El documento habla sobre la seducción y cómo esta se origina en el deseo de exaltarnos a nosotros mismos. La seducción nos hace creer que la felicidad se encuentra en las cosas materiales y no en Dios, y nos aleja de la verdad. Para combatir la seducción, debemos llenar nuestro corazón con la Palabra de Dios y depender de Él para cambiar nuestra manera de pensar y actuar.