El documento discute las dificultades que enfrentan los profesionales colombianos para conseguir empleo debido a la falta de oportunidades. Muchos graduados se han visto obligados a aceptar trabajos informales como ser taxistas, aunque esto les permita ganar lo mismo o más que en empleos para los que se prepararon. El texto también cuestiona si los nuevos programas del gobierno para promover el empleo de los jóvenes realmente mejorarán las condiciones laborales o si serán otra maniobra de las empresas.