Roma aprovechó su ubicación geográfica estratégica en la península itálica para expandirse y desarrollar una extensa red vial que unió su imperio. Construyó infraestructura urbana como acueductos, alcantarillado, mercados y termas para satisfacer las necesidades de su gran población, la cual alcanzó los 2 millones de habitantes. El planeamiento urbano romano, con calles rectas y edificios públicos como el Foro, sirvió de modelo para el desarrollo de ciud