El documento describe el Año de la Eucaristía de 2004-2005 declarado por el Papa Juan Pablo II. Explica que el Papa quiere renovar el culto eucarístico a través de varias iniciativas como la publicación de la encíclica Ecclesia de Eucaristía y la instrucción Redemptionis Sacramentum. También señala que el próximo Sínodo de los Obispos se centrará en la Eucaristía como fuente y cumbre de la vida y misión de la Iglesia.