élite intelectual, en una
honrada con el primer premio en el Concurso                                        sociedad predominantemente analfabeta.Lejos de
Filosófico del Colegio Mayor de Nuestra Señora del                                 degradar el texto, la nota indica que hay que leerlo con
Rosario".                                                                          atención.

    En el ambiente intelectual y político que se                                        Los títulos aportan instrucciones fundamentales
respira en la ciudad, un discurso respaldado por tales                             para los lectores.¿Cómo se predisponen éstos frente a
autoridades, invita a una réplica .En menos de seis                                dos obras llamadas: Estudio sobre el sistema
meses la halla, por supuesto, de parte de otro                                     evolucionista y El evolucionismo en su aspecto
estudiante de la misma escuela.En la introducción a                                físico, psicológico, moral y político? He aquí un
este trabajo se alude al éxito que ha tenido el estudio                            detalle interesante: ambas examinan extensamente el
de Cuervo que va a ser comentado; se añade, quizá a                                darwinismo y se centran en la teoría de la evolución
modo de justificación, que "como era natural, al verlo                             por selección natural, y no obstante, los títulos, así
respaldado por esto y por firmas de yá conocida                                    como el inicio de los textos, enfocan explícitamente
nombradía, nos llamó más la atención y nos decidió a                               problemas que trascienden el campo de las ciencias
elaborar las páginas presentes".                                                   naturales y las teorías biológicas.El término
                                                                                   evolucionismo remite al lector (donde no se han
    Antiguo alumno del Rosario, que acaso se hubiera                               establecido los consensos de comunidades que definen
descrito, atendiendo a su historia académica como un                               y limitan los campos) en muchas posibles
joven algo indisciplinado pero brillante19, Santiago                               direcciones: "transformismo", "progreso", "teoría
Calvo, era dos años mayor que su amigo Cuervo, con                                 científica", "filosofía positivista", "cosmogonía",
quien ha tomado el curso de religión en el Rosario; a la                           "materialismo".Ni qué decir tiene que un término como
fecha del concurso, los dos están inscritos en la clase de                         el de "sistema" dirige la atención hacia "filosofía" y
Derecho Romano que dicta el padre Alejandro                                        "metafísica", que en el título de Calvo se presentan
Motta.Más tarde colaborarán en los mismos periódicos,                              abiertamente como temas centrales.
aunque sobre cuestiones distintas: el primero sobre
criminología; sobre literatura, el segundo .Diez años                                  El inicio21 deja "fuera de dudas" al lector sobre los
después de la polémica estudiantil que entabla, Calvo                              asuntos tratados y cómo debe leerlos.Muestras
es asesinado "a machete", después del combate de                                   seleccionadas de cada uno de los cinco primeros
Guadualito, cuando recoge los muertos de una de las                                párrafos de las secciones marcadas como "Antecedentes
últimas batallas de la Guerra de los Mil Días (Ospina,                             del sistema Darwiniano" e "Introducción", nos servirán
1939:                                                                              también como orientación de lectura.


19. Como en el caso de Cuervo, los registros de Calvo en: AIPRP, 11(62): 264, sep., 1887; AIPRP, 12(67): 116,118,123; 16(91): 119,131,137,144,
   feb., 1890; AIPRP, 18(104): 185-187, marz., 1891; AIPRP, 20(115): 164,167,173, feb., 1892; AIPRP, 21(125): 478, 482, dic, 1892. Las notas de
   mala conducta se referían por esos años, por ejemplo, a entrar en desorden al salón o hablar en clase, conversar en voz alta, hacer desorden en
   la capilla o en el claustro, o desobedecer al superior; en relación con Calvo: AIPRP, 12(69): 289-290, abr., 1888.
20. Libertad y Orden (Bogotá), may., 13; may., 21,1903. Transcritos los dos textos de Caro, pero no la carta de Calvo en Caro, 1962: 634-639.
21. Hacemos a un lado (en beneficio de la simetría que queremos dar a nuestro artículo) el hecho de que Cuervo comienza con las instrucciones de
   lectura que dan el "Informe de la Comisión" y las "Obras consultadas", que constituyen sus dos primeras partes.
Cuervo                            Calvo                             que "predican que es la fuerza de la materia la
                                                                    engendradora de la materia" (comúnmente llama-
Es sin duda el Darwinismo         no dudamos que haya per-          dos materialistas); contra las teorías inventadas y
una de las teorías más in-        sonas á quienes [el título del
                                                                    los que sostienen "que es la teoría de la evolución la
geniosas que jamás se hayan       "opúsculo"] no muy bien las
                                  predisponga en su favor.
                                                                    última palabra de la ciencia moderna"; Calvo se
inventado,
                                                                    enfrenta con los lectores predispuestos contra el
el fundador del Darwinismo,       creen algunos, por ejemplo,       evolucionismo; con los que dicen que la teoría de la
lejos de estar seguro de la       que la mira de la teoría de la    evolución ataca al clero, y con "ciertos espíritus
irrefutabilidad de muchas de      evolución22 es entablar           ligeros" que se oponen al determinismo .Estos son
sus aseveraciones, confiesa       campaña contra el clero, sin      los blancos a que apuntan los textos, las sombras
con honrosa ingenuidad que        tener presente su objeto, tan     que combaten.Cada argumento será cuidadosa-
                                  completamente distinto, que
                                                                    mente pensado para asestar un golpe a tales enemi-
                                  no es otro si no el estudio de
                                  la naturaleza en todas sus
                                                                    gos.Ya en el desarrollo de las obras, pocas veces
                                  faces.                            serán presentados, pero, como fantasmas, las reco-
                                                                    rren.
Darwin establece su teoría        El fin de este sistema no es
como mera hipótesis               el de atacar ninguna                   Cuervo intentará demostrar los siguientes ar-
                                  religión, (...) Se propone        gumentos más o menos explícitos: el darwinismo es
                                  estudiar, como en lo físico,      una teoría ingeniosa e inventada (ergo falsa); ni aun
                                  el desenvolvimiento del           el fundador del darwinismo está seguro de sus
                                  mundo moral, induciendo
                                                                    aseveraciones (y si ni él mismo está convencido
                                  por     medio      de     sus
                                  observaciones, como lo
                                                                    ¿quién más podrá estarlo?); éstas no son irrefuta-
                                  decía Littré, que el conjunto     bles (como sí lo son otras verdades de orden supe-
                                  sistemático     del     saber     rior); "Darwin establece su teoría como mera hipó-
                                  humano bastará para dirigir       tesis" (demasiado poco para fundar una escuela,
                                  la conciencia moral del           demasiado frágil para edificar una iglesia); se equi-
                                  hombre.                           vocan quienes afirman que la teoría de la evolución
                                                                    es la "última palabra de la ciencia moderna" (ésta la
                                  Es, pues, evidente que este
Estas reminiscencias no serán                                       han dicho otros); los filósofos evolucionistas tergi-
                                  sistema no es adverso a la
del agrado de los darwinistas
                                  sociedad.Por el contrario
                                                                    versan a su maestro (no tienen ni el débil apoyo de
actuales,    que,      menos      trata de estudiar las leyes       Darwin) .Como quien juega el último y está seguro
prudentes que su maestro, no      que rigen el mundo moral,         de la victoria, Calvo pone abiertamente las cartas
vacilan en sostener, quizá        como el físico, en su             sobre la mesa: al evolucionismo no le interesa opo-
aventuradamente, que es la        laboratorio, con el fin de        nerse a nadie, estudia "la naturaleza en todas sus
teoría de la evolución la         hacernos más fácilmente           faces" (esto es, fríamente, sin prejuicios); estudia,
última palabra de la ciencia      propicios     sus    efectos,     también, la relación que existe entre el mundo físico
moderna.                          procurando así, en el mayor       y el moral (¡y que tiemblen los metafísicos!); la
                                  grado posible, la felicidad
                                                                    observación y la inducción construyen el saber hu-
                                  del    individuo    y     sus
                                  asociados.
                                                                    mano y bastan solas para "dirigir la conciencia mo-
                                                                    ral del hombre" (los científicos heredarán la tierra);
los filósofos evolucionistas,     la misión de los que se           "este sistema no es adverso a la sociedad" (sólo a los
vaciados en el molde de su        dedican á estudiar las leyes      que la han gobernado); igual que el físico, el evolu-
maestro, son los que niegan a     inmutables que rigen los          cionista estudia las leyes y domina sus efectos en
Dios y predican que es la         actos humanos y que se            beneficio de la sociedad (como científicos deben,
fuerza de la materia la           denominan       deterministas,    pues, tener igual autoridad); el conocimiento cien-
engendradora de la materia        nombre      pavoroso       para
misma, sin recordar que su        ciertos espíritus ligeros.
                                                                    tífico traerá la felicidad de los individuos (el más
maestro, en mala hora para                                          puro credo positivista en el ideal del progreso);
ellos, escribió lo siguiente                                        quienes estudian "las leyes inmutables que rigen los
                                                                    actos humanos" asumen su tarea como una misión
    Las querellas planteadas son múltiples:                         (son los nuevos sacerdotes, es el nuevo credo); se
 Cuervo arremete contra los “darvinistas                            equivocan quienes creen ofenderlos al llamarlos
 actuales”, “los filósofos evolucionistas”, “los que                deterministas (lo son y con orgullo).
 niegan a Dios”, los
  22. Salvo que se diga otra cosa los subrayados están en los originales.
Detrás del evolucionismo: las comunidades                               La comunidad a que aluden los textos en las
     Se ha discutido si los escritos científicos modernos           bibliografías es una comunidad distante; con ella
remiten (o pretenden remitir) —por contraste con la                 tienen una relación absolutamente lejana e imper-
concepción medieval de ciencia— a la naturaleza, a                  sonaLHay sólo tres autores colombianos: Rufino
través de lo que el propio investigador observó, mi-                José Cuervo, Miguel Antonio Caro y Emilio Cuer-
dió, experimentó, y no a la autoridad de otros textos               vo.No se hace referencia a otros escritos de los
"clásicos"; si, más bien, se refieren (o pretenden refe-            autores, lo cual es comprensible, claro está, por ser
rirse) en igual medida, tanto a la naturaleza que inves-            sus primeras obras. Las obras en español, en un caso
tigan como a otros textos, sin los cuales no podrían                constituyen una sexta parte; en el otro, poco más de
siquiera estar en condiciones de observar, medir, ex-               las dos terceras.Sin embargo, sólo hay tres refe-
perimentar; o si en esta relación con otros autores que             rencias a otros nombres del mundo hispánico.Los
comparten la experiencia del investigador y validan,                escritos en francés, y quizás ese filtro de las ideas26,
certifican y atestiguan, se asegura el estatus de los               se destacan en las bibliografías.
"hechos" frente a las interpretaciones, las teorías, las
conclusiones.23 Muchos escritos sobre la retórica de                      Esta comunidad remota es invocada de diver-
los textos científicos escogen para sus trabajos alguna              sas maneras, en varios tipos de oraciones enuncia-
variante de la forma estándar (si acaso existe alguna)               tivas27:
de reporte de un trabajo de investigación24. Esto plan-
tea de inmediato un contraste para quienes se ocupan,                                             ciertos espíritus ligeros [4]
como nosotros, de examinar otros textos que acaso
hayan constituido en otro tiempo y lugar la forma
estándar (si acaso hubo alguna) de reporte científico.
A discutir este punto dedicaremos esta sección y la
siguiente.

     Comencemos por algo obvio al intentar estable-
cer el contexto comunitario de estas obras: la bibli-
ografía y las referencias.Este análisis señala rasgos
peculiares de la estructura comunitaria de la cien-
                                                                                                  Las arriba transcritas
cia, en sociedades que no han sido tradicionalmente
                                                                     degradan el enunciado que acompañan, le restan
consideradas como productoras de nuevos conoci-
                                                                     credibilidad; preparan al lector para que no crea lo
mientos cientfficos.Una rápida inspección de la for-
                                                                     que estos autores, anónimos o personalizados,
ma como se integra la bibliografía25 permite ver
                                                                     hayan sostenido .En este típico estilo polémico, el
características interesantes:
                                                                     lector es invitado a desconfiar, debe disponer su
                                                                     ánimo para ello.

                                                                        Hay otras formas de enunciación más proble-
                                                                     máticas, desde el punto de vista de saber si la refer-
                                                                     encia a un agente degrada o no el estatus de los
                                                                     hechos enunciados28:

                                                                     M. Houzeau(1)dice:[33]             Carlos Vogt dice [9]




                         23. Por ejemplo, véanse Benoit, 1991; Einsenstein, 1990;             extensamente y constituye el pretexto).
                         Sutton, 1994; Shapin, 1984.                                       26. Un ejemplo elemental: durante varios años se habló en Colombia de
                         24. Por ejemplo, Latour y Fabbri, 1977; Knorr-Cetina, 1981;          "concurrencia vital", en vez de emplear la expresión ahora más
                         Woolgar, 1981; Gilberty Mulkay, 1981; Shapin, 1984; Sutton,          corriente de
                         1994.                                                                "lucha por la existencia". Se trataba de una versión directa de la
                         25. El escrito de Cuervo presenta las "Obras Consultadas" en         expresión "concurrence vital", usada en la traducción francesa inicial
                            primer lugar; en el folleto editado, como anotamos arriba,        del Origen
                            éstas aparecen después del                                        de las especies.
                            "Informe de la Comisión". La bibliografía de Calvo no se       27. Los números entre paréntesis pertenecen a los originales;
                            presenta reunida en una sección especial; la hemos             señalamos entre corchetes las páginas de donde se han tomado las
                            reconstruido con base en las obras                             citas.
                            que se citan a pie de página (no incluimos otras que sólo se   28. Sobre esto véanse Latour, 1977; Bourdieu, 1982; Shapin, 1984;
                            mencionan, con la obvia excepción de la de Cuervo que es       Woolgar, 1981 y 1991.
                            comentada y transcrita
de Calvo y Cuervo, como otros que se produjeron
   Esto no sucede con las siguientes, que                          contemporáneamente en Colombia sobre la teoría
hacen a un lado toda ambigüedad:                                   de la evolución, y como muchos de "difusión" de
                                                                   ideas científicas en los países donde tales ideas no
                                   La ley de Dalton (1)[11]        han surgido, tiene un "parecido de familia" con las
 Pasteur demuestra de                                              características señaladas por Fleck para los manua-
 una manera clara y                                                les, los libros de texto y los escritos de populariza-
 precisa [45]                                                      ción.Una similitud que, ciertamente, también se re-
 los sabios anteriormente         según la opinión de los          laciona con los tipos de públicos a que estas formas
 citados [43]                     sabios [18]                      literarias se dirigen y a los propósitos prácticos que
                                                                   animan a sus autores en su esfuerzo de conseguir
 tanto los astrónomos como los trabajos de Wenzel,                 adhesión emotiva, reclutar y socializar, en un saber
 los geólogos más eminentes     Richtery Proust[10]
                                                                   edificado comunitariamente, pero acabado.Un sa-
 están de acuerdo [35]                                             ber completo y no polémico (esto último, en tanto
                                Dulong y Petit han podido          quienes escriben tales obras, como en el plan de la
 pero los naturalistas están de
                                señalar una ley [11]               ciencia de manual, lejos de señalar diferencias entre
 acuerdo [49]
                                periódico de bastante              los autores de la "escuela" que defienden, realzan
 tanto la ciencia como los                                         sólo los consensos).
                                autoridad y nombradla [61]
 autores más competentes están
 de acuerdo [50]
                                                                       Por el contrario, la ciencia de revista, decía
                                                                   Fleck, lleva "el sello de lo provisional y lo personal"
    Citas de autoridad que prohiben al lector                      que se percibe en la aspiración a conectar con la
dudar sobre lo que tales eminencias han                            ciencia de manual, en lo que señala como sus espe-
demostrado, opinado o postulado como                               ranzas y planes, y en las polémicas que entabla.Las
leyes.Más aún si se traducen a un mundo tan                        características de esta ciencia "provisional, incierta,
lejano de aquellos sabios, que son percibidos                      personal y no aditiva" se manifiestan en la forma
como estrellas en el firmamento de las                             como están escritos los artículos de reporte científico
ciencias.                                                          (1986: 166-167).En éstos se pone claramente en
                                                                   evidencia el "dilema del autor", en la expresión de
Detrás del evolucionismo: los autores                              Woolgar: de un lado, debe mostrarse como quien
    Los escritos de Cuervo y Calvo remiten                         cuenta la historia (una secuencia de acciones que ha
constantemente a esa comunidad petrificada                         realizado y le permiten presentarse como autor);
en un estilo predominantemente impersonal,                         del otro, debe mostrar estas acciones como pasivas
acaso común a los manuales, los textos o la                        (producto incontaminado de observaciones, pistas
ciencia popular.Por más que, como mostrara                         que se siguen, resultados de experimentos), con el
Fleck, los primeros se dirijan a un público                        fin de ser considerado un narrador de confianza
especializado, los segundos a formar a los                         (objetivo): alguien que reporta "hechos", no alguien
nuevos científicos y la tercera a los amplios                      que los inventa (1981: 253-256).Entre los mecanis-
círculos exotéricos alejados del especialista,                     mos de externalización, el de apelar a la comuni-
las tres comparten esta característica                             dad, invocar "a estos otros testigos de tal conoci-
impersonalidad que algunas veces se ha                             miento (objeto) refuerza la objetividad del mismo"
señalado como propia de toda comunicación                          (Woolgar, 1991:115).
científica.La popular porque omite los
detalles, edifica imágenes claras y elimina                            En los escritos de Calvo y Cuervo (como en
todas las concepciones discutibles.La ciencia                      otros de "difusión"), el estatus objetivo del conoci-
de manual porque aspira a construir un                             miento queda asegurado por las frecuentes alusio-
sistema cerrado, que se hace bajo el plan                          nes a una comunidad de autores que han reportado
consensuado que surge de la circulación de                         observaciones, hechos, descubrimientos, tal como
ideas en la comunidad, gracias al                                  se puede ver en los facsímiles que reproducimos del
entendimiento mutuo, los malentendidos y las                       texto de Calvo.Hemos tomado dos páginas y subra-
con-cesiones.En fin, la de texto presenta                          yado y encerrado en círculos en las primeras, los
una imagen acabada, estandarizada, que se                          "hechos" reportados, que evidentemente son mu-
adapta a las necesidades de iniciación, más o                      chos y los enunciados que se refieren a la naturaleza
menos dogmática, de los nuevos reclutas.29                         (objeto) (ver ilustración No. 1); en la segunda des-
La forma en que están escritos los folletos


29. Fleck ([1935]: 159-193) fue en esto, como en muchas otras cuestiones fundamentales, retomado por Kuhn
   [1962], aunque éste último haya tenido mayor fortuna desde el punto de vista de su impacto en la
   comunidad de historiadores y sociólogos de la ciencia y el conocimiento científico.
tacamos los autores citados uno detras de otro, que
producen el efecto acumulativo de reforzar el carác-
ter objetivo de los objetos o procesos referidos (ver
Ilustración No. 2).

    Hemos visto ya desde diversos ángulos la co-
munidad que crean, los consensos que producen               Fuera de estructurar el texto, los autores rara-
estas obras de difusión.Resta por examinar el pro-      mente se presentan como realizadores de acciones
blema de los autores (no su dilema), esto es, la        tales como describir, observar, recopilar datos, ma-
historia que narran, las acciones que dicen haber       nipular, experimentar, llevar a cabo pruebas
realizado y que los convierten, propiamente, en         quedan para la comunidad de científicos, citados
autores.Aquí encontramos nuevos rasgos distinti-        como autoridades y fuentes de datos, teorías y le-
vos de los textos que discutimos y que, proba-          yes.Las pocas veces que se mencionan aquellas ac-
blemente, comparten con aquellos definidos visual-      tividades, resulta evidente que los autores solo se
mente como de "difusión", que constituyen buena         incluyen retóricamente en ellas, pero que no las han
parte de los escritos de ciencia producidos en Co-      llevado a cabo personalmente y, en estricto sentido,
lombia (al menos) en la época que nos ocupa.            no pueden reportarlas:

    Los autores se presentan de diversas for-
mas.Una de ellas, a través de los "mecanismos de
secuenciación", que remiten propiamente a la orga-
nización textual, ordenan la narración, alientan "al
lector a que acepte la relevancia de los eventos
descritos según la secuencia en que se encuentran"
(Woolgar, 1991: 117), veamos:




                                                             Fuera de estas instancias no se refieren acciones
                                                        de las que solemos asociar con los reportes científi-
                                                        cos; sólo en dos ocasiones uno de los autores cuenta
                                                        al lector sus propias experiencias directas:

                                                            Nosotros mismos hemos observado varios hechos en
                                                            algunos coleópteros, pero lo legos que en estas cosas
    Estas son formas recurrentes que nos señalan a          somos nos impide lanzar opiniones que tal vez por
los autores, aunque se presenten en tercera persona,        nuestra falta de ciencia creemos ciertas.Nos
como si se disolvieran en la comunidad que han              contentaremos con remitir al lector á las obras de
nombrado.Las acciones descritas son literarias, y la        Darwin. [25]
retórica es textual, como también en las siguientes:
                                                            (1) Demasiado aventurado parecerá lanzar una opinión
                                                            de nuestro propio peculio; pero la observación de
                                                            algunos hechos nos hace suponer que [34]

                                                            Podría i lee irse que en un alarde de modestia el
                                                        autor pide la indulgencia del lector y se presenta
                                                        como débil portador de ideas elaboradas por
                                                        otros.A manera de exordio, Calvo busca ganar la
                                                        benevolencia de sus lectores señalando que aunque
                                                        ha sido capaz de elaborar un discurso tan lleno de
                                                        erudición, no se quiere presentar falsamente.Este es
                                                        precisamente el punto.Los autores han mostrado
erudición: han sido capaces de movilizar una enor-            quienes habían monopolizado tales cuestiones, al
me cantidad de otros autores a su favor; han indi-            menos no lo harían sin intentar resistir.
cado hechos, leyes, ensayos, hipótesis v teorías au-
torizadas por otros y aceptadas por la comunidad;                 Pretender que se pueden derivar del estudio
han logrado, a través de sus textos, demostrar, pro-          empírico de los fenómenos físicos o biológicos con
bar y retorcer argumentos.No creen preciso aducir             secuencias para la vida moral y la organización
otros logros. Solo estos son necesarios para decidir          social: arrebatar del dominio de la metafísica los
un debate (para ganar un premio, para coverhrse               que se definen poco a poco como objetos de la
en autor). Después de los enfrentamientos, cada               antropología, la sociología v la psicología y, en fin,
uno reclamará la victoria para sí.Si tan solo alguna          afirmar que la autoridad última, la verdad y la
de aquellas autoridades bajara la mirada a este               certeza han cambiado de bando, abandonado la
mundo y pronunciara su veredicto —y varias veces              causa de la metafísica, como un saber del que se
en nuestra historia se ha pensado en solicitar a              puede prescindir, y decir que ahora están del lado
alguna academia europea que decida un conflicto—,             de la ciencia, conocimiento necesario, es a todas
la cuestión quedaría saldada. Y así ocurrirá, aunque          luces inaceptable para los humanistas, cuestión sal-
nadie intervega directamente: los polemistas saben            dada para los abogados de la nueva escuela .Como
que sólo es cuestión de tiempo.Ya vendrá, también             hemos sostenido, estos son los fantasmas que ron-
de lejos, tarde o temprano, la última palabra, ya se          dan los escritos de Cuervo y Calvo.
pronunciaran "los sabios":
                                                                   La definición de fronteras entre la metafísi
 Antiguamente se creía (...)    A medida que la química y     la religión es un asunto que principalmente interesa
 hoy estas hipótesis están      la biología adelantan, y en   al segundo, quien tiene todo que ganar.El estilo de
 en desuso (...) ojalá dentro   general todas las ciencias    Calvo es agresivo: no puede haber pactos ( L a me-
 de quinientos años no se       naturales y médicas, más y    tafísica es incompatible con las ciencias: con ella no
 rían los sabios de nosotros    más se consolida la teoría    podemos analizar nada" [8]), la ciencia no se aparta
 [53]                           biológica. [20]               un instante de la búsqueda de la verdad y sus
                                                              métodos garantizan sus resultados.Colecciomsta
    Según hemos visto en esta sección y en la pre-            de hechos tan firmes como las rocas ("otro hecho,
cedente, los textos aquí descritos preteden remitir,          demostrado de la manera más luminosa por la cien-
en últimas, a la naturaleza, aunque ésta solo es              cia" [12]), que explica ("una explicación satisfacto-
evocada en los discursos gracias a la mediación de            ria, como las emitidas por la embriología y la ana-
otros (estos sí) autores de una comunidad también             tomía comparada" [55]), analiza ("la ciencia
distante.Aunque se refieran "hechos", "experimen-             moderna, analítica por excelencia" [bl]) y es capaz
tos", "observaciones", es el recurso a la ttUCtoritOS de      de descubrir leyes "tan fatales como la gravita-
aquellos que han reportado y validado sus hallaz-             ción"[74], la ciencia moderna derrumba el castillo
gos el único tribunal, la instancia última de deci-           de la metafísica ("el naturalismo ha dado en tierra
sión.Movilizada a favor o en contra de la posición            con las ideas trascendentales v absolutas" [37]).
que se quiere sostener, en una compleja trama ar-
gumental, aquella comunidad (de los sabios) decide                 La posición de Cuervo es defensiva: él no quiere
la cuestión que se discute, frente a la cual los "difu-       denigrar de la ciencia -que acaso históricamente le
sores" no tienen nada que añadir, nada que objetar.           parezca una pelea perdida-, sino ponerla de su lado
                                                              en el ataque al darvvinismo, que es la defensa de la
Detrás del evolucionismo:                                     "teoría monogénica de la Sagrada Escritura", como
ciencia y metafísica                                          exige el concurso.Al igual que su condiscípulo,
     En la Colombia decimonónica pocos autores, sí            Cuervo también menciona "hechos que muestran
acaso alguno, dudan que la ciencia confiera autori-           de una manera clara, evidente, la imposibilidad de
dad. A lo largo del siglo se ha formado un consenso           la hipótesis danviniana" [64].El también conoce y
entre las élites en relación con el poder y la eficacia       cita leyes inalterables en el universo [64] y experi-
que se derivan de la aplicación del conocimiento              mentos, como los de Pasteur, "que han demostrado
científico en las artes, el comercio, la agricultura y        de una manera clara y terminante"; el puede men-
la industria.Pero aplicar los métodos de las "cien-           cionar logros de la ciencia que "son de mucha utili-
cias positivas a los asuntos tradicionalmente con-            dad para la medicina" [45].Cuervo no niega los
trolados por la filosofía-metafísica, a saber, a la           fenómenos, los hechos; éstos ya se han ganado su
psicología y la moral, a la constitución y origen de          espacio: no se discuten y nadie puede hacerlos a un
los pueblos, al análisis de la religión y las fuentes         lado ("no se niega el fenómeno sino la consecuencia
últimas de toda autoridad, no sería aceptado por              darwinista" [46]).Su estilo se hace absolutamente
personal sólo una vez en todo el libro, ya al final,             y sociales son cuestiones altamente sensibles en la
cuando expone explícitamente lo que siempre ha                   época; quizás ello mismo explica que tales temas
estado ahí, detrás, en el mundo de la sociedad y la              "sólo" se mencionen en la introducción y las conclu-
política colombiana, donde se ha iniciado la cruza-              siones de los textos. Hemos examinado en detalle
da contra los ateos, los materialistas, y contra los             dos escritos que comparten algunos rasgos que
que pretenden defender el individuo, el progreso y               probablemente sean característicos de la literatura
la libertad, en el nombre de la ciencia:                         de difusión, en sociedades donde las teorías cientí-
                                                                 ficas que se divulgan no se han producido original-
   Siempre me ha causado admiración oír á los                    mente. En primer lugar, se invoca una comunidad
   evolucionistas republicanos pedir á gritos la libertad: la    distante y aún remota, con la cual los autores tienen
   libertad de obrar, la libertad del sufragio, la libertad de   muy poco contacto directo. Segundo, en el proceso
   pensamiento; como si necesitasen de libertad para             de movilización de autores, a través de múltiples
   obrar los que fatalmente obedecen á las leyes eternas         citas y referencias se borran todas los matices que
   de la selección, y de la libertad del sufragio los que        puedan restar fuerza a la posición que el difusor
   predican que la única ley es la fuerza. [72]                  quiere defender. Tercero, en estos textos de divul-
                                                                 gación los autores se presentan a sí mismos como
   Una última palabra, la de Calvo, cierra este                  los organizadores del texto, sus amos, en una retó-
debate:                                                          rica textual que dominan a la perfección: oponen un
                                                                 autor contra otro, argumentan y concluyen. Cuar-
    También creemos demostrado yá que, siendo este               to, aunque ciertamente se refieren hechos, observa-
    sistema el verdadero y científico, la sociedad no tiene      ciones, pruebas, mediciones, controles, experimen-
    por qué temerlo, sino, antes bien, esperar que triunfe y     tos, éstos sólo excepcionalmente han sido llevados
    la redima de los restos de barbarie que todavía la           a cabo por los difusores, que en este sentido no se
    envilecen. [83]                                              pueden presentar a sí mismos como autores. Por
                                                                 último, como no son ellos, los divulgadores, quie-
¿Una nueva 'lectio, disputatio, dictatio'?                       nes controlan los hechos, suministran las pruebas,
     El darwinismo, recibido con entusiasmo en Co-               realizan los experimentos, miden y definen, tampo-
lombia durante los años setenta y tempranos ochen-               co pueden cerrar los debates, producir los consen-
ta, se convirtió en piedra de escándalo y objeto de              sos. En tales circunstancias, sus polémicas flotan en
debate en los claustros universitarios durante los               el aire. O
tres últimos lustros del siglo diecinueve. En la uni-
versidad, donde se formaban las élites que habrían
de controlar la vida política colombiana, predomi-
naban los estudiantes de derecho, quienes también                Referencias
participaban activamente en las contiendas políti-
cas civiles y militares. Los cambios políticos que               Benoit, Paul.
siguieron al año de 1886, cuando con la llamada                  (1991) "La teología en el siglo XIII: una ciencia
Regeneración se revirtió el proceso de seculariza-                diferente a las demás" .En: Michel Serres,
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                                                                 (1974)Conversaciones con mis hijos.Bogotá:
    Los intelectuales liberales usaron el darwinis-               Banco Popular.(Biblioteca Banco Popular, Nos.
mo y el positivismo spenceriano, que para ellos                   65-67) .3v.
formaban una misma teoría científica, para trazar                Bourdieu, Pierre.
una línea de demarcación entre ciencia y religión y              (1982)Ce Que Parler Veut Diré. L'économie des
arrebatar a la metafísica el dominio sobre temas que               echanges linguistiques.Paris: Fayard. 244p.
tradicionalmente había controlado. Los humarús-                  Caballero, Lucas.
tas conservadores atacaron duramente el darwinis-                (1980) [1939] Memorias de la guerra de los Mil
mo y el positivismo y se opusieron a todo intento                  Días.Bogotá: Instituto Colombiano de
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Revista

  • 2.
    CONTENIDO PODER Y CONOCIMIENTO CIENTÍFICO: NUEVASTENDENCIAS MAURICIO NIETO EN HISTORIOGRAFÍA DE LA CIENCIA TECNOGRAFÍA MANUEL MEDINA DE LA CIENCIA HACIENDO CIENTÍFICOS E INGENIEROS PARA PROPÓSITOS JUAN LUCENA NACIONALES EN USA: Y GARY LEE DESDE LA GUERRA FRÍA HASTA LA COMPETITIVIDAD ECONÓMICA EL APORTE DEL DIPLOMÁTICO SUECO HANS JACOB GAHN (1748 -1800) A LA FORMACIÓN JOSE A. AMAYA DE LA BIBLIOTECA DE HISTORIA NATURAL DE JOSÉ CELESTINO MUTIS (1732 - 1808) LECTIO, DISPUTATIO, DICTATIO" EN EL OLGA RESTREPO F. NOMBRE DE LA CIENCIA: UNA POLÉMICA EVOLUCIONISTA EN COLOMBIA
  • 3.
    PODER Y CONOCIMIENTOCIENTÍFICO: NUEVAS TENDENCIAS EN HISTORIOGRAFÍA DE LA CIENCIA. Mauricio Nieto. Profesor Departamento de Historia, Universidad de los Andes. Historia como justificación entre estos. El interés filosófico en la práctica cien- L a gran mayoría, si no la totalidad de los trabajos en historia y filosofía de la ciencia publicados antes de la segunda guerra mundial parecían tener tífica y en los procesos y actividades que generan conocimiento y tecnología, hasta hace muy poco se había limitado a esfuerzos aislados, i.e., Ludwik el propósito de legitimar y enaltecer el método y los Fleck (1935) o Thomas Kuhn (1962). Nuestras creen- logros de la ciencia occidental. La historia de la cias, nuestra relación con la naturaleza, nuestras ciencia, generalmente escrita por científicos profe- necesidades e intereses, nuestra salud y el bienestar sionales se había interesado en rescatar aquellos del planeta parecen depender de los logros y fraca- episodios o individuos que habían contribuido a sos de la ciencia y la tecnología. Sin embargo, las construir las teorías modernas, y más que una in- complejas relaciones entre el conocimiento científi- vestigación sobre la naturaleza del conocimiento y co, la tecnología y la sociedad parecían excluirse de su relación con la sociedad, se trataba de una reseña la posibilidad de una comprensión crítica. de los "errores" de nuestros antepasados y una ce- lebración del triunfo de las teorías del presente. Hacia una historia social del conocimiento Gracias a los trabajos de un grupo de historia- La filosofía de la ciencia que dominó las prime dores, sociólogos y filósofos con quienes los ánimos ras décadas del siglo XX estaba obsesionada por de justificación y legitimación se transformaron en encontrar criterios formales de demarcación que, una actitud más crítica, que se proponía dilucidar de una vez y para siempre, nos permitiera recono el papel de la ciencia en la sociedad, pronto se hizo cer el conocimiento científico de otro tipo de espe evidente que las propuestas tanto del Circulo de culaciones menos sólidas. El Positivismo Lógico, los Viena como las del mismo Popper, y sus criterios miembros del Circulo de Viena y pensadores de formales y a-históricos, eran impropiados para enorme influencia como Karl Popper agotaron sus describir el desarrollo del conocimiento científico. esfuerzos por encontrar una definición formal de conocimiento científico, la cual, sobra decir, serviría La imagen convencional del trabajo científico, de bandera para la racionalidad de la cultura occi como una actividad puramente intelectual ajena a dental. Ninguno de ellos vio la necesidad de acudir un contexto social e independiente de intereses a la historia para iluminar sus investigaciones sobre ideológicos, políticos o económicos, comenzó a ser el método científico. reavaluada sistemáticamente. Algunos historiado- res con una sólida formación en filosofía, iniciaron La filosofía de la ciencia ha mostrado muy poco una tradición de investigaciones epistemológicas interés por las prácticas en laboratorios, por los desde una perspectiva histórica. Un buen ejemplo instrumentos utilizados o por el quehacer diario de de este tipo de investigadores es Alexander Koyré los científicos y su contorno cultural. La filosofía se (1892-1964) y sus investigaciones sobre el siglo XVII, ha concentrado en los resultados finales del queha- notablemente su Estudios Guiñéanos de 1939. Koyré cer científico, particularmente en sus productos se convertiría en un modelo intelectual para varios conceptuales: las teorías, los hechos y la relación investigadores que publicarían sus trabajos en los
  • 4.
    años sesenta ysetenta y que harían de la historia de Uno de los trabajos menos leídos pero más im- la ciencia una controvertida y creciente disciplina. portantes en historia de la ciencia es el libro de Ludwik Fleck, Génesis and development ofa scientific Las innovaciones culturales de los años sesenta, fact. Se trata de un trabajo que se anticipa, en sus que no podemos desligar de la guerra de Vietnam, conclusiones más radicales a Thomas S. Kuhn - la cultura hippie, la revolución estudiantil y un quien tuvo acceso a los trabajos de Fleck desde 1949. creciente temor en una vida dominada por la tecno- Exponer la riqueza analítica del trabajo de Fleck no logía y las leyes deterministas, generaron profun- entra en los propósitos de esta reseña. Señalaremos, das preguntas sobre la entonces actual autoridad de sin embargo, que la novedad de su argumento, la ciencia y el poder de las instituciones con respal- brillantemente ilustrado con un detallado estudio do científico. El éxito y el progreso de la ciencia se histórico de la sífilis y particularmente de los logros convirtieron en temas candentes que incluían una clínicos de Wasserman, radica en concluir, como su actitud desconfiada en los ideales ilustrados de ésta titulo lo dice, que los hechos científicos tienen una como fuente incuestionable de poder y progreso. génesis, y que tienen lugar dentro de comunidades que manejan una serie de prácticas y conceptos que En el ámbito académico surgiría un grupo de permiten, por medio de un proceso de "colectiviza- pensadores influyentes tales como Thomas S. ción", la construcción tanto de hechos como de des- Kuhn, Impre Lakatos y Paul Feyerabend, quienes cubrimientos.2 entre otros, persuadieron con cierto éxito a la filo- sofía de reconocer la urgencia de una revisión his- Kuhn, por su parte, y en buena medida siguien- tórica, tanto de las teorías, instituciones científicas do a Ludwik Fleck, expondrá el problema de una como de su entorno cultural. forma más sistemática en su celebre libro La estruc- tura de las revoluciones científicas. De esta manera, epistemólogos, filósofos y so- ciólogos del conocimiento se vieron notablemente Para Kuhn, la historia de la ciencia, lejos de enriquecidos por una detallada inspección de la responder a un progreso lineal y acumulativo, está génesis y el desarrollo de las prácticas científicas. marcada por discontinuidades. En su descripción Desde entonces, como bien lo señalaría Lakatos, del desarrollo científico encontramos períodos es- (parafraseando a Kant), "la filosofía de la ciencia sin tables en los que un conjunto de logros científicos historia es vacía, y la historia de la ciencia sin filo- universalmente reconocidos proveen un modelo - sofía es ciega".1 paradigma - para tratar problemas conocidos. Difi- cultades acumuladas, sin embargo, sugiere Kuhn, Las repetidas historias de grandes descubri hacen que dichos paradigmas entren en crisis obli- mientos, individuos geniales y experimentos cru gando a que ocurra un cambio de paradigma, una ciales, tienden a ser reemplazadas por una descrip revolución científica. La más polémica y controver- ción de los mecanismos e intereses sociales sobre los tida de sus contribuciones consiste en haber insi- que se legitima el conocimiento. Comienza a ser nuado que dichos paradigmas o tradiciones cientí- evidente que el historiador tradicional, acostum ficas, una vez separados por una revolución brado a convertir los cánones de racionalidad con conceptual se tornan inconmensurables. Es decir temporánea en criterios de juicio absolutos en las que sus lenguajes se hacen intraducibies, y sus con- controversias del pasado, termina silenciando y ceptos y su validez tienen completo sentido única- empobreciendo la historia. Se señala, una y otra vez, mente dentro de un marco teórico y social específi- que los criterios de selección de episodios con im cos. El concepto de masa que encontramos en la portancia histórica, que descansan en la supuesta física newtoniana, por ejemplo, tiene un contenido legitimidad de las prácticas contemporáneas, con muy distinto al concepto de masa en la física de ducen a recostrucciones anacrónicas e idealizadas Einstein. La idea de movimiento en la física aristo- que opacan el verdadero carácter de la ciencia y la télica, a la luz de la física moderna, se hace ininteli- tecnología. gible, al igual que la idea moderna de inercia es sencillamente impensable en la cosmología aristo- télica. 1. I. Lakatos, "La historia de la ciencia y sus reconstrucciones racionales" en: lan Hacking (Ed.) Revoluciones científicas, Fondo de Cultura Económico, Madrid, 1981. 2. Ludwik Fleck, Génesis and development of a scientific fact, University of Chicago Press, 1979. (Edición original, Entstehung und Entwicklung einer wissenschaítlichen Tatsache: Enfuhrung in die Lehre von Denkstil und Dekkollective, 1935)
  • 5.
    La noción deparadigma debe ser entendida en Sociología y conocimiento científico estrecha relación con una comunidad y una tradi- La década de los setenta presenció el nacimien- ción científica que se siente cómoda en una red de to de una nueva aproximación a la ciencia. Desde supuestos y creencias que trascienden el campo entonces la Sociología del Conocimiento Científico convencionalmente entendido como puramente (SCC) constituye un programa de investigación crí- científico. La continuidad de dicha red de conceptos tico y en franca oposición con anteriores esfuerzos y prácticas sobre los que tácitamente descansa el de la filosofía por explicar la naturaleza del conoci- conocimiento, como han insistido algunos herede- miento. ros de las ideas de Kuhn, se ramifica por fuera del ámbito científico en un contexto cultural mucho A diferencia de la filosofía de la ciencia, la so- más amplio, que incluye tradiciones cargadas de ciología no se interesó por analizar los productos ideología, e intereses políticos, económicos y reli- terminados del conocimiento sino el proceso de su giosos. Así, se busca explicar cómo nuestro saber y fabricación; más que buscar criterios formales de nuestras convenciones sociales se refuerzan el uno demarcación y legitimación, la sociología del cono- al otro en un sistema que sostiene y mantiene el cimiento científico se propuso explicar de manera orden.3 causal la existencia de todo tipo de saber.6 En con- traposición a la sociología clásica7, estas nuevas Posiciones más radicales y críticas no se hacen investigaciones no se limitaron a hacer referencia a esperar. Paul Feyerabend, por ejemplo, asume una factores sociales externos que afectan el trabajo posición deliberadamente anarquista frente al co- científico, sino que por principio entendieron el nocimiento. Para Feyerabend una teoría se hace conocimiento y la tecnología, en todas sus posibles racional sólo después de que partes incoherentes de expresiones, como fenómenos sociales. De lo que ella han sido utilizadas durante largo tiempo, y su algunos han llamado "sociología del error" pasamos legitimidad no depende de su riqueza empírica ni a una sociología del conocimiento que de forma de su coherencia lógica, sino de un proceso de simétrica e imparcial busca explicar todo tipo de propaganda y aprobación institucional. No hay, creencias sin emitir juicios sobre su veracidad, fal- nos repite Feyerabend, un comportamiento cientí- sedad, racionalidad o irracionalidad. fico ideal, ni hay un método único para hacer cien- cia y el modelo canónico de ciencia no es más que Dentro de esta tradición han aparecido nume- una fabricación que nos ofrece cierta seguridad in- rosos estudios de caso que parecen tener una base telectual.4 Sin embargo, el radical relativismo y la común, que a pesar de su importancia parece no actitud aparentemente destructiva de Feyerabend haber sido comprendida en su totalidad, i.e., que el parecen tener una justa causa: "... la intención del conocimiento científico es una construcción social. relativismo es proteger individuos, grupos o cultu- Pero ¿qué se quiere decir con esto? simplemente ras de las acciones de aquellos que creen haber que no hay nada extraordinario ni sagrado al res- encontrado la verdad".5 pecto, que como toda actividad social, la ciencia está sujeta y depende de convenciones y negociaciones, Las críticas a la ingenuidad del empirismo no de los intereses de individuos y comunidades espe- son para nada nuevas en la historia de la filosofía, cíficas, y que dichas convenciones e intereses pue- sin embargo, en este caso nos encontramos con una den y deben ser explicados. serie de estudios de carácter histórico concentrados en las ciencias naturales. Sin necesidad de enredar- Aunque en su mayoría comparten los plantea- se en las profundidades del idealismo alemán, los mientos planteados anteriormente, dentro de la di- trabajos en historia y sociología de las ultimas dé- versidad que encontramos en SCC, existen distintos cadas, que se ocuparon de eventos concretos de la programas o escuelas que vale la pena mencionar. historia de la ciencia, empezaron a revaluar siste- Entre las tendencias más influyentes e interesantes máticamente los presupuestos epistemológicos de están los trabajos del "Programa Fuerte de Sociolo- legitimidad y progreso del conocimiento científico. gía del Conocimiento Científico", o Strong Program 3. Ver por ejemplo: Thomas S. Kuhn, The structure of scientific revolutions, The University Press, Chicago, 1962; The essential tensión: Selected studies in scientific tradition and change, The University Press, Chicago, 1977. 4. Ver: Paul Feyerabend, Against Method, Verso, Londres, 1988; Farwelt to reason, Verso, Londres, 1988. 5. Feyerabend, Three dialogues on knowledge, Basil Blackwell, Oxford, 1991. 6. Ver: Bruno Latour, Science in action: how to foliow scientists and engineers through society, Open University Press, Milton Keynes, 1987. 7 Entre los cuales podriamos mencionar los trabajos de Emile Durkheim y Karl Mannheim.
