El documento describe la fe de Noé y cómo vivía en medio de una generación corrupta antes del diluvio. Noé predicaba sobre el juicio venidero, pero la gente no le creía y seguía con su estilo de vida pecaminoso. A pesar de las burlas, Noé obedeció a Dios al construir el arca. Su fe sustentaba sus convicciones aun sin ver evidencia tangible. Al igual que Noé, los creyentes deben predicar el mensaje de salvación a pesar de la incredulidad del mundo.