Las regiones altoandinas y selváticas del Perú enfrentan desafíos socioeconómicos y ambientales como la pobreza, la deforestación, la vulneración de los derechos de las comunidades indígenas y los impactos del cambio climático. Estas comunidades también luchan contra la minería ilegal y la falta de oportunidades económicas. Superar estos desafíos es crucial para mejorar la calidad de vida de estas poblaciones y proteger el medio ambiente.