El documento aborda la castidad conyugal frente a un entorno marcado por el libertinaje sexual y la desorientación moral, enfatizando la necesidad del dominio de sí mismo y la continencia como condiciones de esta virtud. La castidad conyugal se presenta como una actitud que promueve el amor y el diálogo en la relación, más allá del placer sexual. Además, se discuten los ciclos de respuesta sexual y el educar a los hijos sobre la sexualidad en el contexto de valores y actitudes responsables.