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    de Edimburgo (BarryBarnes, David Bloor y Steve rigido de toda actividad humana se mantendrá in- Shapin), la Escuela de París (Bruno Latour y Mi- completa. chael Callon), el grupo de Bath (Harry Collins y Steven Yearley), y el grupo norteamericano de la Para David Bloor y los otros miembros del etnometodología (Harold Garfinkel y Michael "Strong Program", un genuino análisis del conoci- Lynch). Por otra parte, las contribuciones de corte miento requiere que la distinción entre creencia y feminista que se han ocupado de problemas de conocimiento, o entre creencias racionalmente jus- género y conocimiento,8 al igual que algunos inves- tificadas y creencias irracionales, desaparezca por tigadores dedicados a problemas de imperialismo completo. De esta manera cualquier convicción, no y ciencia, entre otros, son aportes de enorme impor- importa su origen, debe ser explicada de forma tancia dentro de la variedad de los estudios sociales imparcial y simétrica, es decir, sin emitir juicios de sobre ciencia. valor y manteniendo una imparcialidad con respecto a su veracidad. El Programa Fuerte Las publicaciones de un grupo de sociólogos La distinción entre creencia y conocimiento - británicos, concentrados en Edimburgo, Barnes, entendiendo conocimiento como creencias justifi- Bloor y Shapin parecen haberle dado forma a un cadas o verdaderas - es común en todas las culturas. programa de investigación cuyos fundamentos, tal Sin embargo, diferentes culturas reconocen creen- y como los presentaría David Bloor (1976), podría- cias distintas, y lo que se considera como conoci- mos resumir en cuatro supuestos o principios me- miento en un contexto particular puede ser mera todológicos. 1. Causalidad: sus estudios buscarían creencia en otro. exponer las causas que permiten la existencia de una creencia o conducen a cierto tipo de conoci- El conocimiento, siempre ligado a una tradición y miento; 2. Imparcialidad: independientemente de su dependiente de prácticas y rituales, no puede ser veracidad o falsedad, racionalidad o irracionalidad, para el historiador o sociólogo más que un sistema éxito o fracaso, todo tipo de conocimiento se estu- de creencias válidas por consenso y autoridad de diaría imparcialmente; 3. Simetría: cualquier tipo de manera similar en cualquier cultura. En este orden creencia, verdadera o falsa, estaría sujeta a el mismo de ideas, una comunidad científica debe ser enten- tipo de análisis y no se establecería ninguna distin- dida como una subcultura y debe ser estudiada ción entre las causas de una u otra; y 4. Reflexividad: como un mecanismo de justificación sin ningún este tipo de análisis se aplicaría a la sociología mis- privilegio epistemológico, el cual "negocia" la vali- ma, y los trabajos del "Strong program" o cualquier dez de su discurso. El sociólogo o historiador del otro tipo de estudio sociológico, deben estar sujetos conocimiento debe estar en capacidad de asumir la a ser explicados por su misma metodología.9 actitud de un explorador de culturas extrañas. Este distanciamiento con nuestra propia cultura, esta Veamos un poco más en detalle las consecuencias suspensión de nuestra certidumbre y arrogancia, de dichos presupuestos metodológicos. Las nos permite ubicarnos en un relativismo sin marco convenciones sobre las cuales se sostienen las prác- de referencia único, y así dejar de pensar con nues- ticas científicas deben entenderse por referencia a tras creencias y supuestos, para pensar sobre ellos. causas concretas. Las personas sostienen o abando- nan sus creencias cuando lo ven conveniente; es Antes de abandonar a los sociólogos de Edim- decir que los fines y los intereses tienen que formar burgo me parece fundamental aclarar un punto que parte de nuestro estudio o evaluación del conoci- suele ser motivo de malas interpretaciones con res- miento. De manera que para entender el desarrollo pecto del sentido de un estudio social de la ciencia. histórico de los cuerpos de conocimiento existentes Como nos lo quiere aclarar Barry Barnes, "No se la sociología del conocimiento debe recurrir a los trata de desconocer los logros de la ciencia... el fines y a los intereses que los generan. Una reflexión punto es mostrar que las cosas podrían haber sido sobre la historia del conocimiento que no toma en diferentes, que la gente no está obligada y reprimida cuenta el carácter profundamente intencional y di- en sus actos y sus creencias, ni en la razón ni en 8. Sandra Harding, Whose science whose knowledge?, Open University Press, Miiton Keynes, 1991; Donna Haraway, "Sex, mind and profit: from" human engeneering to sociobiology" en: Radical History Review, 20(1979): 206-237; L.J. Jordanova, "Natural facts: a historical perspective on science and sexuality" en: Nature, culture and gender, Cambridge, 1980; Anne Fausto-Sterling, Myths of gender: biological theories about women and men, Basic Books, New York, 1985. 9. David Bloor, Knowledge and social imagery, University of Chicago Press, 1976. pp.3-8.
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    la experiencia comotampoco en la ciencia misma. una celebración de los logros de la ciencia occiden- Las acciones humanas son siempre, en cierto senti- tal. do, acciones que entrañan una decisión libre. Las Algunas publicaciones recientes en historia de costumbres y las convenciones son entendidas la ciencia, europeas y norteamericanas han sido el como creaciones humanas, negociadas y sostenidas producto de investigadores conscientes de la im- activamente bajo el control colectivo de aquellos portancia de una revisión crítica de la difusión de que inicialmente las negociaron y que posteriore- la ciencia y la tecnología. Sin embargo, desde la mente las sostienen."10 publicación del famoso artículo de George Basalla, "The spread of Western science" en 1967 hasta algu- La historia de la ciencia que se ha apoyado en nos de los más recientes y reconocidos trabajos con la nueva sociología, los trabajos del Programa Fuer- un interés concreto en la difusión de la ciencia te o las publicaciones de Bruno Latour, entre mu- occidental, como es el caso de Lewis Pyenson, los chos otros, han hecho visibles las relaciones entre historiadores del conocimiento científico han mos- conocimiento y poder y han facilitado la aparición trado poco interés en problemas de apropiación, de novedosos estudios relacionados con temas dominación y explotación. como imperialismo, género y raza en la historia de la ciencia. Ya que dichos trabajos nos pueden mos- Los historiadores provenientes del general- trar nuevas herramientas para una comprensión mente llamado "Tercer Mundo", si acaso son leídos, crítica de la historia de la ciencia y la tecnología en en su mayoría han sido entrenados en universida- países menos industrializados, vale la pena que nos des europeas o norteamericanas y su reconocimien- ocupemos en seguida de las prácticas científicas to y prestigio académico depende en gran medida como formas de poder y control social. de instituciones y publicaciones extranjeras. Pero el problema no es simplemente la falta de oportuni- Las prácticas científicas y el Tercer Mundo dades para investigadores tercermundistas de pre- Las recientes investigaciones de un número sentar sus propias versiones. De hecho, muchos de considerable de sociólogos e historiadores de la ellos han sido los gestores de los trabajos más apo- ciencia, no sólo de Europa y Norteamérica sino de logéticos y reverenciales con respecto al carácter muchos otros continentes, han puesto en evidencia intrínsecamente benefactor de la ciencia y la tecno- el papel central que las prácticas científicas han logía. Aun más urgente, es una revisión de las for- tenido en la historia política de occidente. Las dife mas tradicionales de describir las practicas científi- rentes contribuciones de dichos investigadores han cas en general. permitido revaluar los esquemas tradicionales so bre el carácter de la ciencia y su papel en la historia de los imperios occidentales y sus colonias.11 Sin Para aproximarnos al problema dé una forma embargo, la discusión actual sobre ciencia e impe más concreta quisiera concentrarme en cuatro pun- rialismo, a pesar de su innegable importancia, per tos básicos: Primero, que la filosofía de la ciencia en manece dominada por nociones convencionales so su forma tradicional, la búsqueda de criterios de bre el carácter progresivo y liberador de la ciencia demarcación formales y a-históricos, la demanda occidental. por un método único para las ciencias y en general el carácter prescriptivo y legitimador de la filosofía El mundo académico, notoriamente dominado de la ciencia, más que iluminar el camino, lo obsta- por investigadores de habla inglesa, parece culiza. Segundo, la concepción maniquea de ciencia estar atrapado en una visión eurocentrica y mar- y sociedad, la tendencia a ver el conocimiento cien- cadamente centralizada de la historia. Con la ex- tífico operando en un espacio autónomo, (el mundo cepción de algunos casos aislados, los trabajos en tres de Karl Popper) ha impedido un genuino en- historia del conocimiento se han concentrado en tendimiento de las raíces sociales del conocimiento. los individuos y centros geográficos comúnmente Tercero, que los conceptos de poder y control social, reconocidos como productores de adelantos cien- comúnmente restringidos a los campos de la políti- tíficos, y no ha dejado de ser, de una forma u otra, ca, la milicia y las leyes, entorpece la labor del 10.Barry Barnes, Scientific Knowledge and social theory, Routledge and Kegan Paul, 1980. 11.Entre las más importantes publicaciones sobre ciencia e imperialismo, podriamos mencionar: Nathan Reingoid y Marc Rothenberg, (Eds) Scientific colonialism: a cross-cultural comparison, Washington: Smithsonian Institution Press, 1987; Patrick Petitjean et al., (eds) Science and Empire, Boston: Kluwer Academic Publishers, 1991; Antonio Lafuente et al., (Eds) Mundialización de la ciencia y cultura nacional, Madrid: Doce Calles, 1993; Patrick Petitjean, et al. (Eds.) Science andEmpires, Boston Studies in the philosophy of science, 1992.
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    historiador del conocimiento.Y finalmente que es confinada a sus lugares de origen, y que a pesar de todas tas dificultades o deficiencias de nuestra concep las limitaciones ya mencionadas, Basalla es, en gran medida, ción del quehacer científico pueden ser superadas responsable de haber incluido la historia de la ciencia en la más concretamente, algunas de las propuestas historia de la expansión de occidente. en sociología del conocimiento científico de las ultimas décadas nos dan la posibilidad Una de las principales razones por las cuales las practicas desarrollar una investigación más efectiva. científicas no han tenido, para el historiador tradicional, un papel importante en los procesos de conquista y Veamos algunos de los problemas a los que dominación de otras culturas, consiste en que los modelos se han enfrentado los trabajos sobre la difusión que pretenden explicar la difusión de la ciencia occidental de la ciencia occidental: La publicación de George tienden a ser lineales y progresivos, es decir que suponen Basalla "The diffusion of Western science" ha sido una serie de fases que van no sólo de entonces a ahora, sino objeto de variadas críticas y el punto de partida del obscurantismo a la ilustración, de equivocaciones a de un prolongado debate entre historiadores de hechos, de pobreza a riqueza y de lo erróneo a lo correcto.13 la ciencia.12 Se ha dicho que la búsqueda de un Como bien lo señalaría Roy Macleod, "la ciencia occidental único modelo para describir la difusión de la ha sido tradicional-mente vista como benevolente, apolítica ciencia es inútil debido a la complejidad del y neutral; y su extensión como una incuestionable contribu- problema y que el modelo de Basalla es ción al progreso material y a la civilización"14 Nuestra tarea - demasiado general y abstracto para explicar casos como lo sugeriría Macleod- es estudiar la ciencia no en la particulares y sus idiosincrasias. Algunos historia imperial sino como historia imperial comentadores han señalado que las tres fases de Basalla pueden ofrecer un marco teórico Para darle un contenido real a la ecuación Cien- adecuado para discutir el desarrollo científico en cia=Poder, nos vemos obligados a revisar concepciones países como los Estados Unidos, Rusia o Japón; tradicionales de la idea de poder, dominación e pero que sus propuestas se muestran inadecuadas imperialismo que por lo general se han limitado a formas cuando pretendemos explicar la historia de la de dominación política, militar o legal. Como lo ha ciencia en países no industrializados. La tercera señalado en repetidas ocasiones Michel Foucault, autoridad fase del modelo de Basalla, "Ciencia Nacional" si y poder son convencio-nalmente vistas como fuerzas es que se ha dado, no garantiza independencia represivas que un individuo o un grupo reducido de de un control foráneo sobre las prácticas personas, desde una posición central, ejerce sobre otros. científicas de un país en vías de desarrollo. El caso de Latinoamérica es un claro ejemplo de dichas Dicha tendencia a identificar el poder con el estado limitaciones. imperial, el gobierno o la corona ha facilitado la fabricación de ilusiones de libertad y autonomía cuando dicha artificial Pero el problema fundamental de modelos concepción del poder es reemplazada o negada. Viejos como el de Basalla está no tanto en incapacidad clichés que identifican la ilustración y el saber occidental de explicar la historia de la difusión científica con ideales de libertad, sobre los cuales descansa gran parte en su totalidad, sino en la carencia de un método de la historia colonial, nos encierra en una historiografía efectivo que nos permita ilustrar los intereses y reverencial y servilista. mecanismos que hacen de las prácticas científicas formas de apropiación y control, La idea de verdad y conocimiento, como lo afirmaría tanto de la naturaleza cómo de seres humanos. Foucault, es siempre el resultado de múltiples formas de represión y restricción. El sentido y la validez del Sin embargo, no sería justo desconocer que discurso científico encuentra su "The spread of Western science" fue publicado en 1967, cuando la historia de la ciencia aun estaba 12. El modelo de Basalla para explicar la difusión de la ciencia occidental consiste de tres estadios consecutivos; una primera fase caracterizada por la ausencia de conocimiento científico en la cual la sociedad o nación no europea es una fuente de estudio para la ciencia europea; una segunda fase de ciencia colonial completamente dependiente de las practicas europeas; y una tercera y ultima fase en la cual la sociedad logra establecer una ciencia nacional independiente. 13. David Wade Chambers, Locality and science: myths of centre and periphery", en A. La fuente et al., Mundialización de la ciencia, p. 315. 14. Roy Macleod, "On visiting the moving metrópolis: Reflexions on the architecture of imperial science" en: Nathan Reingold y Marc Rothenberg (Eds.) Scientific colonialism: a cross cultural comparison, Smithsonian Institution Press, 1987.
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    justificación en loque Foucault llamaría "episte- ción de una planta nuclear, o una fábrica de auto mes" i.e; las condiciones en las que el pensamiento móviles no están simplemente interactuando con es posible teniendo en cuenta un contexto determi- intereses externos. Estas practicas constituyen un nado. Foucault insiste en mostrar cómo el conoci- ejercicio activo de poder y la diseminación de di miento depende fundamentalmente de mecanis- chas actividades es la diseminación de mecanismos mos de poder e instituciones con control social. Sus de control. reflexiones sobre la historia parecen traer un men- saje de liberación : "... se trata de cortar a cuchillo La retórica que ha marcado una clara distinción las raíces del pasado, de borrar las veneraciones entre ciencia e ideología, ciencia y religión, ciencia tradicionales, a fin de liberar al hombre y no dejarle y política, ha sido parte de la cultura por siglos. Sin otro origen que aquel en el que tuviera a bien reco- embargo, como ya lo habíamos señalado, la reciente nocerse.15 discusión entre sociólogos del conocimiento cientí- fico ha abierto nuevas alternativas que nos ayudan El poder, debemos suponer, se ejerce a través a evadir dicha visión maniquea del conocimiento y de prácticas sociales concretas tales como la historia la cultura. natural, la taxonomía, la elaboración de mapas, cartas estelares y de navegación, practicas médicas Las prácticas científicas y su importancia o la implantación de una nueva tecnología. política han sido subestimadas por los historiadores y es claro que la periodización de la El poder no es un atributo exclusivo de reyes, historia de Latinoamérica no tiene ninguna papas o ministros. El control y la dominación se relación con la historia de la ciencia en dichos hacen visibles únicamente cuando practicas socia- países. Los períodos históricos convencionales les concretas son examinadas. han sido demarcados desde el punto de vista de la historia política europea. Para ilustrar este punto Imperialismo no es otra cosa que la apropiación veamos rápidamente el caso de Latinoamérica y control de tierra habitada por otros. Si examina- donde el período indígena o precolombino finaliza mos la función de la ciencia durante los siglos XVH en 1492, y el período colonial en 1810 (o y xvín, cuando Europa vive un creciente proceso de cualquier fecha que los historiadores le quieran expansión y control sobre la naturaleza y otras cul- dar a la independencia de las distintas naciones turas, nos encontramos con que esa es la función americanas). Si por ejemplo examinamos el explícita de la historia natural. El naturalista reco- concepto de "colonialismo" y tenemos en cuenta lectando, clasificando y representando objetos na- elementos relacionados con el desarrollo de la turales establece cierta relación con la naturaleza ciencia, al igual que factores económicos y que se traduce en posesión y por ende en poder. culturales,nos veríamos obligados a extender el período colonial hasta el día de hoy. . La distinción sistemática entre los intereses del estado -generalmente relacionados al comercio, la La noción tradicional de ciencia que hemos des- religión, poder político, etc.-, y la ciencia, común- crito nos impide ver que las prácticas científicas mente vista como opuesta a, o reprimida por for- contienen a la vez elementos progresivos y regresi- mas de poder externas a ella, ha permitido la apa- vos. La identificación del saber científico con pro- rición de algunos estudios importantes sobre greso, racionalidad y beneficios para la humanidad instituciones, mecenazgo, políticas estatales e inte- entera ha sido universalmente reconocido por si- reses económicos y políticos ligados a prácticas glos y sería necio sostener que la ciencia es siempre científicas. Pero esta distinción entre factores inter- y en todo lugar un elemento intrínsecamente alie- nos y externos en la descripción de la actividad nador y opresivo; pero seria igualmente tonto sos- científica termina distorcionando el verdadero ca- tener que es únicamente en su abuso o mal manejo rácter social e histórico de la ciencia, para así, una que ésta sirve como herramienta de control y domi- vez más, reforzar la imagen idealizada del conoci- nación. miento científico. Como lo ha señalado Sandra Harding, " La Las practicas científicas, la clasificación de ciencia occidental también ha contribuido a el es- plantas y animales, la elaboración de mapas, la tancamiento de "otros". En la categoría de otros búsqueda de una cura para la malaria, la construc- Harding incluye la mujer, la naturaleza y los habi- tantes del tercer mundo.16 La implantación de la 15. Michel Foucault, Nietzhe, la genealogía, la historia, Pre-textos, 1988.
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    ciencia y latecnología occidentales puede también sa de Newcastle (1623-1673) quien escribió sobre contribuir al despojo de los nativos del control de filosofía natural; el caso de Rosalind Franklin en el sus propios recursos, restándoles poder de forma "descubrimiento" de la estructura del ADN; y otros sistemática. nombres que, naturalmente no hemos oído nunca. Genero y raza en la historia de la ciencia Estos trabajos biográficos nos han permitido El interés del feminismo por la ciencia coincide entender mejor la naturaleza de la estructura de con un momento de creciente escepticismo sobre poder institucional del conocimiento científico de los beneficios que ésta y la tecnología le pueden dar occidente y han sido útiles para revaluar nociones a la sociedad; pero también ocurre cuando la ciencia tradicionales sobre la producción de conocimiento y la tecnología ganan más y más apoyo y poder en científico como el fruto de algunos individuos ais- la educación superior y en las políticas de estado en lados, Aristóteles, Copernico, Galileo, Newton y el mundo industrializado. Einstein; y mostrar que por el contrario el conoci- miento es el resultado de una actividad colectiva. Pienso que sus tesis -menos conocidas entre nosotros- no solo han enriquecido los estudios so- Sin desconocer la pertinencia de dichos trabajos, ciales sobre ciencia, sino que presentan una alterna- encuentro mucho más interesante y efectivo otro tipo tiva crítica a SCC, y que pueden ser de particular de análisis en los cuales el interés ya no es rescatar la importancia para nuestro trabajo en países conven- labor de algunas mujeres o narrar sus luchas por cionalmente vistos como periféricos. La posición ingresar a universidades, sociedades o instituciones feminista frente a la ciencia está necesariamente científicas, sino examinar el contenido mismo del saber relacionada con problemas de clase, raza e imperia- científico, ocupándose de la mujer no como lismo cultural. Sus reflexiones han generado impor- productora sino como objeto del conocimiento para tantes conclusiones sobre la naturaleza de las prác- mostrar que el contenido del conocimiento -y no solo ticas científicas, que nos permiten, una vez más, sus instituciones- han tenido un carácter revisar la idea tradicional del conocimiento cientí- androcéntrico. fico como neutro, universal, apolítico, progresivo y liberador. Cómo punto de partida vale la pena recordar que la ciencia occidental, tradicionalmente presentada El feminismo académico es un esfuerzo por como racional y objetiva, en oposición a lo afectivo, identificar, entender, criticar y cambiar los medios emocional y pasional tiende a reconocerse con lo que han permitido la fabricación y justificación de masculino. La naturaleza, por su parte, misteriosa y nuestras concepciones de lo femenino y lo masculi- pasiva tiende a ser identificada con lo femenino. no, y así mostrar que las nociones de género en Cómo literalmente lo han expresado filósofos de nuestra cultura son construcciones sociales que fo- enorme influencia como Francis Bacon, el papel de la mentan y apoyan una condición universalizada de ciencia es conquistar, dominar, controlar y penetrar desigualdad. los secretos de la naturaleza. Creo que suficiente se ha escrito sobre metáforas andro-céntricas que definen el Son varios los motivos por los cuales el feminis- papel de la ciencia en Occidente, y preferiría mo se ha interesado por la ciencia: la actividad concentrarme en estudios de caso más concretos que científica ha sido, y en gran medida sigue siendo, revelan a la ciencia como un agente de poder y patrimonio de hombres que pertenecen a grupos dominación. sociales y raciales específicos. Algunas escritoras se han interesado en rescatar figuras femeninas que no Un buen numero de reveladores trabajos han han tenido un debido reconocimiento en la historia hecho evidente como la medicina, la fisiología, la de la ciencia occidental. Podríamos mencionar los genética y la antropología han presentado como trabajos de Margaret Alie y su Historia de la mujer en natural y han contribuido a preservar una estructura la ciencia desde la antigüedad haste el siglo xix. Alie nos social jerarquizada. habla de mujeres como Hildegard of Bingen (1089- 1179) y sus trabajos en Historia natural y medicina; Desde Aristóteles las ciencias naturales han te nido Lady Anne Conway (1631-1679) quien produjo una mucho que decir sobre la naturaleza de femenino y cosmología vitalista, Margaret Cavendish, Duque- lo masculino y sobre la función biológi- 16. Sandra Harding, Whose science? Whose knowledge? Milton Keynes: Open University Press, 1980, p.
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    ca y socialde la mujer en nuestra cultura. Hasta el y análisis estadístico, desde comienzos de siglo con siglo XVIII, las teorías de la reproducción habían los famosos trabajos de Cyril Burt, hasta algunas otorgado a los espermatozoides un papel activo y publicaciones recientes han llegado a conclusiones dominante mientras que el óvulo cumplía una fun- similares. Stephen Jay Gould en su brillante trabajo ción receptora y pasiva. El estudio embriológico de The mismeasure of man, nos muestra como los dife- la diferenciación sexual también se ha caracterizado rentes esfuerzos por medir científicamente las capa- por describir la formación del feto masculino como cidades humanas son inseparables de los intereses un proceso activo, mientras que el feto femenino sociales de quienes desarrollaron dichos trabajos. parece haberse detenido en su proceso de gesta- Esto no quiere decir que estemos hablando de casos ción.17 de fraude o incompetencia científica. Con la excep- ción del caso de Burt se trata del cuidadoso trabajo Con el surgimiento de la teoría de selección de talentosos y honestos hombres de ciencia. natural y el Darwinismo social, el auge de la euge- nesia a comienzos de siglo, la craniometria, el estu- Otro de los temas que ha motivado una revisión dio de la herencia, la obstetricia y la invención del feminista de la historia de la medicina ha sido la concepto de coeficiente intelectual y los diferentes tendencia por parte de la comunidad médica a de- métodos para medir nuestras capacidades físicas e finir lo femenino en función de su sistema repro- intelectuales, la comunidad científica ha presenta- ductivo, lo cual ha facilitado una explicación natu- do en repetidas ocasiones evidencia "contundente" ral del rol de la mujer como ama de casa, niñera y para reafirmar diferencias biológicas que tienden a en general como una fábrica de bebes. Como conse- favorecer la idea de que el hombre blanco está cuencia, algunas teorías sobre los efectos de la naturalmente mejor dotado para asumir el lideraz- menstruación y la menopausia y sus connotaciones go en la sociedad occidental. patológicas han contribuido, una vez más, a vigori- zar una imagen de la mujer como esclava física y No podemos olvidar que muchas de esas teo- emocional de su sistema reproductivo. rías, que hoy nos pueden parecer inadecuadas, han afectado a miles de millones de personas a quienes La deconstrucción de estos discursos científi- sistemáticamente se les ha excluido o se han margi- cos, que lamentable no podemos discutir aquí de nado ellas mismas de programas educativos y ofi- forma detallada, forman parte de programas de cios que parecerían ser más idóneos para mentes y investigación con puntos de vista epistemológicos cuerpos masculinos, oficios que por lo general están diferentes que quisiera mencionar brevemente. relacionados con el poder político y económico. En contraposición con las propuestas de SCC La eugenesia y su obsesión por medir y jerar- a los que me refería al comienzo, El Programa quizar las capacidades humanas, encontraría nu- Fuerte, La Escuela de París, etc., el feminismo merosos hombres de ciencia dedicados a proveer tiene un determinado propósito de emancipación argumentos anatómicos, evolutivos, genéticos y fi- que le obliga a asumir una posición claramente siológicos para legitimar un orden social determi- distinta. Ya no se trata únicamente de desmitificar nado. La craniometria y los elaborados estudios de la universalidad y la neutralidad de la racionalidad George Morton, Louis Agazzi al igual que las me- científica, sino de crear y fundamentar una visión diciones del peso de cerebros desarrolladas por diferente y defendible de la sociedad y de la Paul Broca, entre otros, popularizarían la idea de naturaleza. El relativismo radical no es suficiente que no sólo el volumen del cráneo era directamente ni útil para un movimiento de emancipación proporcional a la capacidad intelectual, sino que el femenina. La pregunta es entonces cómo es hombre blanco presentaba cráneos de mayor tama- posible no sólo restarle credibilidad sino utilizar ño que los de indígenas, mongoles, negros y por como un medio de liberación un tipo de supuesto que el cráneo femenino en todas sus razas conocimiento que parece estar tan estrechamente era significantemente más pequeño.18 enmarcado y determinado por proyectos occidentales, burgueses y masculinos. La invención del concepto de coeficiente inte- lectual y de sofisticados métodos para su medición Podríamos mencionar tres frentes principales: Una primera alternativa que he querido llamar Fe- 17.Ver, Anne Fausto-Sterling, Myths of gender: Biological theories about women and men, Basic Books, New York, 1985, pp.77-85. 18.Uno de los comentarios más divertidos de Broca es que el cerebro de mayor peso jamás examinado, 1,565 gr. curiosamente le pertenecía a una mujer que había asesinado a su marido.
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    minismno Ilustrado, lacual tiene como fin corregir del conocimiento no pretendería ningún tipo de los errores de algunos científicos, mostrar su objetividad formal y absoluta. Sin embargo, incompetencia y ofrecer una visión de la argumenta Harding, pensar desde el punto de vista naturaleza y de la mujer más rigurosa y de la mujer, de un habitante del Tercer Mundo o de genuinamente objetiva. Se trata entonces de un un miembro de un grupo racial relegado, nos grupo de mujeres dedicadas a la ciencia que busca permitiría hacer extraños el significado y sentido criterios médicos y científicos que nos permitan que parecen familiares y naturales. Esta es, para tener una visión menos viciada, de por ejemplo, Sandra Harding, una posición epistemológica los efectos de la testosterona en el carácter y privilegiada que nos permitiría ver con más habilidades de hombres y mujeres, o de los efectos claridad las deficiencias de una cultura que fracasa "patológicos" de la menstruación y la menopausia, en su intento de ser igualitaria y democrática. que le permita a las mujeres recobrar el control sobre sus cuerpos y sus vidas. "Imaginar una ciencia feminista - admite Har- ding - sería como pedirle a un campesino medieval Una segunda posición, en apariencia más radi imaginar la teoría de la genética". Admite que cal y que he podríamos denominar Feminismo Pos nuestras imágenes están aun incompletas y sin tmoderno, encuentra demasiado respetuosa e inge embargo se atreve a soñar y darnos algunas pistas nua la visión anterior de la ciencia y de los ideales de como podría ser esta nueva ciencia: "No sería de la Ilustración. Su tarea se concentraría en elitista ni totalitaria y por lo tanto tendría que ser contextualizar histórica y culturalmente la accesible, física e intelectualmente, a todos los actividad científica para revelar su carácter político interesados. Tendría la capacidad de reconocer que e ideológico. cada "verdad" nueva es parcial y culturalmente determinada. Reconociendo que personas Sin embargo, al igual que SCC, sus trabajos diferentes tienen experiencias y formas de ver parecerían estar metodológicamente impedidos distintas; por lo tanto perspectivas, valores e para defender con aspiraciones de objetividad los intereses diferentes. La ciencia feminista buscaría intereses de un grupo social específico. diversidad cultural entre sus participantes de manera que a través de aproximaciones diferentes Finalmente, encontramos una tercera posición se puedan entender facetas de las realidades que se que podríamos entender como un proyecto de pretenden explicar. Esa diversidad ayudaría a construir Una Teoría del conocimiento feminista y asegurar la sensibilidad de la comunidad científica que han sido defendida por escritoras como Sandra a las diferentes consecuencias de su trabajo y por Harding y Donna Haraway. Ellas siguen viendo en lo tanto incrementaría su responsabilidad sobre los la actividad científica, tal y como la entendemos fines y productos de sus investigaciones."20 hoy, al igual que las propuestas de SCC, limitaciones para producir y legitimar un Después de haber escuchado esa utopía femi- conocimiento genuinamente revolucionario. nista, independientemente de si la compartimos o no, si pensamos que es realizable o no, nos enfren- Sin desconocer la importancia de las tamos con un grupo de mujeres que por décadas posiciones anteriores, Harding y Haraway, entre han luchado por incorporar sus puntos de vista otras, creen que es posible y necesaria la dentro de la tradición científica occidental y que se construcción de una epistemología feminista y la han visto obligadas a revisar hasta sus más profun- legitimación de lo que Haraway llama un das raices la naturaleza del conocimiento "conocimiento localizado".19 científico, i.e., mostrar su determinación cultural y sus raices políticas. Los resultados del trabajo científico producen información únicamente en la medida en que dicha Conclusión información tiene significado. Se trata entonces de La historia y en particular el mundo moderno hacer explícito ese significado, de asumir el nos exige asumir una posición ambivalente frente a carácter social del conocimiento, y de hacer de esa la ciencia y la tecnología, nos obliga a reconocer determinación cultural un mecanismo de que éstas llevan consigo elementos tanto justificación. Nuestras creencias, universalmente progresivos como regresivos y que si bien su aceptadas o no, tienen su origen en formas institucionaliza-ción puede incrementar el poder y específicas de ver el mundo. Una teoría feminista el control de 19. Donna Haraway, "Situated Knowledges: The science question in feminism and the priviledge of partial perspective", en: Feminist Studies 14, no.3, 1988. pp. 575-599. 20. Sandra Harding, Whose science whose knowledge? Thinking from women's Uves, Open University Press, 1991, p.300.
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    ciertas naciones ogrupos sociales, también puede economía o el conocimiento. Cualquier otra alter- contribuir a despojar a otros del control que tienen nativa, cualquier otro camino, a la luz de dicha sobre sus vidas. "historia túnel" parece utópica, retrógrada o irreali- zable. Y es precisamente por eso que una visión La historia de la ciencia y la historia en general, renovada y crítica del pasado es tan urgente, en demasiadas ocasiones ha sido un poderoso ins- porque nos permite desvelar los intereses que trumento para quienes se interesan en legitimar el legitiman las verdades de hoy. Aún más presente. Es común encontrar reconstrucciones del interesante porque nos hace posible entender el pasado que se nos presentan como una cadena de pasado y el presente como encrucijadas que nos hechos que inexorablemente conducen a la ciencia permiten reconocer y considerar opciones y tecnología modernas. Se nos describe una ruta de diferentes. El punto es mostrar que nuestra sucesivos logros tecnológicos y científicos que cons- historia pudo ser otra y que no hay razón que nos tituyen el ascenso del hombre y de paso se legitima impida pensar que las cosas pueden ser una idea de progreso que se suele identificar con la diferentes. No hay fuerzas históricas superioridad económica de las naciones industria- inquebrantables. Uno de nuestros retos es entonces lizadas. Todo lo que conduce a repetir los procesos explorar nuevas formas de aproximarse al concepto de industrialización que hemos visto crecer -y por de poder que esté más deacuerdo con las qué no- infestar otras naciones se define como avan- practicas por medio de las cuales algunas zado, sin que se nos permita concebir otras formas personas son controladas por otras y así crear un validas para la configuración de la sociedad, la espacio crítico que nos permita elegir libremente.
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    El viejo sueñode viajar a la luna, lo realizó por primera vez en el cine George Méliés, en 1902, con la película Le Voyage dans la Lune. (Fotografía en Enciclopedia Salvat del Cine, 1979)
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    TECNOGRAFIA DE LACIENCIA Manuel Medina Universidad de Barcelona / Invescit El término "tecnociencia" para designar el com- formas a lo largo de toda la tradición científica. plejo de la ciencia y la tecnología contemporá- Su configuración actual es el resultado de una neas tiene una carga conceptual especial (Riera, evolución que hay que reconstruir históricamente 1994). No sólo indica que con el paso de la si se quiere comprender y evaluar efectivamente ciencia académica a la ciencia gubernamental e la tecnociencia característica de nuestra tiempo. industrial, sobre todo en el siglo XX, ciencia y tecnología han llegado a ser prácticamente CIENCIA Y TÉCNICAS ANTIGUAS inseparables en la realidad. También señala una El modo originario del conocimiento es el saber Nueva Imagen de la ciencia y la tecnología que operativo, es decir, el saber cómo proceder. Enten- los actuales Estudios de Ciencia y Tecnología diendo como procedimientos o esquemas operativos, han ido elaborando frente a las concepciones podemos decir que la forma fundamental del tradicionales (Medina, 1994). Una de las ideas conocimiento es el dominio de técnicas. Ya en el características es que la ciencia no se puede Paleolítico, el hombre inventa y perfecciona una reducir a los científicos ni la tecnología a los técnica que puede ejercer con sus propios órganos y le tecnó-logos, sino que ambas forman parten de un permite despegar del ámbito técnico puramente animal: complejo entramado junto con otros dominios el lenguaje. El lenguaje es decisivo para la transmisión sociales, económicos, políticos y culturales. Es lo humana de los conocimientos operativos, pues que se conoce como Ciencia, Tecnología y posibilita la representación simbólica del saber y la Sociedad. sistematización de operaciones. Pero, quizás, el logro más importante del hombre prehistórico sea la Las complejas interacciones conocidas como emergencia de la propia técnica. Es decir, una técnica Ciencia, Tecnología y Sociedad forman una característicamente humana, consistente en el diseño y unidad de hecho inseparable y un complejo el uso consciente de técnicas dirigidas a realizar entramado que sólo pueden abordarse en el determinadas tareas. La técnica de elaborar técnicas, marco de estudios interdisciplinares. Por razón que constituye la base de la cultura humana. de su misma complejidad, se puede destacar, Una nueva forma de representación simbólica se analíticamente, algún sub-conjunto de dichas hace posible con la invención de la escritura en el seno interacciones en particular como centro de de las grandes culturas orientales antiguas. La escritura gravedad para un tipo de estudios determinado. encabeza una revolución en el dominio de las técnicas Así la sociología de la ciencia se centra simbólicas, en la que juegan un importante papel las especialmente en el entramado de ciencia y culturas de la antigua Mesopotamia. En la Edad de sociedad. De manera análoga, el presente trabajo Bronce las técnicas materiales, es decir, las técnicas quiere contribuir a una nueva modalidad dentro duras relacionadas con la fabricación y modelación de de los estudios de ciencia y tecnología centrada objetos, el empleo de artefactos materiales y la especialmente en el entramado de ciencia y obtención y transforma-- tecnología, que podemos llamar tecnografía de la ciencia. Se podría pensar que el actual entramado de ciencia y tecnología, que constituye el núcleo de lo que se llama tecnociencia, es exclusivo de nuestra época, pero lo cierto es que ha existido con diferentes
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    ción de sustanciasexperimentan grandes avances, planteamiento y la resolución operativa de gracias a la especialización artesanal en las grandes problemas que se formulan en términos concretos de concentraciones urbanas. Pero tanto o más remar- situaciones y objetos de la práctica corriente. No cable, es el desarrollo de nuevas técnicas organizativas aparecen enunciados asertorios ni principios que se ponen de manifiesto en la aparición de generales, como tampoco se plantea la necesidad de populosas ciudades, de los grandes ejércitos de tra- probar los sistemas de reglas y procedimientos. Más bajadores y guerreros y de los vastos imperios, bien, se da por supuesto que funcionan y su gobernados por un monarca de forma autoritaria y comprobación consistiría, en todo caso, en la centralizada. aplicación de los mismos. Con las nuevas formas de organización social, política Con los primeros filósofos aparece una nueva forma y económica surge un nuevo tipo de especialista, los de representar lingüísticamente el saber operativo: la funcionarios o sacerdotes al servicio real, encargados presentación teórica. En la filosofía jonia se pueden de dominar la creciente complejidad de la producción, detectar claramente prototeorizaciones de técnicas la administración y el gobierno. Para este fin, los de transformación, ópticas, mecánicas y neumáticas, nuevos funcionarios revolucionan las técnicas blandas así como de organización social. Estos primeros pasos o procedimientos predominantemente operativos, que de la techne a la theoria son, sin duda, más importantes pueden ejercerse con los solos órganos y facultades que el tan mistificado paso "del mito al logos". propios y en los que se opera fundamentalmente con artefactos simbólicos. Las nuevas técnicas simbólicas Donde no cabe duda que nos encontramos ante una están destinadas al registro y control de datos, a la nueva formulación del saber, es ante los primeros medición y cálculo, y, en general, al procesamiento y enunciados teóricos de la geometría griega, atribuidos anticipación de la información. a Tales de Mileto: En este nuevo dominio de saber operativo alcanzan —El círculo queda dividido en dos partes iguales por un sorprendente desarrollo las técnicas me-trológicas cada uno de sus diámetros. básicas. En el cómputo de objetos, que se remonta al Paleolítico, se introduce la numeración convencional —Ángulos opuestos por el vértice son iguales. y la notación posicional, así como tablas y algoritmos de cálculo. Se desarrollan la geometría o medida de —Los ángulos de la base de un triángulo isóceles son longitud, área y volumen, la hilometría o medida de iguales. masa, tanto geométrica (por volumen), como mecánica (con la ayuda de balanzas) y la cronometría —Las diagonales de un rectángulo son iguales y se astronómica (mediante calendarios y relojes de sol) y cortan mutuamente por la mitad. mecánica (con el empleo de relojes de agua). —Los ángulos periféricos inscritos en un En el dominio de las técnicas duras, ejercidas por la semicírculo son rectos. clases dominadas de los artesanos, no se dan representaciones ni sistematizaciones simbólicas de Las reglas y procedimientos de configuración, las mismas, debido al monopolio funcionarial de las medida y cálculo de la geometría operativa se han técnicas blandas. El aprendizaje y la transmisión son transformado en enunciados asertorios generales, in- directos e intuitivos, y se realizan a través de la dependientes de situaciones determinadas y apa- participación operativa y de la comunicación per- rentemente desprovistos de toda finalidad, que sonal. En el marco de las técnicas blandas, en cambio, describen propiedades y relaciones de objetos abs- surge una nueva forma de representar sistemá- tractos ajenos a la práctica. ticamente y de transmitir el saber operativo. Su formulación simbólica consiste en enunciados ope- Esta nueva forma de presentar la geometría tiene, rativos, instrucciones y algoritmos dirigidos a realizar desde sus mismos orígenes, otra caracterísfi-ca: la una determinada tarea. idea de probar los enunciados. Según la tradición, Tales se planteó ya la prueba de los enunciados El saber geométrico, p. ej., se fija y transmite geométricos. En estos primeros estadios de la mediante tratados consistentes en el geometría teórica, los procedimientos de prueba tienen un claro carácter operativo, emparentado con las técnicas de configuración geométrica. Así, p. ej., mediante la superposición de dos figuras que coinciden se prueba que éstas son iguales.
