La venida del Hijo del hombre será como en tiempos de Noé, con personas distraídas que no escuchan la ley ni el evangelio, personas que creen que el juicio no puede suceder hoy, y personas que serán dejadas atrás cuando el Señor tome a su gente al cielo. Al igual que en los días de Noé, cuando la gente no se arrepintió a pesar de los advertimientos, habrá un tiempo de gracia que terminará repentinamente con la venida de Cristo.