El documento describe la crisis actual de la Iglesia católica, identificando problemas intraeclesiales como el centralismo, la doctrina sobre la sexualidad y el rol de la mujer, así como causas extraeclesiales como el pluralismo religioso y la secularización. Ante esta situación, propone recordar algunas verdades olvidadas como que Dios es mayor que la Iglesia, la prioridad del Reino sobre la Iglesia, y que la Iglesia está bajo la fuerza del Espíritu Santo.