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    El modo deprueba característicamente teórico, la de homogeneidad. prueba de enunciados a partir de otros enunciados aparace ya en Hipócrates de Quíos, autor de un tratado Las realizaciones técnicas satisfacen, según su de geometría teórica con el título de Elementos. A la finalidad, las especificaciones o exigencias de idea y la forma de probar enunciados a partir de otros homogeneidad de un modo más o menos enunciados contribuyen, de forma muy importante, los aproximado. En la geometría teórica, las técnicas de propulsores de otra modalidad de la incipiente configuración homogénea, medida y cálculo se tradición teórica, la teorización filosófica. Los transforman en enunciados asertorios generales filósofos eleáticos dan un giro monológico a las acerca de relaciones y propiedades de figuras técnicas dialógicas de discusión con las que se geométricas. Estas representan conceptualmente una resolvían los conflictos en las asambleas y los realización, técnicamente inalcanzable, que satisface juicios públicos de la democracia griega. El discurso las exigencias de homogeneidad de un modo se presenta como una sucesión de enunciados teóricos absoluto e inmejorable . o argumentación, que demuestra la verdad de la proposición sostenida. En consecuencia, ésta ha de ser La conceptualización teórica es la base de un aceptada por cualquier oponente. En las discurso en el que se supone la existencia de objetos argumentaciones eleáticas cristalizan ya las reglas y que poseen idealmente las propiedades objeto de los principios de la lógica clásica (como el tercio realización técnica. El saber geométrico se presenta excluso), así como una forma de probar enunciados como teoría de las formas homogéneas eminentemente teórica: la prueba indirecta o por fundamentales, conceptualizadas teóricamente en las reducción al absurdo, que jugará un importante papel definiciones y en los axiomas. La deducción de en la geometría teórica. teoremas equivale a sacar las consecuencias de la realización ideal de los principios de homogeneidad, La geometría griega se perfila cada vez más como en forma de propiedades y relaciones de objetos una teoría, es decir, como un sistema de enunciados teóricos. Tales teoremas constituyen la versión estructurados según determinadas relaciones lógicas y teórica de los algoritmos de la geometría operativa, (con excepción de ciertos enunciados primeros o como puede mostrarse, p. ej. en el caso del teorema postulados) susceptibles de ser probados mediante 47 del libro I de los Elementos, el llamado "teorema inferencias a partir de los postulados o de los de Pitágoras" (Medina, 1985). En su versión teórica, enunciados que, a su vez, han sido probados los procedimientos de medición y cálculo se derivan anteriormente. Las teorizaciones de la geometría lógicamente de las técnicas de configuración. servirán de modelo a Platón y Aristóteles para elaborar su concepción y filosofía de la ciencia como La teorización de la geometría fue fundamental conocimiento teórico. para la teorización de las demás ciencias clásicas. A partir de ella se extiende la teorización científica a La teorización científica alcanza su primera cumbre otros dominios técnicos, como la óptica y la y paradigma general con los Elementos de Euclides. mecánica. Las ciencias clásicas son el resultado de Este sistematiza en su obra los conocimientos teóricos una teorización derivada, en cuanto que su de la geometría antigua, presentándolos en forma de conceptualización se realiza en términos teóricos una rigurosa teoría axiomática. La presentación geométricos. Así se establece en la ciencia el teórica de la geometría, sin embargo, tiende a encubrir primado de la metodología geométrica, de la que se el contenido operativo que los términos y enunciados derivan los conceptos científicos basados en la teóricos, aparentemente ajenos a la acción, medida del espacio. conceptualizan y sistematizan. La óptica y la mecánica estática clásicas proceden La antigua geometría operativa de las culturas de la teorización de las correspondientes técnicas orientales desarrolló sofisticados procedimientos de duras, dedicadas a la construcción y uso de configuración medición y cálculo para la artefactos, tales como espejos, balanzas, palancas determinación de distancias, superficies y volúmenes. etc. Para el funcionamiento de tales artefactos no Su dominio está constituido por realizaciones técnicas sólo son relevantes las propiedades formales, sino modeladas o configuradas homogéneamente, tales también las propiedades materiales de los mismos. como objetos, construcciones y delimitaciones La capacidad de realizar formas homogéneas fue espaciales. Las formas homogéneas son técnicamente básica tanto para la antigua técnica óptica, como reproducibles en objetos al disponer de técnicas de para la mecánica En la fabricación de espejos, la configuración que conducen siempre a los mismos realización de superficies planas fue de terminante resultados. El procedimiento en cuestión realiza en los objetos configurados determinadas especificaciones
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    de la fidelidadde la imagen y para la precisión de sultados son analizados numéricamente con vistas las antiguas balanzas lo fue la construcción de brazos a procedimientos operativos, que se plasman en rectos exactamente simétricos. forma de tablas o reglas de proporcionalidad. Tales procedimientos operativos mecánicos son el resul- Las propiedades materiales representan la rea- tado de hacer extensivos los antiguos métodos ba- lización de exigencias adicionales de homogenei- bilónicos del ámbito de los cuerpos celestes incon- dad, dadas determinadas propiedades inherentes trolables, al de los artefactos construibles. al material. Las realizaciones técnicas satisfacen, en mayor o menor grado, las exigencias de homoge- CIENCIA MODERNA Y TECNOLOGÍA neidad formal y material características de un de- El proceso de teorización de la mecánica diná- terminado artefacto. Sin embargo, la imperfección mica, en especial de la balística ingenieril del Rena- de las realizaciones técnicas antiguas no impidió cimiento, será uno de los desencadenantes de la que tanto la óptica como la mecánica clásica alcan- ciencia moderna.Con los artistas-ingenieros rena- zaran resultados precisos. Pues éstas, en último centistas, que se han ido, poco a poco, segregando término, tratan de realizaciones ideales. socialmente de la clase artesanal y han asimilado la ciencia y la técnica antiguas, la tradición técnica A partir del supuesto teórico de la satisfacción ingenieril vuelve a alcanzar un alto grado de desa- ideal de las propiedades formales y materiales, se rrollo. derivan en la sistematización teórica teoremas que enuncian la realización óptima de la función corres- La mecánica de las máquinas de tiro habia ex- pondiente. En la teoría, las propiedades operativas perimentado en la Edad Media importantes avan- de los instrumentos se derivan de sus propiedades ces con la introducción del trabuco o catapulta de formales y materiales, o sea, la función óptima de la contrapeso y del cañón. Dada la importancia política construcción ideal (Medina, 1985.). de este dominio técnico, la artillería artesanal da paso a la ingeniería militar. A diferencia de la inge- La fecundidad tecnológica de la ciencia antigua niería clásica, centrada en la construcción de poten- radica, precisamente, en la sistematización teórica tes artefactos, la balística ingenieril renacentista se de la relación entre las dos vertientes técnicas de la interesa especialmente por cuestiones relativas al construcción y del uso. El tratamiento teórico per- uso, o sea, problemas de tiro. mite derivar, asimismo, del supuesto de una fun- ción óptima para determinadas especificaciones, Aunque se logra una sistematización operativa, exigencias relativas a la realización ideal. Éstas pue- mediante correlaciones entre ángulos de tiro y al- den traducirse, via diseño, en normas para el pro- cance de los disparos, los resultados de los diversos ceso técnico de la construcción. Los ingenieros ale- intentos de conceptualización teórica, en términos jandrinos, a caballo de la técnica y de la teoría, de dinámica aristotélica, conducen a resultados deben sus mejores logros a la capacidad de reope- poco satisfactorios. rativizar los desarrollos teóricos, con la que nace la tecnología (Medina, 1985.). Los problemas de balística movieron a Galileo a ocuparse de la caída de los graves. El problema El alcance de la teorización científica clásica es, teórico de la trayectoria de los proyectiles de artille sin embargo, limitado. En el ámbito de la técnica ría que daría resuelto en su tratado Sobre dos nuevas mecánica, se reduce a la mecánica estática de sólidos ciencias, de las que la primera representa una teori y líquidos. Técnicas como la balística, la neumática o zación, al modo arquimédico, de la mecánica está la automática —integrantes de una mecánica tica relativa a la resistencia de sólidos. La segunda dinámica— permanecen sin conceptualización culmina con la teorización de la técnica balística, al científica. No obstante, en el caso de la balística o demostrar como teoremas las reglas de tiro de los técnica de las máquinas de tiro, los ingenieros ale- artilleros. jandrinos dan el paso que conduce de la mecánica artesanal a los procedimientos operativos metódi- La ciencia moderna es, pues, el resultado del cos, numéricos y parateóricos propios de la técnica reencuentro renacentista entre la antigua tradi- ingenieril. ción teórica científica y la tradición operativa in- manente en la mecánica ingenieril. Ambas tradi- El ensayo mecánico dirigido al perfecciona- ciones confluyen en los ingenieros-académicos miento de un artefacto concreto se transforma en un como Galileo, conocedores entusiastas, por un método experimental con variaciones y pruebas lado, de la ciencia antigua y de los tratamientos sistemáticas cuantitativamente controladas. Los re- teóricos medievales de cuestiones mecánicas, y po-
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    seedores, por otro,de amplios conocimientos e in- Newton en un programa de expansión teórica, de tereses técnicos. cuya realización en los diversos dominios se encar- gan filósofos y científicos. La interpretación natura- El método experimental, latente en los proce lista de la mecánica desemboca, en último término, dimientos operativos artesanales y aplicado siste en la visión tecnomecánica de la naturaleza, del máticamente por los ingenieros ya en la época cosmos, del hombre y de la sociedad. La cosmovi- antigua, es objeto de reflexión y sistematización sión moderna no sólo consolida la posición de las explícita. El diseño y la construcción de dispositi técnicas ingenieriles y hace justicia a su relevancia vos experimentales, las modificaciones y pruebas política, sino que además promueve y legitima la sistemáticas bajo control métrico y la repre transferencia de los procedimientos experimentales sentación matemática se constituyen, junto con la de la invención y el control mecánico a todos los teorización científica, en el procedimiento funda ámbitos de la investigación y de la vida ordinaria. mental de la investigación. Asimismo se propaga el programa baconiano En contraposición a la ciencia clásica, no son dirigido a modelar uniformemente la práctica cien- técnicas blandas, como la geometría, sino técnicas tífica conforme al modo de intervención experi- mecánicas las desencadenantes del proceso de teo- mental. La investigación debe dar lugar sólo a teo- rización que dará lugar a la "nueva ciencia". El rías que reporten capacidades de controlar carácter y desarrollo de la misma estarán marcados procesos al modo mecánico. A diferencia de la cien- por el modelo de la mecánica, al igual que las cien- cia predominantemente teorizante en la antigüe- cias antiguas fueron configuradas por la teorización dad, cuyo objeto de teorización son resultados de paradigmática de la geometría. técnicas precientíficas (la de la ciencia antigua), la ciencia moderna se apropia el procedimiento expe- La importancia de Galileo para el desarrollo de la rimental de la construcción mecánica. De esta for- ciencia moderna no reside sólo en haber llevado a ma, la investigación científica se hace con un campo cabo el proceso de teorización de la mecánica de producción tecnológica propia, que cultiva con balística, sino también en sus planteamientos pro- relativa autonomía. Ello no impide que continúen gramáticos. Galileo combate decididamente la se- siendo objeto de teorización científica y desarrollo paración teórica entre el dominio de la técnica me- tecnológico resultados técnicos ingenieriles, como cánica y el de la naturaleza, y aboga por la se pone de manifiesto en el caso de la máquina de equiparación de mecánica teórica y la física o teoría de vapor, las técnicas energéticas y las teorías termo- la naturaleza. Con ello quiere legitimar la trans- dinámicas. En química, la práctica científica trans- ferencia de los procedimientos de la producción forma, mediante el tratamiento experimental siste- mecánica, o sea, del método experimental a todos mático, procedimientos tradicionales, para luego los ámbitos de la ciencia. sistematizar los resultados en el marco de teorías científicas. Contrariamente a la doctrina aristotélica, la ciencia de la naturaleza deviene definitivamente TECNOCIENCÍA una ciencia que teoriza los resultados de la experi- Con la ciencia moderna la experimentación sis- mentación mecánica. Los artefactos mecánicos no temática unida a la conceptualización y sistemati- serán ya contra natura ni constituirán un engaño de la zación teóricas y al tratamiento metrológico y ma- naturaleza con astucia (maquinación) en provecho temático revolucionan progresivamente los demás propio, como quería Aristóteles, sino que, por el dominios técnicos. Con Boyle y su bomba de vacío contrario, los dispositivos mecánicos pondrán de los laboratorios científicos se establecen como ins- manifiesto los principios naturales. tancia suprema para decidir disputas sobre cuestio- nes de hechos. Los fenómenos producidos y contro- Los alegatos teóricos de Galileo en favor de una lados mediante instrumentos de construcción transferencia generalizada de los procedimientos mecánica en el curso de experimentos reproduci- experimentales mecánicos, preparan el camino bles y accesibles a todo el mundo, constituyen los para la extrapolación —iniciada ya en su obra— de la hechos científicos. Los hechos construidos por la teoría de la mecánica a los demás dominios. La práctica técnica científica representan los fenóme- nueva mecánica teórica se extrapola en la teoriza- nos genuinos de la naturaleza moderna, claramente ción de técnicas dirigidas a la anticipación de pro- contrapuesta y separada de la sociedad, al igual que cesos naturales, como la astronomía, para culminar en el conocimiento científico lo está de la política (Sha- la síntesis newtoniana de la mecánica terrestre y la pin/Schaffer, 1985; Latour, 1990). La ciencia moder- astronómica. El éxito convierte a la teoría de na se configura como la conjunción de la produc-
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    ción tecnológica delaboratorio y el tratamiento teó- Así, el análisis y sistematización teórica de las rico de sus sistemas tecnológicos. propiedades físicas de los materiales en términos de átomos, partículas elementales y estructuras atómicas El desarrollo de su propio campo de producción se entrelaza con la física atómica experimental en lo tecnológica por parte de la ciencia moderna que son las tecnologías nucleares, de la misma forma (Bohme/Daele /Krohn, 1978) y la interacción entre que, en química, las teorización de las propiedades dicha producción y su tratamiento teórico en el seno químicas en términos de estructuras moleculares es de la investigación científica dará lugar en el siglo inseparable y está al servicio de tecnologías de síntesis XIX a una revolución tecnocientífica. Una nueva química. Las disciplinas de la física y de la química física surge a partir de las innovaciones tecnológicas contemporánea no son fundamentalmente otra cosa científicas en el dominio de la transformación y que nuevas tecnologías, es decir, tecnociencias síntesis de substancias y en el de la producción de (Gleich, 1991.). Desde principios de siglo la efectos y procesos energéticos. Con la metodología y las teorías físico-químicas se van tecnocientificación de dichos dominios se transfiriendo al campo de la investigación biológica, institucionalizan como disciplinas científicas la donde se quiere encontrar, detrás de la diversidad de química sintética y la nueva física centrada en la los logros y capacidades operativas de la nueva termodinámica, la electricidad, el magnetismo y, biología tecnocientífica, los últimos componentes que posteriormente, en los efectos radiactivos. Ambas -al igual que los átomos en la física- puedan constituyen originariamente la tecnociencia. Con ella presentarse teóricamente como los responsables de las se instaura una nueva ciencia de la naturaleza en la propiedades orgánicas (Brush, 1988). De esta forma que las interacciones físico-químicas desplazan a las se llegan a "descubrir" los genes y las estructuras mecánicas de su posición de preeminencia y las genéticas y se desarrolla la biología molecular, con la elaboraciones teóricas están al servicio de los consiguiente avalancha de las nuevas biotecnologías y resultados tecnológicos. la ingeniería genética. A partir dé la revolución tecnodentífica, las Como dice el famoso físico von Weizsacker, una nuevas tecnologías de transformación y síntesis ley natural "es, cada vez más, una descripción de la química, nuclear y genética desplazan el predominio posibilidad y del resultado de experimentos —una... mecánico. Al igual que en el caso originario de la ley de nuestra habilidad para producir mecánica, a medida de que los distintos dominios de fenómenos"(von Weizsacker, 1971). Las la acción humana y sus entornos van siendo regularidades investigadas de forma experimental y conformados por las nuevas tecnologías, éstas pasan controladas cuantitativamente, se provocan, a ocupar el puesto de "técnicas de control de la mantienen y reproducen-: tecnológicamente y cada naturaleza" dominantes. La cosmovisión científica se procedimiento e instruí mentó de medida es, en modifica correspondientemente y se pasa de la definitiva, un producto: tecnológico. concepción mecánica de la naturaleza a su interpre- tación en términos de la química, la termodinámica y Sin embargo, en la presentación teórica, el con-; la nueva física. tenido operativo de la investigación y de los resul- tados científicos acostumbra a quedar camuflado La investigación tecnocientífica se ocupa, cada vez como "observación" y "aplicaciones" de la ciencia. El más, de procesos provocados y controlados en los know hmu se presenta teóricamente como "saber laboratorios por el mismo investigador como efectos que". Por otra parte, las elaboraciones teóricas más: reproducibles de construcciones que, a su vez, son abstractas de los diversos resultados de la resultados tecnológicos de producción científica, investigación se extrapolan para interpretar procesos tales como generadores eléctricos y radioactivos, naturales, cósmicos o sociales al margen de cualquier aceleradores de partículas, láseres o recombinados de control experimental del investigador. La capad-dad ADN. Procedimientos tecnológicos y tratamiento de dominio tecnológico se sublima, en último teórico están estrechamente entrelazados en la extremo, como explicación teórica de la naturaleza y investigación y el desarrollo tecnocientíficos de del cosmos. laboratorio, que se basan, característicamente, en la construcción experimental, en la descomposición y Las extrapolaciones teóricas recurren, como aislamiento de elementos y en la manipulación, justificación, a las leyes científicas, que el investiga- reemplazo y recombinación, con el fin de reproducir dor, presuntamente, descubre en su búsqueda de la a voluntad y controlar completamente los procesos verdad. Estas, constatadas en las disposiciones ex- deseados mediante la eliminación de perturbadores perimentales, rigen para cualquier otro dominio sin en las disposiciones experimentales (Gleich, 1991).
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    limitaciones temporales .Eldiscurso legalista en la tamente sus tecnologías o sea, el saber operativo, las ciencia es el resultado y, a su vez, el origen de capacidades y los artefactos tecnológicos desarro- trascendentales mistificaciones, a las que han su- llados y teorizados en la investigación científica. La cumbido grandes científicos, como el propio Eins- clave del éxito tecnológico de la ciencia reside en que tein: las teorías científicas teorizan, precisamente, técnicas exitosas. La verdad de la representación teórica ''Pero ¿cuál puede ser el interés de llegar a corresponde a la efectividad operativa. conocer una porción de la naturaleza tan pequeña en forma exhaustiva, mientras se deja de lado, con El desarrollo tecnocientífico de la investigación cautela y timidez, todo lo que implique mayor su- tiende a expandirse a todos los ámbitos de producción tileza y complejidad? ¿El producto de tales esfuerzos de saber. La producción tecnológica resultante lleva el modestos puede recibir la orgullosa denominación de sello de la asimilación tecnocientífica, pues en el teoría del universo? Creo que esta denominación proceso de tecnoáentificación no sólo se transfieren los está justificada, porque las leyes generales sobre las modos de producción tecnológica sino que el que se basa la estructura de la física teórica se dominio asimüado es, a su vez, objeto de teorización definen como válidas para toda clase de fenómenos en el marco tecnocientífico. Es decir, junto con la naturales. Mediante esas leyes sería posible llegar a la transferencia tecnológica de los procedimientos e descripción -o sea, la teoría- de todo proceso natural instrumentos de producción tecnocientífica se da una incluyendo la vida a través de la pura deducción, si extrapolación teórica o teorización del dominio ese proceso de deducción no estuviera más allá de asimilado en el marco teórico de la tecnociencia la capacidad del intelecto humano. [...] La tarea dominante. Los nuevos procedimientos tecnológicos fundamental del físico consiste en llegar hasta esas llevan consigo nuevos tratamientos teóricos y juntos leyes elementales y universales que permiten dan lugar a nuevas tecnologías, como es el caso de la construir el cosmos mediante pura deducción." biología molecular y la ingeniería genética (ver (Einstein, A., 1977). apartado siguiente). A la mistificación legalista de la tecnociencia Extrapolaciones teóricas ocurren asimismo entre subyace, entre otras cosas, la concepción estándar campos diversos dentro de un mismo dominio, dando tradicional, que la concibe fundamentalmente origen a superteorías científicas que integran y articulan como teorías. En los actuales Estudios de Ciencia y teorizaciones de nivel inferior. Una determinada Tecnología la ciencia se muestra, por el contrario, superteoría puede llegar a ser prepotente y constituir un como una práctica, la práctica del entramado de la proceso de expansión teórica, como en el caso de la producción tecnológica y teórica. Pues, mientras mecánica newtoniana. Dicha expansión teórica escolta, que la ciencia antigua es predominantemente teóri de forma más o menos manifiesta, procesos de ca y se centra en la teorización de desarrollos técni transferencias metodológicas y tecnológicas. cos precientíficos de tipo artesanal, la ciencia mo derna desarrolla una producción propia de tec En este contexto juegan un papel determinadas nologías, que, junto con los resultados de la técnica superteorías que sirven para justificar la asimilación paracientífica de los ingenieros, será el objeto de la en cuestión y lograr una aceptación social de la nueva teorización científica. La ciencia se constituye, así producción tecnológica frente a posibles resistencias. pues, en el modo teórico del desarrollo del saber Dichas teorías extrapolan, por lo general, superteorías tecnológico. científicas de dominios controlables en los laboratorios a ámbitos fuera de cualquier control experimental, La interacción entre teorización y producción tales como los procesos cósmicos o el desarrollo y la tecnológica en el seno de la investigación tecnocien- organización social. Aparentemente se intenta tífica, da lugar a las nuevas tecnologías, es decir, trasmitir una cosmovisión del origen y desarrollo del tecnologías desarrolladas o perfeccionadas con la mundo, la naturaleza, la sociedad humana y la cultura ayuda de procedimientos teóricos. La relevancia en la que la aplicación de las nuevas tecnologías operativa de la ciencia no reside en sus productos encaja como el auténtico progreso1. Este tipo de teóricos, sino en su producción tecnológica. De la construcciones teóricas, más que un carácter ciencia no se aplican sus teorías, como quieren hacer propiamente científico, constituyen creer algunos filósofos de la ciencia, sino direc- 1. Este es el caso de la sociobiologla con relación a la biotecnología o de la llamada cosmología científica con relación, entre otras, a las tecnologías desarrolladas por la física de partículas.
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    extrapolaciones y superteoríasfilosóficas, dado la cultura de origen europeo y, a través de su que no representan ni articulan contenidos exportación transcultural, la homogeneización de tecnológicos, ni tampoco se derivan de ellas las diversidades culturales a escala planetaria. La tecnologías específicas, a no ser técnicas retóricas configuración tecnocientífica de los más diversos destinadas a cambiar la conciencia social2, ámbitos de la práctica ordinaria da paso a entornos asimismo cada vez más tecnocientificados, es Sin embargo, al basarse en la supuesta validez decir, configurados como entramados cada vez universal de determinadas teorías científicas, que más predecibles y controlables. Pues las presuntamente autorizaría cualquier extrapolación innovaciones tecnocientíficas sólo pueden teórica o transferencia tecnológica, las implementarse, es decir, los procedimientos de legitimaciones superteóricas del desarrollo y de la intervención tecnocientífica sólo pueden ser aplicación de nuevas tecnologías están invirtiendo efectivos, si se transfieren a los distintos entornos exactamente los términos. El desarrollo teórico va, particulares las condiciones de laboratorio básicamente, al remolque de la producción originarias que forman parte de y garantizan su tecnológica científica y paracientífica. La funcionamiento (Latour, 1983). De esta forma, se innovación tecnológica es el contexto del cambio eliminan perturbaciones potencialmente científico teórico. Ahora bien, si las teorías incontrolables y se pueden reproducir y controlar científicas resultan de la teorización de al modo tecnocientífico los procesos en cuestión. realizaciones tecnológicas entonces difícilmente La tecnocientificación global de la cultura es pueden constituirse en la legitimación de estas precisamente el origen de nuestra cultura del últimas. Por el contrario, la justificación de la riesgo (Beck, 1986). actividad teórica dependerá, en todo caso, de las tecnologías a cuya producción contribuye en el La producción tecnocientífica junto con las marco de la investigación científica3. extrapolaciones teóricas han ido trastocando las concepciones y formas originarias del saber TECNOCIENTIFICACION: operativo. Estas correspondían a distintos EL DOMINIO TECNOCIENTIFICO DE LA dominios técnicos, delimitados por sus respectivas BIOLOGÍA características. Así, p. ej., el ámbito de las técnicas materiales se caracterizaba por el control Como ya se ha indicado, en el siglo XX, las determinante de efectos y procesos, cuya innovaciones tecnocientíficas dan paso a las que producción y reproducibilidad se lograba se han venido en llamar nuevas tecnologías. Su mediante la fabricación de dispositivos y relación con el desencadenamiento de los riesgos artefactos. Las biotécnicas, en cambio, se característicos de nuestra época es, hoy en día, caracterizaban desde su origen por ser, más bien, bastante obvia en la mayoría de los casos. De una técnicas anticipativas que tendían a respetar la forma bastante inmediata se puede constatar que autonomía de los procesos en cuestión, pero en las los riesgos más extremos y las consecuencias más que se daba una cierta intervención o ayuda, irreversibles se derivan de tecnologías tales como dirigida a acondicionar adecuadamente y la química sintética, la tecnología nuclear, las encaminar hacia resultados óptimos. En el tecnologías genéticas o las informáticas. Sin extremo opuesto al dominio de la mecánica, se embargo, el proceso global de la génesis de dichos encontraban las técnicas puramente anticipativas problemas y riesgos no es perceptible de una como astronomía y metereología, que se ocupan manera tan inmediata, sino que requiere un dominios no controlables operativamente y en los análisis y una reconstrucción histórica amplios que el saber consiste en adaptar convenientemente que van más allá de las simples micro- la propia acción. explicaciones y evaluaciones técnicas estándar. , Sin duda, uno de los casos de El proceso en cuestión radica en la difusión tecnocientificación más representativos se generalizada de los sistemas tecnológicos encuentra en el dominio biotécnico de la producidos en los laboratorios de investigación agricultura, la ganadería y la medicina tecnocientífica. Dicha transferencia tecnológica tradicionales. Desde su origen prehistórico, estas está operando la progresiva tecnocientificación de se han caracterizado por ser técnicas de 2. De una forma muy esquemática y resumida se podría decir que las tecnologías dominantes dan lugar a las teorías y superteorías dominantes, y de todas ellas se derivan las cosmologías dominantes que, a su vez, sirven para legitimar el desarrollo y la aplicación de las nuevas tecnologías en cuestión. 3. Toda práctica técnica tiene determinadas consecuencias y condicionamientos, y su aplicación afecta necesidades, formas de vida y propósitos. Qué tecnologías, en particular, resultan de la producción científica o paracientífica y qué saber operativo es objeto de tratamiento científico, tiene que ver con los propósitos y decisiones de determinados colectivos sociales, así como con el grado de poder de que disponen para orientar la Investigación.
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    intervención blanda, esdecir, basadas en procedi lógico de los procedimientos de transformación y mientos predominantemente anticipativos que res síntesisdebiosustanciasydelosprocesosagrícolas. petaban, en buena medida, la espontaneidad y la autonomía originarias de los procesos en cuestión, Ya en el siglo XX, se desencadena el tratamiento pero en los que se daba una cierta intervención o tecnocientífico con la transferencia masiva de prác- ayuda, dirigida a acondicionarlos adecuadamente. ticas e instrumental de laboratorio del campo de la El desarrollo actual, por el contrario, se basa prefe física y química al de la investigación biológica. rentemente en tecnologías duras, es decir, de inter Dicha transferencia está promovida por notables vención y control tecnocientífico, en las que priman físicos y químicos, como Erwin Schódinger y Linus procedimientos y productos desarrollados en los Pauling, que se pasan a la biología con armas y laboratorios de química sintética y de ingeniería bagajes para defender la teorización y tratamiento genética y que tienden a anular la autonomía y de los procesos biológicos en términos moleculares. espontaneidad originarias de los procesos interve La articulación y sistematización físico-química (es nidos. Así, la tecnocientificación de la agricultura, decir, tecnocientífica) de la investigación biológica la ganadería y la producción alimentaria en general desembocan en los desarrollos teóricos de la biolo- ha seguido un proceso acelerado que va desde la gía molecular y en la ingeniería genética. Esta re- primera utilización de abonos químicos y pesticidas presenta la culminación del proceso de biotecno- hasta el empleo de hormonas sintéticas y substan cientificación con el desarrollo de las tecnologías cias químicas de todo tipo, y los más recientes pro del ADN recombinante, destinadas a provocar y cedimientos biotecnológicos y genéticos para la re controlar procesos biológicos y a generar nuevos producción, selección y creación de especies. Al organismos mediante el reemplazo y recombina- mismo ritmo se han seguido también sus efectos ción de elementos genéticos. Dichas tecnologías para el deterioro ambiental y los graves riesgos para nada tienen que ver con la mejora de especies vege- la salud humana y la supervivencia de determina tales y animales por los métodos de selección tradi- das especies. cionales, sino que se trata claramente de innovacio- nes tecnocientíficas4. La tecnocientificación rigurosa del dominio biotécnico es un proceso relativamente reciente Las nuevas tecnologías no han dejado práctica- que aún está en marcha y que constituye el último mente ningún ámbito del bioentorno tradicional, es capítulo de la historia de la biología científica. El decir, de lo que convencionalmente se considera la primer tratamiento científico de las biotécnicas naturaleza, fuera del alcance de la intervención tec- originarias fue de carácter teórico, consistiendo nocientífica. No sólo se compite en los invisibles fundamentalmente en su conceptualización y sis- juegos olímpicos de los premios Nobel investigan- tematización taxonómica y teórica, que se inician do y desarrollando nuevas tecnologías para la ma- ya en la época de la ciencia antigua con obras nipulación, producción y reproducción de especies como el Corpus Hippocraticum o los tratados animales y vegetales, sino que las prácticas tradicio- aristotélicos sobre los animales. A partir del siglo nales más comunes de la agricultura, la cría y el XVII, la biología teórica se fué constituyendo cuidado de animales están desapareciendo para dar como un sofisticado sistema conceptual y clasifi- paso a un entorno de laboratorio industrial. Incluso catorio, que dió paso a las grandes teorías de la el paisaje, arruinado como consecuencia directa e evolución del siglo XIX. En la segunda mitad de indirecta de la producción tecnocientífica, se quiere este mismo siglo aparece de forma clara el trata- renaturalizar sometiéndolo a una ecogestión que miento científico moderno de las biotécnicas en el haga uso de las formas más avanzadas de interven- campo de las procedimientos de transformación ción tecnocientífica (Böhme, 1990). La misma natu- mediante microorganismos, con el desarrollo de raleza humana, es decir, el cuerpo humano y sus la microbiología, cuyas tecnologías iban dirigidas procesos de reproducción, es un objetivo prioritario al control de procesos de fermentación o de carác- para la expansión tecnocientífica que va desde el ter infeccioso (Latour, 1988). Asimismo es esta transplante de órganos, el control y la realización época surge la química orgánica y, posteriormen- tecnológica de procesos orgánicos (marcapasos, te, la bioquímica en relación con el control tecno- diálisis, corazones mecánicos...) hasta la manipula- 4. La innovación tecnocientífica no es exclusiva de las tecnologías genéticas, sino que ha marcado el conjunto de las nuevas biotecnologías, como en el caso de las tecnologías microbiológicas o las tecnologías germinales. Las tecnologías microbiológicas operan mediante el aislamiento y selección de microorganismos para manipular determinados procesos y para la producción industrial de determinadas sustancias. Las tecnologías de tratamiento germinal tienen que ver con procesos de fecundación extracorporal, fusión celular o clonación (Sanmartín, 1987).
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    ción operativa yhormonal del sexo y las interven- Ahora bien, con la expansión del proceso de ciones genéticas. Pero, sobre todo, es en la procrea- tecnocientificación los sistemas tecnocientíficos se ción humana donde la intervención tecnocientífica hacen cada vez más complejos y se interrelacionan es más significativa. En la actualidad los investiga- formando redes que abarcan la totalidad del entor- dores, los profesionales y la industria médica la no vital. Este entramado deviene asimismo cada están encauzando hacia un proceso tecnocientífico vez más complejo y propenso a que fallos relativa- con objetivos funcionales (supuestamente eugené- mente pequeños desemboquen en grandes catás- sicos), provocado, guiado y controlado mediante trofes. Como se ha hecho evidente en el caso de tecnologías de diagnóstico, fecundación, interven- sistemas tecnológicos de la energía nuclear, la quí- ción genética etc (Sanmartín, 1987). mica sintética o la ingeniería genética (especialmente problemáticos por no ser En general, la tendencia apunta claramente hacia la compatibles con fallos menores sin riesgo de tecnocientificación total que parece guiada por el consecuencioas irreversibles) con la mayor imperativo tecnocientífico de que hay que extender capacidad de intervención y control las formas de intervención tecnocientífica a todos los tecnocientífico crece también la potencialidad del dominios que puedan ser objeto de ella. La clave y el riesgo. La misma gestión tecnocientífica de los ries- desencadenante de la tecnocientificación global de la gos conduce a una espiral de riesgo. Pues implica cultura ha sido la tecnocientificación originaria de un incremento del control de los sistemas tecnoló- la cultura científica, que, como matriz de la gicos sólo alcanzable mediante una mayor tecno- tecnociencia, ha impulsado el imperativo tecnológi- cientificación del entorno que, a su vez, es el origen co y ha hecho posible su implementación operativa de nuevos riesgos potenciales, por lo general de y su legitimación teórica. La historia de la tecno- mayor alcance y con consecuencias más cientificación progresiva de la cultura científica es extremas. Por otra parte, la gestión de los la historia de las nuevas tecnologías que se han eventuales riesgos derivados de una producción constituido en el paradigma actual del conocimien- tecnocientífica desenfrenada supone un expansión to, la investigación y la intervención científicas. Pro- de la evaluación de impactos y de riesgos piamente habría que hablar, más bien, de historia prácticamente irrealizable6. de las tecnociencias, pues tecnologías tales como la nuclear, la de síntesis química o la genética forman Cuando el mínimo descontrol corre el riesgo de un entramado inseparable con disciplinas como la convertirse en una catástrofe, es explicable que se física nuclear, la física atómica o la biología molecu- acabe identificando la gestión y solución racional lar. con un control tecnocientífico aún más absoluto. Sin embargo, la tecnocientificación total completamem LA CONSTRUCCIÓN DE RIESGOS te exenta de fallos no ha llegado a realizarse ni es El primado del modelo de investigación e inter- prácticamente realizable a gran escala, ni siquiera vención tecnocientífica conduce a la transformación en los sistemas tecnológicos considerados más generalizada de los sistemas técnicos en sistemas tec- avanzados, como la química sintética o la tecnolo- nocientíficos. Pues, siguiendo la lógica del imperativo gía nuclear (Gleich, 1991.). Mucho menos hay que tecnocientífico y de la equiparación de seguridad con esperar que llegue a ser realidad en el complejo control, la mismas gestión y estabilización de los entramado de los dominios sociales, a pesar de las eventuales problemas y riesgos se plantean en térmi- insistentes profecías de un mundo feliz y las visio- nos de un perfeccionamiento de los sistemas técnicos nes futuristas de un entorno vital transformado en mediante su diseño tecnocientífico5. Es decir, al defi- una perfecta megamáquina biológica y social, gra- nir la gestión racional en función de la optimización cias al diseño y la construcción tecnocientífica total del control, la tendencia a la tecnocientificación total de la naturaleza y la sociedad (Sanmartín, 1987). El del entorno se hace compulsiva. De esta forma, la fracaso ecológico y social del modelo tecnocientífi- política del modelo tecnocientífico tiende, por su pro- co estriba en la imposibilidad de una realización pia dinámica, a la transformación y organización de absoluta del imperativo tecnocientífico. Pero, aparte la sociedad y de la naturaleza en sistemas tecnotien- de los riesgos específicos, el proceso compulsivo de tíficos, es decir, en entramados completamente prede- la tecnocientificación conlleva un riesgo cultural deciles y controlables. |global de aún mayor trascendencia, el de la unidi- mensionalidad tecnocientífica. La tecnocientifica- ción de un dominio, es decir, su transformación en 5. El diseño tecnocientífico, p. ej. el niño probeta, se presenta como la vía del progreso hacia una perfección de la sociedad y del bioentorno que ha de permitir la solución de problemas que ni la evolución natural ni la historia social han sido capaces de resolver. 6. Como es evidente, p. ej., en el caso concreto de la química sintética (Gleich, 1991).
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    un sistema tecnocientífico,genera eventualmente estrechamente relacionada con las concepciones incompatibilidades con otros dominios técnicos no tradicionales de la ciencia y de la tecnología y rep- tecnocientíficados que conforman conjuntamente resenta la consecuencia última de una serie de diso- un entorno determinado. Por una parte, el desarro ciaciones y compartimentaciones disciplinarias que llo de los dominios tradicionales se hace imposible configuran tanto la investigación, la organización y en un entramado cada vez más tecnocientif icado y, la formación académica y profesional, como la edu- por otra, éstos resultan disfuncionales para los sis cación en general. Todas ellas reproducen, de un temas tecnocientíficos y tienden a ser absorbidos modo u otro, la disociación conceptual y teórica por el imperativo de la tecnocientificación. Cada fundamental entre las elaboraciones teóricas y las sistema técnico corresponde a formas de interven realizaciones tecnológicas, los contenidos descrip- ción y de interacción determinadas. Los sistemas de tivos y los procesos evaluativos y normativos, la intervención blanda se hacen inviables en un medio actividad de los científicos y el entramado social y intensamente tecnocientificado con formas de in político, la investigación científica "objetiva" y la tervención e interacción basadas en el control abso configuración tecnológica del entorno. luto. El imperativo de la tecnocientificación total desemboca en la homogeneización tecnocientífica, Según las concepciones tradicionales de la cien con la desaparición no sólo de especies biológicas cia y de la tecnología que sirven de base y legitima sino también de especies culturales basadas en so ción para la política científica y tecnológica y para fisticados sistemas técnicos blandos. las formas dominantes de educación e investiga ción, la auténtica investigación científica y sus re CONCLUSIONES Y EVALUACIÓN sultados se caracterizan por su presunta neutrali A través de la progresiva transferencia de los dad e independencia respecto a la organización procedimientos tecnocientíficos a todos los ámbitos social y a las circunstancias y metas políticas dadas. de la investigación y de la intervención científica, el Conforme a esta interpretación estándar, la ciencia modelo tecnocientífico de intervención se ha constitui- se ocupa de contenidos descriptivos y teóricos, cla do en la base de la gestión y de la solución "racio- ramente distintos y disociados de cualquier tipo de nal" de problemas. Así, en la evaluación de tecno- objetivos e intencionalidades normativas o evalúa- logías se ha intentado aplicar este modelo a la tivas. A pesar del predominio de estas concepcio gestión de los impactos y riesgos del propio desa- nes, los Estudios de Ciencia y Tecnología han logra rrollo tecnocientífico (Medina, 1992). Las concep- do poner claramente en evidencia la distorsionada ciones estándar de la ciencia y la tecnología no sólo imagen tradicional y sus ficticias disociaciones. La han servido para intentar justificar dicho desarrollo Nueva Imagen de la ciencia y la tecnología se basa en como un proceso autónomo e imparable conforme la interpretación del desarrollo científico y de la a las tesis del determinismo tecnológico, sino tam- innovación tecnológica como procesos constructi bién para legitimar el modelo de intervención y vos dentro del estrecho entramado de la ciencia, la gestión tecnocientífica como paradigma de la efi- tecnología, la naturaleza y la sociedad. ciencia y de la acción racional. A su vez, la imple- mentación del modelo como realidad política ha Los resultados de dichos estudios sobre el cam- estabilizado las concepciones de la ciencia y la tec- bio científico y la innovación tecnológica tienen nología involucradas como representaciones ade- importantes implicaciones para la reorientación de cuadas del mundo real7. la formación y organización académicas y de la educación en general. Para la gestión factible de los Sin embargo, la crisis del modelo estándar de problemas derivados de los desarrollos científicos evaluación de tecnologías (Medina, 1992) ha puesto y tecnológicos se impone asimismo un replantea- de manifiesto la gran disociación existente entre la miento de la evaluación de tecnologías y de la polí- configuración real del cambio científico y de la in- tica científica que tenga en cuenta dichos resulta- novación tecnológica y la política oficial de evalua- dos. La evolución de la investigación científica y de ción y gestión de los mismos. Dicha disociación está la innovación tecnológica no pueden disociarse de 7. En el intento de legitimar el proceso de tecnocientificación se llega incluso a echar mano de la teoría de la evolución para caracterizar el desarrollo tecnoclentífico como un proceso evolutivo, en el que las nuevas tecnologías representan una tecnoevolución, o sea, una nueva fase evolutiva que continúa y culmina la fase previa de la bioevoluclón. La evolución tecnocientífica se convierte en un proceso autónomo e imparable conforme a las tesis del determinismo tecnocientífico. Sin embargo, la legitimación teórica naturalista del proceso de tecnocientificación confirma, paradójicamente, el carácter constructivo de la naturaleza. Si, como implícitamente se presupone, todo lo producido tecnocientíficamente forma parte de la naturaleza (a esta afirmación se la puede llamar el principio de tecnonaturalización), entonces la naturaleza es tecnológicamente reproducible. Es decir, la naturaleza es una construcción social e histórica del hombre (Böhme, 1990).
