Rupert Sheldrake propone la teoría de los campos mórficos, que sostiene que la mente no reside solo en el cerebro, sino que existe un campo mental planetario que conecta a todos los miembros de una especie. Este campo almacena la memoria colectiva y hace que los aprendizajes y rasgos adquiridos por algunos miembros se transmitan y faciliten a otros a través de la resonancia mórfica, sin importar la distancia. Además, Sheldrake argumenta que la visión no depende solo de los circuitos óptic