Japón y Nicaragua han tenido una larga historia de relaciones diplomáticas que se remonta a finales del siglo XIX. Inicialmente, la cultura y el arte establecieron lazos entre los dos países, seguidos por el comercio e intercambios. Más tarde, la diplomacia ayudó a fortalecer estos vínculos a través de la amistad y la cooperación, a pesar de las diferencias culturales. El libro Japón y Nicaragua: Contribución a la historia de sus relaciones diplomáticas documenta esta historia