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    la política nide la evaluación o de la educación, constructivas ha de basarse en la práctica común (prediciplinar porque de hecho forman parte de un complejo en- y precientífica) dentro del complejo mundo de la vida ordinaria, tramado que exige un tratamiento global e interdis- de forma que puedan servir, consecuentemente, de base ciplinario. Precisamente los Estudios de Ciencia y conjunta tanto para los estudios descriptivos y normativos de Tecnología pueden jugar un papel importante de la ciencia y la tecnología como para la deliberación y la gestión integración entre el mundo "científico" de la inves- pública. tigación y la educación y el mundo "político" de la gestión, la evaluación y la regulación prácticas Pero para poder configurar en la realidad una evaluación de tecnologías y una política científica de acuerdo con los actuales estudios sobre la ciencia y la tecnología, se ha de superar primero la gran disociación existente entre los contenidos y la prác tica de los curricula científicos y tecnológicos, por un lado, y las cuestiones planteadas por la evaluación y la gestión de la ciencia y la tecnología, por otro. Partiendo de la cuestión acerca de cómo debería organizarse la producción y la enseñanza del cono cimiento, se ha de plantear la configuración práctica de modelos interdisciplinares de investigación y educación capaces de incidir en un desarrollo compa tible de la innovación tecnológica. Frente a la políti ca competitivista que promueve la innovación tec nológica indiscriminada y la posterior gestión tecnocrática de los efectos negativos, y en contrapo sición a las formas de investigación y educación en ciencia y tecnología progresivamente comparti- mentadas y especializadas (de modo que quedan por completo disociadas de las cuestiones relativas a la evaluación y gestión del desarrollo científico y tecnológico) los modelos interdisciplinares han de tener como un objetivo primordial la innovación tecnológica compatible, o sea, su compatibilidad tanto ambiental como social, económica y democrá tica. La integración del análisis constructivo de com- patibilidades, incompatibilidades y riesgos en los estudios y los curricula de ciencia y tecnología cons- tituye el puente capaz de establecer el nexo de la investigación empírica y teórica con la evaluación, afirmando la relevancia política de dichos estudios. La conceptualización constructiva de compatibili- dades o incompatibilidades requiere, sin embargo, un marco teórico común que abarque el entramado global en el que la ciencia y la tecnología se entrelazan sin costuras con la totalidad de los demás dominios de la práctica. La tarea primera de una teoría constructiva de la ciencia y la tecnología consiste, pre- cisamente, en elaborar las distinciones conceptuales y teóricas fundamentales que permitan integrar interdisciplinariamente los estudios científico-tec- nológicos, históricos y sociales junto con la evalua- ción y la política de la ciencia y la tecnología. El carácter interdisciplinar de dichas distinciones
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    Medina, M. 1985.De la techne a la tecnología. Ciencia-Tecnología-Sociedad y evaluación de tecnologías. Valencia: Tirant lo Blanc. Barcelona: Anthropos. Medina, M. 1992 "Nuevas tecnologías, evaluación de Riera, S.1994. Mes enlla de la cultura tecnocientífica. Barcelona: la innovación tecnológica y gestión de riesgos", en Edicions 62. Sanmartín, J./Medina, M. (eds.) Estudios sobre sociedad y tecnología. Barcelona: Anthropos. Sanmartín, J. 1987. Los nuevos redentores. Reflexiones sobre la ingeniería genética, la sociobiología y el mundo feliz que nos Medina, M. 1993. "Estudios de ciencia y tecnología prometen. Barcelona: Anthropos. para la evaluación de tecnologías y la política científica", en Sanmartín, J./Hronzky, I. (eds.) von Weizsacker, C.F. 1974. Die Einheit der Natur. München: dtv. Superando fronteras. Estudios europeos de
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    2002, una odiseadel espacio, película realizada por Stanley Kubrick en 1967, basada en la obra del escritor ingles Arthur C. Clarke. (Fotografía en Enciclopedia Salvat del Cine, 1979)
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    HACIENDO CIENTÍFICOS E INGENIEROS PARA PROPÓSITOS NACIONALES EN USA: desde la guerra fría hasta la competitividad económica Juan Lucena y Gary Lee, Downey Center for the Study of Science in Society Virginia Polytechnic Institute and, State University Introducción que la lógica militar de la Guerra Fría, pues convier- te cada acción individual en una defensa económica L a "construcción" de personas se ha convertido en una problemática de identidad nacional, es- pecialmente la construcción de científicos e ingenie- de la nación. La educación del ingeniero tiene par- ticular importancia en el desarrollo de estos eventos ya que los ingenieros figuran como participantes ros.Con "construcción" de científicos e ingenieros claves en prácticamente cada nueva imagen de glo- nos referimos aquí a las actividades relacionadas en balización. Solamente hay que imaginarse cual- la producción de conocimiento, producción de tec- quiera de los utopías tecnológicas de futuristas ac- nologías y producción de identidades, que se lleva tuales, algunos de los cuales gozan de gran a cabo en las instituciones de educación científica y influencia en las visiones políticas y económicas del tecnológica. De especial atención son las mas re- presente, para darse cuenta de la importancia, mu- cientes identidades de los ingenieros que están chas veces implícita, que tiene la formación del emergiendo en el nuevo contexto de globalización ingeniero. Es debido a esta importancia, presente y y que han alcanzado gran importancia nacional en futura, del ingeniero por lo que consideramos im- varios frentes. portante contribuir aquí, desde la perspectiva de los estudios sociales de la ciencia y tecnología, a diag- Uno de estos frentes es la redefinición del con- nosticar una pequeña parte del presente y partici- flicto internacional, hasta hace poco entendido en par críticamente en su surgimiento. un idioma político y militar, en términos económi- cos. Bajo esta redefinición se esta tratando de trans- En este trabajo trazamos históricamente el de- formar lo que entendemos por nación/estado en un sarrollo de la educación superior en ciencias e inge- espacio dentro del cual intereses individuales com- niería en los Estados Unidos de Norteamérica des- piten como si fueran un solo agente económico, con de los años 50 hasta el presente, situando la esperanzas de que estas acciones individuales ma- educación científica y tecnológica como problema- ximizen el interés colectivo de la nación. La fuerza tica histórica nacional. Esta educación ha servido de este compromiso patriótico a este nuevo llamado como vehículo para llevar a cabo las diferentes a las armas, ahora entendidas en términos económi- agendas nacionalistas estadounidenses que han cos, ha sido encapsulado en el slogan: surgido desde comienzos de la Guerra Fría, competitividad económica. De especial importancia para nosotros es la dé- Nosotros queremos llamar la atención y criticar cada de los 80 cuando la Guerra Fría entro en su los peligros de esta celebración a la competitividad última década y la competitividad económica emer- económica para que sea entendida como el nuevo gió como la nueva guía de la política nacional e vehículo a través del cual los Estados Unidos realiza internacional. Fue en este contexto que la educación sus propósitos nacionalistas en el contexto presente en ingeniería surgió un primer plano como el lugar de economía global. Esta lógica nacionalista, bajo la donde se prepara la mano de obra flexible y tecno- retórica de competitividad, va mucho mas allá en el lógicamente especializada necesaria para colocar a disciplinar de nuestras personas y vidas cotidianas
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    los EE.UU. enprimer lugar en el mercado global como arma de guerra: la educación (U.S. tecnológico. En este trabajo también analizamos las Congress 19575, énfasis en el original). metáforas que surgieron en este nuevo contexto de economía global y las consecuencias políticas para Estos llamados no pretendían propiamente ase- los diversos grupos humanos que bajo pretensiones gurar la educación liberal de jóvenes de clases pri- nacionalistas fueron formados para rescatar a los vilegiadas, por el contrario, eran llamados a estable- EE.UU. en la nueva carrera de la competitividad cer y mantener las bases científicas y tecnológicas económica. necesarias para una supremacía militar. Utilizamos a la National Science Foundation En ese entonces era relativamente fácil evocar como nuestro principal ejemplo institucional a tra temores sobre la supervivencia nacional y su de vés del cual se han materializado las diferentes pendencia de la política educativa en ciencia y tec agendas nacionalistas en el campo de la educación nología. El jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aé superior en ciencia e ingeniería. Por ejemplo, en la rea, por ejemplo, presentó una preocupante imagen década de los 60, la NSF sirvió como vehículo para ante el Congreso en 1956:"Estamos perdiendo la desarrollar la gestión educativa científica que res guerra. La estamos perdiendo porque hemos perdi pondía a la amenaza del comunismo soviético. En do la carrera contra Jos comunistas en la producción la década de los 80 y hasta el presente, la NSF está de más y mejores científicos e ingenieros" (O'Don- jugado un papel fundamental en el desarrollo de la nell 1956). Consideremos la imagen visual de esta gestión educativa en ciencia e ingeniería para llevar amenaza publicada en 1955 en un reporte de la NSF a cabo la agenda política y económica de la compe sobre profesionales en la Unión Soviética. titividad económica. Esta imagen criticaba la preocupación nortea- La educación científica y tecnológica mericana por la educación liberal, supuestamente durante la Guerra Fría dirigida a producir ciudadanos cultos y bien infor- En los años previos al lanzamiento del satélite mados la compara con la importancia que se le da Sputnik (Octubre 5,1957), la educación en ingenie- en la Unión Soviética a la preparación técnica y a su ría estaba a la par con otras formas de educación nuevo compromiso con el intercambio entre expe- científica y tecnológica como componentes integra- riencias educacionales y experiencias laborales. Nó- les de la lucha contra el comunismo. Estos tipos de tese como en el sistema norteamericano el proceso educación eran considerados como partes funda- es unidireccional a través de los años con énfasis en mentales de la defensa nacional estadounidense. El la educación primaria y secundaria. El mensaje: una presidente Eisenhower, por ejemplo, consideraba minoría pasa a la educación superior mientras que que las instituciones educativas eran mas importan- la mayoría se pierde en trayectorias desconocidas. tes que las armas nucleares para la guerra fría. A Por otro lado, el sistema soviético incluye varias comienzos de 1957, Eisenhower dijo: rutas de entrenamiento técnico para aquellos estu- diantes que se desvían de la ruta tradicional, ade- Nuestras instituciones educativas son puntos más de tener un gran enfoque técnico en educación estratégicos de nuestra defensa nacional. Estas e investigación en niveles superiores. Si los EE.UU. instituciones son mas importantes que nuestra pretendían sobrevivir a la amenaza soviética, ten- artillería, mas necesarias que nuestros radares dría que cambiar su sistema educativo prob- y mas poderosas que la energía del átomo. ablemente concentrándose en el movimiento de (Eisenhower 1957). estudiantes entre educación y empleo, (ver NSF 1961). Al mismo tiempo, un informe especial del Con- greso norteamericano situaba a la educación dentro Después de 195, el Sputnik cambió las preo- del campo de batalla: cupaciones norteamericanas ya que fue interpre- tado como un logro en el campo científico y no en La guerra que el comunismo internacional el campo de la ingeniería. El interés nacionalista esta librando contra nosotros ha sido llamada en educación durante la década de los sesenta se la "guerra de las aulas". Es una guerra que redujo exclusivamente a la ciencia y a la produc- actualmente no está siendo peleada con armas ción de científicos para investigación básica y espectaculares como los misiles teledirigidos, aplicada. Los avances científicos se convirtieron sino que está empleando un instrumento de en la necesidad nacional más inmediata en lugar nuestra civilización que ha sido aprovechado de los desarrollos tecnológicos. Estos últimos se y convertido para usarse daban por hecho como un resultado lógico de la
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    investigación científica básica.El director de la NSF El ejemplo principal de este compromiso con la ratificó en 1965: educación científica para alcanzar superioridad mi- litar fue la aprobación de la ley de educación para "La investigación científica básica es el defensa nacional (National Defense Education Act fundamento sobre el cual reposa todo of 1958). El impacto de esta legislación en la educa- desarrollo tecnológico...La principal ción en ingeniería seria casi nulo1. responsabilidad de la National Science Foundation en el campo de R&D es La década de los 70: investigación y educación en ciencia énfasis en ciencia aplicada básica."(Haworth en U.S. Congress 1965:5) En la década de los 70 se mantuvo el énfasis en la ciencia, pero al mismo tiempo se presentó una Los ingenieros y la ingeniería desaparecieron preocupación por la distribución interna de los re- del debate público, reemplazados por una creciente cursos nacionales. La defensa de la nación frente a atención en ciencia aplicada. Por ejemplo, la NSF la amenaza externa del comunismo no era suficien- aceptó el consejo de Edward Teller de no colocar el te. El alcance de los problemas considerados como énfasis en la educación en ingeniería ya que esto legítimos para ser resueltos por medio de la ciencia seria un desacierto: aplicada fue expandido para incluir áreas domésti- cas no-militares, como energía, transporte, polu- " La educación del ingeniero está mejorando ción. Esto se logró, por ejemplo, a través de progra- por si sola...Mientras que un incremento en el mas como la Investigación Aplicada a Necesidades número de ingenieros graduados puede traer Nacionales (Research Applied to National Needs beneficios, dicho incremento no satisface las (RANN)) de la NSF. Dicho programa rompía con el necesidades especificas de la ciencia aplicada... mandato original de la NSF al organizarse al alrede- En mi opinión la ingeniería no debe ser dor de problemas domésticos en lugar de estar considerada como un eslabón débil en nuestro organizado en disciplinas científicas. La disminu- esfuerzo científico y tecnológico...Por lo tanto ción en el presupuesto de la NSF para la educación debemos poner el mayor énfasis posible en la en ciencias básicas y el aumento al presupuesto de educación superior en ciencia aplicada" (Teller la investigación aplicada durante los años 70, como en NAS 1965:259). se puede ver en la estructura organizacional de la NSF en 1975, refleja este mayor énfasis en investiga- Con miras a extender este compromiso con la ción aplicada que en educación científica. ciencia hasta los niveles de educación primaria y secundaria, el Departamento de Salud, Educación La década de los 80: de la justicia social a la y Bienestar Social inició una gran campaña pro- competitividad económica 2 mocional llamada "ciencia como estilo de vida". A comienzos de los 80 la retórica de competiti- En esta campaña nunca se mencionó a la ingenie- vidad económica comenzó a desplazar a la retórica ría. Este compromiso con la educación e investi- de justicia social de la agenda nacional. Al mismo gación científica se tradujo en incrementos muy tiempo, la ingeniería y la educación del ingeniero significativos en el presupuesto para programas comenzaron a obtener un gran significado nacional federales durante los sesenta. Por ejemplo, el pre- y, por lo tanto, atención del gobierno federal. Por supuesto de la NSF pasó de $13 millones de dóla- ejemplo, en 1979 la NSF expandió por primera vez res en 1958 a $40 millones en 1959. Para 1968, este su división educativa para incluir la educación del presupuesto ya alcanzaría los $500 millones. Du- ingeniero, y convirtió la división en ciencias de rante la década de los sesenta, el presupuesto de ingeniería en uno de los siete directorios que la la NSF se multiplicaría mas de 40 veces (Mazuzan conforman. Estos cambios organizacionales fueron 1988). justificados como nuevas vías para estimular el cre- cimiento económico y la competitividad (Mazuzan 1988: 28). 1.De los 10 títulos de la NDEA tan solo el II (Préstamos a estudiantes en instituciones de educación superior) y el IV (Becas de Defensa Nacional) proveían fondos a estudiantes de ingeniería. Sin embargo, el porcentaje de fondos que iban a parar a la educación en ingeniería era minima, comparado con los de educación en ciencias. Por ejemplo, durante el año fiscal de 1959- 63 tan sólo el 10% de los fondos para becas se destinaron a la ingeniería, mientras que los de ciencias naturales y físicas, el 32% (véase, U.S. Department of Health, Education ans Welfare, 1964). 2.El concepto de justicia social se refiere a que los recursos y oportunidades de la nación deben ser distribuidos de manera justa entre sus ciudadanos. El de competitividad económica se refiere a que los recursos humanos, materiales y culturales deben ser creados y/o cambiados de dirección ("encauzados" como se dice en el pipeline) para mejorar y, en últimas, asegurar el liderazgo económico de los EEUU en el mercado global.
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    En 1983, elfamoso citado informe" Una nación nismo de estado en la educación superior, sino como bajo riesgo: imperativos para una reforma educa- barreras a la competitividad económica (ver Fleming et al, cional" (A Nation at Risk: The Imperative for Educatio- 1978). George Keyworth, director de la oficina de ciencia y nal Reform ) fue el primero en conectar explícita- tecnología de la Casa Blanca durante la primera mente la educación con la competitividad administración Reagan, puso este punto muy en claro económica. A diferencia de los programas para una durante su intervención en una conferencia cuyo tema era gran sociedad de los años 60 basados en ideas de la Movilización de Ingeniería e Ingenieros para justicia distributiva y equidad, este informe refleja propósitos nacionales (National Engineering Action la ideología de mercado libre en el campo económi- Conference, April 7, 1982). Defendiendo la decisión de la co y conservatismo en el campo social que domina- administración Reagan de eliminar los programas ría el discurso político de los años 80. Es en este tono educativos de la NSF para 1983, Keyworth dijo: ideológico como este informe define 'progreso so- cial' en términos de iniciativas individuales 'de La presente administración cortó el apoyo financiero a mente y espíritu' que a través de competir indivi- aquellos programas en educación científica y dualmente rescatarían a una 'nación en riesgo' de tecnológica, como los de la NSF, porque estaban perder el liderazgo en el mercado global tecnológi- fundados sobre preceptos de los años sesenta. Aquella co. El reto ya no consistía en la amenaza del comu- era una época de rápida expansión económica en la cual nismo. El nuevo reto era el de estimular las iniciati- la nación se concentró en la distribución de beneficios y vas individuales de estudiantes en todos los niveles en ampliar la participación. Pero en los años ochenta la para que participaran en la nueva carrera naciona- economía esta decayendo por lo cual debemos lista de competitividad económica. concentrarnos en el crecimiento económico (citado en U.S. Congress 1982b) Es muy claro como para 1983 la competitividad económica llego a ser una prioridad nacional que Para reaparecer en la política educativa de ciencia y continúa dominando el discurso político en los tecnología, los grupos con baja representación en estos EE.UU. hasta el día de hoy. Una clara ilustración de campos (es decir aquellos que se diferenciaban de los este punto es la recomendación del Foro de Corpo- hombres blancos de clase media) tuvieron que esperar raciones y Educación Superior (Business-Higher hasta la mitad de la década cuando ciertos instrumentos Education Forum) en un reporte titulado "El reto de persuasión visual, tales como la metáfora visual del competitivo para América: necesidad para una res- 'pipeline' que analizaré mas adelante, los destacara como puesta nacional" (America's Competitive Challenge: grupos estadísticamente relevantes para la competitividad The Needfor a National Response, 1983): económica. 'Este foro hace solamente una recomendación La era Reagan general: como nación, debemos llegar al consenso de La reinterpretación nacionalista de la competitividad que la competitividad industrial es crucial para económica como una lucha y un riesgo nacional fue súbita nuestro bienestar social y económico. Dicho y dramática, personificada y representada en la elección de consenso requerirá de un cambio en las actitudes del Reagan. Reconcep-tualizando el "nacionalismo" en público acerca de las prioridades nacionales, así términos económicos y la economía en términos como de un cambio en las percepciones acerca de la nacionalistas legitimó y abrió posibilidades para niveles de naturaleza de nuestros males económicos" (p. 2). cooperación, nunca antes vistos, entre la industria, la universidad y el gobierno. Durante los años 60 y 70, dichas Con la retórica de la competitividad ganando colaboraciones hubieran recibido protesta pública ya que amplia aceptación, los programas en educación hubiesen significado visiones apo-calípticas del científica fundados en premisas de justicia social de establecimiento militar-industrial. En 1 los 80, los riesgos los años 60 se convirtieron en blancos de ataque de aparentes de esta coalición entre gobierno, industria y la administración Reagan. Estos programas desde universidad fueron percibidos como mínimos en luego incluyeron programas educativos bajo la ley comparación al riesgo de una muerte lenta pero segura de de oportunidad equitativa en ciencia y tecnología una nación que no puede competir. La preocupación de los de 1980 (Science and Technology Equal Opportu- 70 por la distribución de los recursos económicos existentes nity Act of 1980) que era un legado de los esfuerzos por justicia social y representación equitativa de mujeres y minorías raciales en todas las áreas de la vida norteamericana. Estos programas comenzaron a ser percibidos, no únicamente como intervencio-
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    fue opacada porel esfuerzo de encontrar nuevas establecer donde se encontraba localizada esta pe- formas de generar nuevos recursos. Este ímpetu, ricia o destreza, como se originó, y como reprodu- desde luego, incluyó la creación de recursos huma- cirla. Esta problemática fue analizada en un estudio nos.3 de 5 años sobre la educación y la utilización del ingeniero (Education and Utilization of the Engineer) Este nuevo posicionamiento del desarrollo tec- en los EE.UU.. Dentro de los nueve volúmenes que nológico y la productividad económica en el centro produjo dicho estudio, se creó un modelo visual de de la agenda nacional dio a los ingenieros una la educación del ingeniero que asemeja un diagra- excelente oportunidad para convertirse en los líde- ma de tuberías, basado en las ecuaciones de balance res del nuevo campo de batalla. En 1985, por ejem- de flujo de energía y masa utilizadas en los cálculos plo, el presidente Reagan hizo un llamado a la de ingeniería5. Siguiendo los flujos entrantes prove- Academia Nacional de Ingeniería (National Aca- nientes de las escuelas secundarias, por la izquier- demy of Engineering) para da, hasta los flujos salientes por muerte, incapaci- dad, migración, etc., por la derecha, este modelo "...organizar la habilidad técnica de los conecta educación y empleo en movimientos infras- ingenieros en nuestra nación en una campaña tructurales a través de conecciones y circuitos de que garantice el liderazgo americano en realimentación. Esta reaparición de los métodos de ciencia, tecnología e ingeniería en el siglo ingeniería para tratar de resolver problemas socio- XXI...Este esfuerzo es fundamental para económicos (fenómeno conocido como 'social engi- alcanzar la meta de ayudar a las compañías y neering') nos presenta una oportunidad fascinante trabajadores americanos a modernizarse y para analizar críticamente las tendencias tecnocrá- competir." (NAE, 1986:3) ticas (mas no democráticas) de los gobiernos neoli- berales. Este análisis esta siendo adelantado en mi Respondiendo a este llamado y al continuo des- disertación de doctorado. censo de la posición competitiva de los EE.UU. en el mercado global, la Academia Nacional de Inge- Esta imagen de tuberías obtuvo gran perma niería emitió la "Agenda tecnológica para respon- nencia ya que el seguimiento de ingenieros a través der al reto competitivo" (Technology Agenda to Meet de esta permitió re-imaginar la educación y utiliza the Competitive Challenge) que consiste en seis pun- ción del ingeniero en términos económicos de ofer tos básicos, uno de los cuales es el fortalecimiento ta y demanda, dándole más legitimidad a la ideolo de la educación en ingeniería. Esta agenda se refiere gía de mercado libre en la gestión educativa. Este a la educación del ingeniero como determinante modelo es el que ha llegado a conocerse mas co fundamental de la calidad de la contribución que la múnmente como el 'pipeline' de ciencia e ingenie ingeniería pueda hacer al liderazgo tecnológico, la ría. competitividad industrial y la seguridad nacional de los EE.UU. (NAE 1986:16)4 Dentro de la industria estadounidense, volver- se más competitivo usualmente ha significado ser La Academia de Ingeniería comenzó a cumplir capaz de responder flexiblemente a mercados cam- con su compromiso patriótico de mejorar la produc- biantes (Martin 1994). La principal estrategia ha tividad nacional asegurando primero que todo que sido remoldear las estructuras corporativas alrede- la habilidad existente de los ingenieros pudiera dor de los procesos técnicos de producción, logran- proveer un liderazgo efectivo. El primer paso era do así que las formas administrativas cambien con 3. Respondiendo a esta nueva preocupación por los recursos humanos, el Comitéde ciencia y tecnología de la Cámara de Representantes de los EEUU sancionó en la ley Engineering and Science Manpower de 1982 (H.R. 5254) cuyo "propósito (consistía en) (sic) en establecer una política nacional que asegurará una oferta adecuada de científicos e ingenieros que podrá enfrentar las necesidades de nuestro país en el futuro. "La administración del presidente Reagan se opuso a esta legislación, pues vió en ella un intento de centralizar la planificación de recursos de científicos e ingenieros y de la educación bajo la dirección del gobierno federal. Por el otro lado, el Congreso de mayoría demócrata defendía una mayor participación del gobierno en la planificación y regulación de los 'recursos' de los científicos e ingenieros, desafiando así los conceptos de libre mercado de la administración Reagan. El problema clave que había que resolver con esta legislación era si el gobierno federal debería regular en el futuro la oferta y la demanda de científicos e ingenieros. Pero a pesar de las discusiones retóricas entre los apologetas del libre mercado y de los del intervencionismo estatal había un consenso general en que la competitividad económica era la cuestión nacional más importante. 4. Posteriormente la comunidad que tiene que ver con la educación en ingeniería adoptó la retórica de la competitividad económica. Por ejemplo, el grupo dedicado a supervisar la calidad de la educación en ingeniería de la Sociedad Americana de Educación en Ingeniería (ASEE) afirmó en 1986 que "la educación en ingeniería puede ayudar a fortalecer la competitividad de los EEUU en la medida en que se hace hincapié en todo el proceso de desarrollo y elaboración de productos de alta calidad y bajo costo" (ASEE 1986:1.)
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    las formas deproducción. Esta acumulación flexi- "Estas predicciones usualmente se equivocan ble de capital en una nación que lucha por sobrevi- porque muchos otros factores afectan el vir en el mercado global requiere entonces de inge- resultado...Otra necesidad para obtener nieros flexibles y en gran cantidad. predicciones mas precisas en todos los niveles del 'pipeline' de ciencia e ingeniería es la Uno de los resultados de esta demanda de inge obtención de datos divididos por sexo y nieros flexibles han sido planes para rehacer o re- raza."(Vetter en U.S. Congress 1985b:526,533) moldear ingenieros. Así lo dijo el director ejecutivo de la oficina de personal científico y tecnológico de El punto fundamental aquí es el llamado a la la Academia Nacional de Ciencias: creación de categorías estadísticas basadas en sexo y raza. Estas categorías servirían mas tarde para "Debemos comenzar a pensar ahora en lo que alimentar el 'pipeline'de ciencia y tecnología. queremos ver dentro de 10 a 15 años en lo que refiere a la producción de científicos e Para 1987, la NSF no solamente había adoptado ingenieros en el 'pipeline' ...Estos deben ser la metáfora visual del 'pipeline' sino que la trans recursos humanos lo suficientemente flexibles formó en una imagen lineal. La clasificación, por en términos de entrenamiento para que sexo y raza, de personas estadísticamente relevan puedan ser remoldeados rápidamente en caso tes y la observación del movimiento de estas a de que sus habilidades no correspondan con través del 'pipeline' fijó la atención de la gestión lo que se necesite en ese entonces (Fetcher en educativa en la 'fuga' de personas hacia afuera del U.S. Congress 1985:43,64-5) 'pipeline'. El mayor problema de dicha gestión se convirtió en como detener estas fugas. El director Así mismo, la National Science Foundation res- de la NSF ilustró este punto cuando dirigiéndose pondió con mas de $200 millones de dólares asig- al Congreso estadounidense dijo: nados a programas para la investigación e innova- ción de la educación en ingeniería. Estos programas Si queremos suministrar a nuestras industrias tienen como fin transformar el curriculum de inge- y gobierno con el potencial humano que niería para producir ingenieros mas flexibles. El necesitamos en el futuro...necesitamos programa bandera de esta iniciativa se llama Coa- concentrarnos en aquellos grupos que hoy liciones en Educación de Ingeniería (Engineering tienen baja representación en las áreas de Education Coalitions) bajo el cual se han patrocina- ingeniería: las mujeres y las minorías. Esto es do ocho coaliciones cada una por $30 millones de algo en lo cual la Fundación se ha venido dólares (cada una por 5 años y renovables por 5 concentrando y en lo cual tendrá que años más) para que grupos de colaboración entre concentrarse mucho mas en el futuro. (Bloch universidades e industria transformen el curricu- 1987:9) lum de ingeniería. La retención de mujeres y minorías raciales Un segundo resultado de este llamado a la crea- dentro del 'pipeline' se convirtió en algo crucial ción de científicos e ingenieros flexibles ha sido la para la competitividad norteamericana. Así lo ex- creación de las categorías "mujeres" y "minorías" preso la junta directiva de la National Science Foun- como personas estadísticamente relevantes en la dation: educación científica y tecnológica. La directora eje- Desde la perspectiva de la competitividad cutiva de la comisión encargada de mantener el económica (como desde otras perspectivas) inventario de la mano de obra científica estadouni- los programas y esfuerzos administrativos de dense, señalando las limitaciones en el lenguaje de la NSF diseñados para atraer a las mujeres, las oferta y demanda en la contabilidad de recursos minorías, y los grupos económicamente y humarlos, dijo: socialmente poco privilegiados merecen atención y deben continuarse(NSB 1988). " Cual es la oferta de científicos e ingenieros en los EE.UU.? Esta pregunta, aparentemente fácil y Lo interesante aquí es como grupos formulada con mucha frecuencia por los estadísticos que ya existían en los años 60, pero especialistas en estadísticas laborales, no es tan construidos en ese entonces bajo premisas de simple como parece y su respuesta es equidad y justicia distributiva, eran complemente incierta..." (Verter 1985a:27) 'deconstruidos' y reconstruidos ahora bajo las premisas de la competitividad económica. Esta Luego añadiría: reconstrucción ha tenido ventajas, des-
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    ventajas y ciertamenteuna gran ironía. Una desven- Con nuestro análisis de la construcción de inge- taja es que tiende a eliminar las distinciones dentro nieros esperamos poder ayudar a los ingenieros a del mismo sexo y la misma raza. Por ejemplo, desde entender y evaluar críticamente su posición dentro el punto de vista estadístico, cada mujer blanca de la agenda nacionalista de competitividad econó- representa a todas las mujeres, cada hombre negro mica, con esperanzas de que comiencen a formular representa a toda la raza negra, y cada mujer negra otras agendas globales, mas importantes que la pertenece a los dos grupos. Las diferencias indivi- competitividad económica, y desarrollen así nue- duales dentro de los grupos estadísticos desapare- vos conceptos de responsabilidad que se extiendan cen con el fin de dar relevancia al concepto de mas allá de lo que ahora se considera como el espa- 'grupo' económicamente relevante. cio técnico. El peligro de nuestra tarea es que sim- plemente termine ayudando a construir ingenieros La principal ventaja y más grande ironía de esta mas flexibles y así alimente esfuerzos recientes para reificación de personas estadísticas es que ha dado mejorar la competividad estadounidense. poder político a las organizaciones que representan a dichas personas. Los programas basados en el BIBLIOGRAFÍA 'pipeline' dirigieron atención pública y dineros fe- derales hacia las experiencias y problemas educati- Business-Higher Education Forum. 1983. vos de las "mujeres" y las "minorías". Las organiza- America's Cotnpetitive Challenge: The Need for ciones no-gubernamentales que representan los a National Response. Washington, D.C. intereses de las minorías en educación superior tecnológica tales como el consejo nacional de mino- DeWitt, Nicholas. 1955. Soviet Professional rías en ingeniería (National Advisory Council on Manpower. Washington, D.C: NSF Minorities in Engineering, NACME) O la Asociación Nacional de Administradores de Programas de Mi- DeWitt, Nicholas. 1961. Educational and norías en Ingeniería (National Association of Mino- Professional Employment in the USSR. rity Engineering Programs Administrators, NAME- Washington, D.C: NSF PA) encontraron nuevos accesos al poder político en la gestión educativa. Por ejemplo, esta última aso- Fleming, John E. et al. 1978. The Case for ciación le dio a su convención anual en 1994 el titulo Affirmative Action for Blacks in Higher "Socios en el 'pipeline': produciendo minorías en Education. Washington, D.C: Howard ingeniería". Este título les aseguró el acceso a varios University. senadores del congreso estadounidense y por lo tanto a la ponencia de legislaciones futuras para Mazuzan, George. 1988. NSF:A Brief History. aumentar la representación de las minorías en inge- Washington, D.C: NSF niería. National Academy of Engineering. 1986. A Conclusiones Technology Agenda to Meet the Cotnpetitive Nosotros sostenemos que la actual educación Challenge. Washington, D.C: ÑAS Press. del ingeniero suprime responsabilidades funda- mentales a nivel global y local en lo que concierne National Academy of Sciences. 1965. Basic a todo aquello que no está dentro un marco de Research and National Goals. A Report to the problemas llamados 'técnicos'. La demarcación de Committee on Science and Astronautics, U.S. lo técnico y lo socio-cultural, y por lo tanto la de- House of Representatives.(marzo) marcación de donde se tiene o no se tiene respon- sabilidades como ingeniero, obedece hoy en día a National Research Council. 1985. Engineering conceptos de tecnología y a su relación con la pro- Education and Practice in the United States. ductividad económica que han surgido dentro del Washington, D.C: NAS Press. contexto de competitividad económica. Dentro de este contexto, las responsabilidades del ingeniero National Research Council. 1986. Engineering se limitan, además de la eficiente solución de pro- Infrastructure Diagramming and Modeling. blemas técnicos, a un comportamiento ético bajo la Washington, D.C: NAS Press responsabilidad de un superior. Este comporta- miento hoy en día se justifica como una contribu- National Science Board. 1988. The Role of the ción a la competitividad nacional, enmascarando National Science Foundation in Economic así propósitos nacionalistas. Competitiveness. Washington, D.C: NSF.
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    National Science Foundation.1987a. The Science and U.S. Congress, U.S.House of Representatives, Engineering Pipeline. Washington, D.C.: NSF. Committee on Science and Technology, Task Force on Science Policy. 1985. Scientists and National Science Foundation. 1987b. Human Engineers: Supply and Demand.Washington, D.C.: Talent for Competitiveness. Washington, D.C.: U.S. GPO. NSF. U.S. Congress. 1987. Investment in Research and National Science Foundation. 1994. NSF's Development. Hearings before the Joint Programmatic Reform: The Catalyst for Economic Committee, U.S. Congress. Washington, Systemic Change. Washington, D.C.: NSF D.C.: U.S. GPO. O'Donnell, Emmett. 1956. "The Shortage of U.S. Department of Education, The National Scientists and Engineers and its Impact on Our Commission on Excellence in Education. 1983. A Air Technical Programs." Signal. (Mayo-Junio): Nation at Risk: The Imperative for Educational 31-34,71. Reform. Washington, D.C.: U.S. Department of Education U.S. Congress, U.S. Library of Congress, Legislative Reference Service. 1957. Development U.S. Department of Health, Education, and of Scientific, Engineering, and Other Professional Welfare, Office of Education. 1961. Science as a Manpower. Washington, D.C.: U.S. GPO. way of Life. Washington, D.C.: US. GPO. U.S. Congress, U.S. House of Representatives, U.S. Department of Health, Education, and Committee on Science and Astronautics, Welfare, Office of Education. 1964. Report on the Subcommittee on Science, Research, and National Defense Education Act, Fiscal Year Development.1965. Government and Science: 1963. Washington, D.C.: U.S. GPO. Review of the National Science Foundation. Washington, D.C.: US. GPO. U.S. Senate, Committe on Government Operations. 1977.Nomination: Richard C. U.S. Congress. 1982b. H.R. 5254. Engineering and Atkinson. Washington, D.C.: U.S. Government Science Manpower Act of 1982. Hearings before Printing Office the Subcommittee on Science, Research and Technology of the Committee on Science and Vetter, Betty M. 1985. The Technological Market Technology, U.S.House of Representatives. Place: Supply and Demand for Scientists and Washington, D.C.: U.S. GPO. Engineers. (Mayo) Washington, D.C.: Scientific Manpower Commission.
