El documento presenta un salmo que expresa la amarga protesta del salmista ante el sufrimiento y la caducidad de la vida humana, pero que también muestra su confianza en Dios y reconocimiento de los propios pecados. Se sugiere que este salmo podría haber sido pronunciado por Cristo ante su abandono y muerte, pero que precisamente a través de su resurrección le da pleno sentido a la vida y permite que los cristianos confíen en Dios Padre. Finalmente, se incluye una breve oración de un hombre cansado que