El documento detalla las etapas de la conquista romana de Hispania desde el 218 a.C. hasta el 19 a.C., analizando la resistencia de los pueblos locales y el eventual dominio romano. A lo largo de la dominación, se describe un significativo desarrollo económico y cultural, incluyendo la romanización y la integración en el mundo romano. Además, se abordan las consecuencias del colapso del imperio romano y el surgimiento de reinos germánicos, destacando la asimilación de visigodos con la población hispano-romana.