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    Tommy Kirk, graciasa un corto circuito en su extraño casco, puede leer la mente. Escena de la película Zafarrancho en la Universidad, realizada en 1963 por Robert Stevenson. (Fotografía en Enciclopedia Salvat del Cine, 1979)
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    En El profesorchiflado, realizada por Jerry Lewis en 1963, un brebaje trasforma a un tonto científico en brillante y apuesto seductor. (Fotografía en Enciclopedia Salvat del Cine)
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    EL APORTE DELDIPLOMÁTICO SUECO HANS JACOB GAHN (1748-1800) A LA FORMACIÓN DE LA BIBLIOTECA DE HISTORIA NATURAL DE JOSÉ CELESTINO MUTIS (1732-1808) José Antonio Amaya1, Universidad Nacional de Colombia, Svenska Institutet: Naturhistoriska Ríksmuseet, Centre de Recherche Interuniversitaire sur l'Amérique espagnole coloniale (París III) • RESUMEN.- Se trata de profundizar en el estudio del papel que desempeñó la ciencia sueca en la implantación de la historia natural en el virreinato de la Nueva Granada durante la segunda mitad del siglo xviii. Con tal fin se describe y analiza en esta ocasión la contribu- ción de H. J. Gahn y de otros naturalistas suecos (Linneo padre e hijo, P. J. Bergius, etc.) a la formación de la Sección de Historia Natural de la Biblioteca de J. C. Mutis, director de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reyno de Granada (1783-1816). Tal biblioteca se halla integrada al patrimonio nacional colombiano desde 1822. Se demuestra que Gahn llegó a convertirse en el principal consejero y asesor de aquella Expedición en materia de provisión de libros, desde 1783 hasta 1790 por lo menos. Se describen las circunstancias en que este protagonismo operó, las razones que lo explican, su alcance, limitaciones y expectativas. También se lo pone en paralelo con el papel de Madrid adonde Mutis gozaba de protección política más no de apoyo científico. Al final del trabajo se incluyen dos apéndices. En el Apéndice A se editan tres cartas inéditas de Gahn a Mutis. En el Apéndice B se levanta un Catálogo de libros procurados por los suecos. Este catálogo se halla acompañado de comentarios relativos al conocimiento por Mutis de la edición, pedido del libro, proveedor, localización del ejemplar original o de algunas de sus copias, etc. L as relaciones científicas entre el virreinato de la Nueva Granada y el reino de Suecia durante la segunda mitad del siglo xvm han sido objeto de apor- Cabe destacar que las relaciones de Mutis con H. J. Gahn han sido hasta ahora, probablemente, uno de los aspectos menos estudiados de este tópi- tes historiográficos por parte de Sir James Edward co, a pesar de hallarse publicada, desde 1975, una Smith (1759-1822), Miguel Cohneiro (1816-1901), Fe- buena parte de la correspondencia intercambiada derico Apolinar Gredilla Gauna (1859-1919) y Guiller- entre Gahn y Mutis (ver Apéndice A). En este terre- mo Hernández de Alba Lesmes (1906-1988). Los tra- no las relaciones entre Mutis y Linneo han venido bajos básicos de síntesis en este tema se deben a acaparado prácticamente toda la atención. Sin em- Hermann Schumacher (1839-1890), Stig Ryden y Len- bargo, tal y conforme nos proponemos demostrarlo nart Andersson. En nuestra reciente tesis doctoral en este trabajo, Gahn desempeñó el papel clave en tuvimos la satisfacción de presentar a la comunidad la formación de la biblioteca de historia natural de científica contribuciones de uno y otro género2. Mutis (ver Apéndice B), en su género proba-
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    blemente la másnutrida colección de América es- actitud de aparente indiferencia se irá revelando pañola en el siglo xvin. Además, el epistolario como un verdadero obstáculo a toda posibilidad de Gahn-Mutis es, sin ninguna duda, el más volumi- colaboración entre el Jardín del Prado y la Expedi- noso de cuantos Mutis cultivó con los naturalistas ción en Nueva Granada, al menos hasta la caída de suecos entre 1760 y 1790. Este protagonismo del Gómez Ortega en 1801. cónsul Gahn, cuya biografía espera la comunidad científica, constituye uno de los momentos más En la medida en que todo se oponía a la relación memorables de las relaciones entre nuestros dos entre Mutis y Gómez Ortega, nadie podía conside- países. rar con fundamento un desplazamiento de Mutis al Prado de Madrid con el fin de dirigir desde allí la Creación de la Expedición Botánica edición y publicación de su Flora de Bogotá. Además, del Nuevo Reyno de Granada el principal protector de Mutis, Caballero y Góngora, En marzo de 1783, cediendo a las instancias del se hallaba afectado en la Nueva Granada y no en la arzobispo-virrey Antonio Caballero y Góngora metrópoli. Así, Mutis hubo de decidirse a publicar (1723-1796), Mutis resuelve presentar a la Corona en Santafé de Bogotá su historia natural, en su proyecto de expedición en Nueva Granada. particular su Flora. Una empresa de tamaña enver- «Pone a los pies» del trono el conjunto de las colec- gadura no había sido acometida en el Nuevo Mun- ciones de historia natural que a título personal ha- do a lo largo de su historia, puesto que hoy como a bía venido formando desde el año de 1760 cuando finales del siglo xvm, la edición de una flora exige se produce su llegada a este Nuevo Reyno. Por hábiles botánicos, ricos herbarios de comparación primera vez presenta su obra como a punto de ser y, como es natural, una muy nutrida biblioteca, para «consumidor», ofrece todas las garantías de una no hablar de impresores y grabadores, medios to- «pronta publicación» y solicita para el efecto el con- dos éstos de los que Mutis carecía en Santafé. curso de Casimiro Gómez Ortega (1741-1818), di- rector del Real Jardín Botánico del Prado de Madrid Estado de la Botánica neogranadina en 1783 (1771-1801), institución de tutela de la Expedición Los trabajos botánicos adelantados por Mutis Mutis a lo largo de su historia (1783-1816). Aseguró entre 1760 y 1783 revelaban una curiosidad insacia- entonces Mutis que su «abundante librería no poco ble y una rara habilidad en las artes de colectar, socorrida con los autores clásicos de historia natu- describir y dibujar. En todo este tiempo Mutis había ral» lo dispensaba de pedir a la Corona los auxilios tenido éxito formando algunos colaboradores entre de esta especie, "a excepción de algunos pocos"3. quienes pueden citarse a Jaime Navarro, José Anto- Pese a ello, al aprobar el proyecto de Mutis, en nio Escallón, Policarpo Fernández (m. en 1781), sin noviembre Io de 1783, la Corona se comprometió a olvidar al pintor criollo Pablo Antonio García del proveer de libros e instrumentos a su Primer Botá- Campo (1744-1814), este último premonición de la nico y Astrónomo4. célebre escuela de dibujo de la Expedición. Sería exagerado pensar, empero, que Mutis logra formar Las conveniencias obligaron a Mutis a referirse una escuela botánica, ni aún un puñado de botáni- a Gómez Ortega, aunque la tensión entre los dos cos profesionales, si se exceptúa, quizá, a Juan Eloy hombres no había hecho sino exacerbarse a raíz de Valenzuela y Mantilla (1756-1834), promovido a la la creación de la Expedición Mutis. En efecto, la subdirección de la Expedición Mutis desde 1783 institución de esta empresa había significado, nada hasta 1784. Los «herbarios» de comparación fueron menos, que la disolución de la Expedición a Santafé sencillamente inexistentes en Santafé a lo largo del que Gómez Ortega había puesto en 1778 bajo la lapso que nos ocupa y por lo que toca al período que dirección de su protegido Sebastián José López abarca la Expedición Botánica, se conocen algunas Ruiz (1741-1832). Esta expedición, apéndice de la colecciones ofrecidas a Mutis por algunos de los del Perú y Chile (1777-1788)5, no produjo resultado discípulos de Linneo. La única información que nos alguno conocido hoy por hoy en la preparación de ha llegado en este sentido concierne a Pehr Jonas una «Hora de Santafé», uno de sus objetivos funda- Bergius (1730-1790) y Gustav von Paykull (1757- cionales. También debe puntualizarse que Mutis le 1826) quienes enviaron en 1784 sendas colecciones fue impuesto a Gómez Ortega por la autoridad de plantas de Laponia y de insectos suecos estos política del jefe de éste, el ministro de Indias José de últimos en número de 1408. Gálvez (1720-1786), quien a su vez fue instado por su pariente y protegido, el arzobispo-virrey Caba- Sobre todo para 1783, en vísperas de ser creada llero y Góngora6. Por su parte, el director del Prado la Expedición, Mutis no ha logrado formar una de Madrid dictaminó «dejar el arbitrio» de Mutis colección de libros de botánica sino de dimensiones «todo lo concerniente a su empresa»7. Semejante muy reducidas. En los anaqueles de su biblioteca,
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    «muy copiosa ytal vez nunca vista en América» imperial o virreinal no invocase el carácter oficial como él mismo la describía ya en 17789, se conser- de esta colección, depositada en la propia capital van, hacia 1783, nueve títulos de Linneo adquiridos del virreinato, para ordenar ponerla al servicio del por el propio Mutis o con los que Linneo y algunos director de la nueva y definitiva Real Expedición de los discípulos de éste lo habían honrado. Ade- Botánica. más de otras siete obras, en su mayor parte del siglo xvn, que aparecen citadas en los Apuntamientos dia- El desafío de editar rios de Mutis, dos de las cuales relativas a la flora en Santafé la Flora de Bogotá americana10. Es verdad que en 1773 el gaditano Para la realización de sus itinerarios las expedi- había intentado aprovechar el viaje de estudios de ciones del siglo xvm a América solían aprovisionarse «botánica [y, sobre todo,] de mineralogía»11 de su de libros de base, suficientes para preparar las discípulo neogranadino Clemente Ruiz Pavón a colecciones objeto de estudio al retorno a Europa. Suecia para proveerse de libros. Con tal fin prepara La Expedición Mutis, por el contrario, debiendo un pedido que dirige al naturalista y magnate sueco comenzar por preparar la edición de una flora de residenciado en Gotemburgo Cías Alstrómer (1736- corte linneano, se ve obligada a formar una biblio- 1794), antiguo discípulo de Linneo, quien promete teca de gabinete que, como acabamos de verlo, no «procurar los libros» para su amigo y corresponsal. existe en el Nuevo Reyno. De esta manera, de la Nada demuestra empero que el barón haya cumpli- noche a la mañana, Mutis se halla confrontado a la do su palabra12. Por otra parte no deben olvidarse necesidad de crear una biblioteca especializada. En las estrecheces que Mutis padece en El Sapo entre la propia España metropolitana, y con mayor razón 1777 y 1782 como consecuencia del fracaso de sus en una de sus colonias, semejante cometido plantea empresas mineras, en un momento en que las rela- una dificultad colosal. Las obras de historia natural, ciones de la Nueva Granada con su metrópoli su- en particular las de botánica, suelen publicarse en fren múltiples interrupciones con motivo de la in- Suecia, Alemania, Inglaterra, Holanda y Francia. En ternacionalización de la guerra de Independencia la Península el comercio de este tipo es practica- americana (1775-1782). mente inexistente y los escasos importadores allí instalados se hallan sometidos a una legislación Para 1779 nadie en la Nueva Granada, ni siquie- restrictiva por parte de la Inquisición y de los servi- ra el propio Mutis, se encuentra en mejor situación cios aduaneros. Todo lo cual opone obstáculos for- ni en posesión de mejores medios para adelantar midables, aumenta el costo del libro y dilata de una investigación botánica que López Ruiz. En no- modo muy considerable los plazos de entrega. No viembre de 1778 el panameño es nombrado botáni- debe olvidarse, además, que en aquel entonces los co del rey, colector del Real Jardín de Migas-Calien- libros de botánica y de zoología a más de raros tes (trasladado desde 1781 al Prado de Madrid) y solían ser costosos, quizá los más costosos del mer- encargado de preparar una Flora de Santafé según cado, en razón de sus grabados e iluminaciones. las normas prescritas por Linneo. Carlos ni dota a Para responder a semejantes exigencias Mutis este subdito con un equipo integrado por una prensa tiene, claro está, la posibilidad de recurrir al Real portátil para la preparación de muestras de her- Jardín del Prado de Madrid, es decir a Gómez Or- bario, barómetros, termómetros, lupas, papel para tega. Este último, en su condición de director del dibujo y papel para montar los herbarios. La biblio- Prado, de organizador de la Expedición al Perú y teca botánica de Mutis por nosotros identificada es Chile (1777-1788) y también del apéndice de ésta, la pálida al lado de aquella que la Corona, por inter- Expedición a Santafé de López Ruiz (1778-1783), medio de Gómez Ortega, importa parcialmente de cuenta con una no despreciable experiencia en el París para López Ruiz. Esta, cuyo catálogo tuvimos aprovisionamiento de libros14. Puede incluso pen- ocasión de localizar en Sevilla y en Santafé de Bo- sarse que para no poner al descubierto sus limita- gotá, contaba con un total de 70 títulos, 46 relativos ciones en materia de información y para no entrar a la flora americana y el resto sobre sistemática, a depender en un aspecto de tanta importancia botánica en general y literatura de viajes. Linneo estratégica como es la bibliografía, Mutis opta por estaba representado con nueve de sus títulos1^. No descartar esta posibilidad y determina constituir su obstante, la tensión entre Mutis y López Ruiz nos propia biblioteca, de su propio peculio, de la forma inclina a dudar que el primero hubiese consultado más rápida posible y en lo esencial por vías priva- esta magnífica colección antes de 1783. La biblioteca das. de López Ruiz contiene, sobradamente, los títulos reseñados por Mutis en su primer pedido a Europa, No obstante, justo en 1783, la muerte de su pedido que analizamos más adelante. En tales con- hermano, el R. P. Julián Isaac Mutis y Bosio (n. en diciones resulta paradójico que la administración
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    1748), priva aMutis de su contacto de confianza con su primera carta para éste, fecha febrero 10 de 1774, su Cádiz natal. En efecto, Julián Isaac, último pro- se declara: pietario de la librería familiar adquirida por el abuelo Damián Bosio en 1706, había venido operan- «admirado de ver el nombre de [Linneo], mi do como intermediario de Mutis en el manejo de las anciano maestro y amigo, conocido y querido correspondencias de éste con el extranjero15. En en un cielo tan lexano [el de la Nueva estas condiciones Mutis se dirige al comerciante Granada], no hé podido refrenar mi deseo de Juan Jiménez instalado en Santafé de Bogotá, quien conocer por mi mismo El Defensor que baxo de a su vez lo pone en contacto con uno de sus provee- la misma línea (sic) há logrado el Systema [de dores en Cádiz, Fernando Gómez (m. en 1785). clasificación] del Philosopho del Norte20». Es a partir del 31 de octubre de 1783, después La favorable actitud de Gahn hacia Mutis, que de haber encontrado solución al problema plantea- éste aprovechará sólo a partir de 1783, podría en- do por el giro de dineros de Santafé de Bogotá a tenderse a partir de varias razones. En primer lugar, Cádiz, que Mutis puede retomar su corresponden- Gahn obedece las instrucciones de la Corona sueca cia con Hans Jacob Gahn, cónsul de Suecia en Cádiz, que ha ordenado a sus agentes diplomáticos cola- amigo seguro y eficaz, con la esperanza de que éste borar con el trabajo de los discípulos y correspon- le ayude a encontrar las obras completas de Linneo sales de Linneo en el extranjero y garantizar el y de una manera más general bibliografía de histo- encaminamiento de toda suerte de colecciones hasta ria natural. Su carta de la fecha marca un cambio el gabinete de Linneo en la Universidad de Up- importante en el carácter de las relaciones que Mu- sala. Además, las relaciones de Gahn con los Linneo tis ha venido cultivando con los suecos. Elevado en son estrechas. Su padre, Hans Jacob Gahn (1719- 1783 a la dignidad de Primer Botánico y Astrónomo 1782), ha sido amigo de juventud de Linneo y el del Rey español y encargado de una publicación, propio cónsul, como acabamos de verlo, ha sido Mutis no puede seguir desempeñándose en el papel discípulo del Maestro de Upsala, del mismo modo de colector, tal y como lo había venido haciendo con que sus hermanos Hans Gottlieb (1745-1818) y Hen- Linneo desde 1761 hasta la muerte de éste en 1778. rik (1747-1816). Por otra parte, Gahn ha sido amigo Por otra parte no debe olvidarse que la Corona ha de infancia de Carl von Linneo hijo (1741-1783). A sido explícita prohibiendo, desde 1777, el envío de pesar de sus obligaciones diplomáticas, su afición material botánico al extranjero16. por la botánica permanece intacta, El Papel de Gahn «(...) aunque otros cuidados y ocupaciones me Desde el origen de las relaciones de Mutis con han después de parte hecho neg[li]gir (sic) a los suecos en 1760, toda la correspondencia inter- Flora, siempre me ha quedado el mismo cariño cambiada transita por el Consulado de Suecia en por Ella, q[u]e, suele unir sus amantes»21. Cádiz17 y no, como sería de esperarse, a través de una instancia oficial española. Hasta 1775, año de la Sin olvidar que para entonces Gahn dispone de muerte del padre de José Celestino, Don Julián tiempo en la medida en que es soltero -contrae Mutis Almeyda, el gaditano dirige sus comunica- matrimonio con gaditana en 1786, a la edad de 38 ciones al consulado utilizando los buenos servicios años. de su progenitor18 y, con posterioridad al falleci- miento de éste, los de su hermano Julián, muerto No más recibir Gahn la mencionada carta de como sabemos en 1783. Por otra parte, en 1773, al octubre 31 de 1783, toca a su puerta el comisionista enviar a su discípulo Clemente Ruiz Pavón a estu- F. Gómez para entregarle una lista de libros que diar a Suecia metalurgia y docimasia, Mutis apro- Mutis desea adquirir. Componen tal lista 34 títulos, vecha la ocasión para enviarle a Linneo una colec- 19 de los cuales de Linneo, cuatro de viajeros sue- ción de historia natural, distinguiendo a su cos22, 11 relativos a la flora americana, además de protegido con cartas de presentación para el consu- las «obras completas» de Nicolai Joseph Jacquin lado sueco en Cádiz. (1727-1817) y de Louis Feuillée (1660-1732)23. Con toda probabilidad, es esta la primera vez en su vida Desde el año de 1772 Gahn ha sido nombrado que Mutis prepara un pedido tan importante de vicecónsul y algún tiempo después cónsul interi- libros de botánica, aunque debe observarse que los no de Suecia en Cádizl9. Así, al recibir a Ruiz libros solicitados en tal pedido han sido publicados Pavón, el diplomático descubre la colección para en primera edición a lo largo de la década de los Linneo y conoce la existencia de Mutis. Es Gahn sesenta. Después de 23 años de exilio de Europa, es quien toma la iniciativa de escribirle a Mutis y en
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    apenas lógico queMutis no se halle al corriente de Lo que no obsta para que Mutis le manifieste a la actualidad botánica comentada en periódicos del su superior jerárquico su deseo de recibir informa- estilo de los parisinos Journal Encyclopédique o del ción de Madrid de lo "mucho publicado y no sabido Mercure de France. Por otra parte, tal lista pone al en éste último rincón del mundo"27. Gómez Ortega, descubierto lo precario de la biblioteca que Mutis empero, siempre se rehusa a responder al ruego de detiene entonces. Es verdad que desde el origen de Mutis y de esta manera Gahn se ve promovido al sus relaciones con los suecos, Mutis expresa su papel no oficial de consejero y asesor de la Real deseo de adquirir las obras de Linneo, prácticamen- Expedición Botánica del Nuevo Reyno de Granada te inencontrables en España, aún para el hijo de en materia bibliográfica, aunque en este sentido el librero que era Mutis. Este deseo permanece cons- cónsul le manifiesta a Mutis con toda franqueza: tante aunque nunca satisfecho a lo largo de su relación epistolar con los suecos entre 1761 y 1778 «Aquí en Cádiz se hará vuesamerced el cargo —no debe olvidarse en este sentido la subsiguiente que ni hay un alma que entienda algo de [literatura interrupción de correo con Suecia durante un lus- botánica], ni un librero que tenga un sólo libro de tro. Por lo que toca a los relatos de viaje de los éstos; ni un curiosos que tenga un buen jornal lite- naturalistas suecos, éstos se hallan escritos en aquel rario, o que sepa lo menos de lo que pasa en el idioma que Mutis domina en sus rudimentos24. mundo literario»28. ■ : . . ■ > ■ ■ ■ / . ■ . ' ■ ■ ■ Para satisfacer éste y los pedidos subsiguientes Dicho sea de paso, el cónsul Gahn y sus allega- de Mutis, Gahn constituye una verdadera red euro- dos no ignoran lo precario de las simpatías existen- pea de corresponsales, pues "aquí [en Cádiz] no se tes entre Mutis y Gómez Ortega2^. Con la intención ha hallado un sólo libro de los que Vm. pide o de responder de la misma manera a esta nueva pudiere serle agradable -ni un planisferio tampoco- tarea de consejero, Gahn solicita una vez más la que todo ha sido menester pedirlo de fuera"25. Es ayuda de sus hermanos, en particular la de Gottlieb, apenas natural que se dirija en primer lugar a Suecia encargado de preparar una lista de libros de mine- y en particular a dos de sus ilustres hermanos, ralogía que Hans Jacob solicita comercialmente Gottlieb, mineralogista, y Henrik, botánico. En lo para Mutis. Hacia 1786, Gahn deja traslucir un aso- que concierne a los libros susceptibles de encontrar- mo de renuencia a seguir seleccionando bibliog- se en Madrid, se pone en contacto con Daniel Schei- rafía para Mutis, actitud que se explica por la con- denburg (n. ca. 1726-1791), capellán de la Legación vicción del cónsul de que Mutis dispone ya para Sueca y amigo de Mutis durante la estadía de éste entonces del material bibliográfico suficiente para en Madrid2^ entre 1757 y 1760. Nótese que es Gahn comenzar a trabajar seriamente: quien se pone en contacto con Scheidenburg. Para aquellos títulos que no puede procurarse por estas «Con la carta acompaño también unas notas dos vías, Gahn se dirige a los libreros franceses que mandan de libros de venta, para que Vm. esco- establecidos en Cádiz, Claude Bertrand Bellier y ja; pues aunque Vm. se haya servido conferirlo a mi Jean Ravet. Son ellos quienes reciben el mayor nú- arbitrio de pedir lo que me pareciere, haciéndome mero de pedidos, sea porque los transmiten a Fran- el cargo de vuesamerced sabe mejor lo verdadera- cia, sea porque los piden a Inglaterra, a Alemania, mente bueno, y con lo que va viendo tiene Vm. lo a Holanda o incluso a Dinamarca. preciso, no se pierde tanto tiempo en dexar a su propria elección de Vm. lo mas que quiera adquirir, De conformidad con sus ya mencionadas ideas en algún modo por superabundancia y mera curio- expedicionarias, Mutis le reitera a Gómez Ortega, sidad. Así haga Vm. cuenta de pedir quanto desea, en 1784, su determinación de comprar por cuenta pero que sin esso será muy raro el libro que le propia las obras de botánica necesarias para sus vaya»:30 investigaciones. «Procederé con moderación en lo que pida a su Es de creer que la red de corresponsales consti- Majestad, destinando anualmente algo de mis tuida por Gahn hubiera producido mayores resul- sueldos al mismo fin. Por este motivo sólo tados si el Io de julio de 1784 no se hubiera restable- pedí a su Majestad los libros e instrumentos cido en España el control aduanero más estricto más necesarios y más selectos que me faltan sobre todos los libros importados31. Durante los de física y astronomía, pensionándome en meses subsiguientes las autoridades despliegan un comprar los de historia natural que son mas celo olvidado desde hacía mucho tiempo, perqui- costosos». riendo las listas de libros importados. Semejante reactivación de los controles aduaneros había sido provocada por un artículo desobligante para Espa-
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    ña publicado enla Enciclopedia de Panckouke, le ofrecen tribunas de publicación, en particular las que circulaba en la Península y había sido Actas de las Academias de Estocolmo y Upsala - traducida al español merced al concepto favorable Kongl. Svenska Vetenskaps Academiens Nya Handlin- del censor C. Gómez Ortega. gar y Acta Societatis Regiae Scientiarum Upsaliensis. Gahn mismo estimula a Mutis invitándolo a que Así, para cada título, era indispensable obtener prepare una memoria que le permita convertirse en el derecho de circulación en España, antes de que miembro de estas compañías. Incluso el cónsul se fuera enviado al librero. El problema se planteaba toma el cuidado de traducirle a Mutis algunas de exclusivamente para los títulos desconocidos, no ellas con el fin de que éste pueda inspirarse y darle inscritos todavía en la lista de los autorizados. En el forma a sus trabajos. Mutis, sin embargo, no respon- caso de una importación de varios ejemplares, dos derá a la espera impaciente de los suecos que anhe- eran retirados y enviados a Madrid para la censura, lan mantener la supremacía de su país en el campo uno para el Consejo es decir para el conde Pedro de la botánica sistemática, por la época en que el Rodríguez de Campomanes, el otro para el censor. gabinete de Linneo acaba de salir de aquel país al Una vez practicada la revisión el libro era declarado ser vendido a J. E. Smith en octubre de 1784. «corriente». Sólo a partir de este momento el librero podía disponer de su bien. Todo ello en aumento El papel de Madrid considerable de plazos y costos32. A pesar de todos sus esfuerzos, Gahn no puede en todos los casos acelerar los trámites aduaneros Aquí está la explicación de por qué algunos de de los libros destinados a Mutis. Así, en 1785, fati los libros importados para Mutis permanecieron gado de esperar algunas obras, Mutis se resuelve a bloqueados durante largos meses en Cádiz, ante lo utilizar los servicios de la Corona española. Es por cual era poco lo que Gahn podía hacer33. Todo esto intermedio de Caballero y Góngora que Mutis soli hace pensar que los títulos pedidos para Mutis no cita se le provea de algunos títulos36. Nótese que no se hallaban inscritos todavía en la lista de los «co- se dirige a su institución de tutela, el Real Jardín de rrientes». En consecuencia, tales libros debieron ser Madrid. Sin aportar ninguna asistencia científica a revisados por la censura en Madrid y parece lógico la Expedición, el Prado pierde en gran medida su que para tal efecto Campomanes eligiera a un cen- autoridad sobre este centro y de esta manera no se sor en el Jardín del Prado. En este sentido todavía halla en las mejores condiciones para exigirle resul falta analizar qué pedidos de libros destinados a tados científicos a Mutis. La correspondencia de Bertrand y Bellier y a Ravet fueron detenidos en la éste con su institución de tutela durante el tiempo aduana y seguirles el circuito de censura que les fue de la dirección de Gómez Ortega se reduce a dos aplicado. cartas fechadas en 1784. Por el contrario, las relacio nes epistolares de Mutis con Gahn se prolongan por En fin, los pedidos toman otro aspecto y Gahn lo menos durante 16 años (1774-179037) generando debió sorprenderse al leer que Mutis deseaba ad- una correspondencia integrada por unas 36-37 car quirir "lo más magnífico"34 del mercado del libro de tas3». historia natural, es decir obras de aparato, ilumina- das a mano, en tamaño folio y gran folio. A pesar Como he señalado antes, me falta estudiar un de ello, el cónsul siempre le reservará a Mutis una conjunto de documentos que he localizado en el actitud llena de disponibilidad. Archivo de Indias de Sevilla, en los que aparecen detalladas las gestiones adelantadas por la Corona Al tiempo que desempeña estas funciones, española, a través de sus embajadas en París, Roma Gahn multiplica la red de científicos suecos corres- y Londres, entre 1785 y 1792, para proveer de libros ponsales de Mutis después de la desaparición pre- a Mutis. En este sentido puedo asegurar desde ya, matura de Linneo hijo, en noviembre 1o de 178335, a partir del Catálogo preliminar de los libros de historia fecha que coincide con la de la creación oficial de la natural ofrecidos y/o procurados por los suecos a Mutis Expedición Botánica de Nueva Granada. Es Gahn que figura en el Apéndice B de este trabajo, que el quien le presenta a Mutis a Carl Peter Thunberg aporte sueco es, sin ninguna duda, más importante (1743-1828), sucesor de Linneo hijo en la Universi- que el aporte oficial español. Es necesario puntua- dad de Upsala, y a Andreas Sparrmann (1748-1820); lizar, sin embargo, que Mutis no concentró en las por otra parte, retoma el contacto con Bergius quien autoridades españolas sus requerimientos de libros a su vez incita a Paykull a corresponder con Mutis. de botánica. Independiente de estas consideracio- Todos estos naturalistas tratan a Mutis de igual a nes, me parece que el Catálogo de la Biblioteca de igual y al tiempo que le proponen acoger sus colec- Historia Natural de Mutis, en cuya elaboración me ciones, como lo había hecho Linneo en su momento, hallo empeñado en este momento, contribuirá a
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    precisar mejor todavíael aporte sueco a la Rey pierde aún más su autoridad directa sobre la formación de esta sección de la Biblioteca de Expedición Mutis. España puede mirar con ojos de Mutis. reserva la correspondencia de Mutis con los suecos, pero no puede, razonablemente, tomar la Conclusiones determinación de impedirla, puesto que tolera y Este estudio pone una vez más en evidencia necesita los buenos resultados que ella genera sobre la deuda que Mutis contrajo con la comunidad su Real Expedición Botánica. De esta manera se vé sueca de naturalistas, en particular con el reforzado el carácter eminentemente político que diplomático H. J. Gahn, por la ayuda que éstos informa la creación de esta expedición. Si se ha le brindaron en la formación de su biblioteca de vuelto habitual considerar a la Expedición Botánica historia natural, inmediatamente después de su como la primera infraestructura científica colom- nombramiento a la cabeza de la Expedición de biana, sería erróneo pensar que esta institución re- Nueva Granada. produce lo que existía entonces en España en mate- ria de información bibliográfica de historia natural. Por lo demás, el propio Mutis reconoció Aquella estructura es en gran medida el fruto com- esta deuda en su carta a Gahn del 22 de marzo de binado de los esfuerzos económicos de Mutis y de 1790, la última conocida de la correspondencia la amabilidad del cónsul Gahn, quien esperaba ob- de Mutis con los suecos: tener en compensación para Suecia colecciones de historia natural procedentes de territorios hasta en- «(...) y sólo a vuesamerced es a quien debo la tonces prohibidos. suntuosa Biblioteca Botánica que poseo»39. Otra conclusión que puede sacarse del presente Puede afirmarse que esta sección profesional estudio se relaciona con la atención que Colombia de la biblioteca de Mutis, instrumento de debe reservar a la conservación de la Biblioteca importancia estratégica para llevar a buen Mutis y de una manera más general a su patrimo- término sus trabajos de naturalista, no fue nio. Sabido es que esta colección fue convertida en constituida, hablando en rigor, por el propio patrimonio nacional en 1822 cuando fue transferida Mutis. De la misma manera que Mutis conoció la a la Biblioteca Nacional de Colombia por decreto notoriedad gracias a las publicaciones de los del General Francisco de Paula Santander (1792- Linneo, el prestigio que le ha conferido su 1840). Las pérdidas que ha sufrido esta colección biblioteca de historia natural es debido en buena deben alertarnos y animarnos a promover el retor- medida a la amistosa disponibilidad de Gahn. no de toda obra a ella perteneciente que en la actua- Indudablemente, la Corona española contribuyó lidad se halle fuera de la misma. a satisfacer este frenesí de Mutis por aprovisionarse de libros, pero su papel fue de Por otra parte y con miras a continuar el estudio menor envergadura en este sentido. Mutis, de la Sección de Historia Natural de esta biblioteca, siempre reservado en sus relaciones con el Real me parece necesario preparar una nueva edición Jardín Botánico del Prado de Madrid, nunca se crítica de la correspondencia intercambiada entre decidió a formularle pedidos. Prefiere dirigirse a Gahn y Mutis que conserva en la actualidad el sus protectores Caballero y Gón-gora y Gálvez, Archivo General de la Nación en Santafé de Bogotá. requiriendo de esta manera a la autoridad política que le había posibilitado su promoción Con el fin de brindar una idea justa acerca del dentro de la comunidad científica. Por esta vía, resultado de los esfuerzos de Gahn, he optado por empero, le era poco menos que imposible solicitar elaborar en el Apéndice B de este trabajo un catálo- con toda confianza, como procedía con Gahn, go en el que se incluyen los aportes de los suecos a «envíeme todo lo mejor y más reciente». la biblioteca cuyo estudio nos ocupa. Tales aportes Convirtiéndose en consejero y proveedor de han debido ser en realidad de mucha mayor enver- Mutis, Gahn desempeñó, hasta cierto punto, el gadura que los aquí se describen. Aún así, he pre- papel oficialmente asignado a Gómez Ortega. Este ferido reseñar únicamente aquellas obras para las por su parte ignoró por completo a Mutis, en que me fue posible demostrar con una alta prob- primer lugar abandonando en sus manos la abilidad y casi con certeza el hecho de que Mutis las organización de la Expedición, enseguida recibió efectivamente de los suecos. No obstante, rehusándose a comunicarle la información sobre los resultados de la presente investigación no han la actualidad en literatura botánica. En estas sido cruzados ni comparados sistemáticamente con condiciones es lícito preguntarse hasta qué punto el contenido del catálogo manuscrito titulado «ím- es exacto continuar presentando al primer bentario de la Librería de la Casa que fue la Botánica al profesor del Prado en el papel de organizador de «todas» las expediciones botánicas españolas a América en el siglo xvm. De igual modo, sin aportar ninguna asistencia científica, elJardín del
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    cargo del Dr.Mutis» (Santafé de Bogotá, 16 de regalos, un 10% corresponde a obras ex-dono aucto- octubre de 1816)40. Debo declarar sin embargo ris. Por lo que toca a Gahn, éste procuró a Mutis que me hallo en esta tarea desde el año de 1981 y nada menos que un total de 39 obras diferentes. que espero culminarla con el patrocinio de la Pero Gahn no se limitó en sus envíos a obras de Universidad Nacional de Colombia y del Instituto historia natural, puesto que también remitió algu- Sueco, con motivo de la preparación del nas pocas obras pertenecientes a otras disciplinas, Catálogo General de la Biblioteca de Historia la química por ejemplo. Natural de Mutis.do justo presentar las obras aportadas por Gahn al lado de aquellas otras Esta investigación también nos ha permitido debidas a los restantes naturalistas suecos poner el dedo en el asunto de las pérdidas habidas corresponsales de Mutis. Tales obras, en su en la Colección Mutis. Comparando sistemática- inmensa mayoría de botánica, han sido mente nuestra lista de 49 títulos con el contenido de identificadas con su correspondiente registro los ficheros móviles de la Biblioteca Nacional de bibliográfico abreviado, como es usual en Colombia puede asegurarse que un 20% de aque- botánica. Este registro bibliográfico pudo ser llos ha desaparecido. Si se consideran todos los elaborado a partir de las referencias consignadas volúmenes perdidos resulta que este porcentaje es en la correspondencia de Mutis con los suecos, v. mucho más elevado. En este sentido las Actas de la gr. en las tres cartas inéditas de Gahn a Mutis que Real Academia de Ciencias de Suecia (ver Apéndice B, se incluyen en el Apéndice A de este trabajo, y entrada n° 8) constituyen un ejemplo característico, en otros manuscritos de diversa índole. Cada dado que esta publicación periódica ha sufrido pér- registro de nuestro repertorio incluye de modo didas que sobrepasan el 50%. En la medida en que sistemático y en la medida de lo posible la se ignora si un inventario fue levantado en 1822 con referencia del ejemplar perteneciente a Mutis motivo de la nacionalización de la Biblioteca de que se conserva hoy por hoy en la Biblioteca Mutis, no es posible determinar de modo inequívoco Nacional de Colombia en Santafé de Bogotá. En en qué época y dónde tuvieron lugar tales pérdidas. los casos en que ello ha sido imposible, se han Aunque mucho de ello se ha logrado en este localizado copias que se conservan efectivamente trabajo gracias a la consulta de los Catálogos de las en diversas bibliotecas europeas. obras en latín, italiano, portugués, alemán, sueco, griego, holandés, catalán, dinamarqués y ruso existentes en la Nuestro catálogo cuenta con 50 entradas Biblioteca Nacional publicados en Bogotá en 1856 y que corresponden a 49 títulos diferentes. Esta en 1857. Estos catálogos nos han permitido descu- cifra representa aproximadamente un 20% del brir que una cantidad no despreciable de las pérdi- total de lo que fue en realidad la Sección de das tuvieron lugar con posterioridad a la nacionali- Historia Natural de la Biblioteca Mutis que, según zación, especialmente de aquellas obras recibidas nuestros cálculos, llegó a contener unos 250 en varios ejemplares. En este sentido nos limitare- volúmenes. En este sentido vale la pena tener en mos a señalar que la mayor parte de la obra de cuenta que la correspondencia de Mutis con los Jacquin no se conserva hoy en día sino en un solo suecos se interrumpió definitivamente en 1790, ejemplar. A partir de ahora son indudables las pér- es decir unos 18 años antes de la muerte del didas que ha sufrido está biblioteca. También he- gaditano. Se lograron identificar técnicamente mos logrado documentar por ejemplo que el Syste- 48 de las 49 referencias localizadas y espero ma vegetabiliumde la 13a edición (Apéndice B, lograr hacer lo propio muy pronto con la entrada 46), regalo de Linneo hijo a Mutis que per- entrada n° 7 del Apéndice B. Si se contabilizan tenece hoy en día al Estado colombiano, se encuentra las obras remitidas en varios ejemplares y que actualmente en una biblioteca privada. Sin em- fueron destinadas a los colaboradores de Mutis bargo, la donación de dos libros que pertenecieron (¿acaso también a la venta?), resulta que los otrora a la Biblioteca Mutis (entradas 45 y 48) per- suecos procuraron a Mutis al menos un total de mite augurar un interés creciente por la restaura- 73-75 obras -obsérvese que el Supplementum ción y conservación de aquel patrimonio inestima- plantarum que figura entre las entradas 11 y 12 ble. del Apéndice B fue remitido en doble y quizá en 4 ejemplares. Por otra parte, la consulta del Catálogo permite observar que un 36% del conjunto de los libros le fue ofrecido a Mutis por los suecos en calidad de regalo. De estos
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    APÉNDICE A CORRESPONDENCIA INÉDITA DEL CÓNSUL H. J. GAHN A MUTIS41 1 Cádiz, 8 de marzo de 1785 Original en la Biblioteca del Instituto de Francia (París), Correspondencia Botánica de Joseph Decaisne, manuscrito 2444, pieza a. Mi Estimado Amigo, desde luego no puede si no recaer en provecho de laSciencia. Con f[ec]ha 14 enero escriví a Vmd. [=vuestra merced] por el Correo gen[era]l. Aora parece que Por mi parte estimaré igual[men]te que no dexe sale por fin la Perla, y aprovecho de la occasión para Vmd. de enriquecer las Actas déla Academia de escrivir ésta y remitir adjunto lo siguiente: Stockholm con algfuna]s memorias interessantes quando hayga occasión, para que lusqa el mérito - Flor. Comp. por le frangue . del nuevo socio que me pareció de haverles procu- - Tom. 5 & 6 déla flora hisp. de queer " recién rado. publicada. Si Vmd. no la tiene. - Flora Yaponica de Tunberg - que me acaban Lo que siento es que ni aún en esta occasión de remitir de Suecia. puedo remitir a Vmd. las obras mayores botánicas - differentes cartas y Paquetes que acaban de que Vmd. ha pedido. La última carta al librero de llegar de la misma. su correspondiente en París, que recibió aora 3 co- rreos, dice que tenía casi todo ya juntado y promto Entre estas hallará Vmd. una con el Diploma de p[ar]a. remitir y sólo aguardaba 2 libros de Amster- miembro déla Academia de Stockholm [Estocol- dam, para mandarlo todo junto. Con esto espero mo]45, que yo he abierto p[ar]a. ver si el Sello suffría. que no tardará y que con próxima occasión los Bergius y Thunberg mandan alg[una]s plantas. Y tendrá Vmd. Y mientras, conocerá Vmd. que no es un joven de nacimiento y mérito llamado Paykull, por falta de diligencia mía que esta comissión hayga le escrive a Vmd. igualmente por conocimiento de ido tan retardada. Bergius. Es gran conocedor y colector de Insectos y le manda a Vmd. una colección apreciable de Insec- Me hallo en el día bien occupado de modo que tos Suecos, pero mi hermano4*' no se ha atrevido de no tengo tiempo. Ni tampoco ocurre assunto espe- mandar el caxón con esta misma occasión, pues el cial para ser más largo. navio no ha salido de Stockholm sino de otro puerto a 100 leguas de distancia que huviera debido ir por Acaba de llegar a ésta Mons[ieu]r Dombey que tierra y era de temer se hubiessen descompuesto. Y ha estado en el Perú con la expedición botánica47. assí d[ic]ho caxón queda en poder de mi hermano Es un francés bien instruido y de mérito. Trahe un asta occasión directa de navio. sin fin de cosas curiosas y nuevas. Todavía no he tenido tiempo de trattarle. Todos estos correspondientes espero mere- cerán su atención y amistad de Vmd. por sor Mando el caxoncito adonde ésta va incluida, hombres de mérito y amigos míos. Y sé que como la otra vez, baxo el nombre de Ex[celentí- agradecerán infinito qualquiera memoria y Car- si]mo. S[eñ|or. arzobispo48, por las dificultades del ta de Vmd., y que semejante correspondencia Embarque y s[an]to officio [de la Inquisición] aquí.
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    Y con estoamigo, me repito a su obediencia de Francia los siguientes dos que igual[men]te se man- Vmd., encomendándome a su amistad y siendo dan: - Mineralogía para (sic) Monnet49, bastante como siempre bien escrita, pero talvez menos seguro en algunas cosas. Este autor es capaz y aplicado, pero algo Su aff[ectísi]mo. serv[ido]r y amigo H. particular y caprichoso en sus ideas. Sirve un empleo decente entre los mineros de Francia. J. Gahn. Aora mismo me llegan délos libros pedidos de 2 Cádiz, 14 de abril de 1786 Fragmento del original que se conserva en la Biblioteca del Instituto de Francia (París), Correspondencia Botánica de Joseph Decaisne, manuscrito 2444, pieza b. Sr dn Jph Celestino Mutis S[an]ta Fé y servido de consulta lo que podrá servir de indicio de los libros anteriores que puedan servir a Vmd. Mariquita. Estimad[ísi]mo. amigo y Ocho días ha que recibí la siempre gratíssima de Señor, Vmd. del 3 Xre [=diciembre], celebrando su buena salud responderé brevemente: Como los navios han retardado su salida, escri-vo ésta con el correo marítimo p[ar]a que Vmd. no falte de noticia Tocante la quina: Su precio acá es tan differente de aquí y de sus encargos. Me [ilegibles para mí dos según su calidad que hoi de día por eg[emplo]. se palabras, por mancha en el original] de los Buques puede comprar de 5 hasta 12 y 15 R[eales de] p[la]ta la destinados para Cartagena [ilegible una palabra]gado p[o]r libra. En partida de porción de caxas tal cual viene del contratta de salir el 25, y assí [ilegible una palabra] que por Sur52, siempre mesclada peor y mejor en una misma él tendrá Vmd. noticias mías más frescas que ésta, y con el caxa, se vende aora 5 a 6 R[eales] de p[la]ta y nunca mismo los libros que tengo aquí. Por fin después de un suele pasar de 7, pero si hubiere alguna havería o a la medio pleyto y mil passos se pudo encontrar el caxón en llegada de los navios habiendo abundancias, suelen la aduana aora 4 días hace y se están enquadernando los hallarse partidas a 4 Rfeales de] p[la]ta, y ésta luego libros que lo requieren y procuraré estén listos lo quanto después se mezcla y revuelve con otra y se hace antes. Los de Caris no hay forma que los saque déla aduana surtidos para los reynos estran-geros. En aquellos todavía por aquella contienda que le dixe a Vmd. entre el reynos varían igualmente los precios muchíssimo, Consejo y el S[an]to Tribunal [de la Inquisición]50, y assí pier- según la abundancia y siempre es menester creer que do la esperanza que los tenga Vmd. en esta occa-sión; los los droguistas y Boticarios ganan quando menos 50 por míos los he conseguido por especialíssimo favor del cien en ello, y los últimos muchas veces quatro y cinco Ynquisidor. Entre ellos sabe Vmd. que tendrá Aublet51. Es veces su dinero, como ellos acostumbran. obra bastante bien cuidada. Y me temo que hallará Vmd. un gran número de plantas de Vmd. nuevas. Y es mucha A la salida de aquí no se paga derechos ningunos lástima no anticipasse Vmd. años ha una noticia pero a la entrada de América, no sé. Me voy a informar alómenos substancial de sus descubrimientos, antes que y lo notaré aquí al margen# (#.no paga derechos de este francés robasse el honor de primer descubridor. En entrada de América). En quanto a la calidad, sabe este libro hay una lista de los autores que le han Vmd. que antiguamente se estimaba como la mejor la delgada, larga, de un color algo oscuro, que se rompía sin astillarse -y a medida que
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    los pedazos eranchicos, gordos y desiguales en la pero la colección de yerbas era grande y abundante superficie se miraba como menos buena- y sobre y bien cuidada. Y la de piedras y otras curiosidades todo se creía enteramente inútil y malísima una bastante apreciables. El tal Dombey me pareció muy encarnada, gorda, rasposa en su superficie, de medianamente instruido -algo a la francesa, fiado que venía algunas veces cortas partidas mescladas en su talento- pero como ha viajado en país con la otra y hai egemplo de haverse arrojado como abundan-tíssimo en novedades, y lo creo mas sin valor. Esta misma es la que aora priva desde 4 o advertido que los compañeros españoles que 5 años, que han empezado a experiementar su ex- trató55, desde luego tendrá cosas curiosas que celencia en Olanda y Ynglaterra y reynos del norte publicar. Y por la coincidencia que puede haver, y se paga aora dos veces mas que la otra. Si ésta es me parece este motivo nuevo para que Vmd. la misma que la que Vmd. dice hallarse en abundan- apresure sus noticias, alome-nos aquel anuncio cia en essos reynos será utilíssimo que se recoja y previo de sus descubrimientos que yo comparo a embarque. Lo que me inclina a creerlo es que desde aquella toma de possessión que suelen hacer en algún tiempo han hallado quina excelente en el nombre de sus soberanos los que descubren Orinoco, que se manda clandestinamente a las islas tierras incógnitas, hasta que después haya vecinas francesas e inglesas, y tiene mucha acepta- occasión de cultivar y poblarlas. ción. No me parece bien que se piense en cultivar este ramo en esse reyno por cuenta de R[ea]l hacien- Mucho me lisonjeará que cultive Vmd. la co- da porque todo negocio por cuenta del Rey y Estan- rrespondencia con mis paysanos. Todos están bue- co, se hace mal, cae en abusos y perjudica al comer- nos por allá. El B[aró]n. Alstrómer es el que ha cio. Mejor sería que Vmd. o el S[eñ]or Arzobispo tenido el disgusto que su casa de comercio, la más Virrey animasse a particulares a seguir esta especu- famosa que havía en Suecia, ha fallido y aunque él lación mandándolo aquí a vender por su cuenta. No por su mujer queda bien, no dexa de ser un gran faltará quien acepte y dirija bien semejante negocia- disgusto que añadido a su poca salud, hace su vida ción y yo mismo me of resco a hacerlo como el embío poco agradable. se haga a nombre de un español, como mi amigo Magarola o cualquier otro. Y lo venderé aquí o lo Mucho deseo ver el Thé de Bogotá56 que Vmd. mandaré fuere donde más convenga, y lo manejaré me anuncia, y sería un hallasgo para toda Europa. con el mayor zelo y utilidad. [Folio n° 2, perdido] Como de Suecia hacemos el comercio de China, somos conocedores y sabemos decir con certeza lo ... importante viaje literario, sea por concurren- que se puede esperar de este descubrimiento. cia de émulos en Madrid, sea por mudanzas en el Ministerio, &a [etcétera]. Pues todo se puede temer. Tendré cuidado de remitir los libros preciosos En lugar de quedarnos en essa, se llevarán sin duda en caxones de hoja de lata. A los que no tienen a efecto las disposiciones ya dadas. Y entonces mas láminas no será menester este gasto. vale efectuar aquella expedición de una vez y venir después a Europa a publicar todo y hacer cosecha Anticipo ésta con el correo marítimo. Espero de los bien merecidos aplausos y premios. que al principio del mes que viene saldrá alguna Embarcación que pueda llevar los encargos. Mi Dombey partió aquí por medio su collección mayor gusto será que todo llegue bien y halle a con España, y vino un discípulo de Ortega53 de Vmd. buen[o] y satisfecho de lo que hacemos en su Madrid p[ar]a entregarse de la parte de aquí p[ar]a servicio, al qual me ofresco siempre con la más fina el R[ea]l Gabinete. Parece que esto havía sido el voluntad. convenio hecho con Francia en caso de desgracia, aunque Dombey decia que no y se daba por muy Agradezco infinito el regalo del cacao, que Ma- maltratado, pues pretendía que la mayor parte de garola promete despachar para que probemos la la colección se havía hecho por su propio dinero y producción de esse clima. no a costa del Rey de Francia. Sea como fuere, parece justa semejante repartición y ha sido tanto Soi siempre de Vmd. con verdadero afecto, su mas a propósito quanto lo que se salvó en la primera aff [ectísim]0 seg[ur]° serv[ido]r, desgracia del S[a]n Pedro se ha perdido aora con la total funesta pérdida de aquel navio54. Dombey HJ.Gahn. parece que en Lima hizo de médico y de jugador con que ganó dinero y tal vez perdió tiempo p[ar]a. escrupulizar las subtíüdades de Flora. Creo que no trahía Láminas de provecho, alómenos lo negaba,
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    Cádiz, 13 deenero de 1788 Original en la Biblioteca del Instituto de Francia (París), Correspondencia Botánica de Joseph Decaisne, manuscrito 2465. S[eñ]or D[o]n. Josef Celestino Mutis en Mariqui- Reyno, según Vmd. se havía ofrecido a ver si podían ta. seguir con utilidad semejante comercio y qué libros podrían ser los apetecidos. Como carecen de respuesta, MUÍ Señor mío y mi estimado amigo, piden los favores de Vmd. con ella y procure se haga la venta mal o bien con la brevedad possible, para ver el En el mes de agosto o 7bre [septiembre] que no efecto y si tiene cuenta continuar. tengo notado, le escriví a Vmd. dos palabras desde la Corte dándole tan sólo cuenta de mi salud y de la La última grata de Vmd. que he recibido es la de 3 causa que me impedía de seguir mexor la corres- de julio 1786. Y a no ser por Lasquetti se me asegura de pondencia y cuidar por mí mismo de sus encargos de su bien estar de Vmd. y que D[o]n Fran[cis]co Cortázar V[uestra] m[erced]d57. Todavía me detuvieron por que truxo aquí el Bote de Thé de Bogotá hubiesse bastante tiempo poco agradables negocios en Madrid, confirmado esta buena noticia, me tendría este largo de modo que hay muy pocos días que me hallo de silencio con gran cuidado. Espero ahora que su causa vuelta y con algún descanso en ésta58 y aún ahora, sólo han sido las muchas ocupaciones y varios encargos después de tan largas ausencias y con el miserable que se han puesto a su cuidado, o que tal vez se haya estado de Comercio y pérdidas que he sufrido, tan perdido alguna carta, lo que sentiría más por verme rodeado de cuidados que Vmd. ha de disimular si privado de su siempre grato e instructivo contenido. encuentra defecto o omisión en lo que escrivo. De Suecia se muestran muy impacientes65 de no haber Adjunto hallará Vmd. nota y factura de los libros tenido memoria o noticia alguna de Vmd. en estos años; y que he hallado aquí a mi regreso y han podido ir en esta si quiere Vmd. conservar aquella amistad, y el nombre ocasión. He encargado los de Pluke-net59, Wermishelk60 q[u]e se ha merecido entre todos aquellos literatos, sería & Casimirus Modicus61. Tengo el disgusto que los 6 bueno no les dexasse tanto tiempo en olvido. Una corta exemplares de Elem. botan62, no han llegado de Carta, una observación cualesquiera, una planta seca de Madrid estando en camino. Todas las fatalidades se que tiene Vmd. tan grande abundancia, todo para ellos es han apurado con Oederi Hora63. La primera se perdió. de gran aprecio y me parece ha de costar a Vmd. La de París se volvió a vender con pérdida bastante, y poquíssimo travajo. Como causa y Corredor de este trato la 2da. encargada a Dinamarca no se ha hallado, de literario, me intereso en su Continuación, y me causa modo que la ha pagado Vmd. vez y media sin tenerla. sentimiento verlo totalmente decaído. Escribo a un amigo en Berlín a ver si se halla por allá, pues en Dinamarca y Suecia lo dan por impos-sible. Voy a hablar a Vmd. tres palabras de las tres cosas q[u]e parece tiene Vmd. más a pecho: La Quina, El Thé Cuando se comparan los precios de ambos libreros y la Platina. Sea por su influxo y instrucciones y trabajos y aún encargando en derechura, se ve qué poca de Vmd., sea por la importancia de ellas, lo cierto es que diferencia en total, puesto que lo que se ahorra en un el difunto Marq[ue]z de Sonora66 estaba en sus últimos libro se pierde en otro y como muchos son libros ya días tan embebido de las ideas de grande importancia de viejos o que se han de buscar de encuentro, ni hay precios ellas, que casi no hablaba de otra cosa y fundaba en su fixos, ni caben reconvenciones. Y assí sólo lo que se direc- puede apetecer es tal qual exactitud. Encontrará Vmd. inclusa la Cuenta de mi casa, la que acava de satisfacer Lasquetti. Ygualmente me han pedido los Libreros dirija a Vmd. la adjunta copia de la facturita de los libros que mandaron por su cuenta en mayo de 178664, con súplica que Vmd. se sirviesse entregarla para venta a algún librero en esse
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    ción grandísismas esperanzasde utilidad para el rey. No al doble del oro, ya lo distribuía su imaginación por todo puedo decir de fixo las ideas del presente Ministerio, pero el orbe como deseaba, veía en este descubrimiento la creo que estén mucho más tibios y que las ideas son bien restauración de España; mandó mover el río diferentes. Voy a decir algo de cada uno. Magdalena de su sitio para pescar la platina que hay en su seno y levantar este hallazgo más arriba de todas El Thé, lo solía beber todas las tardes con el Mar[que]z las preciosidades de las Yndias, cosa igualmente de Sonora. El suyo me parecía de mejor gusto que el que imposible y iva a decir ridicula, oponiéndose a todas había trahído Cortázar, de que se me ha entregado el Bote las combinaciones políticas y comerciales del orbe: el ayer, después de haber estado detenido por estos color, lo nada agradable de este metal, su cantidad y majaderos de la Aduana por no haber venido registrado. varias calidades suyas, que en medio de sus ventajas le Como buen sueco tengo algún conocimiento de los Thées de ponen más abaxo del oro y de la plata. Mientras se dio China. El de Bogotá y sobre todo el que tenía Sonora se a trabajar el artífice, que para ello se llamó a Madrid, parecía algo al Thé oriental que llaman de Peco [Pekoe] o varias cosas para un altar y para el Rey, de la flores que es un Thé negro que tiene un aromático más cantidad que por su casualiad habían cogido de subido que el (sic) demás y se estima bastante siendo en sí Dombey. Y no sé a punto fixo hasta dónde se halla de buena clase; pero no estante la similitud que se pueda adelantada la cosa, pero me persuado que el ministerio nunca confundir ni es fácil que competa o se prefiera a otro presente, mirándolo con interés pero con juicio, le dará por ser el gusto de este bastante más tirante a lo que sin extravagancia el valor que se merece y que pueda generalmente llamamos olor de botica; además, se sabe lo llegar a ser una cosa muy útil con el tiempo. Permita que es la costumbre y preocupación. No se puede negar Vmd. que le diga que, según mi entender, no debe ser que tenemos en Europa cien yerbas aromáticas cuyo olor este metal privativo de una sola provincia del Chocó, es más fragante que el del Thé, al qual es menester sino bastante común en toda la América meridional y acostumbrarse para hallarle algún agrado y, no obstante, en ciertas partes del Perú; abundantíssimo sobre las no se ha podido nunca sobstituir alguna yerba indígena mismas costas del mar Pacífico &ca. y me parece lo nuestra a la que con tanto costo se trahe de la extremidad comprueban las cantidades que vienen a menudo de del Globo. Esta distancia hace sin duda mucha parte de su Lima, como la traxo Dombey y otros. aprecio; añada Vmd. a esto los intereses políticos y el cuida- do que tendrán Francia y Ynglaterra de oponerse a La Quina. Ya sabe Vmd. que tiempo ha se ha qualquiera cosa que pudiera añadir nuevo cúmulo a las reconocido por muy eficaz cierta quina gruessa de un riquezas españolas y verrá Vmd. que es imposible color encarnado o roxo mui subido, que de todo tiempo lisongearse de introducir esta moda. El difunto Marq[ue]z ha venido del Perú, ya mezclada en las mismas caxas decía que pensaba empezar con regalar caxas de nuevo con la más delgada y menos subida de color, ya en Thé a todos los soberanos de Europa. Pero le hice ver que caxas separadas en las mismas partidas. Como aquí se éste era el seguro méthodo de desacreditarlo, porque daban por señas de la Quina más selecta el ser aunque lo hallarían excelente, se guardarían mui bien de delgada, rollada, cenicienta por fuera y fina por dentro darlo a entender a sus respectivos Reynos. Enfin, Amigo &ca. Esta de pedazos gordos se tenía por mui mala y mío, tenga Vmd. por cierto que no se logrará nunca como defecto en las caxas y partidas en donde se establecerse este nuevo ramo de Comercio p[ar]a que sea hallaba mezclada y aún hay ejemplar que por de alguna importancia. invencible se ha arrojado a la mar aquí en Cádiz; sea La Platina. El Mar[que]z se había alucinado en igual forma por casualidad o por falta de mejor, parece que en lo tocante a la Platina. Desde que Elhuyar67 y todos los habiéndola usado separado en Ynglaterra Chimicos de Europa han sabido fundir y trabajar la Platina reconocieron allí primero su virtud y se ha propagado pura sin mezcla de fierro, oro y Plata o otro metal que la moda o opinión o conocimiento en las demás partes siempre trahe con sigo cuando nos llega de América, se ha de Europa. De esta Quina es la que visto la suma excelencia de este metal, su finura, ductilidad, que compete con el oro y su indestructibilidad, para decirlo assí, en que sobrepuja al oro en quanto a que no se conoce todavía menstruo que lo ataque por la vía húmeda; por cuya caussa será útilísimo para mil usos en la vida humana: utensilios, mercerías, servicio de mesa y sobretodo para vasos en las operaciones chímicas; llevando la cosa a este punto está mui bien y era el objeto para hacer un bonito ramo de comercio, dexando a las mismas calidades del metal y su utilidad de fixar su precio. Pero el Marq[ue]z de Sonora, fácil a impresionarse y llevar a exceso sus ideas y ávido de recursos para la descalabrada hacienda, oyendo las alabanzas del nuevo metal, creyó hallar en él un nuevo Potosí. Pretendía poner su precio
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    mandé a Vmd.muestra y aunque parece decaído algo de su descuidos o mala fé. Por fortuna, parece que el demasiado crédito y subido precio, no obstante se paga todavía rey ha repugnado esta idea y declarado más que la otra quando se halla algunas caxas de ella. Hemos resueltamente que quiere dexar este comercio creído que era la corteza de los mismos troncos del mismo libre, en beneficio del género humano y no hay árbol, cuyas ramas daba la delgada o alguna especie diferente mexor administrador ni más activo y zeloso que que crecía mezclada con la otra. Sobre esta clase nueva o mejor la industria particular de cada uno para buscar conocida ha venido últimamente otra de todo diferente que ha la mejor calidad. tomado el vuelo sobre todas las demás. La ha trahído un año ha un oficial de Marina llamado Rubi Celi por Buenos Ayres del El Rey ha comprado estos últimos años interior de la Provincia de la Paz, o por aquel lado, cortada en grandes cantidades de la mejor quina que ha país de indios bravos, según él dice. Es enteramente amarilla la venido, para hacer repartir en todo el Reyno que corteza, sin blanco o gris alguno por fuera y es evidentemente de 3 o 4 años de esta parte haya azotado de una diferente especie o tal vez género. Rubi Celi pretende que es la epidemia de tercianas casi en todas sus verdadera de que los americanos se sirven por preferencia provincias. Esto no dexa de contribuir a cogiendo y mascando tal qual se halla sin beneficio alguno, mantener los precios subidos, de modo que tragando sólo la saliva y escupiendo la corteza después y q[u]e ninguna buena se halla aquí a menos de 12 o 16 tomada assí, fresca, no hay exemplar que no cure; siendo aquel R[eales] de p[la]te y los precios en el extrangero país, alrededor del origen de los grandes ríos que van al de corresponden a éste. Hablo de ventas de Amazonas, muy propenso a tercianas. Lo cierto es que los comercio en partida de caxas, porque hablando experimentos que se han hecho aquí con él han surtido de precios de botica en todas partes del mundo admirable efecto y el rey acaba de comprar toda la partida que es mucho más crecido, inconveniente que nunca traxo Rubi Celis al exorbitante precio de 3 p[eseta]s la libra. puede remediarse supuesto que ésta, como las Todavía oy estoy buscando una muestrecita para mandar a demás medicinas para el uso de cada Vmd. con ésta y no sé si se la lograré. He registrado con particular, siempre o las más veces es menester bastante atención las dos partidas que han venido de Cartagena pase por manos del boticario, que se sabe las para el Rey, según me parece, por disposición de Vmd. La chica ganancias que cuentan y quan difícil es de 130 caxas está algo haveriada, pero la grande de 500 caxas impedirlo. Siento y pienso que ha sido en se halla mui buena. Su aspecto se asimila al de la gorda del desfavor de su proyecto que Vmd. no me Perú; pero no tanto que parezca la misma especie y en cuanto al huviese mandado desde mucho tiempo hace gusto y olor, no le llega por ningún término; ésta de Vmd. los muestras y descripciones de su quina, que tal tiene sumamente floxos y aunque ella por sí tuvieze la misma vez hubiera podido servir a acreditarla si era virtud es imposible hacerlo creer a nadie de los que aquí se buena o a desengañar a Vmd. si huviera sido precian de conocedores, por lo diferente que es de la antes preciso, antes de adelantar demasiado el conocida. Dicen que se están haciendo experiencias, pero no he proyecto. podido saber sus resultados todavía y si he de juzgar también por lo que indica el aspecto, gusto y olor tengo dificultad de Objeto que miro como el más importante es creer que sea muy activa. No tiene más amargo la del tronco que que Vmd. pueda emplear su talento y actividad es la de las ramas, ambas son al paladar bastante sonsas. Qué sé yo, el de las minas de azogue que ha descubierto. pues, si consiste en la misma naturaleza del árbol y que es Toda Europa está ya o convencida o arrastrada diferente especie menos activa o si depende tal vez del terreno en a las ideas de Born68. Con lo qual el azogue se que crece o clima en esse Reyno o si es en la curación (secación), mira como el único medio de sacar la plata y en empaque o viaje de mar [que] ha perdido de su virtud. Y es vista ha doblado de precio en Hungría que es la menester creer esto último, una vez que Vmd. la ha examinado que más da en Europa de este metal. El Rey scientíficamente y aún hecho experiencias en essa. Lo cierto es tiene una contrata hecha de 12/m qqs anuales a que difícilmente se adoptará aquí por buena. Si supiere de las precio bastante moderado con el Emperador. Pero experiencias que se vayan haciendo no dexaré de noticiarle a esta contrata expira en tres años. La mina de Vmd. Sea el que fuere el éxito, permítame Vmd., como buen Almadén no da lo que antes, sea por falta de comerciante, de declararme contra el estanco y créame Vmd. que govierno o porque se halla extinua-da la beta. De este método en ningún ramo es bueno y que los falsos todas las Américas Claman por más principios del Govierno español en esta parte, en diferentes ramos, es en gran parte la causa de la decadencia del Reyno y de la industria. Crea Vmd. que más abusos y falsificaciones y descuidos funestos se introducerán por los administradores y sus subalternos, que por los particulares que trabajan por su cuenta y tienen en su pérdida de caudales el castigo de sus
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    de este metal.En fin, de quantos servicios se podía hacer al Rey P. D. Me han dicho en este Hospital70, que y el que más apreciaría el Ministerio será el descubrimiento de las experiencias que han hecho con la quina de una buena mina de azogue, con que si tiene Vmd. buenas Cartagena no han sido satisfactorias; las más de esperanzas en esta parte, crea Vmd. que es el objeto más las muestras que se les dieron de varias caxas y de importante a que pudiera Vmd. dedicar su atención y para lo qual diferentes classes de la partida de las 500 no han le deseo a Vmd. el más próspero éxito. Havrá dos años que hecho efecto alguno. Y una que era algo más pedí el libro de Born,69 aún antes de su publicación y todavía no activa y amarga ha parecido producir males de ha llegado. Le he vuelto a encargar. estómago. Este parece es el informe que el No tengo tiempo para ser más largo ni tocar otras materias. Protomédico ha mandado ya a la Corte. Dios le dé a Vmd. buena salud y felicidad. Procure Vmd. de acabar sus obras de Historia Natural. Y que se haga Vmd. en Con esta carta remito al S[eñ]or Lasquetti todo el mundo literario la fama que merece. No olvide Vmd. a dos muestrecitas de quina. La una de la Roxa mis paysanos y a mí cuénteme Vmd. siempre por su más afecto y gruessa del Perú. La otra de la amarilla de Rubi seguro servidor y amigo que desea complacerle y servirle. Celis.
