San Cirilo de Jerusalén, arzobispo y doctor de la Iglesia, dedicó su vida a defender la ortodoxia y a ayudar a los pobres, a pesar de enfrentar destierros. Sus escritos, conocidos como 'catequesis', abordan temas fundamentales de la fe cristiana, incluida la importante doctrina de la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Falleció en 386, y fue reconocido como doctor de la Iglesia por el Papa León XIII en 1882.