Seño  Gloria:<br />Cuando  escuché  esta  alabanza la primera  vez,  pensé  en  usted.  Las imágenes  mentales que me  llegaron  me recordaron  los  encuentros  de oración compartidos,  para  pedirle  a Dios  por su  salud.<br />No  le había conocido  su  sensibilidad espiritual  y sobre todo,  me  admiró  la respuesta  recibida. Usted  hoy  hace  gala  de ello.  La vida  ha continuado  con el ritmo  normal, pero  fortalecida  con  su actitud  hacia el trabajo:  diligente,  puntual, animada  y dispuesta  a la hora  de  cumplir  con  sus  tareas  en el aula. En su rostro  se  aprecia  su buena disposición interior.<br />

Seño gloria

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    Seño Gloria:<br/>Cuando escuché esta alabanza la primera vez, pensé en usted. Las imágenes mentales que me llegaron me recordaron los encuentros de oración compartidos, para pedirle a Dios por su salud.<br />No le había conocido su sensibilidad espiritual y sobre todo, me admiró la respuesta recibida. Usted hoy hace gala de ello. La vida ha continuado con el ritmo normal, pero fortalecida con su actitud hacia el trabajo: diligente, puntual, animada y dispuesta a la hora de cumplir con sus tareas en el aula. En su rostro se aprecia su buena disposición interior.<br />