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    APÉNDICE B CATALOGO PRELIMINAR DE LOS LIBROS DE HISTORIA NATURAL OFRECIDOS Y/O PROCURADOS POR LOS SUECOS A MUTIS Siglas BNC- Biblioteca Nacional de Colombia (Santafé de Bogotá). BNC-RC- Biblioteca Nacional de Colombia, Sección de Libros Raros y Curiosos. BNC, F.- Mutis.- Biblioteca Nacional de Colombia, Sección de Libros Raros y Curiosos, Fondo Mutis71 CL.- Catálogo de las obras en latín, existentes en la Biblioteca Nacional [de Colombia]. Formado i publicado del orden del Poder Ejecutivo [por Leopoldo ARIAS VARGAS (1832-1884) y Manuel María MEDINA].- Cuarta Serie (Bogotá: Imprenta del Estado, 1856), [1]-[H8] págs. CS.- Catálogo de las obras en italiano, portugués, alemán, sueco, griego, holandés, catalán, dinamarqués y ruso existentes en la Biblioteca Nacional. Formado y publicado de orden del Poder Ejecutivo [por L. ARIAS VARGAS y M. M. MEDINA].- Quinta Serie (Bogotá: Imprenta del Estado, 1857), 42 págs. EL.- [Catálogo de la] Exposición del Libro[,] Biblioteca Nacional [de Colombia, Bogotá,] 26 de julio a 26 de agosto de 1942 (Bogotá: Prensas de la Biblioteca Nacional, 1942), 48 págs. KVAB.- Kungl. Vetenskapsakademiens Bibliotek (Biblioteca de la Real Academia de Ciencias, Estocolmo) que custodia hoy en día la Stockholms Universitetsbibliotek (Biblioteca de la Universidad de Estocolmo). S.- Biblioteca del Naturhistoriska Riksmuseet, Sektionenfór Fanerogambotanik (Museo Sueco de Histo- ria Natural, Departamento de Fanerogamia, Estocolmo). TL.- Taxonomic Literature. A selective guide to botanical publications and collections with dates, commentaries and types, [preparado por Frans A. STAFLEU y Richard S. COWAN], segunda edición, vols. i-vii, Utrecht. WL.- A Catalogue of the works of Linnaeus (and publications more immediately relating thereto) preserved in he libraries of the British Museum (Bloomsbury) and the British Museum (Natural History) South Kensington [preparado por B. H. SOULSBY], second edition, London, 1933, 314 págs., 4756 entradas. NOTA.- La BNC-RC conserva en su caja de seguridad reunidos en un único volumen, todos y cada uno de los catálogos preparados desde 1855 por L. ARIAS VARGAS y M. M. MEDINA. En la pág. 117 del CL incluido en este volumen, figura una nota de puño y letra de José María Quijano Otero (1836-1883) que reza así: «He recibido las obras que constan en este Catálogo, con las diferencias que ofrecen en las setenta y ocho notas marginales que he puesto». Esta nota puede datarse hacia 1867 cuando Quijano Otero asumió la dirección de la Biblioteca, cargo que ejerció hasta 1873. Sobra decir que estos Catálogos nos han sido de gran utilidad para determinar las pérdidas que ha sufrido la Biblioteca de Mutis en el aspecto que nos ocupa en esta ocasión.
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    Interpretación de lasentradas de este Catálogo Ejemplo: A: Pehr Joñas Bergius (1730-1790) C : Carl von LINNE (1707-1778).- B : Hora Laponica D : 4.- Caroli Linnaei... Flora Lapponica (Amstelaedami [Amsterdam]: apud de Linné. Salo-monem Schouten, 1737). E: Vivamente interesado en esta obra, Mutis la pide a H. J. Gahn, el 24 de junio de 1783, por intermedio de Don Juan Jiménez, comerciante en Santafé de Bogotá. Es P. J. Bergius quien al año siguiente envía a Mutis, por intermedio de Gahn, un ejemplar que había pertenecido al difunto Linneo ("Exemplar Authoris"), con anotaciones de puño y letra de éste. El ejemplar venía comple- mentado con una colección de plantas de Laponia que no ha podido ser localizada en nuestros días. En 18 de febrero de 1785, Mutis comunica al virrey Caballero y Góngora "haver recibido úlyimamente (...) la Flora Lapponica de Linné que ya no se hallaba". BNC, F. Mutis 581.94897 L455f. A : Oferente y/o procurador de la obra. B : Referencia de la obra, tal y conforme aparece en diversos manuscritos e impresos de finales del siglo xviii, en particular en la correspondencia de H. J. Gahn a Mutis. C : Autor/ editor de la obra con sus respectivas cronologías. D : Registro bibliográfico de la obra precedido de su número de identificación en el presente Catálogo. El título de la misma se cita de manera sucinta y suficiente para efectos de su identificación, como es usual en la bibliografía botánica. E : Referencia del ejemplar original en la BNC-RC y en especial en el F. Mutis. En los casos en que no ha sido posible brindar esta información, se ofrecen datos acerca de la localización de la obra en otras bibliotecas. Este ítem también incluye frecuentes notas sobre el envío y la recepción de los libros, las notas y las marcas que éstos portan, la referencia a los mismos en varios catálogos, etc.
  • 56.
    Barón Cías Alstrómer(1736-1794) Carl Von LINNE filius (1741-1783).- 1.- Supplementum plantarum... (Brunsvigae: Impensis orphanotrophei, 1781) BNC, F. Mutis 581.9 L45su 13a ed. 1781. Las plantas de Mutis incluidas en esta publicación se hallan señaladas con una marca en lápiz rojo (¿de puño y letra de Mutis?). Además, el libro porta la siguiente dedicatoria de puño y letra de Alstrómer: «Aureum hunc Libellum/D[omi]no Mu- tis/ Med. Doct. Botánico Amico!/ D. D. D./ Claudius Alstroemer,/ Liber Baro,/ Svecus». Pehr Joñas Bergius (1730-1790) Pehr Joñas Bergius (1730-1790).- «materia médica»72. 2.- BERGIUS Peter Joñas... Materia medica... (Stockholm: Petrus Hesselberg, 1778). Segunda edición 1782 Las dos ediciones citadas se conservan en KVAB y S. Pehr Joñas Bergius (1730-1790).- «mi propio opúsculo sobre las 3.- BERGIUS, Peter Joñas Descrptionis plantarum ex Capite Bonnae Spei... (Stockholm: plantas del Cabo»73. Laur. Salvius, 1767). El 18 de febrero de 1785 Mutis informa al virrey Caballero y Góngora haber «recibido últimamente» la «obrita» «del celebre Bergius, Profesor de historia nat[ura]l en Stokolmo»"74. KVAB, S. Carl von LINNE (1707-1778).- 4.- Caroli Linnaei... Flora Lapponica (Amstelaedami [Amsterdam]: apud Salomonem «Flora Laponica de Linné»75. Schouten, 1737). Vivamente interesado en esta obra, Mutis la pide a H.J. Gahn, el 24 de junio de 1783, por intermedio de Don Juan Jiménez, comerciante de Santafé de Bogotá. Es P. J. Bergius quien al año siguiente envía a Mutis, por intermedio de Gahn, un ejemplar que había pertenecido al difunto Linneo («Exemplar Authoris»), con anotaciones de puño y letra de éste. El ejemplar venía complementado con una colección de plantas de Laponia que no ha podido ser localizada en nuestros días. En 18 de febrero de 1785, Mutis comunica al virrey Caballero y Góngora «haver recibido últimamente (...) la Flora Lapponica de Linné que ya no se hallaba»7*-. BNC, F. Mutis 581.94897 L455f. Cónsul Hans Jacob Gahn (1748-1800) Torbern Olof BERGMAN (1735-1784).- «Bergman (...), los dos prime- 5.- Toberni Bergman... Opuncula physica et chimica... vol i (Holmiae [Estocolmo] Up- ros tomos de su opúsculo»77. saliae [Upsala] & Aboae: in officinis Librariis Magni Swederi, Regg, Acadd, Bibliop., 1779) y vol ii (Uppsaliae, Litteris Direct. Johan Edman, 1780). BNC, F. Mutis 541.2 B37o 1779 (sic). Vols. 1-2. BNC-RC 541.2 B37o. «Fundamenta agrostograp- Henric GAHN (1747-1816).- hia»78. 6.- Fundamenta agrostographiae... (Uppsala: Johan Edman, [1767]). Como director de tesis, Linneo desempeñó un papel muy importante en la preparación de esta obra que también apareció publicada en Caroli Linnaei...Amoenitates Academicae... (Holmiae [Estocolmo] et Lipsiae [Leipzig: apud Godofredum Kiesewetter, 1749 [-17691]), 7 vols., vol 7.
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    La BNC, F.Mutis L45a, conserva de esa publicación únicamente los volúmenes i-iii, v y vi. «La de materia médica es de un tío[deH.J.Gahn]»79 . 7—(¿?) «Acta de la academia de 8.- Svenska Vetenskaps Academiens Handlingar Kongl. Svenska Vetenskaps Acade- Stockhlm desde su principio miens Nya Handlingar (Actas de la Academia de Ciencias de Suecia. Nuevas Actas [07.1739] hasta el año de 1779 de la Real Academia de Ciencias de Suecia) (Estocolmo).-La BNC, F. Mutis 505 inclusive, y el segundo cuader- R31k, conserva las siguientes entregas trimestrales de esta publicación, no de 1785 (creo haber remiti- algunos de cuyos números se conservan sin filar: 1739 (oct.-dic.)81 - do antes completo todo desde 1740 (en.-dic, un volumen encuadernado) - - 1741 (en.-dic, un volumen 1780)»8°. empastado) - -1742 (en.-dic, un volumen empastado) -1743 (en.-mar.; abr.-jun.;oct.-dic.) -1744 (en.-dic, en un volumen empastado) - 1745 (en.- mar.; jul.-sept.; oct.-dic.) - 1746 (en.-mar.; abr.-jun.; jul.-sept.; oct.-dic.) - 1748 (jul.-sept.; oct.-dic.) - 1749 (en.-mar.; abr.-jun.; jul.-sept.; oct.-dic.) - 1750 (en.-mar.; abr.-jun.; jul.-sept.; oct.-dic.) -1751 (en.-mar.; abr.-jun.; oct.-dic.) -1753 (en.-mar.) -1754 (abr.-jun.; jul.-sept.; oct.-dic.) -1755 (en.- mar.; abr.-jun.; oct.-dic.) - 1756 (en.-mar.; jul.-sept.) - 1757 (en.-mar.) - 1758 (en.-mar.; jul-sept.; oct.-dic.) - 1759 (jul.-sept.; oct.-dic.) -1760 (en.- mar.; abr.-jun.; jul.-sept.) -1762 (oct.-dic.) - 1763 (jul.-sept.; oct.-dic.) - 1764 (abr.-jun.; oct.-dic.) - 1766 (jul.-sept.; oct.-dic) -1768 (en.-mar; abr.-jun.; jul.-sept.) -1769 (jul.-sept.) - número correspondiente al índice de los años 1755 a 1769 inclusive - 1770(abr.- jun.; jul.-sept.) -1771 (en.-mar.; abr.-jun.; oct.-dic.) -1772 (en.-mar.) -1773 (jul.-sept.; oct.-dic) -1775 (en.-mar.; jul.-sept.) -1776 (en.-mar.; abr.-jun.) - 1777 (jul.-sept.) -1778 (jul.-sept.) - 1779 (en.-mar.; jul.-sept.; oct.-dic.) - número correspondiente al índice de los años 1770 a 1779 inclusive -1780 (en.-dic, un volumen encuadernado) -1783 (jul.-sept.) -1784 (abr.-jun., número mutilado) -1785 (abr.-jun.). Además del material descrito correspondiente a los envíos de Gahn que nos ocupan, la BNC, F. Mutis conserva de esta publicación las entregas siguientes: 1785 (oct.-dic.) - 1786 (en.-mar.; abr.-jun.; oct.-dic.) - 1787 (abr.-jun.; jul.-sept.) -1788 (abr.-jun.) 1789 -(abr.-jun.; jul.-sept.; oct.-dic.) -1790 (abr.-jun.). La KVAB conserva la colección completa de esta revista. 9.- Acta Literaria Svecicae Upsaliae publicata. Vol. primum continens annos 1720-1724 «Acta Acad, Upsaliensis»82. (Upsaliae & Stockholmiae: prostat apud Johannem Henricum Russworm...). BNC-RC 839.78 A271 Vol. I. Ex-libris_de «Magnus Oxelgren», perteneciente con toda probabilidad a la Biblioteca de Mutis. Carl vonLINNE (1707-1778).- 10.- Car. a Linné Mantissa plantarum [2] (Holmiae [Estocolmo]: Impensis direct Lau- «Mantissa Linnei, altera. Cua- ren. Salvii, 1771). tro ejemplares»83. La BNC concerva un ejemplar de esta obra, F. Mutis 581.9 L45m 1771. Sin embargo en el CL aparece reseñado, pág. 68: «LINNAEI Carolus, Mantissa plantarum. (Duplicado), 1771,1 vol., estante 166, obras n° 22 y 23», lo que sugiere la pérdida (¿extravío?) de por lo menos un ejemplar. Carl vonLINNE (1707-1778),- 11.- Caroli á Linné equitis Systema vegetabilium... Editio decima quarta praecedente «Systema Linnei Veget. Edi- longe auctior et correctior curante Jo. Andrea Murray [1740-1791]... (Gottingae: Typis ción XIV, hecha por Murray»84 et impensis Jo. Christ. Dieterich, 1784). Hoy por hoy la BNC no concerva ningún ejemplar de esta obra, aunque en el CL aparece reseñado, pág. 68, el título correspondiente: «LINNAEI
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    Carolus, Systema Vegetabilium,1784,2 vols., estante 166, obra n° 35", lo que sugiere la pérdida (¿extravío?) de estas copias. KVAB, S, WL (entrada 583). Carl von LINNE filius (1741-1783).- «Suplementun Linnei filii. 2 1 .-Suplementum plantarum... (Brunsvigae: Impensis Orphanotrophei, 1781). Desde ejemplares»85. noviembre de 1777 Linneo hijo informa a Mutis su intención de preparar un suplemento cuya publicación anuncia para el año siguiente. Invita y logra la participación de Mutis en esta edición86. Se sabe que en noviembre de 1784 Gahn remite a Mutis dos (¿o cuatro?) ejemplares, ninguno de los cuales conserva hoy por hoy la BNC. Sin embargo en el CL aparece reseñado, pág. 68: «LINNAEI Carolus, Supplementum plan- tarum syotemates [sic]. (Duplicado), 1781, 1 vol., estante 166, obra n°34)», lo que demuestra la pérdida de por lo menos un ejemplar, pues el otro correspondería al n° 1 del presente repertorio. J.M. Quijano Otero, no señala el vacío en el CL, lo que nos hace suponer que la sustracción (¿extravío?) debió producirse con posterioridad a 1867 (véase resolución de la sigla CL). KVAB, S, WL (entrada 501a [1781]). Carl von LINNE (1707-1778).- 12.- Caroli Linnaei... Fauna Svecica... Editio altera (Stockholmiae: Sumtu & Literis Di- «Linnei Fauna Suecica»87. rect. Laurentii Salvii, 1761). BNC, F, Mutis 591.948 L45f 1761. Carl von LINNE (1707-1778).- 13.- Carl Linnaei... Skánska Resa, pá hóga ófwerhetens befallning fórrátad ár 1749. «Linnei iter Scanicum»88. Med ron och anmárkningar uti oeconomien, naturalier, antiquiteter, seder, lefnads-satt, &c. (Stockholm: pá Lars Salvii Kostnad, 1751). Segunda edición: Stockholm, 1751. La BNC no conserva en la actualidad ningún ejemplar de esta obra rarísima cuya re- seña figura, inequivocadamente, en el CS, pág. 38: «LINNEI Carolus, Zkanska resa, s 1751,1 vol., estante 212, obra n 9». WL (entradas 209 y 210). Carl von LINNE (1707-1778).- 14.- Carl Linnaei Ólándska och Gothlándsk Resa... (Stockholm och Upsala: hos Gott- fred Kiesewetter, 1745). BNC, F. Mutis 500.9486 L455o. «Linnei iter Olandia & Gotlan- dia»89. Carl von LINNE filius (1741 -1783).- 15.- Carolo Linnaei fil... Decas prima [secunda] tlantarum rariorum horti upsaliensis (Stockholmiae: sumtu & literis Direct. Laurentii Salvii, 1762 y 1763). BNC, F. Mutis 581.948 L455d 1762. Único ejemplar que conserva esta «Linnei filii Decades, con do- biblioteca, con palnchas en blanco y negro, atribuido a «Linneo Carlos bles figuras, para completar el de 1707-1778». ejemplar que se ha mandado antes, y parece estaba defec- Carl Peter THUNBERG (1743-1828).- tuoso»90. 16.- Dissertatio botánico-medica de Aloe... (Upsaliae: apud Joh. Edman..., [1785]). En TL, entrada 14.347, se señala el Io de junio de 1785 como la decha de lanzamiento de este opúsculo, casi siete meses después que Gahn envia- «3 Dissertaciones Académicas ra a Mutis un ejemplar del mismo, el 4 de noviembre de 1784. KVAB,S. de Erica Aloe & Medicina afri- canorum de Thunberg»91.
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    Carl PeterTHUNBERG (1743-1828).- 17.- D.D. [Docente Deo] dissertatio botánica de Erica...([Upsala]: apud Joh. Ed- man,...[1785]). En TL entrada 14.349 se señala el 16 de junio de 1785 como la fecha de lanzamiento de este opúsculo, casi siete meses después que Gahn enria- ra a Mutis un ejemplar del mismo el 4 de noviembre de 1784. KVAB, S. Carl Pehr THUNBERG (1743-1828).- 18.- Dissertatio medica de medicina africanorum (Upsaliae: apud Joh. Edman, [1785]). En TL, entrada 14.348, se señala el 4 de junio de 1785 como la fecha de lanzamiento de este opúsculo, siete mese después que Gahn enviara a Mutis un ejemplar del mismo, el 4 de noviembre de 1784. S. NOTA.- Aparentemente la BNC no conserva en la actualidad ningún ejemplar de estos opúsculos, aunque en el CL aparece la reseña, pág. 117: «TUMBERG Carolus, dissertatio botánica, 1784,1 vol., estante 213, obra n°29», lo que sugiere la pérdida (¿extravío?) de por lo menos este volumen. Anders Johan RETZIUS (1742-1821).- 19.- Andreae Johannis Retzii... Observationes botanicae... (Lipsiae [Leipzig]: apud «Retzii Fasiculi Observ. Bo- Siegfríed Lebrecht Crusium, 1779 [-1791]). tan.»92. BNC, F. Mutis 580 R37o77. 20.- Acta Medicorum Svedcorum, seu sylloge observan, et Casuum Rariorum in va-riis «Acta Medicotum Suecicor»93. Medie, prtibus, praesertim in Historia Naturali, praxi medica et chirugia, t. i (Upsaliae, Holmiae & Aboae: Impensis M. Swederi..., 1783) BNC, F. Mutis 500.9485 A271. Axel Federico CRONSTEDT (1722-1765).- 21.- Mineralgeschichte über das Westmanlondelische und Dalekarlische Ersgebirge (Nuremberg: Belag der Grattenaveroschen Buchlanblung, 1781). «Cronshot, BNC, F. Mutis 549 C76m35 1781. Mineraleschichte über das Westmanlandishe Dalkarlis- Jan (Johannes) le Franc van BERKHEY (1729-1812).- che Ertzgebirge»94. 22.- Expositio characteristica structurae florun qui dicuntur Compositi (Lieden: Petrus vanderEyk, 1761). «Flor. Comp. por le frangue»95. BNC, F. Mutis 581.4 B374e. Joseph QUER Y MARTÍNEZ (1695-1764).- S 23.- Flora española... (Madris: Joachin Ibarra..., 1762-1784), 6 vols. Los volúmenes 5 5 y 6 fueron editados por Casimiro Gómez Ortega (1741-1818), Madrid, 1784. BNC, F. «Tom. 5 & 6 de la flora hisp. de Mutis 581.946 Q83f. queer»96. Carl PeterTHUNBERG (1743-1828).- 24.- Caroli Petri Thunberg... Flora Japónica (Lipsiae [Leipzig]: in bibliopolio J. G. Mü- lleriano, 1784). «Flora Yaponica de Thun- BNC F. Mutis 581.952 T485f. berg»97. Antonio Grimaldo MONNET (1731-1817).- 25.- Nouveau systéme de minéralogie... (París: Bouillon, Société Tipographique, 1779). «Mineralogía para (sic) Mon- BNC, F. Mutis 549 M655n. net»98.
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    Barón Nikolaus Josephvon JACQUIN (1727-1817).- «Flora Austríaca»99. 26.- Florae austriacae... (Viennae Austriae: Typis Leopoldi Joannis Kaliwoda..., 1773- 1778), 5vols. La BNC concerva en la actualidad una sola copia de este título (F. Mutis 581.9436 J12f56), aunque tenemos la certeza que Mutis lo había adquiri- do en doble, tal y como aparece ratificado en el CL, pág. 67: «JACQUIN, N. Josephus, flora austríaca. (Duplicado), 1773,5 vols., estante 165, n° de la obra 18», lo que sugiere la pérdida (¿extravío?) de una de las copias adquiridas por Mutis. Barón Nikolaus Joseph von JACQUIN (1727-1817).- «hortus 27.- Hortus botanicus vindobonensis... (Vindobonae [Viena]: typis Leopoldi Joannis Vindobonensis»100. Kaliwoda..., 1770-1776), 3 vols. La BNC conserva en la actualidad una sola copia de este título (F. Mutis 581.08 512h67), aunque tenemos la certeza que la biblioteca de Mutis lo había adquirido en doble, tal y como aparece ratificado en el CL, pág. 67: «JACQUIN, N. Josephus, hostus botanicus vindobonensis. [Duplica- do], 1770, vols, estante 165, obra n°19)», lo que sugiere la pérdida (¿extravío?) de una de las copias adquiridas por Mutis. «Me parece que con lo que La BNC conserva hoy por hoy las obras del Barón Nikolaus Joseph von JACQUIN mandé antes, y tengo aquí (1727-1817) que se reseñan a continuación y que corresponden aparentemente al aora, no debe faltar a Vdm. 2 envío citado del cónsul Gann™ . Una descripción exhaustiva de la obra botánica de [Mutis] ninguna de las obras Jacquin figura en TL, vol. ¡i, págs. 407-413. de Jacquin»101. 28.- Nicolai Josephi Jacquin Enumeratio stirpium plerarumque quae sponte crescunt in agro vindobonensi... (Vindobonae [Viena]: impensis Joannis Pauli Kraus, 1762). La BNC concerva en la actualidad una sola copia de este título (F. Mutis 581.9436 J126e), aunque tenemos la certeza que Mutis lo adquirió doble, tal y como aparece ratificado en el CL, pág. 67: «JACQUIN, N. Josephus, enumeratio stirpium vindobonensis. (Duplicado), 1762,1 vol., estante 165, obra n° 17)», lo que sugiere la pérdida (¿extravío?) de una de las copias adquiridas por Mutis. 29.- Nicolai Josephi Jacquin Selectarum stirpium americanarum historia... (Vindobo- nae [Viena]: ex oficina Krausiana, 1763). La BNC conserva en la actualidad una sola copia, en blanco y negro, de este título (F. Mutis 581.9729 J12s), aunque tenrmos la certeza que Mutis lo había adquirido en doble, tal y como aparece ratificado en el CL, pág. 67: «JACQUIN, N. Josephus, selectarum stirpium americanarum histo- ria. (Duplicado), 1763,1 vol., estante 165, obra n°26)», lo que sugiere la pérdida (¿extravío?) de una de las copias adquiridas por Mutis. 30.- Nicolai Josephi Jacquin Observationum botanicarum... (Vindobonae [Viena]: ex officina Krausiana, 1764-1771), 4 parís. La BNC no conserva en la actualidad ningún ejemplar de esta obra cuya reseña figura empero en el CL, pág. 167: «JACQUIN N. Josephus, observatiorum (sic) botanicarum, 1764,1 vol., estante 165, obra n° 24». J. M. Quijano Otero, al momento de recibir el inventario de la BNC (¿1867?), corrige de su puño y letra el CL señalando acertadamente que la obra consta de un total de 4 vols. La obra fue expuesta al público en 1942, según lo demuéstrala consulta del catálogo de la EL, entrada 96. KVAB, S. 31.- Nicolai Josephi Jacquin Miscellanea austriaca... (Vindobonae [Viena]: ex oficina Krausiana, 1778-1781), 2 vols.
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    La BNC conservados copias integrales de esta obra (F. Mutis 574 J12m47). 32.- Nicolai Josephi Jacquin Selectarum stirpium americanarum historia... ([Viena], 1780-1781]). BNC, F, Mutis 580.9 J12s35 1780 (sic). 33.- Nicolai Josephi Jacquin Icones plantarum rariorum (Vindobonae [Viena]: pros- tant apud Christianum Fridericum Wappler; Londini apud B. White et filium; Lugduni Batavorum apud S. et J. Luchtmans, Argentorati apud A. Kónig, bibliopolas, 1781- 1793), 3vols. La BNC, F. Mutis 581.9436 J12Í56, posee únicamente los volúmenes I y II de esta obra. KVAB. La BNC conserva hoy por hoy las obras de Pierre Joseph BUCHOZ (1731-1807) que «todo lo de Buchoz»103. se reseñan a continuación todas éstas presumiblemente pertenecientes otrora a la Biblioteca de Mutis. Una descripción exhaustiva de la obra botánica de BUCHOZ fi- gura en TL, vol. i, págs, 392-396. 34.- Traite historique des plantes qui croissent dans la Lorraine... (Nancy, Paris 1762- 1770), 10 vote. La BNC, F. Mutis 582 B82t71, conserva los tomos 3 al 10 (2) de esta obra. 35.- Tournefortius lotharingiae... (Paris: Durand; Nancy; Babin, s.f. [1764]). BNC, F. Mutis 581.94438 B826t. 36.- Dictionaire raisonné universel des plantes, arbres et arbustes de France... (Paris: J.P. Costard, 1770-1774), 4 vols. BNC, F. Mutis 581.944 B82d 1770 (sic). 37.- Manuel medical et usuel des plantes... (Paris: Humblot, Hérissant fils, 1770), 2 vols. BNC, F. Mutis 581.6 B82m35 1770. 38.- Histoire universelle du régne vegetal... (Paris, 1773-1778), 12 vols. La BNC, F. Mutis 582 B82h47, conserva en doble los ejemplares de los volúmenes v-viii de las planchas. KVAB. En la BNC-RC y F. Mutis se conservan las siguientes obras de Botánica registradas «tres de Burmanno»104. bajo el patronímico BURMAN: Laurens BURMAN (1773-1793).- 39.- Nicolai Laurentü Burmanni Flora Indica... (Leyden: Apud Cornelius Haak, Amster- dam: Apud Johannes Schreuder, 1768). BNC, F. Mutis 581.950 B87Í56. Johannes BURMAN (editor) (1707-1779).- 40.- Giorgii Everhardi di Rumphii... Herbarium Amboinense... aura et studio Joannis Burmanni... Pars prima-quarta (Amstelaedami: apud Meinardum Vytwerf, 1750). BNC, F. Mutis 581.9913 R85h371750. Johannes BURMAN (editor) (1707-1779).- 41.- Plantarum americanarum fasdculus primus [-dedmus], continens plantas, quas olim Carolus Plumierius [Charies PLUMIER (1646-1704)]... atque in insulis Antillis
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    ipse depinxit. Hasprimum in lucem adidit, concinnis descriptionibus, & observationi- bus, aeneisque tabulis ¡llustrativ Jahannes Burmannus,... sumptibus auctoris, pros- tant Amstelaedami in Horto medico, atque apud vidaum & filium S. Shouten, & Lugd. Batav. [Leyden] apud Gerard Potvliet & Theodor. Haak [1755-1760]. BNC-RC 581.9729 P585p Fase. 1-10. Jean Baptiste Chistophe Fusée AUBLET (1720-1778).-42.- La BNC conserva la «Aublet»lO5. única obra que escribió Aublet: Histoire des plantes de la Guiane frangoise... (Londres, Paris: Pierre-Frangois Didot jeune, 1775), 4 vols. BNC, F. Mutis 581.9882 A81h. Algunas de las plantas de este ejemplar se hallan señaladas con lápiz rojo y muchas de las láminas rederminadas en lápiz [¿de puño y letra de José Jerónimo Triana (1828-1890)?]. Carl von Linné (1707-1778) Carl vonLINNE (1707-1778).- «Sistema de 67»106. 43.- Caroli a Linné... Systema naturae... Tomus l[-lll]. Editio, duodécima reformata... (Holmiae (Estocolmo]: Impensis Laurentii Salvii, 1766 [-1768]). Linneo informa a Mutis acerca de esta edición en varias de sus cartas al gaditano: Ia) del 3.02.1761 (carta hoy por hoy no localizada): anuncia la edición107; 2a) de [1765]: comunica la entrada en prensa108; 3a) del 16.01.1767: informa la salida de prensa del primer tomo y lamenta no haber podido incluir en éste una colección que Mutis le ha enviado, pues ésta ha llegado demasiado tarde109; 4a) del 10.04.1769: ofrece a Mutis una copia de la obra consagrada a los animales, las plantas y los minerales110. Mutis por su parte solicita la obra al autor en 15.05.1770 m y la recibe de éste por intermedio del virrey Manuel de Guirior en 1773. BNC, F. Mutis 500.9 L45s97 1768 v[ol]. 3. Carl vonLINNE (1707-1778).- «Especies de plantas de 62»112. 44.- Caroli Linnaei... Species plantarum... Tomus l.[ll]... Editio secunda aucta... (Hol- miae [Estocolmo]: Impensis Direct. Laurentii Salvii, 1762). Linneo alerta a Mutis acerca de la aparición de esta edición en carta de febrero 3 de 1761113. Años más tarde le ofrece a Mutis una copia de la misma que conduce a Santafé de Bogotá el virrey Guirior en 1773. BNC, F. Mutis 582 L45s63 1762-1763. Carl vonLINNE (1707-1778).- 114 45.- Caroli Linnaei... Fauna Svedca... Editio altera (Stockholmiae: Sumtu & Literis Di- «Fauna Suética de 61» . rect Laurenti Salvii, 1761). Es el propio Linneo quien comunica a Mutis la primicia de la publicación de la Fauna, el 3 de febrero de 1761, pocos días después del lanzamiento de la obra115. Y le remite en obsequi al gaditano una copia que conduce a Nueva Granada el virrey Guirior en 1773. BNC, F. Mutis 591.948 L45f 1761. Este ejemplar retornó felizmente a la Biblioteca Nacional en 1945; porta la dedicatoria siguiente: «A la bene- mérita/ Biblioteca Nacional en/ Bogotá, dedico este incuna-/ ble del siglo xvm (sic) que de-/ berá figurar con el n° 118 bis/ en el catálogo de la Exposi-/ ción del libro 1942116./ Bajo la dirección del ilustre Dr. E[nrique]. Uribe White./ Las generaciones del futuro/ sabrán de las inquietudes literarias y científicas de nuestra bien querida/ patria en el año de gracia de 1945./Med. 20. xn. 1945».
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    Carl von Linnéhijo (1741-1783) Carl vonLINNE (1707-1778).- 46.- Caroli a Linné... Systema vegetabilium... Editio decima tercia accesionibus et emendationibus novissimis manu per illustris auctoris acripsis adornata a Jahan An- dreas Murray (Gottingae [Gotinga] el Gothae [Gota]: typis et impensis Jo. Christ. Die- trich, 1774). Desde el 6 de abril de 1776 H. J. Gahn había alertado a Mutis acerca de la aparición de esta nueva edición del Systema Vegetabilium117. Don G. Hernández de Alba conservaba este ejemplar, obsequio de Linneo hijo a Mutis (¿hacia 1777-1778?), hermoseado con la dedicatoria siguiente, que pone en evidencia al oferente: «Summu Naturae Scruta- tori/ In America/ Jos: Coel. Mutis/ Amico exsimio/ Obtulis/ Autoris filius»118. KVAB, S, WL (entrada 573). Fredrik Logie119 Carl vonLINNE (1707-1778).- «Philosophia Botánica»120 47.- Caroli von Linnaei... Philosophia botánica (Stockholmiae: apud Godofr. Kiesewet- ter, 1751). De los 14 ejemplares de la Philosophia que aparecen reseñados en el «Imbentario de la Libreria de la Casa que fue la Botánica al Cargo del Dr. Mutis» (ver nota 40), la BNC conserva uno solo, el más entrañable sin duda, F. Mutis 582.01 L45p44 1751. Se trata de un ex-libris que porta la inscripción manuscrita en la portada «F. K. Logie». Pehr LÓFLING (1729-1756).- «It [er Hispanicum] de L6- 48.- Petri Loefling... Iter hispanicum (Stockholm: Lars Salvii, Kostaad, 1758). BNC, F. fling»121. Mutis 581.946 L6.3L Esta copia porta, al verso de la página de guarda inicial, la inscripción siguiente: «El autor de esta obra Pedro/ Loefling, era un queridísimo/ discípulo de Linneo. Fue enviado/ por él a estudiar la Flora Ame-/ -ricana; visitó varios países/ de las colonias españolas, y en/ un viaje al Orinoco, cogió/ una fiebre aguda y falle-/ - ció en Cumaná a una edad enteramente juvenil./ Es muy raro este libro. Lo/ adquirimos en abril de 1912». Sigue una firma con rúbrica que intentó ser borrrada (F. M. ¿Guardado?) por lo que resulta ilegible para nosotros]. Debe puntualizarse que Lófling fue enviado a América en misión oficial por la Corona española y colectó principalmente en Vene- zuela. Si el ejemplar de la BNC es el mismo que Logie ofreció a Mutis en 1760, la inscripción transcrita sugiere que el libro abandonó por un tiempo la Biblioteca de Mutis adonde ahora se conserva. Carl vonLINNE (1707-1778).- «y los dos nuevos tomos [sic] 49.- Caroli Linnaei... Systema naturae... Tomus l[ll]. Editio decima reformata... (Hol- del Systema Naturae»122. miae [Estocolmo]: Impensis direct. Laurentii Salvii, 1758 [-1759]). Edición original: 1758-1759,2 vols.: vol. 1 (Animalia): págs. [i-iv], [l]-823. La BNC conserva la parte final de este primer volumen. Empastado en cuero, éste comprende desde la página 641 hasta la página 823 (F. Mutis 500.9 L45s 1789 [¡sic!] pte 3a). En el lomo se lee la marca «TOM:III», que sugiere que el volumen I del Systema, que en la edición original figura como un tomo único, fue desencuadernado y empastado en tres tomos.
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    vol. 2 (Vegetabilia):págs. [i-iv], 825-1384. La BNC conserva dos partes de este segundo volumen, empastadas en cuero y que comprenden, la primera de ellas, desde la página 825 hasta la página 1088 (F. Mutis 500.9 L45s 10a ed. v[ol]. 2 [sic]). En el lomo se lee «Vol. I. [sic]», marca que no corresponde con el obtenido del tomo. Este fue exhibido al público en Bogotá en el año de 1942 (cf. EL, 117). La otra parte (F, Mutis 500.9 L45s 1789 [sic] pte 4a. [sic]) comprende desde la página 1095 hasta la página final de este segundo volumen, es decir la página 1384. Nótese el vacío entre estas dos últimas partes, que se extiende desde la página 1088 hasta la página 1094. La cubierta inicial de cada uno de los tres tomos porta la marca «F. L. K.», grabada en fondo dorado y que corresponde a las iniciales del oferente de la obra. Copias completas en KVAB, S y WL (págs. 10-11).
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    Índice de Autores AUBLET,Jean Baptiste Christophe Fusée, 63 BERGIUS, Pehr Joñas, 57 BERGMAN, Torbern Olof, 57 BERKHEY, Jan Oohannes) le Franc van, 60 BUCHOZ, Pierre Joseph, 62 BURMAN, Johannes, 62 BURMAN, Laurens, 62 CRONSTEDT, Axel Federico, 60 GAHN,Henric,57 JACQUIN, Barón Nikolaus Joseph von, 30,31 LINNE, Carl von, 56,57,58,59,63,64 LINNE, Carl von, filius, 57,59 LÓFLING,Pehr,64 MONNET, Antonio Grimaldo, 60 PLUMIER, Charles, 62 QUER Y MARTÍNEZ, Joseph, 60 RETZIUS, Anders Johan, 60 THUNBERG, Carl Pehr, 60 THUNBERG, Carl Peter, 59,60
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    Índice de títulos ActaLiteraria Svecicae Upsaliae publícate, 58 Acta Medicorum Svecicorum, 60 Amoenitates Academicae(Linne), 57 Dissertatio botánica de Erica (C. P. THUNBERG), 59 Decas prima [secunda] plantarum rariorum horti upsaliensis (LINNE filius), 59 Descriptionis plantarum ex Capite Bonnae Spei fP. J. BERGIUS), 57 Dictionnaire raisonné universel des plantes, arbres et arbustes de France (P. J. BUCHOZ), 62 Dissertatio botánico-medica de Aloe (C. P. THUNBERG), 59 Dissertatio medica de medicina africanorum (C. P. THUNBERG), 60 Enumeratio stirpium plerarumque, quae sponte crescunt in agro vindobonensi (N. J. von JACQUIN), 61 Expositio characteristica structurae florum qui dicuntur Compositi (J. le Franc van BERKHEY), 60 Fauna Svecica (LINNE), 59, 63 Flora española 0- QUER Y MARTÍNEZ), 60 Flora Indica (L. BURMAN), 62 Flora Japónica (C. P. THUNBERG), 60 Flora Lapponica (LINNE), 56, 57 Florae austriacae (N. J. von JACQUIN), 61 Fundamenta agrostographiae (H. GAHN), 57 Herbarium Amboinense (G. E. de RUMPHIO), 62 Histoire des plantes de la Guiarte francoise (J. B. C. F. AUBLET), 63 Histoire universelle du régne vegetal (P. J. BUCHOZ), 62 Hortus botanicus vindobonensis (N. J. von JACQUIN), 61 Icones plantarum rariorum (N. J. von [ACQUIN), 62 Iter hispanicum (P. LÓFLING), 64 Mantissa plantarum [2] (LINNE), 58 Manuel medical et usuel des plantes (P. J. BUCHOZ), 62 Materia medica (de H. J. GAHN), 58 Materia medica (P. J. BERGIUS), 57 Mineralgeschichte über das Westmanlondelische und Dalekarlische Ersgebirge (A. F. CRONSTEDT), 60 Miscellanea austríaca (N. J. von JACQUIN), 61 Nouveau systéme de minéralogie (A. G. MONNET), 60 Observationes botanicae (A. J. RETZIUS), 60 Observationum botanicarum (N. J. von JACQUIN), 61 Olándska och Gothlándska Resa (LINNE), 59 Opuscula physica et chimica (T. O. BERGMAN), 57 Philosophia botánica (LINNE), 63 Plantarum americanarum fasciculus primus [-decimus] (Ch. PLUMIER), 62 Selectarum stirpium americanarum historia (N. J. von JACQUIN), 61 Skánska Resa (LINNE), 59 Species plantarum 2da. ed. (LINNE), 63 Supplementum plantarum (LINNE filius), 57, 59 Svenska Vetenskaps Academiens Handlingar _ Kongl. Svenska Vetenskaps Academiens Nya Handlingar (Actas de la Academia de Ciencias de Suecia _ Nuevas Actas de la Real Academia de Ciencias de Suecia), 58 Systema narurae (LINNE), 62 Systema narurae, 10a ed. refórmate (LINNE), 64 Systema vegetabilium 13a ed. (LINNE), 63 Systema vegetabilium, 14d ed. (LINNE, editor A. MURRAY), 58 Tournefortius lotharingiae (P. J. BUCHOZ), 61 Traite historique des plantes qui croissent dans la Lorraine (P. J. BUCHOZ), 62
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    NOTAS 1 Profesor, Departamentode Historis. Universidad Nacional de Colombia, Santafé de Bogotá; Investigador Invitado. Svenska lnstitutet:Naturihistoriska Riksmuseet. miembro del Centre de Recherche Interunversitaire sur l'Aménque espagnole colomale (París IIIJDeseo expresar mí más vivo reconocimiento a Monsieur Michel Lille por su valiosa colaboración en la preparación de este trabajo. También debo agradecer la hospitalidad que durante el 48a Congreso Internacional de Americanistas me brindó en Estocolmo el Nodo Suecta de la Red Caldas de Colciencias, en particular su presidente, el doctor Jorge Rincón y Señora, y sus asociados, los doctores César Segura y Javier Sánchez. Una versión de este trabajo fue leida en el Coloquio: Estudios sobre ciencia, tecnología y sulfura: nuevas perspectivas, resultados recientes (Santafé de Bogotá, Hemeroteca Nacional, diciembre de 1994) y publicadaen los Ocassional pepera del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Estocolmo , marzo de 1995 2. Cf. SMITH, James Edward (editor y traductor).- A selection oí the corresponóance ol Unnaeus and other naturalists from the original manuscripts (Londres: Longman, Hurst, Rees. Ame and Brown..,, 1821), 2 vols. (parte de la correspondencia entre Linneo y Mutis se halla publicada en el . págs. 510 a 550); COLMEIRO. Miguel.- -Bosquejo histórico y estadístico del Jardín Botánico de Madrid- , en Anales de la Sociedad Española de Historia Natural (Madrid), t. iv (1875), pág. 241 a 345; GREDILLA GAUNA, Federico Apolinar.- Biografía de José Celestino Mutis (Madnd: Fortanet, 1911); HERNÁNDEZ DE ALBA LESMES. Guillermo (editor).- Archiva Epistolar del Sabio Naturalista Don José Celestino Mutis.. (Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1968-1975), 4 vols.; SCHUMACHER, Hermann A.- -Linnés Beziehungewn zu Neu Granada-, en Abhandlungen des NaturwissenschaWichen Vereins zu Bremen, t. vi (1880), págs. 559-576 (de este articulo disponemos de una traducción francesa preparada a ruego nuestro porMadame JeanineLANG, «Les realtions de Linné avec la Nouvelle-Grenade-, París, 1986, 61 págs,);RYDEN, Stig.- «José Celestino Mutis och Hans FOrbinder med Línnéoch Hans Krets». en Svenska LinnéSallskapets Arssknft(Upsala), vol. xxxv (1952), págs. 31 a 38 (conservamos de este artículo una versión española preliminar preparada por el autor: -José Celestino Mutis y sus relaciones con Línné y su círculo». 9 págs.): ANDERSSON. Lennart- -La realción personal y científica entre Linneo y Mutis-, conferencia pronunciada en el Real Jardín Botánico de Madrid el 2 de octubre de 1988, copia mecanográfíca, 14 págs., que debemos a la gentileza de su autor; AMAYA. José Antonio- Mutis, Apotre de Linné en Nouvelle-Grenade. Histoire de la Botanique en Nouvelle-Grenade (1760-1783) (tesis doctoral en Historia de las Ciencias dirigida por Monsieur Guy Chaussinand-Nogaret. París; Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales, abril 10 de 1992). 3.Tal proyecto se halla consignado en la comunicación de Mutis a Caballero y Góngora fechada en Santafé de Bogotá el 27 de marzo de 1783. en GREDILLA. F.- Opus cit.. págs. 166 a 175. 4. Cf. el artículo 3S de la cédula aprobatoria de la Expedición neogranadina cuyo original se conserva en el Archivo General de la Nación (Santafé de Bogotá), Miscelánea, t. 126, fols. 305-308. Cf. el artículo 3S de la cédula aprobatoria de la Expedición neogranadina cuyo original se conserva en el Archivo General de la Nación (Santafé de Bogotá), Miscelánea. 1.126. fols. 305-308. 5. La real cédula inédita aprobatoria de esta Expedición se halla transcrita y comentada en AMAYA, J. A.- Opus cit.. págs. 726-731. 6.Cf. AMAYA, José Antonio- -Mutis et l'histoire naturelle espagnole (1975-1783)- próximo a aparecer en las Actas del Pnmer Coloquio Franco-Colom- biano de Ciencias Sociales, -ENLACES-, celebrado en París en mayo de 1994. 7. Borrador de una caria de Mutis a E. Valenzuela. Santafé de Bogotá. 31 de diciembre de 1783. en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (ed.).- Opus dt., 1.1. pág. 150. 8. Cf. AMAYA. J. A.- Op. dt, pág. 354. 9. Carta de Mutis a Cari Linneo hijo, ¡Sapo. 10 de septiembre de 1778], en SMITH, J E- Op dt.. vol. i¡, pág. 539. La fecha de esta carta figura en el Diario de Observaciones de José Celestino Mutis (1760-1790). transcripción, prólogo y notas por G. HERNÁNDEZ DE ALBA, 2 tomos (Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, segunda impresión, 1983). tomo 1, pág. 361. 10. La probable biblioteca botánica en posesión de Mutis al momento de ser creada su Expedición (1783) ha sido identificada en AMAYA. J. A.- Mutis, Apotre de Linné,.., págs. 232 a 238. 11. Carta de Mutis a Linneo, 6 de junio de 1773, en J. E. Smith.- Op. cit., vol. ii. pág. 523. 12. Carta de Alstrómer a Ruiz Pavón. Gotemburgo. 14 de mayo de 1774, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (ed.).- Archivo Epistolar del Sabio Naturalista Don José Celestino Mutis.... t. iii, pág. 298. 13. Este catálogo se halla editado en AMAYA, José Antonio.- Op. dt..., págs. 731 a 735. 14. La lista de libros de López Ruiz citada en la nota se halla firmada por Gómez Ortega. 15. Carta de Mutis a J. Jiménez, La Mesa, 24 de junio de 1783, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (ed.).- Op. dt, t. i, pág. 123. 16. En la Instrucción a que deberán arreglarse los sujetos destinados por S. M para pasar a la América Mendional... (1776), artículo 18. puede leerse: «[...] pero hay algunas otras advertencias muy importantes que hacer a nuestros botánicos [:] que con ningún motivo[,] ni pretexto, por sí. ni por otra alguna persona, se mexcle ninguno de ellos directa, ni indirectamente en asumptos de Comercio, en envia- a Europa [...] objetos de la Botánica e Historia Natural, de los cuales tampoco podrán hacer envío alguno a la Europa que no sea directamente al Secretario del Despacho de Indias para el Gavmete de Historia Natural, y Real Jardín Botánico, ni traficarías en la América [...]>. Esta Instrucción se halla publicada en JARAMILLO-ARANGO, Jaime (editor).- Reladón Histónca del viaje, que hizo a los Reynos del Perú y Chile el botánico D. Hipólito Ruiz en el año de 1777 hasta el año de 1788, en cuya época regreso a Madnd. segunda edición (Madrid, 1952). pág. 400. 17.En 1760 cuando Mutis marcha a América se desempeñaba como cónsul de Suecia en Cádiz Jacob Beilman quien permanece en éste cargo hasta 1772 cuando le sucede H. J. Gahn (comunicación personal de Herr Berndt FREDRIKSSON del Ministerio de Relaciones Exteriores de S i Estocolmo, 28 de febrero de 1990). 18. Cf. la carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 10 de febrero de 1774. Original en Archivo General déla Nación, Archivo Anexo. Sección Historia (en adelante AGN, An., Hist). t(omo). 28. f(olk>). 748. 19. Comunicación personal de Herr Berndt FREDRIKSSON del Ministerio de Relaciones Extenores de Suecia, Estocolmo, 28 de febrero de 1990, Cf. la carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 10 de febrero de 1774. Original en Archivo General de la Nación, Archivo Anexo, Sección Historia (en adelante AGN, An., Hist.). t(omo). 28, f(olio). 748. 20. Original en AGN, An., Hist., t. 28, f. 747 y 747v. 21. Carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 10 de febrero de 1774. Original en AGN, An., Hist., t. 28, f. 748 v. 22. Pehr Kalm (1715-1779). Pehr Osbeck (1723-1805), Fredrik Hasselqvist (1722-1752) y Toren. 23. Tal lista de libros se halla transcrita en HERNÁNDEZ DE ALBA. G. (ed.).- Op. dt, 1.1, págs. 124-125. 24. Es el propio cónsul Gahn quien, en 1784, trata de disuadir a Mutis de aprender la lengua sueca: «Ya se hará vuesamerced el cargo, que me loson|ea como sueco, de saber la idea de vuesamerced de estudiar nuestro idioma. Pero, debo, en conciencia desaconsejar a vuesamerced la empresa. Es una lengua bien difícil, en realidad de poca utilidad, y se agrega de que como ninguna otra nación pretende aprenderla, no haya libros, gramática y
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    lexicón para facilitarlo»(carta de [Cádiz, después del 31 de marzo de 1784], en HERNÁNDEZ DE ALBA, G., Op, cit, t. MI pág. 309), Todo parece indicar que Mutis perseveró en su propósito de aprender el sueco, pues en enero de 1786 le confesaba a P.J. Bergiusser «un hombre de nacionalidad española, aunque en el efecto no menos sueco y semiconocedor de su idioma» (carta fechada en Mariquita, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G., Op. cit., t. i, pág. 291). No es improbable que el gaditano se aproximara al sueco a través del francés, como lo sugiere la lectura del Catálogo de su Biblioteca en el que figuran, al lado de una considerable cantidad de diccionarios y gramáticas de lenguas antiguas y modernas, europeas y no europeas, una Gramática francesa sueca» (folio 20) y un «Diccion[ari]o Francés Sueco» (folio 23), cf. Imbentario de la Librería de la Casa que fue la Botánica al Cargo del Dr. Mutis, Santafé de Bogotá, 16 de octubre de 1816, Archivo General de Indias (Sevilla). Audiencia de Santafé. legajo 557. 25. Carta de Gahn a Mutis. Cádiz, 29 de octubre de 1784. Original en AGN, An. Hist., t. 28. f, 722. 26.Cf. la carta de Mutis a Caballero y Góngora fechada en Mariquita el 18 de febrero de 1785, en HERNÁNDEZ DE ALBA. G. (ed.).- Op. cit.. t, i. pág 233. El editor de esta compilación confunde el nombre del capellán Daniel SCHEtDENBURG con el det místico sueco Emmanuel SWEDENBORG (1688-1772). Gahn confirma que Mutis conocía a Scheidenburg de vieja data, en su carta a Mutis, ca. de julio de 1784. en HERNÁNDEZ DE ALBA, G, (ed.).- Op. cit., t. iii, pág. 309. 27. Borrador de una carta de Mutis a Gómez Ortega, Santafé de Bogotá, 31 de marzo de 1784, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (ed.).- Op. cit., t. i. pág. 185. 28. Gahn en carta a Mutis de Cádiz, ca. de julio de 1784, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (ed.). Op cit., t. ¡ii, pág. 308. 29. En este sentido basta citar un pasaje de una carta de Anders COUHITTE, dependiente de la casa de comercio de Gahn, quien con un pedido de libros le expide a Mutis una carta, fecha 6 de julio de 1786, en la que le dice: «Lo que yo deseo es q.e vmd. llegue a acabar de publicar sus obras y descubrimientos y desde luego será mejor, si vmd logra disponerlo de modo que vaya directamente al Ympresor y Gravador, que si vmd. lo manda a la Corte en disposición que [GómezjOrtega o qualquiera otro lo arregle después y lo publique, porque todos tienen sus fines, y no suele ser raro entre professores. que uno se quiera atraher el mérito y Gloria del trabajo y descubrimientos del otro» (original en AGN. An. Hist., t. 28, f. 771 y 771v). 30. Carta de Gahn a Mutis. Cádiz, 15 de marzo de 1786. Original en AGN, An., Hist., t. 28, f. 791. 31. Cf. la Real Orden del 21 de junio de 1784 publicada por Cédula del Consejo de fecha 1a de julio de 1784 y la Ley 31, titulo xvi, libro viií déla Novísima Recopilación, en DOMERGUE, Lucienne.- CensureetLumiéres dans l'Espagne de Charles ///(París: Ediciones del CNRS, 1982), pág. 108, nota 24. 32. Cf. RUMEAU DE ARMAS, A.- Hlstona de la censura gubernativa en España (Madrid, 1940) y DOMERGUE, L- Op. cit., págs. 103 y 104. 33. Detalles sobre las dificultades que hubo de encarar Gahn con la censura, en relación con los libros para Mutis, se hallan consignados en sus cartas a Mutis del 15 de noviembre de 1785, 15 de marzo de 1786 y 19 de mayo de 1786 (AGN, An., Hist,, t. 28, fols. 769, 790v, 762v) y también en la del 14 de abril de 1786 que figura transcrita en la página 48 de este trabajo. 34. Cf. carta de Gahn a Mutis, San Ildefonso, 29 de agosto de 1787. Original en AGN, An., Hist.. t, 28, f. 786.34. 35. Carta de Anders Retzius á Antoine-Laurent de Jussieu, Lund, 14 de diciembre de 1783. Original en el Muséum national d'histoire naturelle de París, Laboratorio de Fanerogamia. Correspondance des Jussieu. 36. Las gestiones de la Corona española enderezadas a satisfacer la solicitud de Mutis serán objeto de un estudio que nos proponemos preparar con documentos hallados en el Archivo General de Indias (Sevilla). 37. Huelga señalar que Gahn permanece a la cabeza del consulado de su país en Cádiz hasta su muerte acaecida el 4 de noviembre de 1800 (comunicación epistolar de Herr B. FREDRIKSSON del Ministerio sueco de Relaciones Exteriores, Estocolmo. 28 de febrero de 1990). 38. En su carta a Mutis del 29 de agosto de 1787, H. J. Gahn menciona «dos o tres cartas» de Mutis recibidas en Cádiz (cf. AGN. An., Hist,, t. 28. f. 782), comunicaciones que hasta la fecha no hemos podido localizar. Del total de las 20 cartas que Gahn remite, F. A. Gredilla publica una en 1911 (Op. cit., págs. 266-267): G. Hernández de Alba, 14 en 1975 (Op. cit. t. iii, pág. 296 a 332). En esta edición, tomo cit.. págs. 304-305, Hernández de Alba transcribe un fragmento de una carta que él supone de Gahn a Mutis. Este fragmento contiene una solicitud de plantas para Giovanni Marsili (1727-1794), profesor de botánica del Jardín de Padua, ruego que contrasta con el carácter de la correspondencia del cónsul de Suecia a Mutis, lo que nos hace pensar que tal fragmento no puede ser atribuido a Gahn. El presente trabajo incluye tres cartas inéditas de Gahn a Mutis: restan por descubrir al menos dos cartas. Para una descripción en detalle del conjunto de la correspondencia de Mutis con Suecia, cf. J. A. AMAYA, Op. cit., cuadro ns 5. Por su parte. Mutis dirige a Gahn un total de 16 a 17 cartas, de las cuales sólo cinco han sido publicadas, dos por Gredilla en 1911 (Op. cit., págs. 189-191 y 274-275) y tres por Hernández de Alba en 1968 (Op. cit., t. i, págs. 61, 86, 93, 135 y t. ii, págs. 26-28). Estas cartas de Mutis representan hoy por hoy uno de los vacíos mas notorios en ¡a historiografía consagrada al estudio de las relaciones entre Colombia y Suecia, Huelga decir que ninguna carta de Mutis figura en la correspondencia del cónsul Gahn que conservan el Ministerio de Relaciones Exteriores de Estocolmo (comunicación personal de Herr B. FREDRIKSSON, fecha 28 de febrero de 1990) y la Biblioteca Real de Suecia (comunicación personal de la conservadora Fru Eva DILLMAN fecha 12 de junio de 1987). 39. En HERNÁNDEZ DE ALBA. G. (ed.).- Op. cit, t. ii, pág. 26. 40. Original en Archivo General de Indias (Sevilla), Audiencia de Santafé, legajo n! 557. Como puede verse, este primer inventario es tardío en relación con la fecha en que Mutis comenzó a constituir su biblioteca en Nueva Granada (1760). Según las informaciones de que dispongo, hasta la fecha no se ha descubierto el inventario de los bienes de Mutis elaborado con motivo de su muerte en 1808. En estas mortuorias solía ser de rigor la descripción exhaustiva de las bibliotecas de los difuntos. 41. En el verano de 1985 Madame Catherine DESCHAMPS-LANG tuvo la gentileza de alertarnos acerca de la existencia, en la Biblioteca del Instituto de Francia en París, de un conjunto de cartas del epistolario de Mutis, entre las cuales las tres del cónsul Gahn que aquí se editan por primera vez. La correspondencia de Gahn a Mutis perteneció originalmente al archivo de este último, hoy por hoy en el Real Jardín Botánico de Madrid. Sin embargo, la mayor parte de las cartas de Gahn a Mutis se encuentra en la actualidad en el Archivo Histórico de la Nación en Santafé de Bogotá (Archivo Anexo, Sección Historia, tomo 28), en una colección de «Autógrafos de D. José Celestino Mutis» (folios 720 a 791), incluida en un legajo junto con los uüuumemüs más alsifniiés (v. gr. papeles oé lá LJIreccidn y Superintendencia G>aí. de Hacienda de Cundinamarca, 1820: Documentos de autoridades españolas, 1822; Archivo Secreto de Relaciones Exteriores, etc.). En esta colección figuran, además de los autógrafos de Gahn, otros documentos y cartas, por ejemplo la correspondencia de Pedro Antonio de Cossío a Mutis. Se nos ocurre que alguien debió sustraer estos manuscritos del archivo de Mutis antes de que éste fuera transferido manu militaría Madrid en el año de 1816, aunque no debe descartarse la posibilidad de un «retorno» de Madrid a Santafé. Se tiene la impresión que estos documentos fueron cosidos en algún momento y con posterioridad separados, sufriendo entonces mutilación en sus márgenes con algún desmedro en la lectura. La numeración aplicada en eí Archivo no repara en el orden lógico ni cronológico de las cartas que se hallan en gran desorden. En relación con las misivas de Gahn pertenecientes a la colección de autógrafos de botánicos célebres de Joseph Decaisne en el Instituto de Francia, ignoramos si éstas llegaron allí procedentes de Madrid o directamente de Santafé de Bogotá. Para la
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    transcripción de lascartas de Gahn se ha respetado la ortografía original; aunque, con miras a facilitar la lectura, se han modernizado los acentos y los signos de puntuación. 42. Cf. Apéndice S, entrada no 23. 43. Cf. Idem, entrada no 24. 44. Cf. Idem, entrada no 25. 45. Conforme a nuestras informaciones, no ha podido ser lozalizado el titulo de corresponsal conferido a Mutis por la Academia de Ciencias de Estocolmo. 46. ¿Hans Gottlieb o Henrik? 47. Joseph Dombey (1742-1794), naturalista francés agregado a la Expedición española al Perú y Chile que se prolongó desde 1777 hasta 1788. Dombey desembarcó en Cádiz procedente del Perú el 22 de febrero de 1785 dando asi por concluido su periplo americano, años antes que sus compañeros españoles José Antonio Pavón y Jimémez (1754-1840) e Hipólito Ruiz López (1754-1816). 48. En efecto, Gahn había dirigido a Mutis los libros anunciados en la carta del 29 de octubre de 1784 por intermedio del virrey Caballero y Góngora, cf. AGN. An., Hist.. t. 28. f. 723. 49. Cf. Apéndice B, entrada no 26. 50. En carta de fecha 15 de marzo de 1786 Gahn comunica a Mutis: 'Dos meses cumplidos ha que llegó aquí un embio de libros de los pedidos en París por mi librero [¿Monsieur Juan Ravet?]. pero por un conflicto de jurisdicción que se ha suscitado entre el Consejo de Castilla y la Inquisisción sobre el derecho de permitir el despacho de entrada de libros en España, ni éstos ni ningunos se han podido despachar en mucho tiempo y no será estraño que se estén perdiendo en la aduana...-. AGN. An.. Hist., t. 28. f. 790v. 51. Cf. Apéndice B. entrada n8 43. 52.Quizá del Perú y en particular de la localidad de Loja. 53. Se trata de Juan de Cuéllar. protegido de Gómez Ortega. Este ultimo sujeto se identificaba con frecuencia como "Ortega" con el fin de evidenciar su relación con su tío materno Joseph Hortega, subdirector del Real Jardín Botánico de Migas-Calientes desde 1755 hasta su muerte acaecida en 1761. 54. El 2 de febrero de 1786 naufragó frente a las costas de Cádiz el San Pedro de Alcántara, barco que transportaba las colecciones preparadas durante los últimos cinco años por J. A. Pavón y Jimemez e H. Ruiz López, expedicionarios españoles en Perú. 55. Come se sabe, J. A. Pavón y Jimémez e H. Ruiz López. 56. El 'Te de Bogotá' se prepara con las hoias de Alstoma theaiformis, planta que crece en las tierras frías de las inmediaciones de la sabana de Bogotá donde se la conoce con el nombre vernáculo de "Palo Blanco", cf. José Antonio AMA YA, "Dos documentos inéditos sobre el "Té de Bogotá" de Don José Celestino Mutis" (Madrid, manuscrito. 1989, 17 págs.). 57. Se refiere a la carta fechada en San Ildefonso el 29 de agosto de 1787 Ongmal en AGN, An., Hist., t. 28. fols. 782. 783. 783v y 781. 58. Esta mansión de Gahn en Madrid, prevista para «quince o veinte días-, se prolongó desde septiembre de 1786 al menos hasta finales de 1787 e incluso principios de 1788, cf. carta citada en la nota anterior, f. 782. 59. La BNC. F. Mutis conserva la segunda reimpresión de la obra de Leonard PLUKENET (Leonardi Plukenetíi) (1642-1706). Phytographia (London. secundó excusum , ediderunt T. Davies, 1769). 60. Los Genera plantarum Jakob Johann WERNISCHECK (1743-1804), (Viena, Joannis Thomae de Trattners, 1764), se conservan en la BNC, F. Mutis 589.1 W37g 1764. 61. Referencia mordaz a C. GÓMEZ ORTEGA. De este autor la BNC conserva dos obras: Tablas botánicas... (Madnd: Imprenta Real, 1783). F. Mutis 581.9 G65t y Curso elemental de botánica.. (Madrid: Imprenta Real. 1785), F. Mutis 581.07 G65c V. I, Vale la pena señalar que ninguno de los dos se halla dedicado a Mutis. 62. Se trata de los Elementa botantcae de George Christian OEDER (1728-1791) (Hafniae [K|obenhavn]: typis fratrum Philibert. Prostat apud víduam Franc. Christ Mumme, 1764-1766) uno de cuyos eiemplares se conserva en la BNC, F. Mutis 581.984 O333e. 63.Se refiere la la [Flora Dánica] Icones plantarum sponte nascentium m regnis Daniae et Norvegiae... de G. C. OEDER, aparecida en Copenague, [1761-] 1764- 1883.17 vols. La BNC conserva el voiumen 3;de esta obra que apareció en 1770 (F. Mutis 581.948 0333 e 1770). 64. Se refiere a la factura inédita de Monsieur Juan Ravet. librero en la gaditana Calle de San Francisco. Casa ns 69. fecha 15 de septiembre de 1785. remitida a Mutis por A. Couhitte, con su carta del 30 de mayo de 1786, cf. AGN, An., Hist., t. 28, f. 745. El estudio de este documento y de otras facturas inéditas en francés que hemos localizado en París y en Santafé de Bogotá precisarán todavía mejor el papel desempeñado por Gahn en la formación de la Biblioteca de Historia Natural de Mutis. 65. En las Academias de Ciencias de Estocolmo y Upsala. 66. José de Gálvez. 67. Fausto D'Elhuyar (1755-1833). 68. Barón Ignacio de Born (1742-1791). 69. La BNC-RC no conserva ninguna obra de I. de Born. 70. El Hospital de la Marina de Cádiz. 71. Deseo agradecer a Doña Mana Dolores RIVERA DE DÍAZ, Jefe de la Sección de Libros Raros y Curiosos de la Biblioteca Nacional, la acogida que me ha brindado en esta nueva exploración del Fondo Mutis. 72. Cf. carta de P. J. Bergius a Mutis, Estocolmo, 10 de marzo de 1778, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (ed.).- Op. cit., t. lii. pág. 78. 73. Cf. carta de Bergius a Mutis, Estocolmo. 12 de septiembre de 1784. en AMA YA, J. A.- Mufis. Apotre de Linné.... pág. 701. 74. "Noticias estractadas de la correspondencia familiar del Dr. Dn. J[ose]ph Celestino Mutis [...] relativas asus travaios botánicos p[ar)a. la historia Natural de[l Nuevo Reyno de Granada]' Se trata del resumen de una serie de cartas de Mutis a Caballero y Góngora preparado por su secretario de cámara, Diego de UGALDE (original en el Real Jardín Botánico de Madrid. Archivo Mutis. Caja 29). 75. Cf. documento citado en la nota 74. 76. Cf. nota 74. 77. Cf. carta de Gahn a Mutis, [ca. de julio de 1784], en HERNÁNDEZ DE ALBA. G., Op. cit. pág. 309. 78. Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 29 de octubre de 1784, AGN. An., Hist., t. 28, f. 722v. 79. Idem 80 Cf. carta de Gahn a Mutis. Cádiz. 29 de octubre de 1784, AGN. An., Hist.. t. 28. f. 723v.
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    81.Esta entrega sehalla empastada con un fragmento del borrador de una carta de puño y letra de Mutis al virrey José de Ezpeleta, de fecha 25 de mayo de 1790. El original de esta carta se conserva en el Archivo General de Indias (Sevilla), Audiencia de Santafé, legajo 667. 82.Cf. nota 80. 83.Cf. nota 80 84.Cf. nota 80. 85.Cf. nota 80. 86.Cf. carta de Linneo hijo a Mutis, Upsala, 6 de noviembre de 1777, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G.- Op. cit, t. iv, pág, 28. 87.Cf. nota 80 88.Cf. nota 80. 89.Cf. nota 80. 90.Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 29 de octubre de 1784, AGN, An., Hist.. t. 28. f. 723. 91.Cf. nota 90. 92. Cf. nota 90. 93. Cf. nota 80. 94. Cf. nota 90. 95. Cf. carta de H. J. Gahn a Mutis, Cádiz, 8 de marzo de 1785, en la pág. 47 de este trabajo. 96. Cf. nota 95. 97. Cf. nota 95. 98. Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 8 de marzo de 1785, en la pág,47 de este trabajo. 99. El 18 de octubre de 1785 informa al virrey Caballero y Góngora que -He recibido carta del cónsul [Gahn] y la buena noticia de haber llegado a ese puerto [Cartagena de Indias] un caxón con libros con las mejores estampas iluminadas que ha publicado el célebre Jacquin en su Flora Austríaca y Hostus Vindobonensis- (cf. nota 74 ). 100. Cf. nota 99. 101. Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz. 15 de marzo de 1786, AGN, An., Hist., t. 28, f. 785. 102. - Además, la BNC, F. Mutis 574 J12c65 1786 [sic] conserva de JACQUIN su Collectanea ad botanicam, chemian, ethistoriam naturalem spectantla, cum figuris... (Vindobonae [Viena]: ex officína Wappleriana, 1786-1796). De esta obra publicada en cinco volúmenes, la mencionada institución custodia dos copias de los volúmenes i a ¡ii, formalmente publicados en 1786, 1788 y 1788, pero que en realidad fueron lanzados al público en 1787, 1789 y 1791 respectivamente (cf. TI, entrada 3253). 103. Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 15 de marzo de 1786, AGN, An., Hist., t. 28, f. 791. 104. ídem. Nótese que Gahn parece creer que Johannes BURMAN y Laurens BURMAN son uno y el mismo autor. 105. Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 14 de abril de 1786, en la página 48 de este trabajo. 106. Ver nota 9. 107. Cf. HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (editor).- Diario de Observaciones de José Celestino Mutis..., 21. (Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, segunda impresión, 1983), 1.1, pág. 92. 108. Cf. HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (editor).- Archivo Epistolar del Sabio Naturalista Don José Celestino Mutis..., t. iv, pág. 23 109. Cf. AMAYA, J. A.- Mutis, Apotre de Llnné..., pág. 692. 110. Cf. AMAYA, J. A- Op. cit, pág. 695. 111. Cf. carta de Mutis a Linneo, Santafé de Bogotá, 15 de mayo de 1770, en HERNÁNDEZ DE ALBA, G. (editor).- Op. ctt.,. i, pág. 52. 112. Ver nota 9. 113. Ver nota 107. 114. Ver nota 9. 115. Ver nota 107. 116.EI catálogo de la EL no presenta ningún lirbro reseñado con el número 118 bis. 117. Cf. carta de Gahn a Mutis, Cádiz, 6 de abril de 1776. Original en AGN, An., Hist., t. 28, f. 761. 118. Cf. HERNÁNDEZ DE ALBA, G., Op. cit, t. i, pág. 80. 119. Fredrik Logíe (n. en 1739): hijo del cónsul de Suecia en Algeria (1756-1758), discípulo de Linneo en Upsala por la misma época. Inscrito en la Facultad de Medicina en 1758, terminó siendo oficial del ejército. Después de su permanencia en Upsala volvió a Algeria y fue en el curso de este viaje que conoció a Mutis en Cádiz en 1760. También viajó a Italia e Inglaterra en 1766. Trabajó en la Compañía de las Indias Orientales en 1768. Además de estas informaciones, poco es lo que se sabe de su vida (cf. FRÍES, Thomas Magnus [editor].- Bref och Skrífvelser af och till Cari von Linné. FOrsta afdelningen Del III, Med UnderstM af Svenska Staten, Ufgifna af Upsala Uníversitet, Stockholm, Aktíebolaget Ljus, serie I, I-8, 1907-1922, continuada por J. M. HULTH, serie 2.1. 1916 y serie 2. 2.1943, serie I. vol. 5. pág. 86, nota 7. 120. C. Alströmer comunica a Linneo en carta fechada en Cádiz el 6 de septiembre de 1760 que -Mutis] se habla servido de la Philosophia Botánica y aunque no habla logrado conseguir un ejemplar para su propio uso. lo estaba buscando para el viaje botánico [a la Nueva Granada] que va a emprender. Dado que el Señor Logíe estaba por suerte para enton»es en Cádiz, lo convencí para que le dejara al Señor Mutis su Philosophia Botánica, el Itfer HispanicumJ de Löfling y los dos nuevos tomos del Systema Naturae. Fue éste el regalo más precioso de cuantos se le hubieran podido hacer-, carta publicada por FRÍES. Th. M. (editor).- Op. cit., serie I, vol. 3, pág. 33. Mutis por su parte, encarta a Linneo hijo del 10 de septiembre de 1778, confirma estos gestos aseverando «haber recibido el Systema, el Iter Hispanícum y la Philosophia Botánica de la generosidad de «mis amigos AlstrOmer y Logie-,» cf. G. HERNÁNDEZ DE ALBA. G., Op. cit, 1.1, pág. 80. El editor de esta correspondencia transcribe erradamente «logré» en vez de LOGIE. 121. Ver nota 120. 122. Ver nota 120.
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    Varios sabios, debidoa una devastadora y prolongada guerra mundial, tienen que organizar una nueva sociedad tecnificada en la película La vida futura (1936), de William Cameron Menzies. (Fotografía en Enciclopedia del Cine Salvat, 1979)
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    'LECTIO, DISPUTATIO, DICTATIO'EN EL NOMBRE DE LA CIENCIA: UNA POLÉMICA EVOLUCIONISTA EN COLOMBIA Olga Restrepo Forero* y Diego Becerra Ardua** D urante las tres décadas finales del siglo diecinueve, la teoría de la evolución, la obra de Darwin y otros autores considerados campos que aún no controlan, o monopolizar la competencia profesional o cuando protegen su autonomía frente a otras profesiones o actividades darwinistas, llegaron a ser conocidas en (Gieryn, 1983: 792) .En estas situaciones, por lo demás, Colombia y fueron objeto de encendidos debates las formas retóricas que ordinariamente se emplean entre sus partidarios y antagonistas.En el para estructurar un texto se llevan a su máxima presente artículo sólo vamos a exponer dimensión, en el esfuerzo por captar al público al que sumariamente nuestros hallazgos relacionados se dirigen y obtener así alguna forma de control sobre con la introducción del darwinismo en Co- la autoridad y las recompensas simbólicas y lombia y las múltiples discusiones de estos años materiales .Haremos un análisis de esta retórica de la (Restrepo y Becerra, 1995), con el fin de ciencia y las formas características que asumió en las centrarnos en el análisis detallado de una sola polémicas del darwinismo en Colombia, a partir del polémica y descubrir, en ésta, el mundo en que examen del debate entre Emilio Cuervo Márquez y se inscribe y algunas características de la Santiago Calvo. situación de la ciencia en el país que revela la lectura de los textos que dos estudiantes El darwinismo en Colombia universitarios se cruzaron al comenzar la última Una década después de la primera comunicación década del siglo. de Darwin y Wallace sobre la teoría de la evolución Las polémicas científicas o que se hacen en el por selección natural en la Sociedad Lin-neana, ya se nombre de la ciencia son un punto de análisis estra- habían introducido temas que muestran algún tégico para examinar las representaciones que conocimiento de la cuestión en varios programas de los autores y su público se forman de la ciencia, la Escuela de Ciencias Naturales1 de la recién creada sus métodos, sus ideales de conocimiento, sus Universidad Nacional2 .Durante los siguientes tres reglas establecidas para dirimirlas.Tales lustros el tema pasará a ser debatido en los cursos de controversias en ocasiones activan los procesos historia, geografía, filosofía, moral, biología, psicología de demarcación de la ciencia, cuando los y sociología3 .Ya en la década científicos pretenden extender su autoridad sobre * Profesora Asociada Departamento de Socologfa. Universidad Nacional de Colombia. ** Profesor Departamento de Tecnología. Universidad Pedagógica Nacional. 1. Véanse, por ejemplo, los siguientes: Escuela de Ciencias Naturales. Programa de Botánica. Anales de la Universidad Nacional de los Estados Unidos de Colombia (en adelante: AUNEUC) 1(3): 291-295, nov, 1868; Programa de Zoología. Por Fidel Pombo. AUNEUC 1(3): 296-300; nov, 1868; Programa de la clase de Jeolojía y Paleóntologa. José María González Benito. AUNEUC, 5(34/35): 512-521; oct.-nov., 1871. Posteriormente se hará aún más explícita esta orientación, por ejemplo en los "Programas de las Facultades de Ciencias Naturales y Medicina". Se dan a conocer en los Anales de Instrucción Pública en la República de Colombia (en adelante: AIPRC), nombre que toma la publicación que difunde información sobre la universidad y otras instituciones públicas de enseñanza entre 1887 y 1892:13(75/76): 239-251; oct., 1888. 2. Ley del 22 de septiembre de 1867 y decreto orgánico del 13 de enero de 1868, AUNEUC, 1(1): 7-9; 17-59; sep., 1868. 3. De éstos sólo hemos hallado dos: "Programa del curso de Historia universal. Primer año" y "Programa de la clase de filosofía". Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia, (en adelante, AIPEUC) 5(30): 483-487,491-495, jun., 1883.
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    final del siglo,las escuelas y universidades contro- Las controversias en torno al darwinismo y al ladas por autoridades clericales también discutirán el positivismo enfrentan a diferentes actores de esa capa darwinismo y la filosofía positivista o el evolucionismo intelectual que son los profesores universita- de Spencer .Ellos ni sus rivales tenían razones para rios.Buena parte de ellos son a la vez funcionarios separar la filosofía social o sociología, de las teorías públicos en las altas posiciones de la burocracia de las ciencias naturales4. estatal10, una burocracia organizada de manera que el partido en el gobierno controla todo y la oposición Conocemos los programas de algunos cursos donde pierde el acceso a los cargos públicos.La defensa de las se discutieron las teorías evolucionistas; varios ideas filosóficas y científicas que, según se asume, escritos de profesores que ardientemente se tienen consecuencias políticas implica la defensa de pronunciaron a favor o en contra5; transcripciones de su espacio en la universidad, del acceso a la burocracia conferencias públicas6 y sesiones solemnes que se y de la reproducción del propio grupo en el poder llevaron a cabo en el salón de grados de la Uni- .Esta depende en buena medida de la capacidad de versidad Nacional7 y testimonios de alumnos que socializar en los valores a las nuevas generaciones; los años después recordaban con nostalgia sus días más jóvenes a través de la escuela primaria, los mayores como estudiantes8. Todas estas fuentes nos muestran en las aulas universi-tarias.No es extraño por ello, que una sociedad pequeña, aunque llena de tensiones: el los estudiantes universitarios y los maestros de las discurso se polariza, muy particularmente en el punto escuelas formen buena parte del público que se sensible de la educación9, y hace constantes alusiones disputan los pole-mistas.Para acceder más a la situación política, al conflicto que enfrenta a las ampliamente a unos y otros, se emplearon las páginas autoridades eclesiásticas y sectores de las revistas universitarias y de instrucción pública y ultraconservadores con los radicales que, como ha- la Escuela Normal, que se distribuía en los centros cían sus homólogos en otros países de América educativos del país.11 Latina (Hale, 1991), pretendían secularizar la sociedad colombiana y universalizar la escuela primaria laica Los estudiantes universitarios son una capa privilegiada (Loy, 1969) .Este era, sin duda, uno de los temas en la sociedad colombiana del siglo diecinueve: ellos y centrales de la época .No podía ser menos entre una sus maestros saben perfectamente que son la élite intelectual poco diferenciada de la élite política, generación de recambio para tomar el control de la que cualquiera fuera su situación económica vida políticaParticipan activamente en los consideraba un honor dictar clases en la universi- enfrentarnientos de los partidos, al punto de abandonar dad y legitimaba su propia situación dominante las aulas y marchar como milicianos, a favor o en como una consecuencia necesaria de su acceso al contra del gobierno, en las varias guerras mundo de la alta cultura. 4. Al parecer no andaban muy desenfocados, si se toma en cuenta el papel que Darwin jugó en la formación del después llamado Darwinismo Social, como se ve en los trabajos de Rogers, 1972 y Moore, 1986. (Agradecemos a Mauricio Nielo sugerirnos este último) 5. Ignacio V. Espinosa, profesor del Externado, universidad fundada por los liberales en 1890, se proclamó seguidor de Spencer y Darwin en tres libros que publicó: Filosofía Experimental. Extracto de las doctrinas filosóficas de Herbert Spencer, El positivismo, y Bases positivas del liberalismo. Entre los opositores: "El darwinismo y las misiones" de Miguel Antonio Caro apareció primero, en dos entregas, en El Repertorio Colombiano (Bogotá), 11(6): 464-491,1886; 13(7): 5-35,1887; poco después, una vez tomado el control de la instrucción pública, se reimprimió en AIPRC 11(60): 47-90, jul., 1887; Caro, 1962: 1049-1107. Marco Fidel Suárez publicó muchos artículos, entre ellos los titulados: "Filosofía antifilosófica", "El positivismo" y "El progreso", en: Suárez, 1958. 6. "Conferencia sobre filosofía", dictada por el profesor de historia universal y filosofía, Ernst Róthlisberger, AIPEUC 8(44): 91-106, ag., 1884 y Diario Oficial (Bogotá), Sept., 17 de 1884. 7. Discursos como los de Enrique Cortés, profesor de moral, AUNEUC 6(48): 562-591, día, 1872; el de geografía, José Ignacio Escobar, AUNEUC 9(75/76): 180-200; Carlos E. Sáenz, de filosofía y Salvador Camacho Roldán, de sociología, "Sesión Solemne del 19 de diciembre de 1880". AIPEUC, 1(4):232-253; dlc, 1880. 8. Véanse, por ejemplo, las memorias de Palacio, 1984; Rodríguez Pifteres, 1985; Mora, 1972 y García Ortíz, 1966. 9. Como ejemplo, el caso del profesor suizo Ernst RSthiisberger, traído por el presidente Rafael Núñez a Colombia en 1882. Sin que aquél hubiera dictado la primera conferencia, los radicales atacan esta contratación que suponen va dirigida contra la reforma educativa impulsada por ellos desde 1870; el conservador Miguel Antonio Caro lo defiende: "por informes que juzgamos exactos", dice, el profesor es "espiritualista", no es "grande inquisidor en las logias masónicas" y "estudia y medita las obras de grandes pensadores". La situación cambia totalmente después que Rothlisberger inicia sus cursos en la universidad y dicta sus conferencias públicas, donde se muestra partidario del darwinismo: los radicales lo consideran uno de los suyos, Marco Fidel Suárez lo ataca duramente y Caro se queja de que se le pagaran "cosa de $ 400 mensuales, amén de viáticos, por chapurrar mal tejidas teorías". Las citas en Caro, 1962:630,1430. 10. Sobre la relación de los discursos, los foros en que se pronuncian, los públicos y la posición social de los actores en las polémicas darvinistas en Colombia, Restrepo y Becerra, 1995a. 11. También en El Agricultor, la publicación de la Sociedad de Agricultores de Colombia y la Revista científica e industrial, se tradujeron artículos científicos sobre botánica, zoología, química, geología, agricultura e higiene y se dieron a conocer extractos de obras de autores evolucionistas.
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    civiles que enfrentarona diversos sectores de los zación de los radicales y pareció dar el triunfo a sus partidos liberal y conservador12, en una muestra, antagonistas. según se evaluaba en la época, de la generosidad y el patriotismo de los jóvenes, que los recomendaba Entre los médicos, que estaban en proceso de y les proyectaba hacia el futuro entre sus copartida- diferenciarse y consolidar una organización propia, rios13.Prueba de la importancia social que tenían los raramente el darwinismo se constituyó en tema de estudiantes son los actos de clausura del año lectivo, presentación y debate.Donde esto ocurrió, sin con- ocasión en que se daban cita en el salón de grados secuencias desde el punto de vista de lograr ser de la Universidad Nacional el presidente y los se- introducido en los procesos de diferenciación o de cretarios de estado, los miembros de las cámaras consolidar un espacio profesional o de obtener el legislativas, las más altas autoridades del poder monopolio sobre otros grupos, fue en la Sociedad de judicial, el cuerpo diplomático y lo más selecto de Medicina y Ciencias Naturales en el año de la sociedad capitalina.14 188816.Pero como hemos señalado en otra parte, los médicos tenían sus propios héroes para movilizar a su Fuera del mundo universitario y aparentemente favor, como eran Claude Bernard y Louis Pas-teur.A al margen de la lucha por el control de sus espacios, ellos recurrieron para asegurarse el monopolio del el darwirnismo se difunde a más amplia escala en control sobre las campañas de higiene y salud pública la prensa de los dos partidos15. Como también y para integrarse como comunidad profesional y como había ocurrido en Inglaterra (Caudill, 1994), los gremio (Restrepo y Becerra, 1995: 553). mismos autores se ocupaban de cubrir diversos medios que se dirigían a públicos heterogéneos, en Otras líneas de demarcación, por ejemplo con los una campaña publicitaria por ampliar su radio de ingenieros o mecánicos, no se definieron en estos años acción y extender el número de simpatizantes de ni alrededor de estos temas, como sí ocurrió en sus ideas. Inglaterra (Gieryn, 1983) .Los ingenieros eran aún una profesión naciente en Colombia que, por el contrario, En la discusión del darwinismo tanto detracto- buscó asimilar el estatus del científico, como también res como entusiastas presentaron visiones rivales hicieron los médicos, y que por entonces echaron mano de de la ciencia que procuraban trazar la línea de de- lo que consideraban los logros más acabados de las marcación entre ciencia y religión de manera que ciencias positivas, para legitimar su posición cada grupo continuara controlando el campo de profesionaLPara estos grupos las polémicas que los acción que tradicionalmente le había perteneci- desgarraran internamente, o pusieran en discusión do.En estas controversias se discutió la legitimidad versiones contrapuestas o iniciaran controversias en de nuevas disciplinas científicas como la sociología, torno a la ciencia, estaban fuera de lugar. la antropología y la psicología.Si éstas se diferencia- ban se reduciría el campo de problemas tradicional- La polémica: instrucciones de lectura mente bajo el control de la filosofía, que a su vez se A mediados de 1891, el Colegio Mayor de Nuestra agitaba desde tiempo atrás por liberarse de la tutela Señora del Rosario, que años atrás formaba a los de la metafísica.Este juego enfrentó a un buen nú- radicales y editaba una biblioteca filosófica con tra- mero de abogados contra humanistas conservado- ducciones de obras de Bentham y de autores evolu- res, aliados con el sector intelectual de la Iglesia. La cionistas, convoca a los alumnos de la clase de situación política entre el año de 1886, cuando se Filosofía y Metafísica a un concurso que pone "á inició la llamada Regeneración hasta bien entrado el presente siglo, echó atrás el proceso de seculari- 12. Tomaron parte activamente en la "guerra religiosa" de 1876, que se luchó a nombre de las reformas educativas radicales; y en las de 1885,1895 y la más larga de todas, la de los Mil Días, 1899-1902; véanse: Tirado Mejía, 1976; Caballero, 1980. 13. El propio rector de la Universidad Nacional se refería a la participación de los estudiantes en la guerra de 1876 como "un noble arranque de abnegación i patriotismo". Gonzalo A. Tavera. "Informe del Rector de la Universidad Nacional". AUNEUC 11(84): 317-358; dic, 1877; cita: 320. 14. Descripciones de la concurrencia y ceremonial de estos actos se pueden leer en cualesquiera de los discursos de fin de año citados atrás; en el mismo sentido, la descripción de Róthlisberger, 1963:146. 15. Entre los liberales, El Diario de Cundinamarca, La Crónica, El Girondino, El Autonomista; en El Conservador, El Repertorio Colombiano y El Tradicionista escribían los antagonistas. En estos periódicos las polémicas eran subidas de tono, comunes los calificativos injuriosos, el sarcasmo, las tergiversaciones; las preocupaciones políticas e ideológicas que animaban a los autores se presentaban de forma explícita. 16. El 25 de febrero el médico Juan de Dios Carrasquilla presentó una disertación titulada "Del influjo de las ciencias naturales en la civilización y el progreso", aplaudida con "inusitado entusiasmo" por el público asistente, aunque desaprobada por algunos médicos. Se publicó en la Revista Médica, órgano de comunicación de esta Academia, (Bogotá), Serie XII, No. 124, marz., 21,1888. pp. 16- 39. El Acta de la Sesión, pp. 12-16
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    prueba el talento,los conocimientos y laboriosidad" censura, la pacatería y el ambiente enclaustrado de la de los estudiantes que quieran escribir "una tesis sociedad bogotana que había ahogado a su amigo (1935) sobre el sistema evolucionista, comparado con la .A la Academia Colombiana de Historia remitió un doctrina monogénica de la Sagrada Escritura" manuscrito con la "serena exposición de mis ideas (Cuervo, 1891: 3). sobre puntos de orden científico o filosófico", que anunciaba como "controvertibles" y ciertamente lo El profesor es Monseñor Rafael María Carras- eran, como que aún en Colombia no se había quilla, quien había participado en la campaña que cancelado el debate alrededor de la teoría de la condujo a restituir las constituciones del colegio evolución y de la teoría de la relatividad, temas ambos como centro de educación superior dedicado a pro- que el autor presentaba favorablemente en su estudio pagar las doctrinas de Santo Tomás, y quien poste- (1938) .La biografía tiene sus trampas cuando se riormente, como rector del colegio, alentará a sus quiere dar unidad a la vida de un individuo y se mejores discípulos a escribir tesis doctorales que pretende encontrar en sus años tempranos la muestren las inconsistencias y la precariedad de las preformación de lo que será el adulto.En las filosofías positivistas17.Los interesados disponen dicotomías en que se debate el género entre lo sólo de dos meses para preparar el trabajo y presen- individual y lo colectivo, hemos heredado una "fi- tarlo ante el jurado constituido por los profesores losofía moral práctica" que asocia la verdad con lo de Física Experimental, Lorenzo Lleras y el de lógi- primero y el error con lo segundo (Shapin, 1993: 344- ca, Gabriel Rosas.El tema habría sido objeto de dis- 5); y esto vale tanto cuando se hace la biografía de los cusión en las aulas, si se presume que en este corto considerados grandes hombres, como el análisis tiempo los aspirantes llegarán a elaborar un escrito colectivo de la medianía de un determinado ambiente digno de ser publicado, puesto que en esto consiste culturaLEn la carrera de Cuervo hay un elemento de el premio. este contexto que acaso sea posible identificar: cierta tendencia al diletantismo, como se reconoce en el Ignoramos cuántos envían sus textos.El acta del hombre que escribe sobre la relatividad, los quanta, la jurado sólo habla de "diversas composiciones", sin evolución y que se pasea sin rubor por los temas dejar de advertir, como se hace protocolariamente centrales de la física, la química, la biología, la geología, en estos casos, que son "apreciables todas por algún la antropología y la sociología; pero también en el aspecto" .Cierto es que los evaluadores conceden el estudiante de jurisprudencia, a quien se invita a premio a la obra marcada con el siguiente lema: Et escribir un ensayo sobre teoría de la evolución.La creavit Deus hominem ad imaginem suam: ad imaginem formación del diletante y la predilección social por este Dei creavit illutn, masculum et foeminam creavit eos tipo de intelectual se ve sancionada socialmente en .Cuando en presencia del Ministro de Instrucción ambos casos de manera positiva: la Academia de Pública y los profesores y alumnos del colegio se Historia publica el texto escrito por uno de sus abre el sobre con el nombre del autor, éste resulta ser miembros, el ya consagrado Cuervo, y el Colegio del el alumno Emilio Cuervo Márquez, recién ingresado Rosario premia al alumno al imprimir doscientos a la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas de la cincuenta ejemplares de su obra. Universidad Nacional, y quien no se ha destacado como un estudiante aplicado: ha perdido varios El jurado calificador señala que se trata de un cursos y en otros, como el de física que dicta el "trabajo de muy largo aliento [que] supone estudio profesor Lleras, escasamente ha logrado aprobar.18 concienzudo de muchos y diversos autores de ambas escuelas" .Por lo demás, se afirma, "está escrita con Este joven de dieciocho años, sobrino del filólo- método estricto: primero la teoría evolucionista, go Rufino José Cuervo, llegó a ser un escritor muy honrada y lealmente expuesta, con los argumentos que leído en el país, aunque prontamente olvidado; no la abonan; en seguida la refutación en el mismo obstante, introdujo la novela urbana, como una orden en que se había expuesto el sistema" .Y, claro nueva dimensión de la literatura colombiana (Gu- está, una obra que no desarrollara esta segunda parte no tiérrez Girardot, 1980: 483-485). Como su tío vivió tendría la más mínima opción de alcanzar el premio.Ya en París, y desde allí envió periódicamente sus conocemos las orientaciones del padre Carrasquilla escritosA mediados de los años treinta, publicó una que, dicho sea de paso, ex- biografía de José Asunción Silva, donde criticaba la 17. Por ejemplo, Ramírez, 1898 y Vergara, 1897. 18. Los registros de calificaciones de los estudiantes del Colegio del Rosario y de la Universidad Nacional, entre los cuales están los de Cuervo, en: AIPRP, 16(91): 117,121,132,144, feb., 1890; AIPRP, 20(115): 165,166, feb., 1892; AIPRP, 21(125): 472, 474, 477, 478, dic, 1892.
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    pondrá extensamente, ensus Lecciones de Metafísica y 408-409) .Su hermano, el médico Federico Calvo, se Etica, sus ideas contra la teoría de la evolución por enfrenta en una agria polémica con Miguel Antonio Caro, selección natural y el positivismo spenceriano a propósito de un comentario que éste hace en relación (Carrasquilla, 1956-1961).E1 profesor Gabriel Rosas, con las inquietudes científicas de Santiago Calvo y su había traducido la Metafísica y ética del padre Vallet, interés por la frenología.20 uno de los radicales opositores del darwinis-mo. Abajo del título de su obra, Calvo se presenta como En cuanto al estilo, se dice que "es correcto, sobrio "Alumno de la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas y didáctico"; se lamenta que haya caído en la "tentación de la Universidad Nacional de Colom- irresistible (...) de introducir algunos apostrofes y bia".Anacrónicamente se podría pensar que esta declamaciones", aunque "felizmente en corta dosis" anotación resta autoridad al escrito.Se diría que esta es .El jurado no ha escatimado elo-gios.El concepto una de aquellas "instrucciones preliminares" que llevaría introduce el texto de Cuervo y le confiere autoridad, de a no tomárselo en serio (Woolgar, 1981 y 1991).Pero la misma forma que la anotación que se hace en la sabemos que un estudiante universitario en la Bogotá de carátula, inmediatamente después del título: "Obra fin de siglo es un miembro de la élite intelectual, en una honrada con el primer premio en el Concurso sociedad predominantemente analfabeta.Lejos de Filosófico del Colegio Mayor de Nuestra Señora del degradar el texto, la nota indica que hay que leerlo con Rosario". atención. En el ambiente intelectual y político que se Los títulos aportan instrucciones fundamentales respira en la ciudad, un discurso respaldado por tales para los lectores.¿Cómo se predisponen éstos frente a autoridades, invita a una réplica .En menos de seis dos obras llamadas: Estudio sobre el sistema meses la halla, por supuesto, de parte de otro evolucionista y El evolucionismo en su aspecto estudiante de la misma escuela.En la introducción a físico, psicológico, moral y político? He aquí un este trabajo se alude al éxito que ha tenido el estudio detalle interesante: ambas examinan extensamente el de Cuervo que va a ser comentado; se añade, quizá a darwinismo y se centran en la teoría de la evolución modo de justificación, que "como era natural, al verlo por selección natural, y no obstante, los títulos, así respaldado por esto y por firmas de yá conocida como el inicio de los textos, enfocan explícitamente nombradía, nos llamó más la atención y nos decidió a problemas que trascienden el campo de las ciencias elaborar las páginas presentes". naturales y las teorías biológicas.El término evolucionismo remite al lector (donde no se han Antiguo alumno del Rosario, que acaso se hubiera establecido los consensos de comunidades que definen descrito, atendiendo a su historia académica como un y limitan los campos) en muchas posibles joven algo indisciplinado pero brillante19, Santiago direcciones: "transformismo", "progreso", "teoría Calvo, era dos años mayor que su amigo Cuervo, con científica", "filosofía positivista", "cosmogonía", quien ha tomado el curso de religión en el Rosario; a la "materialismo".Ni qué decir tiene que un término como fecha del concurso, los dos están inscritos en la clase de el de "sistema" dirige la atención hacia "filosofía" y Derecho Romano que dicta el padre Alejandro "metafísica", que en el título de Calvo se presentan Motta.Más tarde colaborarán en los mismos periódicos, abiertamente como temas centrales. aunque sobre cuestiones distintas: el primero sobre criminología; sobre literatura, el segundo .Diez años El inicio21 deja "fuera de dudas" al lector sobre los después de la polémica estudiantil que entabla, Calvo asuntos tratados y cómo debe leerlos.Muestras es asesinado "a machete", después del combate de seleccionadas de cada uno de los cinco primeros Guadualito, cuando recoge los muertos de una de las párrafos de las secciones marcadas como "Antecedentes últimas batallas de la Guerra de los Mil Días (Ospina, del sistema Darwiniano" e "Introducción", nos servirán 1939: también como orientación de lectura. 19. Como en el caso de Cuervo, los registros de Calvo en: AIPRP, 11(62): 264, sep., 1887; AIPRP, 12(67): 116,118,123; 16(91): 119,131,137,144, feb., 1890; AIPRP, 18(104): 185-187, marz., 1891; AIPRP, 20(115): 164,167,173, feb., 1892; AIPRP, 21(125): 478, 482, dic, 1892. Las notas de mala conducta se referían por esos años, por ejemplo, a entrar en desorden al salón o hablar en clase, conversar en voz alta, hacer desorden en la capilla o en el claustro, o desobedecer al superior; en relación con Calvo: AIPRP, 12(69): 289-290, abr., 1888. 20. Libertad y Orden (Bogotá), may., 13; may., 21,1903. Transcritos los dos textos de Caro, pero no la carta de Calvo en Caro, 1962: 634-639. 21. Hacemos a un lado (en beneficio de la simetría que queremos dar a nuestro artículo) el hecho de que Cuervo comienza con las instrucciones de lectura que dan el "Informe de la Comisión" y las "Obras consultadas", que constituyen sus dos primeras partes.
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    Cuervo Calvo que "predican que es la fuerza de la materia la engendradora de la materia" (comúnmente llama- Es sin duda el Darwinismo no dudamos que haya per- dos materialistas); contra las teorías inventadas y una de las teorías más in- sonas á quienes [el título del los que sostienen "que es la teoría de la evolución la geniosas que jamás se hayan "opúsculo"] no muy bien las predisponga en su favor. última palabra de la ciencia moderna"; Calvo se inventado, enfrenta con los lectores predispuestos contra el el fundador del Darwinismo, creen algunos, por ejemplo, evolucionismo; con los que dicen que la teoría de la lejos de estar seguro de la que la mira de la teoría de la evolución ataca al clero, y con "ciertos espíritus irrefutabilidad de muchas de evolución22 es entablar ligeros" que se oponen al determinismo .Estos son sus aseveraciones, confiesa campaña contra el clero, sin los blancos a que apuntan los textos, las sombras con honrosa ingenuidad que tener presente su objeto, tan que combaten.Cada argumento será cuidadosa- completamente distinto, que mente pensado para asestar un golpe a tales enemi- no es otro si no el estudio de la naturaleza en todas sus gos.Ya en el desarrollo de las obras, pocas veces faces. serán presentados, pero, como fantasmas, las reco- rren. Darwin establece su teoría El fin de este sistema no es como mera hipótesis el de atacar ninguna Cuervo intentará demostrar los siguientes ar- religión, (...) Se propone gumentos más o menos explícitos: el darwinismo es estudiar, como en lo físico, una teoría ingeniosa e inventada (ergo falsa); ni aun el desenvolvimiento del el fundador del darwinismo está seguro de sus mundo moral, induciendo aseveraciones (y si ni él mismo está convencido por medio de sus observaciones, como lo ¿quién más podrá estarlo?); éstas no son irrefuta- decía Littré, que el conjunto bles (como sí lo son otras verdades de orden supe- sistemático del saber rior); "Darwin establece su teoría como mera hipó- humano bastará para dirigir tesis" (demasiado poco para fundar una escuela, la conciencia moral del demasiado frágil para edificar una iglesia); se equi- hombre. vocan quienes afirman que la teoría de la evolución es la "última palabra de la ciencia moderna" (ésta la Es, pues, evidente que este Estas reminiscencias no serán han dicho otros); los filósofos evolucionistas tergi- sistema no es adverso a la del agrado de los darwinistas sociedad.Por el contrario versan a su maestro (no tienen ni el débil apoyo de actuales, que, menos trata de estudiar las leyes Darwin) .Como quien juega el último y está seguro prudentes que su maestro, no que rigen el mundo moral, de la victoria, Calvo pone abiertamente las cartas vacilan en sostener, quizá como el físico, en su sobre la mesa: al evolucionismo no le interesa opo- aventuradamente, que es la laboratorio, con el fin de nerse a nadie, estudia "la naturaleza en todas sus teoría de la evolución la hacernos más fácilmente faces" (esto es, fríamente, sin prejuicios); estudia, última palabra de la ciencia propicios sus efectos, también, la relación que existe entre el mundo físico moderna. procurando así, en el mayor y el moral (¡y que tiemblen los metafísicos!); la grado posible, la felicidad observación y la inducción construyen el saber hu- del individuo y sus asociados. mano y bastan solas para "dirigir la conciencia mo- ral del hombre" (los científicos heredarán la tierra); los filósofos evolucionistas, la misión de los que se "este sistema no es adverso a la sociedad" (sólo a los vaciados en el molde de su dedican á estudiar las leyes que la han gobernado); igual que el físico, el evolu- maestro, son los que niegan a inmutables que rigen los cionista estudia las leyes y domina sus efectos en Dios y predican que es la actos humanos y que se beneficio de la sociedad (como científicos deben, fuerza de la materia la denominan deterministas, pues, tener igual autoridad); el conocimiento cien- engendradora de la materia nombre pavoroso para misma, sin recordar que su ciertos espíritus ligeros. tífico traerá la felicidad de los individuos (el más maestro, en mala hora para puro credo positivista en el ideal del progreso); ellos, escribió lo siguiente quienes estudian "las leyes inmutables que rigen los actos humanos" asumen su tarea como una misión Las querellas planteadas son múltiples: (son los nuevos sacerdotes, es el nuevo credo); se Cuervo arremete contra los “darvinistas equivocan quienes creen ofenderlos al llamarlos actuales”, “los filósofos evolucionistas”, “los que deterministas (lo son y con orgullo). niegan a Dios”, los 22. Salvo que se diga otra cosa los subrayados están en los originales.
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    Detrás del evolucionismo:las comunidades La comunidad a que aluden los textos en las Se ha discutido si los escritos científicos modernos bibliografías es una comunidad distante; con ella remiten (o pretenden remitir) —por contraste con la tienen una relación absolutamente lejana e imper- concepción medieval de ciencia— a la naturaleza, a sonaLHay sólo tres autores colombianos: Rufino través de lo que el propio investigador observó, mi- José Cuervo, Miguel Antonio Caro y Emilio Cuer- dió, experimentó, y no a la autoridad de otros textos vo.No se hace referencia a otros escritos de los "clásicos"; si, más bien, se refieren (o pretenden refe- autores, lo cual es comprensible, claro está, por ser rirse) en igual medida, tanto a la naturaleza que inves- sus primeras obras. Las obras en español, en un caso tigan como a otros textos, sin los cuales no podrían constituyen una sexta parte; en el otro, poco más de siquiera estar en condiciones de observar, medir, ex- las dos terceras.Sin embargo, sólo hay tres refe- perimentar; o si en esta relación con otros autores que rencias a otros nombres del mundo hispánico.Los comparten la experiencia del investigador y validan, escritos en francés, y quizás ese filtro de las ideas26, certifican y atestiguan, se asegura el estatus de los se destacan en las bibliografías. "hechos" frente a las interpretaciones, las teorías, las conclusiones.23 Muchos escritos sobre la retórica de Esta comunidad remota es invocada de diver- los textos científicos escogen para sus trabajos alguna sas maneras, en varios tipos de oraciones enuncia- variante de la forma estándar (si acaso existe alguna) tivas27: de reporte de un trabajo de investigación24. Esto plan- tea de inmediato un contraste para quienes se ocupan, ciertos espíritus ligeros [4] como nosotros, de examinar otros textos que acaso hayan constituido en otro tiempo y lugar la forma estándar (si acaso hubo alguna) de reporte científico. A discutir este punto dedicaremos esta sección y la siguiente. Comencemos por algo obvio al intentar estable- cer el contexto comunitario de estas obras: la bibli- ografía y las referencias.Este análisis señala rasgos peculiares de la estructura comunitaria de la cien- Las arriba transcritas cia, en sociedades que no han sido tradicionalmente degradan el enunciado que acompañan, le restan consideradas como productoras de nuevos conoci- credibilidad; preparan al lector para que no crea lo mientos cientfficos.Una rápida inspección de la for- que estos autores, anónimos o personalizados, ma como se integra la bibliografía25 permite ver hayan sostenido .En este típico estilo polémico, el características interesantes: lector es invitado a desconfiar, debe disponer su ánimo para ello. Hay otras formas de enunciación más proble- máticas, desde el punto de vista de saber si la refer- encia a un agente degrada o no el estatus de los hechos enunciados28: M. Houzeau(1)dice:[33] Carlos Vogt dice [9] 23. Por ejemplo, véanse Benoit, 1991; Einsenstein, 1990; extensamente y constituye el pretexto). Sutton, 1994; Shapin, 1984. 26. Un ejemplo elemental: durante varios años se habló en Colombia de 24. Por ejemplo, Latour y Fabbri, 1977; Knorr-Cetina, 1981; "concurrencia vital", en vez de emplear la expresión ahora más Woolgar, 1981; Gilberty Mulkay, 1981; Shapin, 1984; Sutton, corriente de 1994. "lucha por la existencia". Se trataba de una versión directa de la 25. El escrito de Cuervo presenta las "Obras Consultadas" en expresión "concurrence vital", usada en la traducción francesa inicial primer lugar; en el folleto editado, como anotamos arriba, del Origen éstas aparecen después del de las especies. "Informe de la Comisión". La bibliografía de Calvo no se 27. Los números entre paréntesis pertenecen a los originales; presenta reunida en una sección especial; la hemos señalamos entre corchetes las páginas de donde se han tomado las reconstruido con base en las obras citas. que se citan a pie de página (no incluimos otras que sólo se 28. Sobre esto véanse Latour, 1977; Bourdieu, 1982; Shapin, 1984; mencionan, con la obvia excepción de la de Cuervo que es Woolgar, 1981 y 1991. comentada y transcrita
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    de Calvo yCuervo, como otros que se produjeron Esto no sucede con las siguientes, que contemporáneamente en Colombia sobre la teoría hacen a un lado toda ambigüedad: de la evolución, y como muchos de "difusión" de ideas científicas en los países donde tales ideas no La ley de Dalton (1)[11] han surgido, tiene un "parecido de familia" con las Pasteur demuestra de características señaladas por Fleck para los manua- una manera clara y les, los libros de texto y los escritos de populariza- precisa [45] ción.Una similitud que, ciertamente, también se re- los sabios anteriormente según la opinión de los laciona con los tipos de públicos a que estas formas citados [43] sabios [18] literarias se dirigen y a los propósitos prácticos que animan a sus autores en su esfuerzo de conseguir tanto los astrónomos como los trabajos de Wenzel, adhesión emotiva, reclutar y socializar, en un saber los geólogos más eminentes Richtery Proust[10] edificado comunitariamente, pero acabado.Un sa- están de acuerdo [35] ber completo y no polémico (esto último, en tanto Dulong y Petit han podido quienes escriben tales obras, como en el plan de la pero los naturalistas están de señalar una ley [11] ciencia de manual, lejos de señalar diferencias entre acuerdo [49] periódico de bastante los autores de la "escuela" que defienden, realzan tanto la ciencia como los sólo los consensos). autoridad y nombradla [61] autores más competentes están de acuerdo [50] Por el contrario, la ciencia de revista, decía Fleck, lleva "el sello de lo provisional y lo personal" Citas de autoridad que prohiben al lector que se percibe en la aspiración a conectar con la dudar sobre lo que tales eminencias han ciencia de manual, en lo que señala como sus espe- demostrado, opinado o postulado como ranzas y planes, y en las polémicas que entabla.Las leyes.Más aún si se traducen a un mundo tan características de esta ciencia "provisional, incierta, lejano de aquellos sabios, que son percibidos personal y no aditiva" se manifiestan en la forma como estrellas en el firmamento de las como están escritos los artículos de reporte científico ciencias. (1986: 166-167).En éstos se pone claramente en evidencia el "dilema del autor", en la expresión de Detrás del evolucionismo: los autores Woolgar: de un lado, debe mostrarse como quien Los escritos de Cuervo y Calvo remiten cuenta la historia (una secuencia de acciones que ha constantemente a esa comunidad petrificada realizado y le permiten presentarse como autor); en un estilo predominantemente impersonal, del otro, debe mostrar estas acciones como pasivas acaso común a los manuales, los textos o la (producto incontaminado de observaciones, pistas ciencia popular.Por más que, como mostrara que se siguen, resultados de experimentos), con el Fleck, los primeros se dirijan a un público fin de ser considerado un narrador de confianza especializado, los segundos a formar a los (objetivo): alguien que reporta "hechos", no alguien nuevos científicos y la tercera a los amplios que los inventa (1981: 253-256).Entre los mecanis- círculos exotéricos alejados del especialista, mos de externalización, el de apelar a la comuni- las tres comparten esta característica dad, invocar "a estos otros testigos de tal conoci- impersonalidad que algunas veces se ha miento (objeto) refuerza la objetividad del mismo" señalado como propia de toda comunicación (Woolgar, 1991:115). científica.La popular porque omite los detalles, edifica imágenes claras y elimina En los escritos de Calvo y Cuervo (como en todas las concepciones discutibles.La ciencia otros de "difusión"), el estatus objetivo del conoci- de manual porque aspira a construir un miento queda asegurado por las frecuentes alusio- sistema cerrado, que se hace bajo el plan nes a una comunidad de autores que han reportado consensuado que surge de la circulación de observaciones, hechos, descubrimientos, tal como ideas en la comunidad, gracias al se puede ver en los facsímiles que reproducimos del entendimiento mutuo, los malentendidos y las texto de Calvo.Hemos tomado dos páginas y subra- con-cesiones.En fin, la de texto presenta yado y encerrado en círculos en las primeras, los una imagen acabada, estandarizada, que se "hechos" reportados, que evidentemente son mu- adapta a las necesidades de iniciación, más o chos y los enunciados que se refieren a la naturaleza menos dogmática, de los nuevos reclutas.29 (objeto) (ver ilustración No. 1); en la segunda des- La forma en que están escritos los folletos 29. Fleck ([1935]: 159-193) fue en esto, como en muchas otras cuestiones fundamentales, retomado por Kuhn [1962], aunque éste último haya tenido mayor fortuna desde el punto de vista de su impacto en la comunidad de historiadores y sociólogos de la ciencia y el conocimiento científico.
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    tacamos los autorescitados uno detras de otro, que producen el efecto acumulativo de reforzar el carác- ter objetivo de los objetos o procesos referidos (ver Ilustración No. 2). Hemos visto ya desde diversos ángulos la co- munidad que crean, los consensos que producen Fuera de estructurar el texto, los autores rara- estas obras de difusión.Resta por examinar el pro- mente se presentan como realizadores de acciones blema de los autores (no su dilema), esto es, la tales como describir, observar, recopilar datos, ma- historia que narran, las acciones que dicen haber nipular, experimentar, llevar a cabo pruebas realizado y que los convierten, propiamente, en quedan para la comunidad de científicos, citados autores.Aquí encontramos nuevos rasgos distinti- como autoridades y fuentes de datos, teorías y le- vos de los textos que discutimos y que, proba- yes.Las pocas veces que se mencionan aquellas ac- blemente, comparten con aquellos definidos visual- tividades, resulta evidente que los autores solo se mente como de "difusión", que constituyen buena incluyen retóricamente en ellas, pero que no las han parte de los escritos de ciencia producidos en Co- llevado a cabo personalmente y, en estricto sentido, lombia (al menos) en la época que nos ocupa. no pueden reportarlas: Los autores se presentan de diversas for- mas.Una de ellas, a través de los "mecanismos de secuenciación", que remiten propiamente a la orga- nización textual, ordenan la narración, alientan "al lector a que acepte la relevancia de los eventos descritos según la secuencia en que se encuentran" (Woolgar, 1991: 117), veamos: Fuera de estas instancias no se refieren acciones de las que solemos asociar con los reportes científi- cos; sólo en dos ocasiones uno de los autores cuenta al lector sus propias experiencias directas: Nosotros mismos hemos observado varios hechos en algunos coleópteros, pero lo legos que en estas cosas Estas son formas recurrentes que nos señalan a somos nos impide lanzar opiniones que tal vez por los autores, aunque se presenten en tercera persona, nuestra falta de ciencia creemos ciertas.Nos como si se disolvieran en la comunidad que han contentaremos con remitir al lector á las obras de nombrado.Las acciones descritas son literarias, y la Darwin. [25] retórica es textual, como también en las siguientes: (1) Demasiado aventurado parecerá lanzar una opinión de nuestro propio peculio; pero la observación de algunos hechos nos hace suponer que [34] Podría i lee irse que en un alarde de modestia el autor pide la indulgencia del lector y se presenta como débil portador de ideas elaboradas por otros.A manera de exordio, Calvo busca ganar la benevolencia de sus lectores señalando que aunque ha sido capaz de elaborar un discurso tan lleno de erudición, no se quiere presentar falsamente.Este es precisamente el punto.Los autores han mostrado
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    erudición: han sidocapaces de movilizar una enor- quienes habían monopolizado tales cuestiones, al me cantidad de otros autores a su favor; han indi- menos no lo harían sin intentar resistir. cado hechos, leyes, ensayos, hipótesis v teorías au- torizadas por otros y aceptadas por la comunidad; Pretender que se pueden derivar del estudio han logrado, a través de sus textos, demostrar, pro- empírico de los fenómenos físicos o biológicos con bar y retorcer argumentos.No creen preciso aducir secuencias para la vida moral y la organización otros logros. Solo estos son necesarios para decidir social: arrebatar del dominio de la metafísica los un debate (para ganar un premio, para coverhrse que se definen poco a poco como objetos de la en autor). Después de los enfrentamientos, cada antropología, la sociología v la psicología y, en fin, uno reclamará la victoria para sí.Si tan solo alguna afirmar que la autoridad última, la verdad y la de aquellas autoridades bajara la mirada a este certeza han cambiado de bando, abandonado la mundo y pronunciara su veredicto —y varias veces causa de la metafísica, como un saber del que se en nuestra historia se ha pensado en solicitar a puede prescindir, y decir que ahora están del lado alguna academia europea que decida un conflicto—, de la ciencia, conocimiento necesario, es a todas la cuestión quedaría saldada. Y así ocurrirá, aunque luces inaceptable para los humanistas, cuestión sal- nadie intervega directamente: los polemistas saben dada para los abogados de la nueva escuela .Como que sólo es cuestión de tiempo.Ya vendrá, también hemos sostenido, estos son los fantasmas que ron- de lejos, tarde o temprano, la última palabra, ya se dan los escritos de Cuervo y Calvo. pronunciaran "los sabios": La definición de fronteras entre la metafísi Antiguamente se creía (...) A medida que la química y la religión es un asunto que principalmente interesa hoy estas hipótesis están la biología adelantan, y en al segundo, quien tiene todo que ganar.El estilo de en desuso (...) ojalá dentro general todas las ciencias Calvo es agresivo: no puede haber pactos ( L a me- de quinientos años no se naturales y médicas, más y tafísica es incompatible con las ciencias: con ella no rían los sabios de nosotros más se consolida la teoría podemos analizar nada" [8]), la ciencia no se aparta [53] biológica. [20] un instante de la búsqueda de la verdad y sus métodos garantizan sus resultados.Colecciomsta Según hemos visto en esta sección y en la pre- de hechos tan firmes como las rocas ("otro hecho, cedente, los textos aquí descritos preteden remitir, demostrado de la manera más luminosa por la cien- en últimas, a la naturaleza, aunque ésta solo es cia" [12]), que explica ("una explicación satisfacto- evocada en los discursos gracias a la mediación de ria, como las emitidas por la embriología y la ana- otros (estos sí) autores de una comunidad también tomía comparada" [55]), analiza ("la ciencia distante.Aunque se refieran "hechos", "experimen- moderna, analítica por excelencia" [bl]) y es capaz tos", "observaciones", es el recurso a la ttUCtoritOS de de descubrir leyes "tan fatales como la gravita- aquellos que han reportado y validado sus hallaz- ción"[74], la ciencia moderna derrumba el castillo gos el único tribunal, la instancia última de deci- de la metafísica ("el naturalismo ha dado en tierra sión.Movilizada a favor o en contra de la posición con las ideas trascendentales v absolutas" [37]). que se quiere sostener, en una compleja trama ar- gumental, aquella comunidad (de los sabios) decide La posición de Cuervo es defensiva: él no quiere la cuestión que se discute, frente a la cual los "difu- denigrar de la ciencia -que acaso históricamente le sores" no tienen nada que añadir, nada que objetar. parezca una pelea perdida-, sino ponerla de su lado en el ataque al darvvinismo, que es la defensa de la Detrás del evolucionismo: "teoría monogénica de la Sagrada Escritura", como ciencia y metafísica exige el concurso.Al igual que su condiscípulo, En la Colombia decimonónica pocos autores, sí Cuervo también menciona "hechos que muestran acaso alguno, dudan que la ciencia confiera autori- de una manera clara, evidente, la imposibilidad de dad. A lo largo del siglo se ha formado un consenso la hipótesis danviniana" [64].El también conoce y entre las élites en relación con el poder y la eficacia cita leyes inalterables en el universo [64] y experi- que se derivan de la aplicación del conocimiento mentos, como los de Pasteur, "que han demostrado científico en las artes, el comercio, la agricultura y de una manera clara y terminante"; el puede men- la industria.Pero aplicar los métodos de las "cien- cionar logros de la ciencia que "son de mucha utili- cias positivas a los asuntos tradicionalmente con- dad para la medicina" [45].Cuervo no niega los trolados por la filosofía-metafísica, a saber, a la fenómenos, los hechos; éstos ya se han ganado su psicología y la moral, a la constitución y origen de espacio: no se discuten y nadie puede hacerlos a un los pueblos, al análisis de la religión y las fuentes lado ("no se niega el fenómeno sino la consecuencia últimas de toda autoridad, no sería aceptado por darwinista" [46]).Su estilo se hace absolutamente
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    personal sólo unavez en todo el libro, ya al final, y sociales son cuestiones altamente sensibles en la cuando expone explícitamente lo que siempre ha época; quizás ello mismo explica que tales temas estado ahí, detrás, en el mundo de la sociedad y la "sólo" se mencionen en la introducción y las conclu- política colombiana, donde se ha iniciado la cruza- siones de los textos. Hemos examinado en detalle da contra los ateos, los materialistas, y contra los dos escritos que comparten algunos rasgos que que pretenden defender el individuo, el progreso y probablemente sean característicos de la literatura la libertad, en el nombre de la ciencia: de difusión, en sociedades donde las teorías cientí- ficas que se divulgan no se han producido original- Siempre me ha causado admiración oír á los mente. En primer lugar, se invoca una comunidad evolucionistas republicanos pedir á gritos la libertad: la distante y aún remota, con la cual los autores tienen libertad de obrar, la libertad del sufragio, la libertad de muy poco contacto directo. Segundo, en el proceso pensamiento; como si necesitasen de libertad para de movilización de autores, a través de múltiples obrar los que fatalmente obedecen á las leyes eternas citas y referencias se borran todas los matices que de la selección, y de la libertad del sufragio los que puedan restar fuerza a la posición que el difusor predican que la única ley es la fuerza. [72] quiere defender. Tercero, en estos textos de divul- gación los autores se presentan a sí mismos como Una última palabra, la de Calvo, cierra este los organizadores del texto, sus amos, en una retó- debate: rica textual que dominan a la perfección: oponen un autor contra otro, argumentan y concluyen. Cuar- También creemos demostrado yá que, siendo este to, aunque ciertamente se refieren hechos, observa- sistema el verdadero y científico, la sociedad no tiene ciones, pruebas, mediciones, controles, experimen- por qué temerlo, sino, antes bien, esperar que triunfe y tos, éstos sólo excepcionalmente han sido llevados la redima de los restos de barbarie que todavía la a cabo por los difusores, que en este sentido no se envilecen. [83] pueden presentar a sí mismos como autores. Por último, como no son ellos, los divulgadores, quie- ¿Una nueva 'lectio, disputatio, dictatio'? nes controlan los hechos, suministran las pruebas, El darwinismo, recibido con entusiasmo en Co- realizan los experimentos, miden y definen, tampo- lombia durante los años setenta y tempranos ochen- co pueden cerrar los debates, producir los consen- ta, se convirtió en piedra de escándalo y objeto de sos. En tales circunstancias, sus polémicas flotan en debate en los claustros universitarios durante los el aire. O tres últimos lustros del siglo diecinueve. En la uni- versidad, donde se formaban las élites que habrían de controlar la vida política colombiana, predomi- naban los estudiantes de derecho, quienes también Referencias participaban activamente en las contiendas políti- cas civiles y militares. Los cambios políticos que Benoit, Paul. siguieron al año de 1886, cuando con la llamada (1991) "La teología en el siglo XIII: una ciencia Regeneración se revirtió el proceso de seculariza- diferente a las demás" .En: Michel Serres, ción puesto en marcha a mediados de siglo por los (ed.(Historia de las ciencias.Madrid: Cátedra. liberales, polarizaron a los intelectuales colombia- pp. 203-223. nos. Borda, Francisco de Paula. (1974)Conversaciones con mis hijos.Bogotá: Los intelectuales liberales usaron el darwinis- Banco Popular.(Biblioteca Banco Popular, Nos. mo y el positivismo spenceriano, que para ellos 65-67) .3v. formaban una misma teoría científica, para trazar Bourdieu, Pierre. una línea de demarcación entre ciencia y religión y (1982)Ce Que Parler Veut Diré. L'économie des arrebatar a la metafísica el dominio sobre temas que echanges linguistiques.Paris: Fayard. 244p. tradicionalmente había controlado. Los humarús- Caballero, Lucas. tas conservadores atacaron duramente el darwinis- (1980) [1939] Memorias de la guerra de los Mil mo y el positivismo y se opusieron a todo intento Días.Bogotá: Instituto Colombiano de de naturalizar los discursos sobre la sociedad, el Cultura.(Biblioteca Básica Colombiana, No. 43). hombre y la moral. 253p. Calvo, Santiago. La polémica que analizamos se desarrolla en un (1892)E1 evolucionismo en su aspecto físico, mundo universitario donde el evolucionismo (en su psicológico, moral y político.Bogotá: Imprenta sentido más general) y sus consecuencias políticas de La Luz.83p.
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